Como Dicta el Cielo

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Summary

Balphonequss, un demonio de alto rango, debe vivir con la inseguridad que tiene respecto a su apariencia y lidiar con su pecado: la envidia, la cuál siente por su hermano, Gaudium, el arcángel de la alegría, quien se casó con el Demonio que amó un tiempo...

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Regla N°1: Sé libre

Entonces, esto es pecar»

¡ᴹⁱ́ʳᵉⁿ!


«Se siente tan.... bien»

¡ᴱ́ˢᵗᵒ ᵉˢᵒ ˡᵒ ᵠᵘᵉ ˡᵉ ᵒᶜᵘʳʳᵉ ᵃ ˡᵒˢ ᵇˡᵃˢᶠᵉᵐᵒˢ!


«Ahora no volveré a ver la luz de mi hogar, mi infierno brillante »

¿ˢᵉⁿ̃ᵒʳ ᴳᵃᵘᵈⁱᵐ?


«Caeré al abismo»

ᴹⁱ ʰᵉʳᵐᵃⁿᵒ ʰᵃ ᵖᵉᶜᵃᵈᵒ ᵐᵘᶜʰᵒ.


«Seré libre »

ˢᵉ́ ᵠᵘᵉ ᵃʰⁱ́ ᵃᵇᵃʲᵒ ᵖᵃᵍᵃʳᵃ́ ˢᵘ ᵖᵉᶜᵃᵈᵒ.


«El cielo me hizo mucho daño»


ᴬᵈⁱᵒ́ˢ, ʰᵉʳᵐᵃⁿⁱᵗᵒ


Todo estaba bien en mi vida.

Aquello por lo que tanto anhelé, fue mi más tormento...

Nunca intentes alcanzar algo, porque siempre quien es más hermoso te superará.

Los hermanos menores siempre te superarán, harán que tus padres te dejen de lado, incluso si estás en el cielo...

Supongo que mi pecado es la envidia, después de todo, soy la encarnación misma de la envidia.


He sufrido tanto por él, que deseo verlo muerto algún día, aunque sea mi hermano.

No llegué al infierno solo, obviamente.


-¡Bal, despierta!-Resopló mi madre furiosa.


-Buen día, mamá. ¿Cómo amaneciste?


-Bien, gracias por preguntar. Ahora ve, que ya es demasiado tarde


«No oculta la sequedad en sus palabras, uh»


Me levanté inmediatamente, sentandome en la cama suave, la cuál emitió un leve chirrido.

Mis padres nunca me quisieron comprar un colchón nuevo, por lo que el que usaba tenía por lo menos 15 años.

Por otro lado a mi hermano se lo cambiaron más de una vez.


Era imposible no sentir envidia por eso, pensé mientras miraba el suelo de mármol.


«¿por qué el tenía todo y yo nada?»

Supongo que el hecho de que él sea parecido a mis padres, era la razón del por qué lo querían tanto.


Después de pecar, me levanté y me estiré de manera tenue; sabía que sería un día difícil, por lo que tendría que estar lo más estable posible.


-Será mejor que me bañe de una vez...


-¡Mierda! ¡Huelo a aliento de vaca!


Corrí hacia el baño lo más rápido que pude.

Ser un bufón angelical, no es fácil. Bañarte con tu sombrero puesto, no es tan agradable.

Mientras me bañaba solo pasaba algo por mi cabeza:


«¿Qué dirán los demás de lo que propondré?»


Aquel pensamiento hacia que mi mente se agitara cada segundo que trataba de dar una respuesta.

Mi mente trataba de imaginarlo, pero evitaba hacerlo. Es como si mi mente no fuese capaz de proyectar lo que sucedería.


Cuando terminé de bañarme como tal, dejé el jabón suavemente en su lugar; elcayó desde la repisa donde lo coloqué, y por ello casi me resbalo.

Logré sostenerme del lavabo a tiempo, flexionando los brazos hacia ambos lados.

Emití un quejido, ya que tensé muy rápido los brazos.


Como era de esperar, nadie me preguntó si estaba bien, solo enfocando su atención en mi hermano.


«¿Tienen más de un hijo, saben?» pensé.


Me ví al espejo para cepillarme mis dientes, y ví mi reflejo: Yo, parado ahí, ¿Que parecido tenía con mis padres? ¿Por eso no me aman como tanto han dicho?

Mientras mi mente intentaba buscar la repuesta, me cepillaba los dientes levemente.

Sentía odio por el incluso lavandome los dientes.


Salí del baño con una toalla, dónde accidentalmente casi tiro un jarrón con una de mi alas, aunque está misma logró sujetarla a tiempo.

Mi padre vió eso e imaginé lo que pasaría; ese jarrón estubo por 5 generaciones en mi familia, por eso era tan valioso


Escuché una pisadas y....


-¡¿Acaso eres un imbécil?!-Resopló mi padre con ira.


-Padre, lo siento mucho, yo-


Me cacheteó en ese momento.


-¡Papá, que te pasa!


-¡Ese jarrón fue bendecido con un poder arcangelical, Y por tu culpa casi lo perdemos!-. Siempre eres el causante de todos nuestros problemas; ¡estamos hartos de tí!


«¿Así que para esto me tuvieron, para machacar mi interior?»


Quiero decir que me sorprende que me haya dicho eso, pero es algo que siempre pasaba a diario.


-¿Acaso tengo la culpa de que esté al lado de la puerta del baño?-Dijé en seco.


-¿Cómo has dicho?-. No tienes idea de cómo me has hablado, Pedazo de mierda.


-Padre, solo he dicho la verdad-. No hagas que esto sea peor.


En ese momento bajó mi madre, quien no era tan opuesta a mi padre.


-¿Que ocurre aquí?-Dijo extendiendo sus alas lumínicas.


-Oh, nada-. Solo que tú hijo casi destruye la reliquia de la familia.


Mi madre me vió con una cara de absoluto rencor. De alguna manera mi mente captó lo que trataba de decir: quería clavarme la lanza, obviamente en sentido figurado, eso creo.


-Descuida, querido, esa cosa que llamas hijo no lo volverá a hacer-. ¿Verdad, Balphonequss?


«¿Cosa, acaso soy solo un objeto al que puedes maltratar?


-Si, madre. Lo siento mucho-. Pero será mejor que empieze a cambiarme.


Salí huyendo de allí, solo ví a mis padres juntos, la ala de mi madre estaba reposando sobre el hombro de mi padre, haciendo que se ilumine la habitación, cosa que veía mientras subía la escalera dorada.


«¿Estoy en el cielo, o acaso en el infierno?»


«Odio seguir con esto, ya no puedo seguir así»


«Pero si me voy, no podré postularme para ser arcángel»


«Mierda, tendré que seguir bajó su tormento»


«Estoy acostumbrado a sus maltratos, ¿por qué me duele ahora?»


Miré el reloj: 9:34.


-¡Ya es tarde, tengo que estar listo para ello!


Tomé mi pantalón con un estampado de Romboides negros y me los puse.

Me quité el sombrero y los cascabeles sonaron.

Ser un angel bufón no es fácil.

No estamos abiertos a muchas categorías de ropa, joder, solo podemos usar algo que se parezca en lo más mínimo a la vestimenta de un bufón; es molesto.


Me puse un capa con cascabeles y me dirigí al espejo.


-¿Ese soy yo? No me había visto tan bien eones-.Musité


-Ahora sí, es hora de-


Gaudim tocó la puerta.


-Oye, balphonequss. apúrate, ya es hora de desayunar-. Dijo sin ganas.


-¡Enseguida voy!


Sabía que pese a que Gaudim era brillante, yo también podía serlo.

El también quería ser un arcángel; aunque más por fama y dinero que por compromiso y responsabilidad.

Yo quería ser arcangel para poder cambiar mi hogar, el cielo, quien por el paso de los años comenzó a desmoronarse cada vez más.

No quería que él gane por envidia, sino porque sabía sus intenciones; ¡pero el es Gaudim, el gran bufón rosado y guapo, nada en él es negativo!


«Otra vez estoy siendo

elocuente, mierda»


-Será mejor que vaya.


Bajé la escaleras y me detuve en la mitad.

Oí como mis padres expresaban el hecho de que querían que ni hermano ganara y que según ellos "Serás un gran arcangel, hijo"


Pobres idiotas, no sabían que decían...


-Ma, pa, Gau, ¿Que hay de comer?


-ah, toma lo que sobró en el refrigerador-. Dijo mi mamá señalando su dedo la puerta del refrigerador elegante y celestial.


-Oh, claro-. Mi boca se dobló para caer lentamente en una sonrisa de insatisfacción.


«Èstán comiendo Lasagna, ¿Y yo comeré simplemente cereal viejo y podrido? Sé que deben amarme de alguna manera, ¿no?»


Dije eso caminando hacia el refrigerador.

Lo abrí y una leve brisa gélida golpeó mi cara, y ahí estaba, una taza de cereales "Arch. Uriel's Enchanter Aloe Vera Cereals" el que no me gustaba.


Había una nota pegada en un posting: "sereal para balfonecus"


¿Quién tenía una ortografía tan de mierda como para escribir "sereal" y mi nombre tal y como se pronuncia?

Me pareció patético. Arrugué el posting y lo tiré al cesto de basura.


Caminé hacia la mesa, pero me di cuenta que no estaba mi silla, así que debí comer en la pequeña mesa que estaba en el arco de la cocina.

Dí una cucharada y solo sentí algo de desagrado.

Es el cereal del Arcángel Uriel, el cuál desde pequeño siempre me pareció desagradable el sabor: ¿Cereal de Sábila?


Digo, El Arcángel Uriel es el arcángel de las plantas y rey del anillo de la Templanza, ¿pero hacer un cereal de sábila? Me parecía repulsivo.


Estuve mirando el tazón un tiempo, entrecerrando mis ojos cada que comía una cucharada de esos asquerosos cereales.

Aunque no quise, me comí el tazón completo, de lo contrario sería recibido por una golpiza en la cara por parte de mi padre.


Aunque tenía un gran dolor de estómago, me levanté decidido a continuar con ésto.


-¡Balphonequss!-Se escuchó en toda la sala.


-¡Es hora de irnos! Dijo mi papá furioso, como de costumbre.


Salí de la cocina y caminé, viendo a mi madre en la sala leyendo el libro: "Lo que el Arcángel Miguel derrotó: Astheria Starbane, la diosa del caos"


Me despedí de ella, pero lo único que recibí fue el sonido del cascabel de su sombrero de dos puntas.


Me alejé estirando mi boca en señal de disgusto.

Me subí al carruaje y este despegó a toda prisa.


En el camino tenía muchas cosas en la cabeza: ¿Seré aceptado como candidato?, ¿Daré una buena impresión?, ¿Seré los suficiente?

Aunque, esos temores de fueron desvaneciendo uno por uno cuando contemplé el paisaje celestial.


Los grandes y hermosos edificios de oro y plata, el arcoiris que rodeba las montañas de alrededor, más la nubes que protegían la ciudad de עין אלוהים.


Aterrizamos en el anillo del Arcángel Zadkiel.

Me dí cuenta que pasamos a otro anillo: Laboriosidad, el anillo gélido.


Debí imaginarme eso.

Las estructuras hechas de hielo, en vez de césped o nubes, solo había nieve, picos de hielo y grandes montañas nevadas.


Era la entrada al anillo o eso creo.


Nos bajamos y fuimos caminando por el ambiente helado.

Ví Algunos querubines pasar que nos veían raro por ser de otro anillo.


«Parece que aquí el clasismo no es un oecadoz eh»


Ví Algunos edificios de nieve, Iglús que supongo que eran las casas de los habitantes del "mundo gélido"


Llegamos a la puerta y se me hizo un nudo en la garganta al ver semejante edificio de hielo, tan bello y perfecto; Entre los anillos, Laboriosidad era el que más era diferente entre los demás.


Entramos y fuimos al despacho de una secretaria: Era una virtud y nos recibió.


-¡Buen día!-. ¿En qué puedo ayudar?


-¿Dónde está el departamento de inscripción para la candidatura arcangelical?-. Dijo mi padre con una voz elegante y tenue, que solo ocultaba la pudrición de su interior.


-En el piso 23, señor.


-Gracias, Linda-. Sonrió mi padre hipócritamente, cómo siempre.


Nos dirigimos al elevador y partimos al susodicho piso.


Era algo helado, obvio por ser de hielo, pero no en modo literal: sentía algo de frialdad en el ambiente, pensar que todo podía salir mal si fuese posible, y aunque no pasara, algo me decía que todo fracasaría; estuve algo equivocado.


Después de oír la molesta música de elevador, subimos al piso 23 y fuimos recibidos por un atractivo guardia que sostenía una lanza bendita: era una dominación y se veía imponente con aquel traje militar azul y destallante.


-Indique su propósito-Dijo apuntando con su lanza dorada.


-Buscamos el departamento de candidatura- Dijo Gaudim reposando su mano en el pecho del guardía.


El guardia se sonrojó un poco e indicó con su dedo la ubicación de la puerta.

Caminamos mucho por el largo pasillo, cada cierta cantidad de metros había una puerta distinta. Nuestro objetivo estaba hasta el extremo del pasillo, casi la penúltima puerta del lado izquierdo.

Maldito edificio tan grande, aunque lo entiendo, es el edificio administrativo del anillo de la laboriosodad.


Tocamos la puerta, y a mí y a Gaudium nos indicaron en una cubículo distinto.


Solo lo ví caminar muy seguro de si mismo.

Y yo fuí casi temblando, como si hubiese un terremoto.


-Buenos días, Yo soy-


-Balphonequss Radiantwing, bienvenido.


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