El secreto[Megumi Fushiguro]

Summary

[FANFICTION] ✝ Aurora es una mujer elegante y religiosa por parte de su familia. Megumi,es un varon qué oculta un secreto por ende algunos enemigos qué saben secreto vendran sobre ellos.

Genre
Fantasy/Romance
Author
Nina
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo uno

El comienzo de todo.


Inglaterra

Febrero,1920


Oración de gratitud.

Gracias Dios, porque has permitido que cada uno de nosotros despertara, haya tenido otro día más en la tierra, gracias, Dios por que nada nos falta. Todo lo esencial está en nuestras vidas, los alimentos, la vestimenta, el calzado, gracias por todo. Amén.


Tenía unos pendientes qué hacer fuera de la casa, a mí no me permitían la libertad de andar fuera de casa como a muchos en el pueblo, el ámbito de orar fue instruido desde que era una niña, aunque con frecuencia no lo hago.


Sabía cuál era mi deber en esta casa y en las otras, sabía que en cualquier momento sería una moneda de cambio a cambio de poder para mi padre y su imperio.

Sabía que tarde o temprano me casaría porque así lo ordenaría mi padre y no podría hacer nada para rehusarme.


Aunque mi hermano, quien es el segundo después de mí, sería ofrecido en matrimonio de la misma manera, pero quizás el sí pueda escoger entre todas las mujeres con las que tenga propuestas.


Mi madre era muy persuasiva con nosotros, para que no hiciéramos esto que no hiciéramos el otro, al final también nos pedía que llegáramos puros a nuestra noche de bodas.


Me daba igual la intimidad de las personas, aunque a veces pensaba que, si llegaba un hombre y me llegase a entregar a él en cuerpo y alma, me pregunto qué pasaría con el hombre con el que me vea obligada a casarme.


−Nathan, acompáñame a comprar un anillo. − Solicité a mi hermano menor.


−¡¿Anillo?! ¡¿para quién es?! ¡¿ya te comprometieron?! −Exclamó Nathan con muchas preguntas a la vez.


−Calma, Dios quiera que aún no, pero eso no lo sé, solo es para mí, para evitar que me pidan matrimonio. He recibido dos propuestas de este año. − Expliqué.


−Pero nuestro padre no las acepto. − Respondió Nathan a esto.


−Por eso, gracias a Dios no estoy casada con ninguna de ellos. − Dije a Nathan


−Pero se veían con poder y buenos para ti − Dijo el


−Para nada, uno de ellos era un machista y el otro nada más habla de sí mismo. −Respondí con disgusto.


−Bueno, pero llevo dando vueltas contigo platicando y no encuentro el carruaje. – Cuestioné. 


−El carruaje está cerca del jardín. – Afirmó.


− ¡No, mis flores! – Corrí hacia el jardín.


− ¡Aurora, alto! – Gritó mi hermano.


−Lo siento, joven amo. −Se disculpó el conductor del carruaje. 


−Llévenos a la joyería. −Le ordenó.


− ¡Si, joven amo! -Dijo el conductor del carruaje.

Nuestras tierras eran grandes, pero no como en las otras naciones, aquí solo había casas, lugares baldíos y pocos ríos.


−Llegamos. – Avisó el conductor del carruaje.


−Gracias y espéranos aquí, por favor. – Ordené y el asintió.

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− ¡Oh, es grande y reluciente! − Exclamó mi hermano con asombro.


−Lo es, por eso debes observar para cuando te cases seas un esposo con buenos gustos.


−Buenas tardes, busco un anillo para mí, quiero algo que sea sencillo pero lindo, casi como un anillo de matrimonio. −Dije mientras observaba las vitrinas con distintas joyas.


−Por supuesto, señorita. – Asintió buscando los anillos.


−Bien, Nathan observa. Las mujeres somos sencillas, pero nos gustan los detalles lindos, creo que es el mejor lugar para obsequiar cosas a los miembros de tu familia que sean mujeres.


−Señorita, encontré estos para usted. −Dijo mostrando los modelos.

Pero había uno que había llamado mi atención.


−Quiero ese. – Demandé.


−Claro, tome.


−Gracias.


Luego de haber deambulado por las tiendas y el mercado, nos percatamos de que nos habíamos tardado tanto, ya estaba oscureciendo y nuestra madre estaría angustiada porque aún no regresamos y nos fuimos de casa sin avisar.


−Vámonos, ya es tarde o seremos regañados − Jalé a mi hermano.


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Durante todo el viaje seguía anocheciendo hasta que el sol se ocultó por completo y continuamos hasta llegar a nuestra lejana propiedad.

Madre estaba en el jardín mientras conversaba con unas sirvientas, los guardias llevaban velas y antorchas para iluminar por donde iban.


−Hijos míos, al fin regresan ¿a dónde habían ido y por qué regresan tan tarde?


−Solo fuimos de compras al pueblo. −Respondió Nathan mientras entraba a casa.


−Claro que sí, madre. −La miré a los ojos con alivio porque no estaba molesta.


−Vamos, vamos, adentro, ya casi ha pasado la hora de la cena y los estuve esperando hasta que regresasen.


Hubo mucha calma mientras estábamos a la mesa, solo se lograba escuchar el leve sonido de los cubiertos al rozarse con la superficie de los platos.

Hasta que padre rompió el silencio.


−Ya que estamos aquí, tengo que decirles algo. Sobre todo, a ti, Aurora, tengo una importante noticia que darte les diré a Martha qué les avise . -










             Continuará…