New Concubine • [ boypussy ]

Summary

❝ Taehyung pasó de ser el nuevo concubino del principe a ocupar el título de reina de consorte ❞ ✰ yoongi top! - taehyung boypussy ✰ one shot - terminada

Status
Complete
Chapters
2
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

Único

TH - 21 años

YG - 45 años

.

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Taehyung fue elegido por la reyna madre para ser el nuevo concubino del principe Min Seojoon. Estar en el harem de la realeza, por así decirlo, ya era un privilegio.


- Doncel Kim. La reina madre lo está esperando en el despacho real.


El joven fue escoltado por el guardia real hasta llegar a una puerta gigante del pasillo. Después que su presencia fuera anunciada, el guardia hizo una reverencia de respeto hacia la reina y se retiró de la habitación. Dándole a ambos privacidad.


- Me saltaré todas las preguntas e iré de frente al grano - la mujer de cuarenta y dos años habló en tono fuerte y demandante.


- Conoces las reglas. Por lo tanto debes mantenerte paciente hasta que el príncipe tome la decisión de querer tus servicios. Mientras tanto, debes abstenerte a no salir por ningún momento de tu alcoba. O caso contrario se te será asignado a tareas domésticas muy laburiosas.


- Debes tener presente que no serás el único en el harem. El harem se extenderá hasta que uno de los concubinos logre darle un heredero al príncipe. Solo con eso, podrás tomar el nombre de próximo "principe real". Sin embargo, eso no significa que el harem desaparecerá. Todo lo contrario se extenderá hasta que el príncipe decida ponerlo un alto.


- ¿Puedo proseguir? - Taehyung asintió freneticamente.


- Lo que te diferenciará del resto del harem es que tendrás privilegios que los demás no. También tomarás un cargo en el consejo real y tu voz será tomada para decisiones futuras.


- ¿Tienes una pregunta?


- No, su majestad. - hizo una venía rápida para luego recomponer su compostura.


- Entonces eso es todo. Puedes retirarte.


Taehyung salió dando fuertes pasos, encontrándose con la escena del guardia real coqueteando con una de las doncellas.


- ¿Guardia Jeon?


El hombre al escuchar su nombre se congeló y sacó las manos disimuladamente del vestido de la doncella que tenía por nombre, Jimin.


- No tengo problemas de ir a mi alcoba solo, conozco a la perfección el camino. Usted puede seguir divirtiendose, por mi no hay problema — le regaló una sonrisa amigable.


La luz verde, solo ocasionó que Jeon le sonriera y sin rechistar aceptó lo que proponía el concubino. El guardia al sentir los pasos lejos, atrajo nuevamente a la doncella quien se encontraba con las mejillas ruborizadas pidiendo que no era el lugar ni el momento porque podrían ser descubriertos.


Jeon lo meditó un poco y la obligó a caminar hacia una puerta que se encontraban al otro extremo del pasillo que daba con una de las habitaciones vacías para los futuros príncipes herederos. El lugar estaba rodeado de muebles polvorientos y utensilios oxidados. Parecía más un depósito que otra cosa. Ambos jóvenes se ocultaron detrás de un mueble gigante y se besaron con fervor. Las prendas de la doncella fueron quitadas rapidamente por el guardia, no tenían mucho tiempo.


Los dos tenían responsabilidades y no podían darse el lujo de ausentarse por bastante tiempo. Fue un sexo casual y rápido. Sin dejar de ser también sucio y húmedo.


Los muslos grandes de la chica estaban pegagosos chorreando aún el semen del guardia. Después de estar nuevamente con su traje real impecable, regresó por el vestido de la doncella para vestirla en lo que Jimin trataba de recuperarse de su orgasmo.


Horas después, el príncipe y rey ingresaron al palacio real con sus espadas ensangrentadas. Según los rumores que se circulaban por todo lugar, decían que tuvieron una disputa con el pueblo vecino.


— Padre.. hoy estuviste espetacular, siempre es un honor pelear a tu lado pero estoy cansado. No creo poder soportar otro enfrentamiento más en lo que resta de la semana.


El rey Yoongi palmeó el hombro de su hijo no sin antes advertirle algo.


— Espero que esta vez si cumplas con tu palabra y vayas a dormir. No quiero enterarme después que fuiste a tomar a algunas de tus concubinas. Hoy por poco te apuñalan y casi desatas una guerra con nuestros pueblos aliados.


— Lo siento, papá.


— En la madrugada vas a volver a retomar las clases con el guardia Jeon. Quiero ver un progreso en ti, antes de nuestro próximo enfrentamiento.


— Ahí estaré — hizo una venía rápida para después ser escoltado por dos guardias a su alcoba real.


Yoongi caminó hacia el balcón más cercano para respirar aire y sacar un porro de su túnica real. Nunca había ansiado tanto uno como hoy.


Luego de fumarse todo el porro, lo apagó y fue en camino a sus aposentos mucho más tranquilo. El lugar estaba vacío, como era costumbre. Cruzó el pasillo con lentitud logrando percibir a los lejos a un joven que miraba a todos los lados antes de lograr perderse por otro pasillo.


Siguió sus pasos hasta dar con la cocina, dónde el joven estaba concentrado en buscar una jarra de agua. El rey lo examinó desde su sitio y lo devoró con la mirada. Pudo darse cuenta que aquel rubio era uno de los pocos donceles especiales, pues tenía caderas anchas, cintura pequeña y bultos grandes en su torso, haciendo verídica su teoria.


Los donceles especiales se caracterizaban por tener órganos genitales femeninos.


Para nadie era un secreto que el rey de ves en cuando llamaba a las concubinas de su hijo a su alcoba real. Realmente eran muy pocas las que se llevaban ese lujo y lamentablemente eso le disgustaba con totalidad a la reina madre. La mujer del rey, que fue portadora de su primer y único heredero.


El príncipe Seojoon.


A causa de ella, se eliminó el harem del rey. Odiaba la idea de que otra mujer estuviera en las piernas de su rey.


Y para evitar problemas en su reinado, Yoongi le concedió el permiso de hacerlo pero a cambio tenía que abandonar su alcoba y organizar el harem cuando su hijo cumpliera la mayoría de edad.


Ese tiempo sin tener sexo le sirvió al rey para establecer alianzas y convertir a sus guardias en los mejores guerreros que un reinado pudiera tener.


Las concubinas de su hijo, normalmente eran mayores que el príncipe. Solo por unos cuántos años. Algunas anteriormente ya habían tenido intimidad y otras no. Al príncipe le daba igual, el estaba sastifecho con tener un agujero donde pueda llenar con su esencia.


Habían pasado cerca de siete años desde que el harem del principe se había formado, preocupando al rey. Ya que ninguna de las concubinas daban indicios de quedar embarazadas. Eso ponía en riesgo la descendencia de su reinado.


Yoongi sacudió su cabeza. Quitando todo tipo de pensamiento para volver al pasillo y darle la orden al guardia. Él necesitaba someter a ese rubio con cuerpo de ensueño.


Taehyung después de beber agua y suplicar que por favor nadie lo haya visto, volvió silenciosamente a su dormitorio asignado. Pero al momento de cruzar la puerta, un guardia le tocó el hombro, asustandolo completamente.


— El rey requiere de su presencia. Lo está esperando en su alcoba.


El doncel asintió y lo siguió un tanto nervioso. ¿Por qué el rey lo quería a él?


— Nuestro rey lo está esperando adentro.


Taehyung cruzó miradas con el guardia sin entender nada y abrió las puertas con gran lentitud.


Al estar dentro, las cerró con el mismo ritmo. Se giró despacio encontrándose con los orbes azulescos del rey. Nunca había visto su rostro pero había escuchado rumores que el rey era realmente precioso. Y no se equivocaron.


Su mirada dominante hizo hormigear por primera vez su coño que nunca había sido tocado, menos profanado. 


— Acércate


El doncel acató sus ordenes y caminó hasta estar enfrente de él. Sus manos temblaban y su rostro se encontraba agachado. Se le hacía incorrecto cruzar miradas con el rey.


Yoongi, quién ahora estaba sentado en el filo de su cama, rodeó su estrecha cintura con un brazo, mientras que la otra sostuvo su mentón para que nuevamente sus miradas se crucen.


— ¿Sabes por qué estás aquí?


— No, mi rey.


— ¿Eres el nuevo concubino de mi hijo, verdad? — preguntó a la vez que sacudía sus hombros delicadamente sobre la tela.


— Si — afirmó el joven


— ¿Cuándo llegaste?


— Hace unos t-tres días — respondió con la respiración irregular al ser jalado y caer en el regazo del rey.


— ¿El príncipe ya pasó por tu alcoba?


Taehyung negó timido.


— Eres lindo — agarró una de sus mejillas y su mano luego se deslizó hacia su espalda donde había una abertura de un nudo flojo de un lazo de tela. Los dedos ágiles del rey desenvolvieron el nudo y fue deslizandolo por sus hombros lentamente.


El doncel solo miraba y disfrutaba el tacto del rey en su cuerpo. Se sentía orgulloso de si mismo por lograr ser notado por su majestad.


Yoongi desde el momento que vió la piel acanelada desnuda quiso lanzarse y marcarlo con su besos. Pero se controló, aún no era momento de soltar la fiera que llevaba adentro.


— Voy a quitarte tu túnica. Levántate y vuelve a sentarte.


Taehyung hizo lo que le pidió, quedando en ropa interior de lencería transparente con mayas rosas en sus piernas.


El bulto debajo de la tunica se engrandó, haciéndose notorio para los ojos del doncel y su coño reaccionó, ya que empezó a autolubricarse.


Debía reconocerlo. El doncel era el chico más sexy que había visto. Sus senos incluso eran más grandes que los de su mujer, la reyna madre.


Yoongi enterró su cara entre esas dos grandes masas musculares, echando para fuera su lengua para recorrer los montículos del joven. El sujetador fue quitado haciendo que esas dos bolas rebotaran en su cara.


— Mmg.. mm- jadeó bajito al sentir presión en uno de sus senos.


— Tienes unas tetas perfectas, demasiado diría yo. Mira como encajan tan bien en mi mano.. joder. ¿Dónde estuviste todo este tiempo?


El doncel se rió. Iba a contestar que cuando el rey tuvo al príncipe, él nisiquiera nacía. Ya que la diferencia de edad eran de cuatro años.


Sus manos delinearon toda su figura, sacándole muchos gemidos al joven. Su pene se había levantado haciendo contacto con la tela que cubría el coño perfectamente depilado del rubio.


— Eres un muñequito muy hermoso ¿Lo sabías? ¿Nunca te lo habían dicho?


Taehyung no contestó porque su cuerpo fue presionado con el torso del rey haciendo que sus senos se presionarán contra él. Jadeando en su oído.


De un momento a otro. Taehyung fue lanzado con fuerza contra el colchón. El rey separó sus piernas, rompiendo la tela de su tanga.


— ¡Ohh!


— Lindura. Voy a follarte como nunca nadie te habían follado. Olvídate del proceso de preparación.


¿Preparación? Oh joder.. el rey lo iba a joder en crudo. De tan solo imaginarlo hizo lagrimear la vulva del menor.


Su vagina no paraba de gotear, se encontraba excitada por todas las muestras de contacto del rey.


Yoongi se quitó su túnica real con gran rapidez ante los ojos curiosos del doncel, revelando el tremendo pollón grueso y completamente erecto. El glande de su pene se encontraba brillosa por la presencia del pre-semen.


— Su majestad.. no creo que eso entre ahí


— ¿Quieres ver qué si? — dijo divertido posiciando la punta en su coño. Un grito desgarrador se escuchó por todo el pasillo. El pene del rey Min estaba abriendo paso a sus paredes musculares, su pelvis golpeó su cadera forzandolo a ingresar.


— Joder.. estás.. malditamente me aprietas tan bien.


Siguió empujando hasta que al fin entró toda su extensión. Suspiró sastifecho.


Mientras tanto Taehyung no dejaba de retener sus lágrimas. Le dolía como un infierno, pero estaba bien. Siempre le dijeron que la primera era dolorosa. Y se sentía orgulloso de que el rey sea su primer hombre.


Yoongi empezó a bombear su interior sin esperar que se acostumbrara. Trató de distraerlo con besos en su cuello y las caricias que le daba en ambos pedazos de algodones. Deslizó su lengua hasta llegar a la altura de sus pezones para morderlos y hacer jadear con más fuerza a su amante.


— Ahhmmg.. su alteza. Duel-le. Duele mucho — se quejó cogiendo un par de mechones dorados del rey.


Las piernas del concubino se cruzaron alrededor de la cadera del rey, haciendo su tarea más fácil de cogerlo duro. El hombre siguió embistiendo con total maestría hasta soltar todo su semén en el interior del doncel.


— Oh.. joder. ¡Qué buena putita sos!


Quitó su pene con ayuda de sus manos iba levantarse para probar otra posición, sin embargo su vista se oscurió al ver la pequeña mancha de sangre envueltas en su sábanas de seda blanca.


Que un doncel sangre después del acto sexual, significaba una sola cosa. Su cabeza voló al darse cuenta que el doncel que se cogió era virgen.


— Mierda.. dulzura. ¿Eres virgen?


— Era — sonrió lascivo pasando sus brazos a los hombros del rey. Yoongi gruñó excitado.


Nuevamente su pene creció y volvió a profanarlo en diferentes posiciones. Hicieron desde el perrito, misionero hasta su pose favorita que era el 69.


El rey era insaciable. Y Taehyung en las horas que estuvo en la cama del rey se acostumbró a su tamaño.


Normalmente, después que el rey terminará de eyacular en un agujero, las regresaba a su alcoba con la poca o mucha ropa que tenía. Ninguna permaneció en su cama por tanto tiempo, ni su mujer.


Obviamente hablando después del acto sexual.


— ¿Por qué paramos? Yo quiero seguir, aún puedo hacerlo. Prometo ser digno de llevar a sus hijos.


— No es eso, muñequito. Debes descansar. Fue suficiente por hoy.


Taehyung asintió e hizo un esfuerzo de levantarse para regresar a su alcoba pero unos brazos lo rodearon permaneciendo nuevamente en la cama.


— Puedes quedarte a dormir. Tómalo como un regalo por convertirme en tu primer hombre.


Taehyung gimió de felicidad.


— ¿Puedo pedir algo?


— Pídeme lo que quieras. Estoy para complacerte.


— En ese.. usted cree que podría dormir estando en mi interior. Sería el mejor de los regalos.


Yoongi asintió, lo acomodó bien y se insertó de golpe nuevamente. Haciendolo gemir. Taehyung al sentir la viscocidad del tronco duro en su interior se corrió.


El rey Min sonrió.


Cuando amaneció todo siguió en su lugar, salvo por una cosa. El doncel posicionado encima de él, rebotando sobre su polla sin cesar. Mientras que sus globos grandes subían y bajaban en coordinación.


Yoongi presionó sus caderas y ayudó a su pene a no salirse de su agujero por la acción que estaba ejerciendo el doncel.


Siguieron follando hasta que terminaron juntos. Taehyung se recostó en el pecho del rey totalmente cansado. Cerró sus ojos y se durmió por las caricias en su cuerpo del hombre mayor.


— Me voy a divertir mucho contigo, muñequito de porcelana.


Taehyung estaba sorprendido por seguir en la habitación de su alteza, luego de dos semanas. El rey esta vez se encontraba parado enfrente a él con la polla erecta mientras que él tenía su boca chupando toda la esencia blanquecina sin derramar ninguna gota.


— Nunca voy a cansarme de ti.


El doncel se sonrojó. Pero tenía el mismo pensamiento. Aunque después de que la reyna se enteró sobre las visitas constantes del rey a su alcoba, tenía que hacer tareas domésticas.


Era muy agotador. Y su cuerpo terminaba terriblemente mal, pero lo valía. Tener el semen del rey en su interior hacia que todo su esfuerzo valiera la pena.


— ¿Cansado, pequeño?


— Mucho, su alteza. De verdad ahora lo estoy más que otros días. La reina madre me mandó a limpiar con un cepillo de dientes el piso de los baños. Eso es asqueroso y agotador.


La mirada de Yoongi se oscureció al escuchar el tono cansado de su doncel favorito. ¿Cómo podía esa mujer obligarlo hacer algo tan humillante?


— Ahora vuelvo, cariño. Puedes dormir.


Taehyung asintió un poco ido.


— Guardia Jeon. Quiero ver a la reina en mi despacho. Es una orden.


Estaba furioso. Muy furioso.


Poco después, la reyna fue presentada ante el rey y luego de eso las puertas se cerraron.


— ¿Cómo se te ocurre obligar al doncel Kim algo tan humillante? ¿Limpiar baños? ¿Enserio? — alzó la voz — No hagas que tus propias acciones te hundan más de los que ya estás. Ya que por mi tienes ese título y tengo el poder de revocartelo en cualquier momento.


— Tu.. tu no entiende-


— ¿Tú? — gritó exaltado — Soy tu rey, Hyejin. Pronunciate ante mi con respeto.


La mujer se disculpó con las rodillas en el suelo y la cabeza agachada.


— No volverá a suceder, su majestad.


— El doncel Kim es intocable. Es por eso que desde hoy ocupará una habitación cerca a mi alcoba. Y tendrá una doncella real, quién lo ayude a adaptarse a las tradiciones del castillo. También llama al doctor Jung. Necesito que lo revise.


La reyna asintió permaneciendo en su lugar, totalmente humillada.


El sol se había oculto y el doctor estaba saliendo de la alcoba real del rey con una expresión seria.


— Felicidades, rey Min. Otro heredero viene en camino.


Yoongi asintió y pasó de largo hacia el interior donde se encontraba el doncel con una sonrisa.


— Rey Min — chilló feliz al verlo.


— Desde ahora esta será tu alcoba. Llamaré a las doncellas para que trasladen sus cosas. Y no te preocupes, recibirás toda la atención necesaria para que el bebé crezca sano y salv-


Taehyung lo interrumpió, sabía que estaba cometiendo una imprudencia pero no lo importó. Él solo quería ser llenado por el rey Min.


— Voy a prepararte, no quiero causarte daño ni al bebé ni a ti.


Su voz ronca solo ocasionaba por excitar al menor. Abrió las piernas y atrajo la cabeza del rey a la altura de su coño.


— Cómeme.. por favor. Lo necesito.


Yoongi no lo pensó, solo lo hizo. Quitó su ropa interior y dió una lamida desde el hoyo de su trasero hasta sus pliegues carnosos. Empezó a gotear al sentir el hilo de saliva en su coño. El rey estiró sus pliegues y los abrió, ingresando su lengua por su hendidura rojiza.


Jadeó al momento de sentir el sin músculo del rey en su interior dando falsas embestidas. Su lengua era larga y gruesa entrando una y otra vez.


— Oh.. oh ¡Si!.. Mmg.. ¡Ahh!


Taehyung hundió más la cabeza del rey para seguir disfrutando de la hermosa sensación - ¡Oh joder!


Yoongi al sentir que las paredes más lo apretaban, se retiró. No quería que su doncel se viniera solo con su lengua.


— Necesito tenerte dentro. Por favor.. no me hagas esperar. ¡Lo quiero... Lo quiero tanto!


Yoongi quitó el resto de sus ropas y se enterró en el agujero, volviendo a oír el canto armonioso de los gemidos del doncel. Tan melódico y cada nota salía más fuerte que la otra, al acelerar sus embestidas.


- - -


Los meses se habían pasado volando como en un abrir de ojos. Yoongi acompañó en todo el proceso del embarazo a Taehyung. Tratandolo mejor que un rey.


Hyejin, se la pasó enfurecida por cada acto que hacía Yoongi con el doncel. En su embarazo no recibió ni una simple caricia del rey. Estaba herida, confundida y humillada. Pudo notar que cada día sus palabras valían menos.


Y todo porque el doncel Kim, dió luz a dos hermosos gemelos. Que eran la copia exacta de su padre, el rey Min. Obviamente sin dejar de omitir que tenía rasgos finos pertenecientes del doncel.


— Hyejin — le llamó el rey.


— Si.. su majestad — respondió timida con el corazón en la mano. El rey se había aparecido de la nada.


— Necesito que organices la coronación para el nombrado de mis tres amores.


— ¿Tres amores?


— Eso dije. A mis hijos le corresponde el título de príncipes y al doncel Kim, al ser doncel le tocaría el nombre de reina de consorte.


La mujer parpadeó. ¿Estaba oyendo bien?


No, no.. no. ¡Ella no pudo ser derratada por un niño!


— ¿Consorte? ¿Por q-


— ¿Estás cuestionando mis decisiones?


— No.. no, claro que no. Su alteza.


— Bien, eso es todo. Hyejin. Puedes retirarte.


Hyejin salió con los puños apretados y el orgullo echo trizas.


La coronación no duró mucho. Al menos, no para los invitados. Porque la fiesta se la llevaban el rey y su esposo, el doncel Kim. Taehyung fue criado por personas humildes, es por eso que él cada día se sentía que estaba viviendo en un sueño de cuentos de hadas de que jamás quería despertar.


Sus dos pequeños de ocho meses se encontraban dormidos. Mientras que el rey se encontraba entretenido tocando sus tetas lleno de leche.


— Escuché que el doctor Jung, volvió a estar aquí. ¿Sucedió algo?


— Realmente si pasó algo.. pero no sé si sea correcto revelartelo. Me importa mucho tu reacción y no estoy seguro que sea buena después de lo que te voy a decir.


El rey se endereció y besó los labios de su esposo — Puedes confiar en mi.


— Está bien.


— ¿Prometes no enojarte?


— Nunca podría hacerlo contigo, muñequito — besó su cien.


— Vamos a tener otro bebé. Lo siento, lo siento — lloriqueó — Jaemin y Haegul son aún bebés. De verdad lo siento, soy demasiado fértil.


Yoongi rió y negó. No podría creerlo. A este paso llenaría al castillo de bebés.


— Cariño.. no te alarmes por eso. Me encanta la idea de nuevamente ser papá aunque siempre pensé que primero sería abuelo antes de volver tener otro hijo.


— Te amo — confesó el rey


— Yoongi — chilló — No sabes cuánto he esperado por escucharte a decirlo. Te amo, te amo.


— ¿Volvemos a donde estábamos? Quiero volver a follarte tan duro como la primera vez.


Taehyung volvió a abrir las piernas esperando al pene del rey a que vuelva hundirse en su hambriento coño.


— Algún día vas a matarme ¿Lo sabes?


Yoongi habló sosteniendo uno de sus senos liberando un poco de leche.


— Amo lo increíblemente bien que me destrozas — gimió en su oído.


El rey Min rió embistiendolo duro y fuerte hasta que manchó todo su cuerpo con su semen. No había ninguna noche que no se convirtieran uno solo. Y Taehyung se sentía sastifecho y orgulloso de si mismo que el rey se divirtiera con su cuerpo sin cansarse. Él estaba destinado a ser un juguete o muñeca sexual del príncipe pero ganó algo mucho mejor.


Convertirse más que un simple concubino que llevaba herederos con sangre real. Porque.. aunque muchos no estén de acuerdo. Para todos, él era.. la reina de consorte que permanecía al lado del rey Min.