Prólogo
Miro con desaprobación a Dylan, quien nisiquiera lo vio, estaba avergonzado, ademas de triste, habia hecho todo para traelo, habia alejado a todos por él ¿por que era haci? No lo entendia, solo queria que fueran una familia, otra vez.
—
¿¡En qué pensabas!? ¡Muchas vidas se perdieron por esto!
—
Dylan, contemplo en silencio el griterio de su hermano, las lagrimas ya habia salido, no habia podido contenerse.
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Lo siento... Yo solo queria estar contigo... solo queria que fueramos una familia, como antes. Lo siento
—
Disculpa, que fue ignorada por el mayor, lo unico que hacia era gritarlo con exagerado dramatizmo, eso no solucionaría nada.
Vio a su alrededor, el castillo Globbing, sus tres pisos mas altos, ahora solamente eran escombros, banderas y demas cosas estaban en llamas. Las hadas de la comisión estaban ahi, mirandole con enojo, decepción y demas sentimientos, sus amigos a lo lejos lo miraban con tristeza, seguramente lo odiaban.
Miro el piso, el cristal rojo estaba hecho pedazos, el único recuerdo de su madre, destruido, por su culpa. Seco sus lagrimas con la manga de su suéter, lo unico que consiguio con esa accion fue, llorar y sollozar aun mas.
—
hubieras aceptado... que, yo, ya no volvería, hubieras hecho tu vida, hubieras seguido adelante por mí, pero no. Te aferraste al pasado, te undiste en un abismo tú solo, ahora... espero que estes feliz, ya me tragiste de vuelta, felicidades.
—
Dolio tanto, dolio como no tienen una idea, aquellas palabras tan duras dichas por su hermano, lo terminaron de romper.
Cayó de rodillas, tomó con fuerza su pecho, con ambos manos y lloro. Lloro como nunca lo habia hecho, soltanto todo lo que tenia guardado desde hace mucho. Lo sabia, lo sabia desde hace mucho, debio aceptar que su hermano ya no estaba, debio soltar el pasado, pero no lo hizo, creia que no tenia a nadie... Eso no era cierto, sus amigos y la profesor urani, ellos siempre le proporcionaban cariño, atención, él solamente no queria aceptar aquello...
Ahora todo estaba mal.