🌺Ruined Secrets🚬4||Kookmin||

Summary

Jimin. Anhelo. Lo he deseado la mayor parte de mi vida, desde el día en que me salvó de ahogarme cuando era niño. Pero nunca se fijó en mí, nunca me dio un segundo pensamiento. Para él, solo soy un chico. Y ahora, me ordena casarse conmigo. No me quiere. Ni en su corazón ni en su cama. No obstante, todo está permitido en el amor y la guerra, y estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario, incluso mentir a un hombre que no recuerda su pasado. Jungkook. Tan hermoso, como astuto. Mi joven esposo me orienta con maestría, a través de las aguas de la Cosa Nostra, asegurándose que nadie sospeche, que no tengo memoria desde el accidente. Ahora, me estoy enamorando de un chico que no recuerdo, el chico que me ha estado mintiendo, desde el momento en que abrí los ojos, y tengo la intención de desentrañar sus secretos. Adaptación Saga Perfectamente Imperfecto: Secretos arruinados 4 Autora Neva Altaj Todos los créditos a la autora original No copias ni adaptaciones Que la disfruten 😌💜

Status
Complete
Chapters
27
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

PRÓLOGO

Pov Jimin.


Presente


(Jimin 19 años)


Le afeitaron la cabeza.


No sé por qué ese detalle me impacta tanto.


Alcanzo la mano de mi marido, entrelazo nuestros dedos y dejo caer mi frente sobre el colchón.


No sé qué detesto más, el olor a hospital, el pitido de la máquina junto a la cama registrando los latidos de su corazón o lo inerte que está.


Pasan los minutos.


Tal vez horas, no estoy seguro.


Casi pierdo por completo el pequeño movimiento de sus dedos entre los míos.


Levanto la cabeza y me encuentro con dos ojos castaños oscuros observándome.


—Oh, Jungkook... —exclamo, inclinándome sobre él y dándole un ligero y rápido beso en los labios.


Solo se limita a mirarme, probablemente preguntándose cómo me he atrevido a besarlo, pero no me importa.


Tenía mucho miedo por él y necesitaba el beso robado para asegurarme que sigue vivo.


Suelto su mano, me siento más recto en la silla y espero a que empiece a increparme.


Cuando habla, su voz sale áspera y profunda, incluso más que de costumbre, y las palabras que salen de su boca me dejan helado.


—¿Quién eres?


Lo miro fijamente.


Jungkook ladea la cabeza observándome con su intensa y calculadora mirada.


Me resulta muy familiar esa expresión, porque suelo recibirla cuando no está contento con algo que he hecho.


Pero esta vez hay una gran diferencia.


Son sus ojos.


Los mismos ojos que durante tanto tiempo esperé que me miraran con amor en lugar de indiferencia.


Ahora me miran sin una brizna de reconocimiento.


—Soy Jimin —susurro—. Tu... esposo.


Parpadea, luego mira hacia la ventana del otro lado de la habitación y respira profundamente.


—Así que, Jimin —dice y se vuelve hacia mí—. ¿Quieres decirme quién soy?