Forma y fondo.
“En los girasoles de tus ojos,
cae una hermosa lluvia como si fuesen diamantes cristalinos”
Mientras observo que en el rio de tu cabello,
una luz navega como evitando el acecho del nocturno cielo”.
Alberto Pas…
“¡Para nada!”, me dijo ella, poniendo una carita muy pícara, mientras continuaba leyendo lo que pretendía yo, fuera un poema.
No solo debe rimar, amor. Sin fondo, sin expresión o sentimiento, solo queda la forma. Que puede ser muy bello, pero al final es solo un cascarón vacío”, me dijo con un tono muy dulce.
Recordé entonces mi forma. La que tenía antes de conocerla. Estaba hecha de libros, música, cine, ciencia, política y filosofía, es decir, mucha forma pero sin ningún tipo de fondo.
Entendí que ella me había dado un fondo. Hecho de amor, pasión, dolor, alegría, tristeza y mucha, mucha felicidad.
La vi nuevamente, continuaba hablando del poema. Tomé su carita, le di un beso en la boca y uno en su frente. Ella me miró fijamente, sorprendida. La abrace y le dije: “gracias por traer fondo a mi vida. Nunca, nunca dejaremos de estar juntos”.
Alberto Pascual