Megaterra: Historias de las tierras antiguas

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Summary

Este escrito contará las aventuras de Astrid y uno que otro relato que ocurre en el mismo mundo, así como leyendas, historias, rimas o canciones para expander el mundo y universo de esta historia. Astrid es la heroína del continente, heraldo y guerrera al servicio de los dioses, los cuales le han dado el cuerpo y la posibilidad de volver a la vida en este mundo, se deberá desenvolver bien entre acontecimientos mágicos, belicos y políticos de este mundo de fantasía.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

La Era Primigenia

Durante la primera era, en los días del génesis, esta tierra no era más que un páramo desolado, la vida ciertamente comenzaba a florecer, desde los mares se arrastró hacía a la tierra y con el tiempo se desarrolló en miles de especies, a veces desembocando en bestias gigantes con colmillos afilados y come carne, otras veces desarrollando piel dura y corazas naturales, y por último, hubo un pequeño grupo que no se halló lugar en la tierra y regreso al cobijo de los profundos mares.


Así fue como la vida se esparció en el mundo.


 Los días transcurrían con normalidad, las plantas crecieron en todas formas, desde enredaderas con espinas, hasta árboles majestuosos que se elevaban tan alto como las montañas.


Sin aviso un día ella apareció, vagabunda y brillante viajaba por todo el mar de constelaciones y se hizo presente en la bóveda estelar de la megaterra.


Salió disparada como flecha de fuego del vientre de una nebulosa al borde de una galaxia. Tras de ella dejaba una cautivadora estela rojiza carmesí con mechones dorados.


Un día ella apareció en el tapiz del cielo, su resplandor podía apreciarse aún con los 2 soles brindando el día y asi cada día pasaba con normalidad y se convertían en semanas, hasta que al finalizar un periodo de 35 noches, algo inaudito paso, los soles se alinearon, el más pequeño se comió al más grande, y posterior a eso, la luna que bailaba alrededor del mundo, se comió al pequeño sol.


Una imprevista noche llego a la megaterra, ella seguía ahí, los animales que antes precedían a todas las especies en la megaterra, no tenían ni idea sobre lo que acontecía allá arriba, ni siquiera tenían conciencia sobre si mismos.


Pero ella siguió acercandose, empezo como un punto tan pequeño como el grano de maíz, hasta que se volvió tan radiante cual el pequeño sol.


"Bella rojiza, bella Brillante, aún en tu ceniza no dejes de alumbrarme"


Fue en esa misma tarde, en esa falsa noche que ella cayó del cielo, en un parpadeo ella, penetro en los cielos del mundo, derritió las nubes y se abrió paso hasta el centro del mega continente.


Un gran destello iluminó todo el mundo, era como si el amanecer hubiera ya llegado, todos los animales en el mundo lo observaron, desde los acuáticos en los ríos y mares, hasta las bestias de la tierra, todos lo presenciaron y ni uno solo aparto la vista.


Era una luz tan incandescente como el sol mismo, insonora como depredador e imbatible como fuerza de la naturaleza. Cada segundo que pasaba se hacía más grande, más radiante y más grande.


Todos observaron cautivados y asombrados. Las nubes de fuego puro se alzaban tan grandes que tocaba los límites del cielo y rellenaba el horizonte.


Y entonces una ola de viento y ruido los golpeo a todos, el aire se tornó caliente, respirar raspaba la garganta y causaba un dolor insoportable, todo ser vivo en la tierra rodó por los suelos y agonizo.


Pronto, la gran incandesemcia cesó, poco a poco la enorme nube ardiente se disperso en el mundo, sumiendo el mundo en una noche sin fín, y haciendo el aire irrespirable.


A los pocos minutos las montañas de fuego que habían dormido durante décadas despertaron embravecidas y comenzaron a escupir fuego líquido y nubes negrizcas a los cielos azules.


Y los cielos se tornaron negros, apagados y pesados, entonces la noche falsa se hizo eterna, los cielos se habían cubierto de una peste negra, y la tierra se sacudió violentamente, quizá asustada, quizá enojada, no hubo rincon en el mundo que no resintiera sus dolores, insoportables e interminables, la tierra se sacudio por horas, alterando el panorama, montañas desaparecieron, valles fueron tragados por los abismos y las playas fueron arrasadas por las aguas turbulentas.


El mar agitado se levanto tan alto como el cielo, los enfurecidos muros de agua despedazaron las costas, y el agua se comió la tierra, secciones y campos fueron absorvidos por los mares, arrastrados a su fondo jamás volverían a ser vistos en la superficie y quedaron eternamente a un descanso en el fondo marino.


Ella salió del interior de la piedra caliente, para ese instante las consecuencias de su llegada eran bastante criticas para el mundo, el aire era toxico y pesado.


Fueron muy pocos los que sobrevivieron, la mayoría se había buscado refugio bajo tierra, o simplemente estaban en el otro extremo del mundo a su llegada.


Ella salió, la madre del Mylon, una criatura tan grande como una montaña, y el primer ser con conciencia en la faz de la megaterra.


Nadie sabría decirlo ¿Fue por amor? O quizás ¿sentía culpa? De haber destrozado el ambiente y abortar la vida naciente ¿quizás era esa su naturaleza?


Estrella de vida, regalo de los cielos, programada y preparada para dar inicio a la vida y ayudar al desarrollo de esta.


Entonces, ella vago por el mundo, contemplando la cenizas y el desastre ocasionado, camino un rato obdervando cada lugar, nadie sabe que sentía o pensaba.


Observo los cielos negros y los restos de la fauna masacrada.


Ella se detuvo frente al cadaver de una extraña criatura enrollada en si misma que poseía sobre su espalda una coraza con espinas, la analizo y comprendió que esta criatura era una madre, pues al ver que había dentro, vió que intentó proteger a su cría.


La tierra que pisaba seguía siendo un parámo, producto de lo ocasionado por su llegada, ella acerco una de sus 4 manos al suelo.


Con su presencia también llego la sacro energía, el mylon.


 Alrededor de la palma de su mano, la cual estaba apoyada sobre el suelo, empezaron a crecer plantas, las mismas que antes habían habitado esas tierras.


La tierra que se había convertido en infertil y muerta, empezó a sanar.


Posterior a eso, ella tomo un trozo de tierra y la coloco en una de las costillas de la criatura muerta.


Ella soplo y de la carne muerta y la tierra se formo un pequeño brote de una planta nunca antes vista.


Jamás había existido algo como ella.


Las plantas tienden a crecer con tallos y de donde creceran ramas para dar paso a hojas y frutos, pero esta planta no.


La primera de la creación tenía la peculiaridad de crecer sin tallos, ramas ni hojas.


Su cuerpo redondo, como si fuera la mitad de la luna, entintado de un verde oscuro, poseía en sus esquinas hileras de espinas, que se elevaban hasta la punta. Había ocasiones en las que en lugar de crecer una espina florecía una bella flor morada-rosada.


"Era hermosa, era preciosa, pero tan timida y temerosa se protegía en su cinturon de aguja"


Así se creo la biznaga y su flor.



Esta planta se dedico a cuidar y curar los suelos así como la mano de su creadora lo había hecho antes.


Entonces la dama vio al cielo, empobrecido y muerto, ella avisto una gran montaña donde el cielo y la tierra estaban unidos. Subio peñasco por peñasco, hasta la cima de la misma, hasta que por fin llego a su cima.


Desde arriba ella podía ver todo el mundo, la dama tomó un pedazo de la nube contaminada, la envolvio con la palma de su mano y la apreto, tras unos instantes y al abrir su mano, aquella nube había sido purificada, blanca y pulcra, exhalo sobre ella y la misma se esparcio en el aire, pero no se fue, sino que revoloteo a su alrededor para después volver a su mano y se reformo en una flor nunca antes vista, parecida a la nube, no tenía petalos, era circular y brotaba de un delgado tallo.


Entonces ella soplo y las pequeñas pelusas de la flor volaron hacía todas las partes del mundo esta se encargaría de limpiar y purificar los aires del mundo.


"Delgada liviana, delgada viajera, muestrame las bellezas del mundo que has presenciado"


Asi se creo el diente de león.


Poco a poco los aires se tornaron puros, y la noche eterna cesó, los días volvieron a la normalidad.


A lo lejos una tormenta azotaba con ira la costa, los relampagos impactaban contra todo lo que se encontrara, y ella avisto como habían logrado sobrevivir pequeñas criaturas del subsuelo, y viendolas en peligro, le ordeno a los aires que detivieran la tormenta.


Apesar de la volatilidad y violencia de los truenos y rayos, los vientos lograron esparcir y debilitar aquella nube de tormenta, y desde entonces es el rayo el que sirve al viento, por que este fue quien le diciplino.


La dama, vio como prioridad proteger la vida en aquel lugar, bajo de la montaña y se adentro en el mar. Las olas rompieron delicadamente contra los fibrosos muslos de la dama, que con delicadeza se sumergió en las aguas.


Ella noto que el mar no había resentido tanto los daños como lo había hecho la tierra y los cielos, y entonces con una reverencia jugueteo el agua con sus manos, rejunto arena del fondo marino y con el agua formo una pequeña figura, ella cuídaria los oceanos y ríos, a cambio, el agua sería quién la ayudaría a restaurar y sanar el mundo.


De este pacto fue que se creo una planta nunca antes vista, reposaba elegantemente como su creadora sobre el agua en una hoja, sus delicados petalos rosados formaban una pequeña corona.


Poco a poco esta flor floto y navego los mares, esparciendose y cuídando las aguas.


"Elegante azul, tu que has cuidado al padre de mi padre, con gratitud he brindado tu gigante amor devuelta con gran fervor, a los mares, a la tierra y a todos sus habitantes"


Así fue como se creó el Loto acuático


— Fracción de un texto traducido antiguo, encontrado en lo profundo de un abismo dentro de un jarrón de cerámica.