Regreso a clases
Hay personas que pueden vivir enamoradas de la misma persona por años sin siquiera haber intercambiado una sola palabra, una de esas personas soy yo, llevo enamorado de mi compañero de clases desde que tenia 14 años, su nombre es Albert, es el típico chico más guapo del instituto, su cabello es de un color rubio claro, su rostro es delgado como el de un principe y su cuerpo es perfecto, tengo entendido que le gusta mucho entrenar.
Durante todo este tiempo me he dado cuenta que ni siquiera me volvea a ver, asi que no tengo oportunidad alguna y lo unico que puedo hacer es observarlo de lejos, además dudo mucho que le gusten los chicos, ha tenido 2 o 3 novias y todas son muy bonitas, por mi parte nadie sabe que soy gay, incluso mis padres piensan que estoy saliendo con mi mejor amiga Summi, pero eso es imposible a ella le gustan las chicas, además sabe lo mucho que me gusta Albert.
Al llegar al colegio me encontre con Summi, siempre regresamos juntos pero nunca llegamos ya que ella prefiere despertar un poco más tarde para que su padre la lleve en el coche.
- Hola Summi, ¿qué tal las vacaciones de verano?
- Fueron un asco, mi padre y yo asistimos a un campamento dónde ni siquiera pude usar el celular, estuve muerta de aburrimiento todo este tiempo
- Jajaja pero en todos los campamentos es así Summi
- Cállate Dilan, nunca fui a un campamento de niña así que no sé nada sobre ellos
- Lo siento, lo siento…
Después de un rato llegamos al aula y nos sentamos en el mismo lugar de siempre, a los 5 minutos observe como Albert cruzaba la puerta, estaba más alto que la última vez que lo vi, solo pensaba en lo horrible que se siente no estar con el chico que te gusta.
Comenzaron las clases y después de un tiempo llego la hora de salida, cuando salí del aula mi nariz comenzó a sangrar así que me dirigí al baño para limpiarme sin siquiera avisarle a Summie
Cuando entre escuche como alguien se acercaba por detrás, era como si me hubieran estado siguiendo y de pronto se escucho una voz
- ¿Estás bien?, ¿puedo ayudarte?
Cuando me di la vuelta y vi que era Albert mi corazón se aceleró, lo unico que salio de mi boca fue…
- Estoy bien, gracias
Salí corriendo, ni siquiera me di la vuelta para ver su cara, me senti la persona más grosera, pero estaba tan nervioso que ni siquiera pense en lo que dije.