Parte 1:
Ashley:
17 de junio del 2016:
Era un día de invierno, el aire estaba helado, yo estaba en el suelo ya que me dieron la noticia que mi hermano había fallecido.
Sentía que mi mundo se derrumbaba poco a poco, las lágrimas me corrían por mis mejillas, pensé que ese día no iba a llover pero fue todo lo contrario, en ese mismo momento empezó a llover.
-Creo que en ese momento él estaba conmigo-.
No tenía fuerzas para levantarme de ese lugar, las gotas de lluvia corrían por mi cuerpo que solo tenía una chaqueta. Me sentía culpable por la muerte de él ya que me dijo que lo acompañara y yo no quise, en ese momento sentía que quería golpear a todo el mundo, cuando escucho mi móvil sonar en el bolsillo de mi chaqueta, no tenía ganas de contestar esa llamada pero lo tenía que hacer.
Con los ojos llorosos y la vista borrosa conteste el móvil.
-¡¡Ashley!!
Su dulce voz me tranquilizó un poco pero tenía ganas de golpear a todo el mundo.
-¿Dónde estás? -pregunto preocupada-
-Donde nadie me encuentre. -dije llorando, mi voz estaba débil.
-Hija, sé que te enteraste de la muerte de tu hermano, pero no te eches la culpa, el destino lo quiso así, necesitaban a un ángel y por eso escogió a tu hermanito. -sus palabras me dolían aún más.
-Tienes que tranquilízate.
-¡Cómo quieres que me tranquilice si por mi culpa mi hermano murió! -le grite al móvil.
-¡No es tu culpa!
-Si lo es. -en ese mismo instante corte la llamada.
Mis brazos cruzaban mis piernas.
Tenía ganas de llorar, gritar o quizás simplemente desahogarme con alguien.
-¿Estás bien? -una voz dulce me interrumpió.
No podía mirarlo a los ojos, él se puso de rodillas y me volvió a preguntar.
-¿Estás bien? Hace rato te escuche hablar por teléfono y creó que quedaste mal.
Sus ojos chocaron con los míos, aquellos ojos eran verdes como el pasto y su estatura se notaba que era más grande que la mía.
-¿Me vas a responder la pregunta? -vuelve a preguntar.
Él puso una mano en la mía y con la otra levantó mi mentón.
-No, no estoy bien.-respondí con rapidez.
-¿Qué te pasó? -pregunto sin sacar sus ojos de encima de los míos.
-Mi hermano falleció. -dije-
Un silencio incómodo se formó, creo que no sabía qué decir.
Intentó decir algo, pero no lo hizo.
-Sé que no sabes que decir, no lo has vivido. -agacho la cabeza, apartando la mirada.
-¿Quién dijo que no?
Levante la cabeza para mirarlo de nuevo. -¿Cómo?
-Cuando tenía 15 años perdí a mi familia en un accidente, yo fui el único que sobrevivió, no tenía más familia, así que fui a un orfanato, en ese lugar me maltrataban y me escapé de ese lugar.
Tenía sus ojos brillosos, creo que tenía ganas de llorar.
-Una mujer me salvó, me dio hospedaje en su hogar.
No me salían las palabras para responderle. Lo único que salió de mis labios.
-Es difícil la vida.
-Muy difícil y no deberías estar aquí sola te puede pasar algo. -me llevó a una casa.
Esta es la casa de la mujer que me salvó, o bueno aquí vivía.
Creía recordar este lugar.
-Ella tenía una hija que era bonita, y su hermano. Si quieres te puedo llevar a tu hogar, ¿Que dices?
-Bueno. -sentía que me desmayaría en cualquier momento.
-¿Te sientes bien? -Preguntó con su dulce voz.
-Sí, solo que no he desayunado. -le dije-
-¿Tienes hambre? -me miró con una cara de preocupación.
-No te preocupes puedo tomar desayuno en mi casa.
Él fue dónde vendían hot dogs y compró uno.
-Toma desayuna. -dijo con una sonrisa en su cara.
-¿Y tú? -pregunte-
-No te preocupes por mí. -dijo-
-¿Quieres? -pregunto-
-No, tú tienes que comer.
-Gracias. -dije con una sonrisa en mi cara.
Lo partí a la mitad, -Toma tú también tienes que comer.
-Bueno. -caminamos hasta mi casa.
-Esta es mi casa. -dije señalando la.
-Es bonita.
Entramos a la casa, estábamos a punto de pasar cuando Wendy un perro Golden saltó hacia mí.
-¡¡No, bájate!¡ -grite-
Él se dio una pequeña risa de sus labios.
-Pasa. -le digo-
Mi madre camina hacia nosotros.
-Hola ma..
-Hola hija.
El chico se quedó mirando a mi madre y mi madre al chico.
-¿Pasa algo? -ambos negarón con la cabeza.
-Bueno, ¿Vamos a mi cuarto? -asiente con la cabeza.
-¿Te llamas Ashley? -su mirada en la mía.
-¿Cómo sabes mi nombre? -pregunto dudosa-
-Conozco a tu madre. -desvía la mirada.
-¿y cómo?
-Ella fue la persona que me salvó.
Quede pensando, porque dijo que es mujer tenía una hija que era yo "bonita" ¿qué quería decir con eso?
-¿Dijiste que esa niña era bonita?
-Sí, y aun lo sigues siendo.
Me queda mirando fijamente a mis ojos.
-No creo y no me mires de esa forma.
-¿Qué forma? -se acerca hacia donde estoy yo.
-Fijamente los ojos..
-¿Por qué?
-Por qué no me gusta.. y deja de hacer tantas preguntas.
-Bueno..
-y.. ¿Cómo te llamas? No me dijiste tu nombre. Miró hacia el suelo.
-Demian, ¿y ahora quien se supone que está haciendo preguntas?
-Creo que me acuerdo de verte visto. -le digo-
-Yo si me acuerdo, hasta jugábamos juntos.
-¿y qué te pasó después?
-Me fui con un grupo de amigos, pero tenían malas intenciones y después me dio pena volver a la casa, por eso me busqué un trabajo.. y bueno ahora trabajo y estudio.
-¿En qué? -pregunte-
-En la mafia. -no tengo idea de que es lo que es.
-¿Qué es? -pregunto-
-¿No sabes? -pregunta-
-No. -respondo-
-Mejor que no sepas, y no le digas a nadie, haz eso por mi.
-Mmm... Bueno. -lo pensé por un instante, pero es mejor no decir nada.
-Es bonita tu habitación. -cambio de tema.
-Gracias, la he ido remodelando de a poquito. -le dije-
-Bueno ahora me tengo que ir, te dejo que estés bien. -dijo-
-¿Enserio? -pregunte agarrando de su mano, para que no se valla.
-Sí, me tengo que ir. Si quieres te dejo mi número. -dijo-
-Bueno. Tomó una hoja y un lápiz. Aquí tienes.
-Gracias. -se puso a anotar un número con una frase en la hoja.
-se puso a escribir. me entrega la hoja y esta decía.
Me escribes cuando quieras, solo recuerda no decirle a nadie en que trabajo, promételo
.
-¿Te llevo a la salida?
-Si se dónde está, no te preocupes.
-Bueno.
Esa nota tenía un significado para mí. Marque su número y le escribí.
Ashley: Hola soy Ashley, la chica a la que ayudaste.
Demian: Hola..
Era tan insoportable ese chico.
Me tiré hacia mi cama quedando boca arriba. Pensando que fue lo que había pasado.
¿Porque si se conocían mi madre y Demian no se hablaron?
Escucho que suena mi teléfono.
Demian: Perdón por no contestarte, estaba ocupado.
Ashley: No te preocupes.
Demian: ¿Cómo estás?
Ashley: Bien y gracias por ayudarme.
Demian: Me lo has dicho hartas veces.
Ashley: ya lo sé, ¿Tienes planes para mañana?
Demian: Aún no, ¿Porque?
Ashley: Te quería invitar a salir, si quieres..
Demian: ¿A qué hora?
Ashley: Como las 6 p.m ¿Está bien?
Demian: Si.. Yo paso por ti..
Ashley: No te preocupes, me puedo ir sola..
Demian: Te dije que paso por ti.
Ashley: Bueno..
Demian salió un poco insistente.
Me acosté en la cama boca arriba, y me acordé de mi hermano, las palabras que me dijo antes de salir.
Hermana me acompañas, voy a comprar aca a la vuelta...
Yo por necia no lo acompañe.
Es mi culpa..
Todos los momentos bonitos que pasamos juntos.
Solo son recuerdos ahora..
Él era una gran persona. Solo tenía 6 años e iba a cumplir 7 pero él no era como cualquier otro niño, él aprendió a leer a los 4 años, sabía de todo.
Siempre llamaba la atención todo lo que él hacía.
Incluso tenía un nombre bonito y raro..
La forma cómo la gente se equivocaba al pronunciar las letras, y las corrían siempre era chistoso.
Puse música para ver si estaba más tranquila, pero fue peor.
Escuché qué mi móvil sonó era Demian.