Prólogo
El día en que todo comienza. El día en que todo termina.
¿Por qué hoy? Cuando por fin puedo decir que tengo un buen recuerdo, donde por un día, soy más de lo que debo ser, pero menos de lo quisiera ser.
Tanto tiempo esperando, decepcionado, porque no había llegado aquella fría sensación que recorrería todo mi cuerpo hasta ya no recorrer nada más que un recuerdo bajo tierra.
Nunca llego a tiempo y la piel de mi ventana le esperé durante años, dijo que vendría por mí, una promesa que ignoro las lágrimas que de mí ojos al gritar no, vendría como el frío abrazador, no pregunta solo llega causa caos, para luego marcharse, no cambia nada, pero aun así, lo cambia todo.
Te esperé, al pie de mi ventana, te abrí las puertas, te pedí a gritos que llegarás pronto, pero te hiciste sorda ante mi dolor ¿Te agrado no es verdad? No podías atender cuando el eco de mis sollozos era el único sonido en mi soledad ¿Por qué hoy? Un día odiado, se convirtió en un día amado gracias a ella. Pero tenías que quitarme eso también ¿Cierto? ¿Ya está feliz? Que más podrías quitarme, te llevaste mi infancia, mi adolescencia, mi todo y finalmente te llevarás lo que queda de mi.
Hoy que no te espero, llegas, tumban las puertas de mi paz y me obligan a salir una vez más a la realidad, ¿Por qué? Cuando por fin después de tanto tiempo puedo sonreír son tener la sensación de que me engaño a mí mismo, cuando mi reflejo no es una burla de mi pasado ni un trágico chiste de mi futuro.
Qué inoportuna eres “amiga mía” llegas sin una invasión acompañado de un regalo mortal que solo traerá caos con una pizca de dolor a aquellos que se quedan atrás, los que después de la tormenta deberán recoger los retos de mis recuerdos que serán talvez tan dolorosos, que sería mejor borrarlos o se convertirán en esa clase de daga que cortar, pero no mata, solo causa dolor y ardor en la piel, la cicatriz quizás duela hoy, y talvez mañana solo será un recordatorio de mi nombre.
Por eso te pedí que llegarás antes “amiga mía” soy egoísta, pero no lo suficiente, para dejar algo tan horrible como el recuerdo de mi presencia ausente en aquellas pocas personas que he amado.
Pero mis decisiones ya no son mías ¿O si amiga mía? Ya estás aquí, no te molestará esperarme un poco más ¿Verdad? … Qué más da todo acabará cuando al fin se detenga ¿No?








