Capítulo uno: Afortunado Encuentro
Aquel omega de cabello rubio cenizo había salido del palacio como de costumbre en aquel reino tranquilo y sereno todos y todo estaba en perfecto balance entre paz y armonía, no habían conflictos, disputas, robos ni vandalismo, todo bajo mandato del noveno rey Hansol Kim II, su hermosa esposa, EunMin Kim y sus tres hijos, Kim Minji una pequeña omega de 12 años, Kim Taehyung omega de en medio con tan solo 17 años recién cumplidos algunos cuantos meses atrás y el hijo mayor un alfa líder de Nombre Kim Taeyang futuro heredero al trono real de tan solo 24 años, los tres hermosos hijos frutos del amor entre el matrimonio Kim eran perfectos, perfectamente educados para la realeza.
Taehyung había ido por frutos de durazno que creían cerca de un Barranco en las lejanías de Atalasia, aquel reino no sufría carencias ni percances graves pero ese día unos aldeanos cercanos a donde el joven Taehyung recolectaba le habían advertido de un horrendo monstruo que acechaba la zona, éste no notó aquellas señales de advertencia aún viendo huellas en el suelo terroso, ignoró por completo que su vida estaba en riesgo, y como si de un musical se tratara comenzó a cantar.
La voz melodiosa de aquel omega atraía a la fauna del bosque tanto ardillas como pajaritos se acercaban a oírle cantar, su voz era perfecta y angelical para sus oídos, éste caminaba y daba vueltas con una sonrisa mientras seguía cantando a los animalitos, cuando aquel canto se le interrumpió cuando vio a un gigante hombre peludo, salido de un cuento de terror aquel monstruo se había escapado de una jaula de un reino lejano, muy lejano de Antalasia, ese ser no pertenecía allí, por supuesto que no.
El joven de cabellos rubios tembló al verlo de frente, éste hombre peludo lo observó como su próximo bocadillo y se relamió los labios con inquietud al olfatear aquel delicioso aroma que naturalmente desprendía éste.
—UMMMM ¡FRESAS CON CHOCOLATE!, MIS FAVORITAS— exclamó aquel gigante asustando por completo al joven Taehyung.
—H-hola hombre gigante, y-yo yo... yo— titubeó nervioso retrocediendo pero el monstruo peludo caminó relamiéndose los labios.
—Uh Uh, un príncipe, mi aperitivo favorito— expresó aquel monstruo sonriendo cínicamente.
—Tengo que irme señor gigante, mi deber es mi pueblo— éste comenzó a correr y el hombre gigante lo seguía, éste corría a lo que daba pero sus piernas fallaron, de pronto cayó a una trampa de hojas a 2 metros de profundidad, el monstruo al no ver a su presa pisó una cuerda que se le enredó en el pie, era una trampa ideada por alguien muy listo.
—AYUDAAA ESTOY ATRAPADOOO— gritó aquel monstruo mientras una red gigante caía sobre su cuerpo atrapándolo por completo, un joven apuesto saltó de una de las ramas de un árbol para verlo.
— Oh vaya, mira que tenemos aquí, es un pie grande, creí que solo existían en el reino lejano de Zarifub, creí que esos hombres barbones con hijabs eran parientes de estos feos peludos— exclamó aquel príncipe mientras veía el cuerpo tendido de ese ser peludo.
—MAMÁ AYUDA UN HOMBRE HUMANO VA A MATARME— suplicó ese monstruo peludo.
—Técnicamente no soy humano, bueno en parte si, pero soy un alfa hace más de 6 siglos los lobos nos fusionamos con humanos y vivimos en armonía, pero no te equivocas en lo de matarte, será menos doloroso que lo que le ibas a hacer a ese omega— éste sonrió mientras caminaba hacia abajo para ver entre varias hojas de otoño a un omega lleno de tierra unos metros abajo.
—¿Hola?— preguntó aquel omega llamando la atención de aquel alfa, éste sonrió gustoso al ver a tan precioso omega sucio en aquella trampa para omegas en peligro.
—Hola lindura, ¿Esa cosa iba a hacerte daño?, déjame decirte que lo he atrapado yo mismo, soy muy heroico, ¿No crees?, ven, dame la mano— éste le tendió la mano a aquel rubio quien sonriendo y con ligero sonrojo en sus mejillas aceptó su roce, una chispa conectó entre ambos, el corazón del príncipe y futuro rey palpitó en demasía había encontrado a su otra mitad.
—¿Eres un príncipe?— preguntó él omega mientras se le iluminaban sus ojos, estaba emocionado por coincidir con tan lindo y hermoso alfa, no estaba para nada presentable para él debía ir a cambiarse.
—Si, futuro rey de Nandalasia, déjame decirte que te he salvado la vida, ¿Cómo te llamas dulzura?— preguntó acariciando suavemente el cabello del rubio cenizo quien estremeció ante su toque.
—Kim, Kim Taehyung... príncipe de Atalasia— el azabache mostró una sonrisa coqueta.
—Oh, con que Principe, tan lindo como para reinar a mi lado, déjame decirte que te haz ganado la lotería pequeño Tae, yo seré futuro rey y tu mi rey consorte de mi reino, vamos a casarnos, es una muestra de gratitud, también porque mi lobo está inquieto y quiere reclamarte, nuestros reinos estarán muy contentos con nuestra unión omega mío— éste besó la muñeca del joven rubio, éste soltó una ligera risa.
—¿De verdad?, ¿Nos vamos a casar?— los ojos de Taehyung se iluminaron a un más, estaba a punto de llorar no podía creer que un alfa tan guapo y elegante le estuviera proponiendo matrimonio.
—Si Taehyung, nos vamos a casar en dos días, ponte lindo, avisaré a mi familia y a su reino de eso, dile a tus padres que vendré mañana para pedir tu mano frente a ellos— éste dejó un beso en la mejilla del omega quien al no creer lo que estaba pasando se desmayó entre la maleza del bosque.
— ¿Y YO QUE?— gritó aquel monstruo peludo.
—Tu serás comida de osos o piel de algún taxidermista que viva en esta zona, pagará muy bien por ti— éste sacó su espada sonriente, obviamente llamaría a su amigo Seokjin para que lo ayudase a cortar aquel monstruo y vender su piel para utilizarla como trofeo.










Pero ni Anna se atrevió a tanto como estos dos, se acaban de ver y ya planean boda Xd