¡Oops!

All Rights Reserved ©

Summary

¿Alguna vez fantasíaste con que un personaje literario se hiciera realidad? Si eres lectora o lector es seguro que, al menos una vez, quisiste que algún personaje traspasara las páginas. Suena lindo, ¿verdad? Pues eso es exactamente lo que le pasó a Ana Laura. ¡Su personaje cobro vida! ¿El problema? Que creó a un cruel y narcisista CEO... y ella es su obsesión.

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

♡≪═════≫00≪══════≫♡

Hace poco más de un mes Ana Laura recibió una cadena de grandes noticias que pusieron su vida de cabeza.


La primera; no tenía cáncer, como ella misma se había autodiagnosticado después de consultar con Google.


La segunda; estaba embarazadisima.


La tercera; Ya no tiene novio, ni hay futuro papá.


La cuarta; tampoco tiene trabajo. Su supervisor la despidió hace tres semanas, Ana aún no tiene claro si lo hizo porque se enteró que estaba embarazada o porque lo rechazo cuando esté se le insinuó descaradamente.


En un abrir y cerrar de ojos su vida se desmoronó, se encontraba sola, embarazada y trabajando en un pequeño kiosco, como cuando tenía quince años.


Allí no había mucho que hacer, podía pasar muchísimo tiempo sin que ningún cliente apareciera. Gracias al aburrimiento, y a no querer recordar, ella le dio rienda suelta a su imaginación.


Tomo un cuadernillo viejo, una lapicera y comenzó a escribir su vida soñada.


Ana Laura es la protagonista y creó a Leonardo Greco, ellos se conocen en un bar, se emborrachan y acaban durmiendo juntos. Luego el destino los hace coincidir una y otra vez, como si fuera una conspiración.


Ana estaba acabando el capítulo seis cuando recordó que debía reunirse con Paula, su ex cuñada, media hora más tarde estaba entrando al bar Secret Nigth.


Cuál fue su sorpresa al despertar en una cama que no era la suya, sin recordar nada de la noche anterior y junto a un hombre que sin dudas sería el modelo perfecto para su protagonista Leonardo.


<<Vaya, quién lo diría>> pensó ella, sin perder de vista al hombre que la mantenía pegada a él rodeándola con uno de sus brazos.


Ana sonrió al recordar el primer capítulo de su libro. <<Solo falta que él despierte y diga...>>


Una ronca voz masculina interrumpió sus pensamientos.


—Buongiorno, donna disastrosa.

Next Chapter