Prólogo
- Que hermosas están las estrellas en febrero –
Si, todo empezó por esa dichosa frase aún me sigo preguntando si fue cosas del destino, casualidad o suerte haberlo encontrado esa noche de verano viendo el mar, las estrellas y la hermosa luna llena que alumbraba su rostro y si tan solo me hubieran dicho que pasaría después.
¿Me acompañas en esta historia?