straight | taekook 0.5

Summary

Joven, rubio y guapo, Jungkook atrae la atención no deseada en la cárcel. Cuando su compañero de celda le ofrece protección, Jungkook acepta la oferta, aunque no confía en el tipo. No sabe cuánto cambiará su vida. Cuando sale de la cárcel, Jungkook se encuentra necesitando y deseando cosas que no debería querer. Jungkook es heterosexual. Realmente lo es. Tiene una novia. Lo que pasó en la cárcel se quedó en la cárcel... o eso se dice Jungkook. • tae top • koo bottom

Genre
Fantasy
Author
milo
Status
Complete
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo 1




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La madre de Jungkook solía decirle que un día su rostro lo metería en problemas.


Parecía que hoy era el día.


Manteniendo sus ojos hacia abajo, Jungkook siguió al guardia a su celda, sintiéndose incómodo y extraño en su mameluco nuevo. Como un criminal.


Jungkook

casi se rió de sí mismo. Él era un criminal ahora, después de haber sido condenado a un año en prisión por conducir bajo influencia y herido a otra persona. Había sido un accidente, pero a nadie le importó.


Bueno, a él sí, y a jennie, su novia , también lo hizo, y su madre había llorado cuando la sentencia fue leída.

Jungkook

tragó, recordando la expresión impactada de su mamá. Ella se veía tan pequeña y vieja de repente, y fue su culpa. Ella siempre se preocupó demasiado por él.


Empujó el pensamiento lejos, tratando de ignorar a los otros prisioneros golpeando contra las barras y mirando de reojo mientras él pasaba. Ellos gritaban obscenidades que hicieron a su estómago girar en nudos y a la bilis subir a su garganta.


Esperaba que no fuera obvio lo asustado que estaba. Él no era exactamente delgado y bajo, era más alto que el promedio, y tenía algunos músculos decentes pero no era ni modo tan grande como algunos de esos chicos. Fueron construidos como tanques. La verdad sea dicha, Jungkook estaba completamente aterrorizado, y una vez más, quería patearse a sí mismo por emborracharse y terminar en este lío. Cuando saliera de aquí, él nunca, nunca, se emborracharía otra vez, si es que saldría de aquí en absoluto. Él estaría compartiendo su celda con alguien que muy probablemente era más fuerte, más duro y más malo que él, con un criminal real.


El guardia lo empujó dentro de la celda. La puerta se cerró y trabó detrás de él, con un alto y de algún modo indiferente.


Jungkook se humedeció los labios, mirando a su compañero de celda.


El chico estaba tumbado en la litera inferior, sus ojos cerrados, por lo que Jungkook tuvo la oportunidad de estudiarlo. Era alto y bien construido. Pelo oscuro y ligeramente rizado, piel naturalmente bronceada. Él estaría probablemente alrededor de los treinta, tal vez treinta y cinco como máximo.


—¿Has terminado de mirar?.— El tipo dijo, sin abrir sus ojos.


Jungkook se estremeció. —Um, sí. Lo siento.


—La litera de arriba es mía

. —

quería preguntar por qué él estaba acostado en su litera entonces, pero tuvo que morderse la lengua. Ser un culo-ingenioso no era probablemente una buena idea.


—Soy Jungkook.


El chico abrió los ojos. Eran verde oscuro y extrañamente intensos.


Su mirada recorrió a Jungkook antes de lamerse los labios


—Encantado de conocerte, Jungkook. ¿Qué tan bien chupas la polla?


Jungkook se sonrojó, dando un paso atrás. — Soy heterosexual.


El hombre levantó las cejas, mirando vagamente divertido. —Todo el mundo es heterosexual aquí, Ojos Azules.


—¡Tengo una novia!


El tipo no parecía impresionado.


—La mayoría de nosotros tenemos esposas y novias de regreso a casa.


Él salió de la litera. Un depredador. Parecía un depredador. Con su corazón en la garganta, Jungkook dio un paso atrás.  Pero en lugar de abusar de él, el hombre extendió su mano para un apretón de manos. —Soy Taehyung.


Desconcertado, Jungkook estrechó la mano con cautela.


—Probablemente ha sido un largo día para ti.— dijo Taehyung. — Ve a dormir. Nadie deambula durante la noche.


—Sí, está bien.—dijo, inmensamente aliviado. El tipo había estado probablemente sólo bromeando cuando dijo eso de chuparle la polla. Por supuesto que estaba bromeando.


—Yo no voy a joderte esta noche.—dijo Taehyung. —Buenas noches.


Jungkook parpadeó. —Pero qué-? No me estarás jodiendo, amigo!


Taehyung sonrió. Fue una sorprendentemente bonita sonrisa, sus dientes blancos y parejos. Se acercó más a él hasta que no estaban siquiera a una pulgada de distancia. Jungkook tragó, muy consciente de que el hombre era más alto que él y mucho más amplio de hombros.


Vamos a cortar por lo sano.— dijo Taehyung suavemente, mirándolo a los ojos. — Voy a joderte. Va a pasar y es mejor que tú te acostumbres a la idea. Tienes suerte de que estás conmigo. Yo no te voy a lastimar, no te obligaré a tomarme, y te protegeré de los demás, si chupas mi polla bien.  Créeme, otros chicos no serían tan agradables como yo.


Si no me vas a obligar, no pasará.— dijo Jungkook, tratando de mantener su voz firme. — Lo siento, pero realmente soy heterosexual. Tengo una novia que amo

.


Por alguna razón, eso hizo que Taehyung riera. — Tienes suerte de que aquí es aburrido como el infierno y me gusta un buen desafío

.


Antes de que Jungkook pudiera decir nada, Taehyung se subió a la litera de arriba y al ratito estaba dormido. 


 Jungkook se quedó inmóvil, mirando a la nada por un largo tiempo.


Apenas durmió esa noche.


La mañana siguiente llegó demasiado rápido para su gusto.  Pero no fue tan malo como él había esperado  y temido.


El día transcurrió suficientemente normal. Sí, él recibió más miradas lascivas y fue más manoseado de lo que había sido nunca en su vida, pero no fue tan malo. Nadie trató de atacarlo. Nadie intentó... cualquier otra cosa.


Cuando su día de trabajo había terminado, era la hora de la ducha, algo que había estado temiendo todo el día.


Una vez en las duchas, Jungkook no sabía para que lado girar. Él no quería que otros reclusos comieran con los ojos su polla, pero no quería darle la espalda a nadie, tampoco. Así que se lavó, torpemente cambiando y girando.


Había chicos manoseándose entre sí y algunos haciendo más que eso, pero los guardias no parecían interesados en detenerlos, mientras pareciera mayormente consensual. E incluso si no lo era, no parecían demasiado deseosos de hacer nada. Había un tipo grande en la esquina opuesta forzando su polla en la garganta de otro tipo. Jungkook intentó duro no mirar en esa dirección. Su corazón latía tan rápido que pensó que iba a vomitar. Vio a muchos otros chicos mirándolo con interés, pero nadie intentó nada. Jungkook sospechó que tenía algo que ver con Taehyung, quien se quedó cerca de él, en silencio y con cara de piedra. Decidiendo que nadie iba a atacarlo, Jungkook se relajó un poco.


Fue un error.


A mitad de la ducha, lo sintió: una mano en su culo.


Jungkook se congeló y luego miró a Taehyung. — Mantén tus manos para ti mismo.— dijo entre dientes. Él sabía mejor que para hacer una escena. Jungkook podría no saber mucho acerca de la jerarquía en la prisión, pero sabía lo suficiente. Él sabía que Taehyung tendría que demostrar quien estaba a cargo aquí si Jungkook le hacía parecer débil.


Taehyung lo miró con calma, ojos oscuros ilegibles. — Tengo que demostrar a todos que eres mío.— dijo en voz baja. — Si no lo hago, otros chicos tendrán ideas. Tu no quieres eso, ¿verdad?.


Jungkook le clavó la mirada, pero por mucho que lo odiaba, el chico tenía razón. Si tuviera que elegir entre ser considerado el juguete de su compañero de celda y ser jodido a repetición, él sabía lo que elegiría.  Así que no se alejó, dejando a Taehyung mantener una mano de propietario en su trasero. Su rostro estaría probablemente de color rojo brillante, era un duro golpe a su masculinidad. Se preguntó si así era cómo las mujeres se sentían cuando los hombres las trataban como objetos.


Cuando el tiempo de la ducha hubo finalmente terminado, sacó la mano de Taehyung fuera, se vistió y se dirigió de nuevo a la celda rápidamente. Taehyung no regresó de inmediato. Cuando lo hizo, Jungkook se tensó involuntariamente, apretando el libro que estaba tratando - y fallando de leer.


Relajate, Labios Sensuales.— Taehyung dijo con un bufido.


No me llames así.


Te llamaré lo que yo quiera.


Jungkook sintió una oleada de rabia impotente, pero no dijo nada. La verdad sea dicha, Taehyung le ponía nervioso. Él era diferente de otros internos: tranquilo e intenso de un modo extraño. Él no levantó su voz, no alardeó como otros reclusos hicieron, pero por lo que Jungkook había visto ese día, Taehyung parecía muy respetado, incluso temido.


¿Por qué estás tú aquí?.— Preguntó Jungkook, incapaz de reprimir su curiosidad.


Mate ocho personas en un centro comercial.— dijo Taehyung, mirándolo a los ojos.


Jungkook parpadeó. — Estás bromeando, ¿verdad?"


Taehyung hizo un gesto de encogimiento que podría interpretarse en ambos sentidos. Jungkook realmente esperaba que él estuviera bromeando.


¿Cuántos años tienes?.— Taehyung dijo de repente, mirándolo.


Veintitrés.


Taehyung lo observó durante unos momentos antes de meterse en su litera.

Qué tipo extraño.


Los días pasaron, y la vida de la prisión no era nada como Jungkook imaginó. Por un lado, era mucho más aburrida de lo que había pensado nunca. No podía hacer nada de lo que quisiera. Todo lo que hacía era controlado y regulado, y estaba comenzando lentamente a volverlo loco. A veces estaba tan aburrido que sentía como si tuviera que hacer algo drástico sólo para escapar de la monotonía. Ahora podía entender por qué había tanta violencia en la cárcel: la gente tenía que entretenerse. Le alteraba y le daba miedo el que estaba empezando a identificarse con esos criminales.


Los otros reclusos mayormente lo dejaban solo, pero Jungkook no se hacía ilusiones sobre eso. Vio las miradas que otros hombres le dieron. Él era rubio, de ojos azules y demasiado malditamente "bonito" para no llamar la atención. Tanto como él odiaba tener que depender de Taehyung, el tipo era lo único que mantenía a otros lejos. Para el final de la segunda semana, Jungkook estaba ya tan acostumbrado a la mano de propiedad de Taehyung sobre él en las duchas que simplemente la ignoraba. 


Pero a pesar de que él sabía que todo el mundo pensaba que era la puta de Taehyung, ser llamado así en su cara era una cosa totalmente diferente.


Yo no soy su puta. — espetó cuando Yoongi, el hombre con el que había formado una amistad tentativa de algún tipo, lo llamó así en tono de broma. — Él no me está jodiendo.


 Yoongi le dio una mirada extraña y no dijo nada.


Jungkook no pensó nada de eso hasta que regresó esa noche a su celda y encontró a Taehyung esperando por él. Y él estaba enojado como el infierno, sus oscuras cejas dibujadas en una línea, con los labios apretados juntos.


Taehyung estaba sobre él antes de que pudiera parpadear. Él empujó a Jungkook contra la pared, presionando su brazo contra su garganta. — ¿Quieres que te mate? Me hiciste quedar como un jodido mentiroso. ¿Es esa tu gratitud?


Jungkook se humedeció los labios. — Lo lamento. No pensé que Yoongi le diría a nadie

.


Taehyung

se burló. — Tú eres un bebé tan ingenuo. Nunca confíes en nadie.


¿Y debo confiar en ti?


Taehyung sonrió. — Tú no deberías confiar en mí, tampoco.— Su sonrisa desapareció tan rápido como apareció. Su rostro era sombrío ahora. — Si las personas te llaman mi puta, tú dices que eres mi puta. ¿Lo tienes?


Jódete. — Jungkook intentó empujarlo fuera, pero sólo terminó frotándose contra Taehyung.


Lo haré. — Taehyung murmuró en su oído, mordiéndolo.


Jungkook se sonrojó. — Vete a la mierda.


— T

ú estarás rogándome pronto. — dijo Taehyung, presionando cada vez más contra él. Su peso, su fuerza, su olor... Estaba abrumando los sentidos de Jungkook en un extraño e inquietante modo.


Nunca.


Jungkook se empujó alejándose. Taehyung exhaló.


Bien. Si tú no quieres mi protección, eres libre de hacer lo que quieras. Voy a dejar que la gente sepa que me importa un carajo si alguien te toca.


Jungkook tragó al recordar las miradas que otros reclusos le dieron en las duchas. Siendo pasado su culo de uno a otro no era su idea de diversión. Podría odiar a Taehyung, pero al menos era poco probable que el tipo lo forzara. No porque él fuera tan buen tipo - Taehyung era un idiota, pero era un idiota al que le gustaba jugar juegos mentales y que estaba dispuesto a esperar hasta que Jungkook le rogara que lo follara. Y ya que nunca iba a pasar, él estaba más seguro con Taehyung. Probablemente. — Espera-no.


Taehyung no se regodeó, pero Jungkook realmente no lo había esperado. 


 taehyung solo asintió y dijo: — Ahora ve a dormir.


—Tú no eres mí jefe,— Jungkook murmuró, frunciendo el ceño.


Pero

el lo hizo.