Capítulo 1: La Infección
Mi nombre es Kevin, tengo 13 años. Lo que estas a punto de ver, oír o leer es la historia de mi vida, lo que pasó, lo que fue y como fue que pasó.
Todo comenzó un día domingo. No había nada raro o algo que destacar del día.
Me levanto para desayunar y ya en la cocina, enciendo mi televisión, aunque al hacerlo me doy cuenta de que en todos los canales solo hay noticias que hablan de una posible guerra.
Kevin: ¿Guerra? Han dicho eso de una tercera guerra mundial desde hace mucho, no se porque está vez si pasaría.
Apagué la televisión para seguidamente irme a mi cuarto y cambiarme de ropa. Hoy voy a salir con mis compañeros de clase... Por desgracia para mí. Mi relación con ellos nunca pasó a ser nada más que de una alcancía o un saco de boxeo andante.
Domingo 3 de Septiembre de 2017. 2:36 PM..
Estoy esperándolos en el parque, ya bastante arto.
Se que es irrelevante pero... Mi ropa estaba compuesta por un pantalón negro, unos zapatos negros con suela blanca y una camiseta negra; este es el color que conforma en un 70% mi ropero, por lo que ya era costumbre que me vieran vestido así. No soy un emo ni nada parecido, solo me gustan los colores oscuros.
Kevin:. (mira en dirección a una calle) Ahí vienen.
Al fin logro verlos, aunque solo veo a 4 de ellos cuando se supone que eran 7 los que estarían presentes aquí.
Kevin: ¿Y los demás?
Ethan: Han dicho que vendrían más tarde
Kevin: Pero ustedes ya llegaron bastante tarde
Ethan: Tu eres el que llegó muy temprano
Kevin: Llegué a la hora que acordamos, ustedes llegaron media hora tarde
Ethan: Si, si, lo que digas, terminemos esto rápido para irnos temprano.
El es Ethan, es de los pocos amigos que tengo; su trato hacia mi te haría pensar que el es mi bully pero en realidad no, solo es un poco muy pesado. De hecho, me volví su amigo porque le gané en una pelea. Que loco.
La única chica que acompañaba al grupo era Heren, es una chica ruda, pero bastante adorable. Ella siempre fue mi enamorada desde que la conocí, aunque no quiero hablarle, no por miedo, si no porque se cual sería su respuesta y así me ahorro una humillación pública que aumentaría más mi ya de por si amplio acoso escolar.
Mi relación con mis compañeros se podría resumir en 2 palabras "hipocresía pura" en la escuela soy el nerd, el friki, el loco, el despeinado, el zombie. Desde insultos y apodos con fundamento a insultos y apodos sin sentido.
Cuando se trata de la escuela soy un saco de boxeo para sus puños y patadas, pero cuando salimos de la escuela me tratan "bien" para que nadie afuera sospeche nada de lo que me hacen adentro. Incluso podrían llegar a pensar que somos amigos, pero no. En fin.
Sinceramente, no se que es lo que vamos a hacer hoy, yo ni siquiera estoy enterado de porque nos reunimos, pero agradezco que mis agresores no estén en este grupo por el momento.
Martes 5 de Septiembre de 2017. 8:18 AM.
Voy de camino a mi casa después de la escuela. Hoy salí temprano, no se porqué, pero lo agradezco, no había hecho mi tarea de matemática; siempre he sido malo para las matemáticas, pero hago mi esfuerzo.
De hecho, podría decir que no es la materia, es el tema específico de la materia, algunos me han gustado y efectivamente los he aprendido mejor, pero el que estamos viendo ahora, si me aburre.
Abro mi mochila y saco mi cuaderno de lenguaje, este tiene escrito el horario de toda la semana en la tapa.
Kevin: mañana tengo matemática en la quinta hora, si no termino hoy, la podre terminar en el aula. ¿huh?.
Mi vecina estaba cerrando las puertas y ventanas de su casa y su esposo estaba guardando su vehículo en el garaje. Eso es raro, ella tiene una tienda en la casa y el trabaja haciendo viajes ¿hoy no trabajarán?.
Kevin: bueno, merecen el descanso.
Llegue a mi casa y esta se encontraba vacía, pero eso no me sorprende pues mi hermano esta en el instituto y mi madre y padre en el trabajo. Aunque si me encontré con mis 2 perritas: Kira y Blacky. Ellas se alegraron al verme.
Kevin: buenas chicas. Vengan, vamos a comer.
Luego de cambiarles el agua y ponerme más cómodo, subí a la segunda planta de mi casa, la cual se encontraba en construcción, por lo que era fácil mirar la calle desde arriba.
Comencé a mirar a las casas del vecindario y llamó mi atención el hecho de que unos vecinos traían muchas maletas. Precisamente los que vi hace rato.
Kevin: ¿se mudaban?. Huh, soldados.
No es raro ver soldados por aquí. Justo al lado de la salida principal del pueblo se encuentra el cuartel. A veces patrullan por aquí. Lo que sí es raro es su numero, son 7 soldados, muchos para un simple patrullaje.
Los seguí observando y la sorpresa que tuve por el número se intensificó al ver como les gritaron a mis vecinos para que guardarán las maletas y se encerraran.
Jamás habían sido groseros o rudos con alguien solo porque si.
Kevin: ¿Qué está pasando?
Miércoles 6 de Septiembre de 2017. 9:23 AM.
Después de la sorpresa de ayer, decidí tomarle total atención a las noticias, por lo que usé mi laptop para verlas, pues mi madre se encontraba en la cocina, cocinando y dado que la cocina está frente al televisor, no quiero que me vea.
Lo raro es que tanto ella, como yo, como mi padre y mi hermano estamos en la casa, aunque se supone que hoy era un día normal. Mis padres no tienen trabajo hoy y mi hermano y yo no tenemos clases, es una extraña coincidencia.
Me coloco mis auriculares y entro en la página web del noticiero, ahí mismo estaban reportando en vivo.
Reportero: Estados Unidos sigue impactando al mundo. Esta mañana el mandatario de Estados Unidos de América dijo en su cuenta de Twitter que el diálogo sobre la paz estaba cada vez más alejado de la realidad.
Con esas propias palabras, dejó claro lo mal posicionados que se encuentran los países enemigos.
Las tropas norteamericanas han empezado a movilizarse, pero no se tiene información sobre su destino. Solo queda esperar la respuesta de los demás mandatarios ante esta clara falta de fé por parte del presidente y Dios quiera que no se trate de una respuesta violenta. Yo soy Enrique Gobiano y esto es... Canal nue-
La pantalla se puso negra de repente sin que el presentador siquiera terminará su despedida. Mi laptop había sido bruscamente cerrada.
Miré a aún lado y logré ver que se trataba de mi madre muy molesta.
Ya me había llamado 3 veces para comer y no le respondía, pero su enojo fue aún mayor al darse cuenta de lo que estaba viendo en la computadora.
Me sujetó de los hombros y me pidió que le prometiera que no volvería a ver eso.
Yo solo me limite a asentir con la cabeza, aceptando y prometiéndole lo que quería, aunque eso solo me dejó más dudas y más curiosidad. Ella jamás tuvo problemas con que yo viera las noticias, sin importar lo violento su fuera el artículo, siempre me lo permitió. Es raro que ahora no quiera que lo haga.
Jueves 7 de Septiembre de 2017 / 5:17 AM.
Me encuentro en mi salón de clase. Aún es muy temprano para que las clases comiencen, pero lo que pasa es que el domingo que me vi con mis compañeros yo regresé temprano a casa, no me esperaba que ellos fueran a un lugar apartado para beber.
Kevin: *Tenemos de 13 a 14, joder, no estamos en edad*.
Bueno. El caso es que un adulto llamó a sus padres y a nuestro profesor, que terminó llamando a nuestro director y el nos castigó obligándonos a venir temprano por sus estupideces. Yo ni estaba con ellos.
Jueves 7 de Septiembre de 2017 / 7:46 AM.
Supongo que al director se le olvidó lo de la reunión, pues ya debería haber llegado. Lo raro es que no a venido nadie todavía. A esta hora ya habrían comenzado las clases.
Jueves 7 de Septiembre de 2017 / 9:56 AM.
Tenemos la teoría de que el director nos citó en un día en el que no habían clases. Eso de no tener clases a sido relativamente frecuente estos días.
Kevin: *Bueno ¿que se puede esperar de un hombre de entre los 70 años y la muerte?*
Mientras todos se disponen a irse, yo entro en la dirección para seguidamente abrir todos los cajones. No pretendo buscar dinero o algo así, solo lo hago para saciar mi curiosidad.
En un cajón encuentro 8 pica hielos, y 6 cuchillos, seguramente decomisados por el u otros profesores. Los dejé donde estaban y continúe con mi actividad.
Lo más interesante que encontré fue una daga, parece militar, es negra y muy ligera. Me sorprende bastante encontrarla ahí, no me parece que sea algo que un alumno pueda poseer.
Iba a dejarla en su lugar pero un grito me hizo salir de ahí corriendo hacia afuera de la dirección para simplemente ver como Heren se encontraba con la camisa del uniforme mojada y a varios chicos riéndose de ella. Por eso era el maldito grito.
El portón estaba cerrado, pero no fue problema para algunos de mis compañeros, sabían de la existencia de un agujero en la pared que permitía a los alumnos escaparse. Lo terminaron encontrando al cabo de unos minutos y logramos salir de la escuela.
Aunque lo que encontramos afuera no fue muy alentador para nosotros. Bueno. Pará nadie que lo viera con sus propios ojos.
Las calles estaban completamente vacías, aunque igualmente daba la sensación de que "algo" nos vigilaba. Daba miedo.
Ethan: oye. Mira el portón.
Ethan llamó mi atención al pedirme que mirara atrás de mi y voltee. La pared estaba manchada de rojo. Como si alguien metiera las manos en un bote de pintura y las pasara por el metal pintado de azul de la puerta. Aunque no parecía pintura.
Kevin: eso es... Nah. Seguro que no. Escuchen, Recomiendo que un grupo se quede aquí en caso de que el director vuelva, así tendremos quien pueda explicar.
Las chicas decidieron quedarse, nosotros tomaremos camino a casa, volveremos después.
El camino a mi casa es relativamente corto, por lo que en teoría no tardaríamos mucho en llegar.
Solo en teoría.
En el camino escuchamos unos gemidos extraños que nos obligan a parara. parecían gruñidos.
Nos acercamos con cautela al origen de sonido, pero terminamos aterrados por lo que nuestros ojos habían visto.
Una mujer, una maldita mujer partida a la mitad.
Sus entrañas manchaban el pasto antiguamente verde con un rojo oscuro.
Olía muy mal, exactamente como esperarías de un cadáver en descomposición, pero lo que no esperarías es ver como ese maldito cadáver estira la mano para intentar rasguñarte la piel.
Esta maldita no hablaba, solo balbuceaba. Se acercaba a mí con la mano extendida, y no fue solo hasta que dio un fuerte rugido que salimos del trance y corrimos a toda velocidad con la intención de alejarnos lo más que podíamos.
Luego de correr unas cuantas cuadras al fin llegamos a mi casa, donde al abrir la puerta me sorprendo de encontrarlo todo destrozado.
La desesperación estuvo a punto de derrotarme pero logre mantenerme calmado al repetirme continuamente que nadie había salido herido, mis padres y mi hermano no habrán estado aquí cuando esto pasó.
Miro en todas direcciones buscando alguna señal de cualquier cosa pero lo único que encuentro es una carta con mi nombre sobre la mesa. Mi nombre esta escrito con negro a excepción de la primera letra que estaba escrita con rojo.
Demonios. Ni siquiera mis perras estaban.
Levanté el teléfono de casa y empecé a marcar al número de la policía pero no había señal, ni siquiera el Internet funcionaba. Traté de mandarle un mensaje a mi madre y padre pero no respondieron. Luego a mi hermano, pero dio el mismo resultado.
Dejo el teléfono e ingreso a mi cuarto para cambiarme de ropa, me colocó una camisa delgada de manga larga y el símbolo de una media luna en la espalda, un pantalón de mezclilla azul oscuro, ajustado y mis zapatos negros con suela blanca.
Tiré todos mis cuadernos al suelo, y metí cualquier cosa necesaria como comida enlatada, agua embotellada, etc.
Al salir de mi casa me doy con la sorpresa de que mis compañeros aún seguían aquí.
Ethan: ¿Qué paso adentro?
Kevin: algui-
(es interrumpido por el vuelo de varios aviones)
Antes de que siquiera pudiera terminar la primera palabra, escuchamos disparos a lo lejos.
El cielo nublado se llenaba de pequeños destellos acompañados del sonido de un avión. No, 2 aviones.
Tenían distintas banderas. Una era la bandera China y la segunda era la bandera Estadounidense. Estaban luchando.
Me doy cuenta de que el avión de Estados Unidos trataba de esquivar a toda costa los disparos chinos, y ahí es cuando vi el contenido de ese avión. Traía consigo un paquete ovalado bastante grande. ¿Una bomba?.
Los sonidos de las explosiones me obligaron a dejar de pensar cosas, pues al mirar hacia arriba otra vez me di cuenta de que habían derribado al avión americano, haciéndolo caer en picada, completamente en llamas.
La luz que emanaba la explosión del impacto de la bomba era lo suficientemente fuerte como para dejarme ciego, mis oídos estaban apuntó de explotar también.
La figura de un hongo de guerra estaba frente a mí. Era un hongo de luz que dispersaba grandes aros dorados en forma de honda expansiva.
Estoy seguro, la honda va tocarnos, la honda va a-
Jueves 7 de Septiembre de 2017/ 1:34 PM
Como dije con anterioridad, el aro nos alcanzó a tocar y hemos salido volando, según me cuenta Ethan, pues yo no recuerdo nada.
Recibo ayuda de Ethan para levantarme pero al hacerlo caigo repentinamente de rodillas al suelo con mis manos en mi cabeza ejerciendo presión.
Todos los recuerdos de las cosas que viví en tan poco tiempo pasaban por mi cabeza a una velocidad tan alta que hacían que me doliera mucho, pero también hicieron que reaccionará con rapidez.
Tomo mi mochila y corro en dirección a la escuela.
Todos me siguen mientras me preguntan la razón de mi acción.
Kevin: nadie en las calles, cadáver viviente, pelea de aviones, explosión. Todo apunta a algo más grande, creo que este es el inicio de un apocalipsis zombie.
Infección Nuclear Capítulo 1: La Infección.
Autor: ¡Así es! Aunque cancelé Infección Nuclear, jamás dije que no haría otra versión. Trataré de hacerla mucho mejor que la anterior, cambiaré muchas cosas y algunas no las tocaré.
Espero haber mejorado un poco en ese tiempo que pasó.
Yo soy Kevin y nos vemos... Hasta la próxima....
X