N: Ocho
Mientras mayor era su esperanza de vivir, menos oportunidades tenía de salir adelante.
Ese pensamiento se repetía en su cabeza cientos de veces, en medio del vacío oscuro no tenía forma de ignorarlo, era concentrarse en las palabras salvajes que le gritaban que no lo lograría, o en las ondas de dolor que no parecían importarle a nadie.
Ni siquiera a ella.
Se escucharon voces, ninguna que se dirigiera a su persona.
No. Desde luego que no.
¿Quién en su sano juicio correría el riesgo de hablar con un arma?
—Bajen el tanque, cuidado al manipularlo, no debe romperse o podría escapar.
De haber podido habría sonreído, afuera, esos guardias y médicos de élite le temían demasiado, incluso cuando fueron ellos los culpables de hacerla.
Error, no la hicieron, en absoluto, nada más la dañaron.
—Iniciando proceso de cierre.
La voz humana fue sustituida por un tono robótico, resultó molesto, muy molesto.
—Tanque de suspensión sellado, miembro VRI15 desconectada, dando comienzo al proceso de somnolencia. Diez menos T segundos para la liberación total de la droga.
Un nuevo aroma se mezcló en el aire. Somníferos, y algo más.
No le dio importancia.
¿Qué necesidad había?
Aún si no la dormían, ella ya resguardaba la intención de no volver a despertar.
—Nueve menos T segundos para la liberación total de la droga. Ocho...
La cuenta regresiva no finalizaba en ese número, sin embargo, para ella terminaba ahí.
En el adiós.
En el ocho.
Apagó su consciencia, y la voz molesta que hablaba de esperanza y oportunidades, se calló. Tal vez para siempre.









¡Vaya inicio! Se sintió como el nacimiento del anticristo. ¡Espeluznante! Me recordó a Elfen Lied un poco. Y el vestido de la protagonista, al menos en la portada, ¡wow! Al alta referencia a Alice Madness Return :D