Cuando Cambien Las Estaciones by XideVill at Inkitt
Customize readability
Aa

Cuando Cambien las Estaciones

All Rights Reserved ©

Summary

Tras haber hablado con la policía y después de su fallida misión, Velliza Dankworth no tuvo más opción que vivir escapando de sus propios padres, de ciudad en ciudad, con diferentes nombres y viviendo otras vidas. Pero en lo que creía que sería una vida más, conocerá a Luciel Celis, un chico para nada amistoso, que se convertirá en su verdadero dolor de cabeza. El problema llegará al verse descubierta por sus perseguidores, entonces Velliza tendrá que decidir si seguir huyendo o enfrentar su destino, aunque este signifique poner en riesgo su vida y la de los demás.

Status
Complete
Chapters
44
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1

VELLIZA

Esta podría ser mi historia. Una feliz, sin mentiras y sin miedos, una en la que sólo importaría el ¿Y ahora qué me pongo? envés del ¿Ahora qué cara pongo?.

Definitivamente esta es la historia de Velliza Dankworth, una fantasía que me obligaron a interpretar. El ¿por qué? era obvio, a veces mentir es la solución más práctica si de salvar tu vida se trataba.

“No te acostumbres a este nombre, no te acostumbres a esta vida”

Era lo único que repetía al abrir los ojos y ver un nuevo día. Sin duda lo más trágico de todo este teatro era tener que volver a la universidad como si de una estudiante común se tratara. Yo no era común, ni mucho menos, estudiante. Pero había cambiado de ciudad como si de cambiar un sucio calcetín se tratara.

—Borra esa sonrisa, me causa escalofríos — se quejó con aquel ceño fruncido de siempre.

Miré al hombre que ocupaba el asiento de piloto e intensifiqué mi sonrisa.

—Vamos, solo demuestro lo feliz que me hace volver a un lugar como este — fui sarcástica.

Sus ojos azules me miraron fijamente antes de aclararse la garganta para empezar con el discurso que ya me lo sabía de memoria.

—Trata de ser buena y...

—Sé lo que tengo que hacer — exclamé — Puedes estar tranquilo.

Bajé de aquel coche negro dando un portazo para hacer notar mi frustración. No volteé atrás, me concentré en caminar ignorando todo estorbo en mi camino, hasta que di con el salón D-156.

Por alguna razón extraña quería empezar con el pie izquierdo y me limité a vagar por los pasillos de la universidad. Sin duda con una vida como la mía jamás hubiera puesto un pie en un lugar tan costoso como este.

No tenía noción de la hora, ni mucho menos sabía la cantidad de minutos que pasé caminando sin rumbo e ignorando mis responsabilidades. Pero qué más daba, una falta el primer día de clases no era tan grabe.

Me recosté en el respaldo de la silla y me distraje contemplando el comportamiento de las pocas personas que había en el comedor. No era como ellos, sin duda no pertenecía aquí, pero qué otra opción tenía.

Un dulce y a la vez acido aroma invadió mi nariz haciendo que arrugara la frente al sentirlo más intenso.

—Hola.

Miré a la dueña de aquella dulce voz pero contuve una sonrisa. No estaba aquí para hacer amigos ni mucho menos ser amiga de una chica que viste completamente de rosa.

—Hola — fue mi escueta y fría respuesta.

—¿Sabes? te estuve observando desde hace unos minutos — se sentó frente a mí.

—Y eso es ¿Bueno o malo? — incliné la cabeza.

—No me mal interpretes, solo digo que me gusta tu estilo.

Entonces hice un corto recorrido de todo lo que llevaba. Un vestido floreado en tonos rosa pastel con una un bolso en color perla y una diadema de flores. Sonreí divertida al ver su pelo totalmente rubio. Definitivamente no entendía por qué seguía hablando con ella.

—Ya, ¿y como a alguien como tú le puede gustar mi estilo? — dije jocosa.

—Que vista así no significa que no pueda gustarme algo totalmente diferente. Es más, tengo un hermano que viste como tú y siempre me he preguntado cómo es que él sí puede ser el mismo.

Traté de no pensar mucho en lo que dijo pero era imposible. Mi forma de vestir de alguna forma era el reflejo de lo que sentía y ahora solo sentía miedo, miedo de un futuro incierto.

No había ropa de colores en mi maleta, ni mucho menos un vestido tan curioso como el suyo, lo único que podía encontrar y en medida cantidad era el negro y la ropa holgada, tal ves dos o tres tallas más que la verdadera.

—¿Tu hermano se encuentra bien?

—¿Qué? — me miró confundida.

—Olvídalo — negué.

La chica de ojos claros me sonrió cálidamente antes de extenderme su mano.

—Whitney Logan.

Aunque dudé en tomarla lo hice.

—Velliza Dankworth.

—Tengo el presentimiento de qué tú y yo seremos muy buenas amigas.

No respondí, el hecho de que alguien llegara a considerarme su amiga aún me resultaba muy difícil de asimilar.

—¿No eres de aquí?

—No — negué — Y prefiero no hablar de mi vida privada.

—Vaya, sí que eres interesante.

—Te decepcionaría saber que soy totalmente ordinaria — le dije con el único fin de dejar las cosas claras.

Su suave risa fue opacada por el bullicio que empezaba a llenar el lugar. Al parecer era hora de la aglomeración. Como lo detestaba.

La bulla sin sentido, la pérdida de tiempo en algunas cosas sin duda alguna lo odiaba. Pero irónicamente me encontraba aquí, frente a una completa desconocida, perdiendo eso exactamente. Mi tiempo.

Mis ojos me guiaron a un pequeño grupo de chicos que se encontraban al otro extremo del comedor, pude haberlos ignorado pero difícilmente se podía ignorar a esa clase de personas. Con el pelo tan rubio que fácilmente se podía confundir con cenizo.

—¿Quiénes son ellos? — me animé a preguntar, más por el hecho de resultarme curioso.

—Ellos son los Celis, el que ves ahí es Lufer, el mayor — comentó mientras fijaba mis ojos atentos en el chico alto y esbelto del que hablaba — Es muy lindo y no hablo solo de la cara, no sólo es músculo y altura, también tiene un corazón amable.

Imaginar que alguien como él podría ser amable me resultaba difícil de creer. A primera impresión podría decir que tenía personalidad de matón o algo peor.

—La que sigue es un dolor de cabeza — continuó con verdadero pesar — Luciah, con una hermosa cara de ángel pero con un carácter de mierda — me tomó de la mano — Créeme cuando te digo que es el diablo en persona.

Lo dudaba, pero al ver que nadie se acercaba a esos dos terminé por convencerme de lo contrario.

—Y por último está el menor, Luciel Celis, otro con el ego por los cielos — roló los ojos en un claro gesto de desagrado, a pesar de no verlo junto a ellos podía imaginar sus rasgos — Es el típico chico que cree ser el dueño del mundo, trata de evitarlo — advirtió antes de soltar un suspiro pesado — Ellos son los Celis, el carácter empeora a medida que descienden pero la belleza aumenta. Dicen que no les gusta relacionarse con gente ordinaria.

—¿Qué tan cierto es eso? — bromeé.

—Hablo enserio Velliza, evítalos o si no te traerán problemas.

No dije nada, solo me limité a asentir. Pero si de problemas se trataban yo era la menos indicada para mantenerme al margen. La hora de vagar había terminado ya hace mucho y tuve que obligarme a cumplir mis responsabilidades. Una de ellas era asistir al menos a la última clase del día.

Cubrí mi cabeza con la capucha de mi polera antes de entrar. Ya tenía suficiente con la última charla que tuve con aquella rubia como para ver la cara de los que estaban dentro del salón.

El plan era sencillo, solo buscar un buen lugar en la parte trasera para mantenerme al margen de lo que sea que vaya a hablar el profesor o profesora y eso era todo. Me puse los audífonos para incrementar mi propio aislamiento de la sociedad y recosté la cabeza sobre la mesa.

—Oye, ese es mi lugar — fue una voz demasiado segura para mi gusto.

No tuve ni la más mínima intención de levantar la cabeza para ver de quién se trataba y al parecer aquello terminó por enojarlo aún más, porque en un rápido y brusco movimiento ya tenía sus manos sobre mi capucha.

—¡Te estoy hablando idiota!

Definitivamente hubiera deseado que las cosas fueran totalmente distintas. Me puse de pie rápidamente y fijé mis ojos marrones en los suyos dispuesta a responder aquel comentario descarado pero tal vez mis palabras serían más mordaces. Pero cuando vi sus ojos grises supe inmediatamente a quien me enfrentaba.

¿Acaso este chico era el menor de los Celis?

—¿Eres sorda o qué?

Sí, definitivamente era el famoso Luciel Celis del que tanto se había empeñado en advertirme Whitney. Su pelo rubio y aquellos ojos tan particulares sin duda eran una característica de aquellos hermanos.

Sonreí casi con malicia al verlo tan confundido por mi reacción, sí, tal vez estaba dispuesta a romperle la cara pero“Nada de problemas”recordé, entonces tuve que actuar.

—Oh, no sabes cuanto lo siento.

Empecé a caminar. Estaba claro que lo decía con falsedad, pero si quería evitar una pelea innecesaria, era lo único que podía hacer.

—Espera — ordenó y yo me detuve — No recuerdo haberte visto aquí antes.

Para entonces las miradas de todo el salón ya estaban sobre nosotros.“Nada de problemas”me repetí una vez más. La mejor solución que encontré fue ignorarlo y seguir en la búsqueda de un lugar libre. Pude sentir la tensión crecer en el ambiente y justo cuando pensé que tal vez él explotaría el profesor hizo su ingreso disipando todo tipo de ataque.

—Quiero que tomen asiento — demandó mientras dejaba sus cosas en el escritorio — Por lo visto le cuesta hacer amigos — comentó al verme de pie frente a los demás.

—Eso parece — afirmé.

Asintió antes de tomar su lista y echar un vistazo rápido.

—Velliza Dankworth, tengo buenas recomendaciones de usted señorita.

Claramente todas aquellas buenas recomendaciones eran una total y vil mentira. Yo lo sabía pero asentí.

Lo vi mirar a toda la clase y justo cuando creí que ya nada podría empeorar lo escuche nombrar a un alumno.

—Celis ¿Cuál es el promedio mínimo para que puedas entrar al equipo de basketball?

—Diecisiete— respondió dudoso.

—Y dígame ¿Cuánto tiene?.

Lo escuché sisear unas cuantas palabras antes de responderle al profesor.

—Once.

Logré contener una risilla burlona justo en el momento que sus ojos dieron con los míos.

—Bien, creo que al ser su profesor tengo el deber de ayudarlo — entonces volvió a mirarme ¿Por qué presentía que esto podía salir mal? — Por ser este su primer día señorita Dankworth quiero que tome asiento junto Celis.

—Pero...

—Rápido por favor, no perdamos más tiempo.

Ya no pude refutar aquella orden. ¿Cuál era su plan? ¿Terminar matándonos? Y es que era más que evidente que nuestras personalidades chocaban. No éramos compatibles, lo supe en cuanto lo vi y estaba segura que él también lo sabía, las mismas miradas frías, las mismas malas vibras y las mismas ganas de mandar todo por un tubo.

Justo cuando estaba por ocupar mi lugar el profesor volvió a hablar.

—De hoy en adelante quiero que guíe a Celis en este curso.

—¡Que! — Miré con verdadero pánico al profesor — ¡Claro que no!

—Las buenas notas que figuran en su expediente me dicen que será capaz de hacerlo — dio un último vistazo al salón y continuó su clase como si nada.

Me quedé ahí, sin ser capaz de mover un solo músculo del cuerpo, ¿Qué podía hacer? estaba perdida, y es que yo no era buena en ninguna materia, negué hasta que lo escuché hablarme por lo bajo.

—Ya siéntate, tómalo como un castigo por haberme ignorado.

Lo miré.

Nunca en mi patética vida había deseado tanto romperme los nudillos a voluntad y si era en su cara sería aún mejor.


¡Hola! Gracias por darle una oportunidad a esta historia.

-XideVill-

Let XideVill know what you thought about this chapter!
Love this

2

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

1

Spicy

Suspenseful

2

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

3

Good Writing

Compelling Plot

2

Compelling Plot

Great Character

1

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Destino Secreto

Karin Rogowski: Gut geschrieben und beschrieben. Die Charaktere und Situationen sind stimmig und nehmen einen gefangen. Mich hat das Buch ab der ersten Zeile fasziniert, genau wie die anderen Bücher davor. Sehr guter Schreibstil und eine sehr gute Übersetzung, nebenbei bemerkt. Dankeschön, dass Du Deine Bücher ...

Read Now
Stripped Shadows

bm: Sehr gutes Schreiben. War total in der Geschichte und habe mitgefiebert, wie es weiter geht. Konnte das Buch kaum zur Seite legen Sehr spannend geschrieben. Freue mich auf Band 2 Hätte gern das Ruby mit Beiden lebt.Und es fehlen noch sehr viel Antworten

Read Now
My Playboy Roommate

luisasabato: Spitze! Sehr zu empfehlen und hoffe auf ein Happy End

Read Now
Luna auf der Flucht

Grazia: Wirklich tolle Geschichte mit Klasse Charakter 👍🏻

Read Now
Alpha’s Claim

Duckieusaf: Great read

Read Now
Mystic Wolf

Jessica: Tbh I wasn't expecting much from this app but God damn this book was excellent. The character build up was slow at times but really on point because of it. The actions of the characters made sense and added depth to them instead of just feeling like the plot needed to be moved forward. I also never ...

Read Now
My Blacksmith Savior

Martina partsch: Eine liebenswerte,nette Liebesgeschichte mit einem emotionalen Happy End,fast wie im Märchen.Danke für die schöne Geschichte .

Read Now
The Dating Deal

HockeyLover08: So amazing! Perfect fake dating story, it takes you through many deep emotions such as denial, heartbreak, love, etc. Love Nate’s character so much, it perfectly fits with Hannah’s! Good amount of spice without making it too much to handle. 10/10 would read again 🩷

Read Now
THE WOMAN HE BOUGHT

Kathy: This has been a delightful read. It introduced some uptight people who are believable. As I read I kept rooting for the hero and the damsel. This is a great cosy mystery-romance. Please write more. KUDOS to the author ♡♡♡♡♡

Read Now