único
Después de la conversación que tuvo con uno de sus empleados, le hizo sobrepensar y analizar su vida desde el primer momento que pisó la empresa de su padre.
No era joven, tampoco tenía hijos menos esposa. Eso le causaba en cierta parte un poco de melancolía. Quizás era momento de sentar cabeza.
Jugó con su lapicero un largo rato, hasta que la alarma de su celular le indicó que te tenía que alistarse para una próxima junta.
Yoongi suspiró pesadamente.
Estar en la junta, solo ocasionó que se estresara más. La mayoría de sus empleados tenían familia, aparentemente él era el único que se encontraba solo.
Toda su vida se encargó de levantar a la empresa de su padre, que anteriormente estaba en manos de su tío, quién había hecho malos tratos con algunos hombres que conoció en un casino. Cuando tomó el lugar como jefe, muchas cosas cambiaron, algunos de los inversionistas no estaban de acuerdo con su decisión, pero al poco tiempo de ver el resultado, se retractaron y le dieron su total confianza.
Eso era algo que agradecía Yoongi.
Le gustaba ser el jefe y tener una buena reputación en el mundo de los negocios, por supuesto también le encanta tener muchas mujeres en su cama. Usualmente no desperdiciaba la oportunidad cada vez que alguien le coqueteaba.
Era un hombre apuesto, no tan jovial, pero muy dominante en todos los aspectos de la palabra. Eso ocasionaba que las mujeres se vuelvan loca. Pero ninguna de ellas llegaba a su estándar, de ser la chica ideal para formalizar y tener una familia.
Su imperio con el tiempo se cuadriplicó, pero siempre hubo algo en su vida que parecía faltarle. Desgraciamente, no era bueno para ver esas cosas, es por eso que llamó a su asistente para anular todas sus citas pendientes. No quería ver a nadie, no saber de nadie en lo que resta del día. Pretendía irse a un bar, a embriagarse, follar un culo bonito e irse a dormir.
Estaba a punto de irse cuando las puertas se abrieron de par en par.
— Min, necesito que me hagas un favor.
— ¿Wooshik? Voy de salida, no puedo atenderte ahora — dijo agarrando las llaves de su camioneta que se encontraban en el escritorio.
— No tomará mucho tiempo. Lo prometo.
— Bien habla. ¿Qué sucede?
— Es mi hija, reprobó tres materias. Ya no sé que hacer con ella o qué castigo darle, pero de alguna manera quiero que aprenda a que sea consciente del trabajo que me cuesta generar dinero.
— Por eso quiero que me ayudas a pensar en un buen castigo o lo tengas como secretaria una temporada. Necesito que aprenda a organizarse y deje de despilfarrar mi dinero.
— Wooshik.. eres un buen amigo, pero no creo poder ayudarte. Ya tengo una secretaria y es muy eficiente con su trabajo.
— ¿Seguro?
Lo que Yoongi no esperaba es que Wooshik trajera a su secretaria y le propusiera medio año de vacaciones pagadas, que obviamente correría por la cuenta del hombre. Resignado sin poder hacer nada no le quedó de otra que aceptar.
Al día siguiente, una joven carismática con rasgos finos y un atuendo elegante junto a unos pendientes de oro, llegó a su oficina. Yoongi se quedó boquiabierto al ver los labios carnosos pintados con un labial de color rosa, su vista fue bajando de apoco descubriendo que había partes que le llamaban mucho la atención, además de la belleza que se portaba la chica.
Pudo intuir que no pasaba de los veinte años, esperaba equivocarse y que realmente tuviera más años. Pero cuando vió su portafolio, estaba en lo cierto. La hija de su socio tenía 20 años cumplidos y estaba a mitad de la carrera de Negocios Internacionales.
— Bien, Taehyung. Seré tu jefe, por lo tanto debes pronunciarte ante mi con respeto. En primera, pasaré por alto tu vestimenta. No es la adecuada.
— ¿Cómo que no? Es perfecta para mí.
— Y con respecto a las joyas.. no la necesitas. Amenos que asistemos a un evento importante.
— Entendido — contestó cortante.
— Eso es todo, puedes retirarte. Te llamaré si necesito algo. Ah.. antes que me olvide, viajaremos en tres semanas. Así que actualiza tu visa y pasaporte.
— Viajo seguido con mis amigas, tengo en orden todos mis papeles. ¿Algo más?
— No
Las semanas se habían pasado volando y en un abrir de ojos. Taehyung y Yoongi se encontraban saliendo del aeropuerto en Alemania.
— El chófer nos está esperando, señor Min — dijo la ahora nueva pelirroja a la vez que se miraba en un espejo a mitad de la calle.
— Podrías dejar de hacer eso.
— No — contestó
— Sube a la camioneta y en el hotel hablamos otra vez de tu comportamiento.
En el trayecto al hotel, todo estuvo silencioso por parte del mayor a comparación de la joven que estaba retocandose el maquillaje. Yoongi revolvió sus ojos y bajó su mirada al piso del automovil, desviándose en las piernas desnudas de la pelirroja. La falda, estaba a tres centímetros más arriba de lo usual.
Eso enfureció por completo al mayor.
Sentía atracción por su asistente, se había dado cuenta desde el día uno. Y eso le jodia, le jodia mucho porque no podía hacer nada en contra de ese sentimiento.
La pequeña pelirroja hace unos días había empezado a salir con uno del rubro de administración. Le dolió y aún lo sigue haciendo.
Si estaba en Alemania iba a hacer todo lo posible para follarse un culo atractivo después de terminar la dichosa reunión.
— Me dijeron que hay un bar ¿Puedo ir?
— Es tu decisión. Yo solo soy tu jefe.
— Entonces si puedo.
— Por supuesto. De todas formas me verás ahí, no eres la única que tiene curiosidad en conocer gente nueva.
— Será eso.. o porque quieres encamarte con alguna? — preguntó soslaya.
— Eso no es asunto tuyo.
Respondió cortante, como casi siempre lo hacía. La chica rió bajo. Le encantaba alterar el humor de su jefe.
La habitación de Yoongi estaba frente de Taehyung. ¿Casualidad? ¿O destino?
Después de tres largas horas metidos en un salón privado y más lujoso del hotel donde se había hecho la reunión, el señor Jung los invitó a un bar exclusivo que estaba a quince kilómetros del hotel.
Tanto jefe como asistente no pudieron decir que no. Después de todo iba a ser una noche interesante.
Cuando llegaron, todo el lugar era hermoso, espacioso, pintados con grandes luces de neón. El señor Jung, levantó la mano para darle la señal a un mesero a qué se acercara y tomara su orden.
Despues de la primera copa, dos chicas se le acercaron a Yoongi y se le pegaron como chicle. Su vestimenta era muy reveladora, no dejando nada a la imaginación, rozándose descaradamente cuando el empresario les invitó a bailar.
— Debemos irnos, no me siento bien.
La dulce pelirroja, se había acercado al trío para tener nuevamente la atención del mayor. Era consciente de como lo miraba, como también de que sentía algo más que atracción por ella.
— Enserio.. ¿Ahora?
— Si.. señor Min. Pero si usted no puede, voy a pedir un taxi.
Yoongi se separó de las chicas y negó. Su amigo lo mataría si dejaba irse así a la chica, sabiendo los peligros de estar en un país extraño.
— Ahora vuelvo, dulzuras.
Ambas rubias miraron con desdén a la pelirroja. Taehyung revolvió sus ojos cuando Yoongi fue besado por el par enfrente de ella.
— ¿Enserio, vas a volver?
— ¿Por qué no lo haría? Quiero divertirme.
— Me das asco — la joven lo dejo sin pensarlo.
— ¿Asco? ¿Por qué? Es solo sexo Taehyung.
— Esas chicas tenian caras de irse en cama en cama. ¿No te preocupa contagiarte de alguna enfermedad?
— Estoy limpio y después de cada encuentro sexual, me voy a chequear con un doctor de confianza. Además le soy fiel a la protección. ¿Y qué me dices tú?
— Sé lo que significa y que és lo que se hace cuando una persona va tener sexo. Pero no, nunca lo he tenido. Estaba más preocupada por hacer planes con mis amigas, despilfarrar el dinero de mi padre en cosas innecesarias y viajar seguido a diferentes lugares.
— El sexo es excelente pero todo depende de la persona — agregó el pálido mientras manejaba por la autopista.
— Me imagino que tú debes ser buenísimo en el campo, por los años y la experiencia que tienes.
— Nunca tuve una queja — dijo con soncarronería.
— Apuesto a qué no es así.
— No quieras retarme — Yoongi lo miró en lo que se estacionaba en un descampado.
— Te reto.. Yoongi.
— ¿Ya no soy más el señor Min?
Elevó una de sus cejas coqueto.
— ¿Señor Min? A mí boca le parece complicado gemir eso. Es más fácil Yoongi.
— Eres directa. Ahora veo las reales intenciones de porque me sacaste del bar.
— No me vestí linda para que nadie me tocara como a mi mente le encantaría.
Yoongi rió y se acercó a la chica, antes de apagar las luces del auto e inclinar un poco su asiento.
— Te recuerdo que tengo treinta y siete años. ¿Estás realmente segura de querer esto?
Taehyung deslizó los tirantes de su vestido escotado. Bajandolo hasta la altura de su cintura.
— ¿Esto te dice algo? — preguntó divertida guiñándole un ojo.
— Nunca soy gentil con mis amantes. Aún estás a tiempo de arrepentirte.
— No lo quiero hacer.
La pelirroja se subió ahorcajadas del mayor, pasó sus manos detrás de su cuello y chocaron sus labios con necesidad. El hombre mayor quitó su brasier y los tiró a un punto ciego de la camioneta.
— ¡Ahhh.. yo-
Interrumpió su primer gemido al llevar un pezón a su boca.
— Ohh.. Yoongi. Qué placentero se siente esto — gimió en su oído.
— Y eso que aún no llegamos a la parte divertida — peñizcó su otro pezón.
Los senos de la chica no eran ni tan grandes como tampoco tan chicos, para los ojos del hombre eran del tamaño perfecto. Fue una sorpresa para la pelirroja sentir el fuerte mordizco en uno de ellos que ocasionó que gritara.
— No seas bruto, Yoongi. Si me dolió.
— Perdón
— Está bien.. sigue.
La falda de su vestido escotado fue levantado y enrollado a su cintura, dejando a relucir una tanga rosa que apretaba demasiado bien sus labios carnosos vaginales.
Un deleite para los ojos del mayor.
Taehyung no se quedó atrás y fue ayudando a desvestirlo en lo que Yoongi chupaba su cuello, dejando notables marcas violetas. La camisa del hombre voló hacia alguna parte junto su cinturón y pantalón.
El pálido se encontraba desnudo, con su polla grande goteando de presemen. Muy erecta y dura.
A comparación del hoyo de la joven que nunca había visto una monstrosidad como esa en su vida. Sus pezones volvieron a estar erectos a la vez que su entrada empezó a gotear y la baba se le caía de la boca.
Lo próximo que sintió fue que sus piernas fueron abiertas de par en par mientras su espalda estaba recostada en el volante.
— Quiero acelerar el proceso del dilatado, así que voy a comerte el coño y luego jodertelo — sentenció.
El hombre mayor se agachó a la altura de su coño e insertó su lengua a la abertura virginal de la joven. La pelirroja al sentir su sinhueso húmedo en su agujero, se corrió. Haciendo sonreír notablemente a Yoongi.
Siguió ocasionandole más orgasmos hasta que el hombre sintiera que verdaderamente está lista. Cuando estuvo seguro de estarlo, posicionó su miembro en el agujero dilatado, la cabeza de la polla hacía esfuerzo por entrar, causando fuertes espasmos.
Cuando por fin entró. Yoongi besó a Taehyung. Quería distraerla y que mejor que con besos suyos.
Fue balanceándose a un ritmo suave para después acelerar.
— ¡Ah!.. ¡Yoongi!
— Mmg.. oh yoo-ngi.. dios..
Siguió arremetiendo con fuerza, la pelirroja puso los ojos blancos al sentir el placer gobernando su ser. Los chapoteos de sus pieles eran un sonido que jamás olvidaría. Su sudor empalandose y Taehyung no sufrió mucho para volver a correrse, bañando con su fluidos a todo el falo del miembro de su jefe.
— Sigue.. yoongi. Más.. más.. por favor.
— ¡No pares! — apretaba los hombros del contrario mientras seguía siendo jodido por el socio de su padre.
— Oh joder.. que bien se siente.
— ¡Más.. más! ¡Dame más!
Yoongi sabía que su orgasmo estaba cerca es por eso que aceleró sus embestidas, lo folló con salvajismo. Frotó su clítoris con sus dedos, de formas bestial. Taehyung tenía los ojos llorosos ocasionados por el placer que estaba viviendo y disfrutando de los toques especiales de su jefe.
— Mi-mirate tan destruido. Solo por mi.
— ¡Mmghj.. ah.. ah!
No pasó mucho hasta que Yoongi se corriera y no dejando descansar volvió a follarla duro, tosco. Llegando hasta lo más profundo de su ser.
Desvió su mirada a sus piernas, sonriendo al encontrar restos de sangre. Tener sangre al momento del sexo significaba una cosa. Y era que Taehyung había perdido su pureza con él.
Se corrió al instante de descubrirlo.
Por los ojos de la pelirroja, notaba que ya estaba exhausta. Yoongi, lo entendió y por primera vez fue considerado con su amante. Asi que la vistió y la recostó en los asientos traseros mientras la chica había caído en el mundo de los sueños.
Taehyung estaba agotadisima.
Ya sea por el extenso y frustrante viaje o por el reciente sexo que tuvo con su jefe.
Cuando Yoongi llegó a su habitación del hotel, dudó mucho en un ingresar con la pelirroja. Temía que la chica se despertara y le dijera que todo fue un error.
Se tragó sus inseguridades y la depositó en su cama king. La abrazó por su espalda y al poco tiempo se quedó dormido.
A la mañana siguiente. Yoongi seguía dormido a no ser porque estaba sintiendo algo húmedo palpando su miembro. Con esfuerzo pudo escanear el panaroma, no encontrando nada, volteó a su lado. Taehyung no estaba, pero él seguía sintiendo como le apretaban las bolas con maestria. Su pene estaba erecto mientras volvió a sentir una lengua traviesa deslizándose nuevamente por todo su falo.
Sacó las sábanas de un tirón, encontrándose con una vista, que jamás podría olvidar. Taehyung vestida con uno de sus camisas, los botones estaban abiertos, por lo cual podía ver a sus senos rebotando al igual que su polla estaba enterrada en el fondo de la garganta de la joven. Yoongi sonrió ladino.
Como pudo se reincorporó, obligando que su asistente se arrodillara en el piso y su espalda se pegará al filo de la cama. En ningún momento su miembro salió de la cueva de la joven. Cuando estaba bien posicionado, empezó a follarle la boca con total salvajimos, agarró sus cabellos llevándolos para atrás y seguir jodiendo le hasta ver lágrimas en sus ojos.
Siguió arremetiendo con fuerza en la boca apetitosa de la menor hasta que Taehyung se tragara toda su leche sin dejar caer ninguna nota.
La pareja después de recuperarse hablaron y llegaron a un acuerdo de seguir teniendo sexo en lo que restaba del viaje. Pensaron que ahí se terminaría todo pero no fue así, siguieron viéndose cuando estaba en la oficina.
Yoongi se la folló en todos los lugares accesibles que encontrara. En el baño de empleados, su escritorio, su sofá, la puerta de su oficina, el auto, la mansión de sus padres, la cochera, el baño de uno de sus eventos, la casa de uno de sus socios, el bar incluyendo la casa de su socio, el papá de Kim Taehyung.
En el último fueron casi atrapados pero pudieron salvarse el pellejo con una pequeña mentira.
Hoy era una mañana tranquila dónde la pareja estaba en una reunión en la sala de juntas con unos inversionistas extranjeros. Antes de empezar con lo que tenían planeado, los señores empresarios adularon a la secretaria por ser tan linda y amigable. También porque detectaron que estaba en la dulce espera.
Ocasionando una alteración en el corazón del mayor. Taehyung solo le sonrió tímida y apenada por no cuidarse y ahora estaba llevando un bebé suyo.
Cuando la reunión acabó, la pareja se encontraban solos. Yoongi esperaba una respuesta que no tardó en llegar.
— Estoy esperando un hijo, Yoongi.
— ¿No quieres tenerlo? ¿Es eso?
— Por supuesto que quiero tenerlo.. pero mi padre.. uy! La que se va armar.
— Pediré tu mano. Además esa irresponsabilidad también fue mi culpa, aunque siendo sincero, esta noticia me hace muy feliz. Siempre quise construir una familia con la mujer que amo. Y desde que llegaste a mi oficina, siempre te vi como esa mujer que irradia mis días con solo tu existencia.
— Awww.. yoobie.
La chica sonrió eternecida que no hizo más que abalanzarse contra el mayor y besarlo.
Después de una semanas, la noticia había sido revelada al progenitor de la joven. No obteniendo ninguna respuesta. Solo su silencio que hizo que la pareja se sintiera mal. Eran conscientes que habían traicionado su confianza.
Yoongi seguía inmerso con todos los papeleos que se le había acumulado en los ultimos días. Faltó a muchas reuniones porque no podía darse el lujo de dejar en ese estado tan deprimente a su novia, el hombre mayor lo acompañó y la mimó mucho en estos días. Dejando su puesto ausente solo bajo al mando del subgerente que también era un buen amigo suyo.
Esa misma tarde. Wooshik visitó a Yoongi, con una expresión seria.
— Tantas mujeres.. Yoongi. Tantas.. y decides fijarte en mi hija. Estoy preocupado por ti. Sabes lo caprichosa que es esa mocosa. Te va mandar a la quiebra en pocos meses.
Yoongi completamente desconcertado a las palabras de su amigo hizo lo que solo sabía hacer, sonreír.
— Eres un buen amigo, Yoongi. Estoy feliz de ser abuelo. Ya estoy bien viejo, mi hija es joven, bonita. Lo ideal para ti. Pero su comportamiento... es lo malo. Mi único consejo es que le pongas límites.
— ¿Eso significa que estás aceptando nuestra unión?
— ¿Por qué no lo haría — preguntó divertido — ¿Por tu edad? Por favor Yoongi, no eres tan viejo. Y sé que en el fondo siempre anhelaste construir una familia aunque nunca pensé que lo harías con mi hija. Ya sabes es bien mimada, caprichosa, altanera, derrochadora de dinero. Así que ten cuidado con eso.
Ambos hombres rieron. En parte era cierto pero desde que Taehyung empezó a trabajar con Yoongi, fue cambiando poco a poco su actitud.
Y ahora llevar un bebé en su vientre le hizo ver de diferente forma la vida y lo trabajoso que es para sellar un contrato y ganarse de esa forma el dinero.
Aprendió algo después de todo.
La chica sabía que los negocios no eran lo suyo, pero apoyar a su futuro esposo era lo que le reconfortaba seguir lidiando con los horribles números. Pero había partes buenas de todo esto, podía seguir follando con su "jefe" a todo tipo de hora y no se preocuparía tanto en pensar si alguna mujer urgida quiere seducir a su hombre al no estar presente.
Porque ella fue más astuta, lo sedujo y lo convirtió en su próximo marido y el padre de su primer hijo.
END