Smiles

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Summary

El calentamiento global obligó a las especies y casi todos los organismos vivos a mutar, adaptarse y sobrevivir, excepto los humanos. Uno de estos organismos desarrolló una mutación, no sabemos si es un virus, una planta super desarrollada o simple castigo divino. La mínima herida puede significar una posible muerte luego de que aquello se apodera de cada rincón de sus cuerpos, despiertan sin conciencia, violentos y con una sonrisa macabra, lo único que sabemos es que ya no están vivos, pero por alguna razón vuelven para matar. Los sobrevivientes tendrán que lidiar con la situación y sus atacantes en el proceso de intentar entender que sucede.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

¿Que sucede?

Hace 2 años inició lo que hoy llamamos el encierro total; diciembre de 2020, inició en Asia como un pequeño virus que atacaba de forma sigilosa pero no era más grave que una simple gripa que con encierro podía controlarse. era súper fácil de contagiar, aunque el virus solo podía movilizarse un metro y medio en un espacio, tenía una probabilidad del 90% de ser contraído sin importar las resistencias de tu cuerpo y aunque solo alcanzaba a moverse ese metro y medio, podía seguir vivo en el lugar donde quedó durante 3 días sin ningún problema. Solo era detectable cuando el paciente ya tenía los síntomas muy desarrollados y básicamente no había nada que hacer por él, por lo tanto, si un contagiado estornudaba en el transporte, todos los que estaban en ese sitio también eran contagiados y los siguientes 3 días el resto de pasajeros también- Según los medios- nadie sabía cómo se había creado, la gente solo lo tomó como una enfermedad nueva.

pero de un momento a otro, empezaron a morir algunos pacientes, los médicos culpaban al virus, pero esos pacientes ya tenían ciertas enfermedades- Aunque no se descarta el hecho de que quizá el virus había mutado y hecho que la otra enfermedad atacara el cuerpo más rápido. Debido a la poca severidad la gente siguió viajado sin problemas, con obviedad,esparciendoloa otras ciudades y países... cuando iniciaron el cuidado contra este ya era muy tarde puesto que ya estaba en la mayor parte del mundo, además de que solo era detectable 1 o 2 semanas después de su contagio.

Los países empezaron a implementar la cuarentena, uno después del otro, para el mes demarzo mi país entro en la suya, parecía ser una simple cuarentena, que todo aún estaba controlado, los jóvenes aun hacían memes sobre la situación, mientras que el peligro y el virus seguían aumentando en gran medida, la economía empezó a decaer en los países, debido a que solo las entidades de salud, alimentación servicios básicos seguía trabajando- solo unos cuanto empleados- todo se empezó a volver estrictamenteracionalizado- Aunque las grandes naciones hayan donaron cantidades enormes de dineros otros países que quizá no estaban tan bien desarrollados, Descubrieron que los adultos de la tercera edad eran mucho más vulnerables, por lo que en cada país implementaron formas para hacer que de ningún modo, cualquier anciano saliera a las calles; algunos soltaron animales depredadores a las calles para que nadie saliera, otros países dieron la orden de simplemente encarcelar al que vieran en la calle y el mío, en su máxima corrupción, después de haber robado el dinero que nos había donado las grandes naciones, multa a los jóvenes y ancianos si eran encontrados en las calles. Al principio los objetos de protección nasal fueron explotados en abundancia, los cubre bocas, gorros, alcohol, guantes de látex y el algodón eran los productos más vendidos y con precios exagerados, pasaron de tener un precio cómodo a subir más del 150% en valor a pesar de que había muchísima demanda y oferta. Empezaron a esparcirse más y más rumores sobre el virus, algunos ciertos, otros no. Los Medios de comunicación, como siempre, solo decían lo que convenía “para no alterar al pueblo”. La cuarentena seguía extendiéndose y la gente enfermaba psicológicamente hablando. Los estudios continuaban de forma virtual, era un caos, puesto que los adolescentes, mayormente universitarios, tenían muchos más trabajos por hacer y con tiempos más limitados que cuando era presencial. La situación empeoró cuando al pasar 7 meses encerrados, solo podíamos salir una vez al mes, bajo número de registro ciudadano y solo durante 30 minutos. Muchos no estaban con sus familias, los adolescentes que vivían con sus padres no podían ver a sus parejas, algunos vivían muy lejos. Aunque estábamos en cuarentena y sin dinero, se nos exigía pagar ciertos servicios, como el internet, la luz, etc. -Para este siglo, el internet ya forma parte de la necesidad de las personas debido a la comunicación y el entretenimiento que al principio “servía para mantenernos cuerdos”- ya no tenían cómo mantenerse porque la comida había acabo, no tenían como comprar más y el gobierno no ayudaba- Al menos el de mi país- los suicidios se hicieron más normales, se esparció un supuesto ritual entre parejas que consistía en suicidarse por video llamadas al mismo tiempo para que en la próxima vida estuvieran destinados a encontrarse y aun no se solucionaba nada en lo absoluto.

La tensión aumentaba para aquellos sin ingresos- al menos pasivos- que eran gran parte de la población. Los que trabajamos en línea a partir de servicios no tuvimos tales problemas. En mi caso, soy un adolescente de 18 años que empezó a trabajar en línea desde los 15 años. Uso todos los medios en línea posibles para generar ingresos.

De un tiempo para acá empezaron a venderse los trajes de bioseguridad, con mascarillas y guantes, yo, como todo paranoico, compré tantos como pude, le proporcioné a mis padres y hermanos, a algunos de mis amigos y familiares, a mi novia e incluso a los padres de mi mejor amigo. Aunque todo estaba súper tranquilo, el hecho de que empezaran a vender estos trajes a mí me alarmó, así que hice una compra de alimentos muy exagerada, como para 5 meses más, aunque habían prometido que acabaría en cuestión de 15 días.

Un par de profesores hicieron pública su decisión de mudarse a las universidades para investigar sobre el virus y ayudar a buscar una cura, dicho comunicado se hizo viral y a lo largo de casi todo el mundo, los profesores de dichas áreas pertinentes decidieron sumarse al intento. De un momento a otro, hace 1 meses, reportaron que el virus se encontraba moviendo en el aire, era una enfermedad andante e invisible, habían dicho qué todos estábamos contagiados, así que lo recomendado era cerrar nuestras casas por completo, digitalizaron todo la vida se volvió un régimen de limpieza y desinfección. La violencia familiar aumentó, pero nadie podía hacer nada. A veces se escuchaban golpes, como quien estrellaba cualquier cosa, por enojo.

Hace aproximadamente 2 días los medios de comunicación solo repiten y repiten la misma información, como si hubiesen abandonado las transmisiones desde casa y dejado un disco duro con un programa repitiendo lo mismo día tras día.

La mayor parte de nosotros ya no hallaba que hacer, había pasado 2 año y 2 meses encerrados, muchos de nosotros ya empezábamos a tener depresión o ataques de ansiedad que teníamos que controlar nosotros mismos, o en mi caso, por vivir solo. De suerte, a diferencia de todos los otros que ya se habían suicidado, yo no lo había hecho y tampoco las personas que me importan, el nivel de estrés a estas alturas está por los cielos, los únicos que continuamos medianamente cuerdos somos los que aún tenemos comida en abundancia y ocupamos nuestra mente en cualquier cosa que nos distraiga. Hasta ahora, mi pasatiempo ha sido hablar con mis amigos y novia por las mañanas mientras juego cualquier juego online y por las tardes después de almorzar escribo reportes o ensayos sobre la situación, como una bitácora, es bastante estúpido, pero es lo que me mantiene cuerdo

dejo de escribir debido a que escucho un fuerte golpe proveniente de la casa de al frente, es de nuevo el señor John golpeando las cosas de su casa por alguna rabieta, ya es normal, todos están estresadísimo.

Como todo buen chismoso retiro la silla de la mesa para poderme levantar y ver que está sucediendo esta vez. desde mi ventana puedo ver gran parte de su casa, aunque estemos encerrados, esta vez era distinto, John tenía una escoba en sus manos, para golpear a uno de sus hijos, Raúl. No es como que pueda hacer algo, así que solo mirar. Aunque casi siempre me enojo por el trato que les da y suelo tomar el bate que tengo como trofeo y compré hace mucho porque me gustan mucho.

Escucho como la ventana de su casa se rompe... John empezó a golpear a Raúl con fuerza, su esposa y otros hijos vinieron a socorrer a Raúl pero la fuerza de John es superior así que decidí llamar a la policía. La madre de Raúl estampa un florero en la cabeza de John y no contenta con esto clava un cuchillo en su espalda, con la misma escoba ensangrentada arremete contra su esposa y también la golpea, yo sigo aquí de pie sin saber muy bien que hacer.

Estuve tanto tiempo en blanco que no supe en que momento se escucharon disparos, poco a poco pude ver como la vida de Raúl y John se deshace en el suelo y la de María en el Sofá... La señora Angélica a de estar muriendo en su cocina o el cuarto. Parece macabro pensar así, pero no puedo hacer más nada que mirar, es lo único que nos espera a todos, no es nada del otro mundo, todos estaremos en esa situación una vez que empiece a acabársenos la comida, la paciencia, las esperanzas o todas las anteriores.

- Ya casi es de noche- Miré el reloj; 6:05 p.m.- Voy a tomar un baño y terminaré de escribir en mi bitácora de la laptop...- Escucho cómo resuena la madera de la terraza de mi vecino John, redirijo la vista hacia su casa y no puedo creerlo... Todos están de pie, como si nada, John voltea hacia mi casa, tenía una sonrisa de punta a punta, tan abierta que parecía macabra, causaba miedo. Al analizar la situación me doy cuenta de que sus hijos también estaban sonrientes y la señora Angélica.

se dispusieron a salir por la ventana que yacía rota gracias al incidente de antes. John se dirige hacia la casa de al lado de su andén, rompe la ventana y la mujer que vive en esa casa trata de forcejear con él, pero es en vano ya que el la golpea en la garganta haciéndola sangrar, se lanza al suelo para agarrar uno de sus brazos y escucho el crujido de su mano romperse, por último veo como se ahoga con su propia sangre. John prosigue a ir a otra casa, minutos después veo como la mujer se levanta con la misma sonrisa que portaba John cuando fue expuesto. Salí corriendo hacia mi cuarto tan desesperado que no recuerdo bien en qué momento me puse mi traje de bioseguridad junto con la máscara y los guantes, tome un bolso corrí hacia la cocina como un loco y metí cuánta comida enlatada encontré y algunas bolsas con carne, también tome algunos cuchillos por si acaso. Necesito ropa, así que por último volví al cuarto por algo de ropa, estaba tan alterado que solo agarré mucha ropa y la apiñé rápido en el bolso.

-Debo protegerme por si acaso- No sabía que carajos estaba pasando, pero yo no iba a exponerme. Tomé el bate del cubículo donde lo tengo. acomodo el mismo en uno de los bolsillos para termos en mi mochila. Una persona que ni siquiera conozco de este barrio viene hacia casa, tan sonriente que da miedo, intenta golpear muy repetidas veces mi puerta, era un estruendo bastante fuerte pero no conseguía tumbar la puerta, era de metal, bastante resistente, a diferencia de la casa de mi novia, las únicas dos puertas de metal eran las del patio y la del exterior.

De un momento a otro se detiene, pero viene hasta mi ventana y la rompe con facilidad, intento ser valiente y saco el bate, pero mis manos tiemblan y decido huir mejor. Abrí la puerta del patio, corro hacia las escaleras y trepo hacia el techo, luego tiro las escaleras solo por si acaso y al ver hacia la calle, observo la masacre por un momento, la mayoría de mis vecinos estaban caminando y sonriendo como locos, otros apenas se estaban desmayando y algunos yacían quietos como si estuvieran desconectados de la existencia, pero sonrientes, tanto ruido y caos me aturde.

Mi novia vive del otro lado de la calle, solo necesito trepar de casa en casa para llegar a la suya antes que los vecinos violentos, primero debo escribirle para que se ponga el traje. Pensé en escribir al grupo de los chicos, pero mi novia ya se había adelantado.

*Las paranoias de José me sirvieron para salvarme de ésta, no sé qué está sucediendo, pero un señor loco pasó por aquí destruyendo las casas de los vecinos, mismos que se desmayaron y ahora están sonriendo como si no sucediera nada, tengo mucho miedo, pónganse sus trajes de bioseguridad y escondan se en un lugar seguro. *-Su voz en el audio se escuchaba bastante alterada y agitada. Miré en dirección a su casa. Ojeo las casas para ver cuál camino tomar para llegar hasta ella. Me salté algunas casas, pero las personas empezaron a seguirme desde abajo, resbalé en una esquina de alguna casa y quede colgando de brazos, uno de ellos saltó para agarrar mi pierna, pero patee sus brazos para evitarlo, el peso de la mochila me obligaba a tener que saltar con más fuerza de lo habitual, aún estoy en shock, pero su casa estaba cerca y no quiero que le pase nada.

En el último salto tuve que usar toda la energía que me quedaba, eran más o menos 7 metros y yo no soy muy buen saltador, en lo absoluto. Cuando caí en su casa ella escuchó el ruido de mi caída, y todo lo que se volcó en mi bolso. Su reacción más normal fue gritar lo que me dejo saber que aún estaba viva y que no estaba siendo atacada... AUN

- ¡Ahhh! - Un señor, o señora, salió corriendo con un traje de bioseguridad, robando la atención de todos, haciendo que la gran mayoría lo persigan a él, aunque los otros aún estaban intentando trepar para venir hacia mí, no entiendo de donde salen tantos de ellos, creí que como mucho, en este barrio habrían 30 o 40 personas pero al parecer hay más de 100... Saco el bate por inercia y me preparo para atacar al primer que alcanza a subir gracias al tumulto de gente por la que pasó encima. No me importa una mierda si mato a alguien, no quiero volverme como ellos. Esto quizá sea un apocalipsis zombi y si no lo es, no me dejare atacar por vecinos medio locos y estresados por el virus, golpeo la mano de uno y por ultimo doy otro golpe en su cabeza para tumbarlo, no dejo que terminen de subir para poder tumbarlos, me siento en adrenalina máxima, todo parecía más fácil con un bate, patee a uno para evitar que subiera del todo, no puedo arriesgarme a tener a más de uno aquí.

Han pasado menos de 10 minutos y yo aun continúo dando batazos a diestra y siniestra, esto no me gusta, estoy empezando a cansarme, mis piernas, brazos y ritmo cardíaco casi no dan para más. la noche empieza a caer, como es normal, una camioneta pasó a una velocidad no muy alta y la mayoría de ellos se fueron detrás de ella, en un punto de todo esto no me di cuenta cuando dejaron de subir, simplemente me encuentro atacando al aire porque lo hago por inercia. me asomo pensando que los había matado a todos, cuerpos apilados yacían en el suelo ensangrentados así que decido bajar con cuidado y me dirijo directo al baño, toco la puerta, pero creo que me paso un poco con la fuerza y hago que suene fuerte, aun así, no escucho nada, me asusto, que habrá sucedido, vuelvo a toca con más fuerza, pero no recibo respuestas. Me lleno de miedo así que voy a patear la puerta hasta abrirla, pateo 2 veces hasta que oigo un grito

-Tranquila, soy yo... José- Reconoce mi voz y abre la puerta, definitivamente el traje de bioseguridad le queda enorme. a duras penas puedo ver sus ojos por la mascarilla, pero ahora sé que está bien. La abrazo con fuerza, llevaba bastante sin verla.

- No tengo tiempo para explicarte que sucede, necesitamos ir a un lugar más seguro, para escondernos y pasar la noche porque no sé qué tal nos vaya mañana por la mañana- Ella ve los cuerpos en el suelo y suelta un grito bastante fuerte así que corro a tapar su boca.

-No grites por favor - le suplico- busca alguna mochila, coge ropa y cualquier cosa que necesites, yo cogeré la comida ¿Esta bien? -Ella asintió y de inmediato se fue. Agregar mas peso a mi mochila no es tan malo. Una vez vuelve con sus cosas y yo empaque la comida, salimos de casa.

seguíamos caminando casi sin dirección viendo todos esos cuerpos esparcidos, por las calles y las casas destrozadas. mientras que yo le explicaba, más o menos, lo que había descubierto o estudiado de la situación y ella respondía los mensajes de algunos de los chicos.

André está resguardado en su sótano. Deivis está encerrado en su cuarto debajo de la cama. Rouse y Cristian se esconden en el armario enorme que hay en su cuarto, Aida está en la bodega de su casa encerrada con su hermano Jhoan, el resto de los chicos, al parecer no han respondido.

-Normalmente en la universidad investigan cosas, estamos a unos cuantos minutos de aquí, deberíamos ir, quizá encontremos algo que nos sirva- Le propuse.

- Está bien- no es normal que me respondiera con tanta seguridad, pero sabe perfectamente que esta situación es extraña y no tenemos tiempo para tener ataques de pánico. Agradezco que sea así de comprensiva y fuerte.

Empezamos a correr para llegar lo más rápido posible a la universidad, cuando encontremos un lugar más seguro, trataré de explicarle mejor todo lo que descubrí. Estamos a un par de cuadras, pero hay algo que me desespera, hace poco noto que nos siguen, no me tranquiliza, pero no quiero parar por una corazonada, se supone que esas cosas dejaron de moverse ¿No? Algo pasa corriendo en frente de nosotros, pero no logro ver qué.

- ¡Escóndete! - le ordené y saqué mi bate, ella fue corriendo hacia un árbol. me acerqué a ella y le entregué la mochila- Saca un par de cuchillos y tenlos, quizá pase algo- saca dos cuchillos como le dije y puedo notar su miedo por el temblor de sus manos. Ojeo alrededor intentando ver lo que sea que haya pasado tan rápido delante de nosotros... comienzo a creer que solo fue un ataque de locura, aunque lo vimos los dos... ¿O no? Volteo a ver a Dailyn.

- ¿Tu si vist... - No termino la pregunta y me abalanzo hacia ella para evitar que sea golpeada por uno de ellos. La tiro del hombro y pongo el bate en frente de mi para evitar que me golpee a mi consigo empujarlo y sin chistar le doy tan fuerte como puedo en la cabeza, ibamos a correr hacia la universidad, pero en frente de nosotros ya se encontraba una cantidad de ellos no muy grande, aunque si peligrosa, como mínimo unos 15. Empezamos a correr hacia cualquier otro lado, evitando encontrarnos con ellos, quiero evitar un enfrentamiento directo con 15 de ellos.

Continuábamos corriendo, dimos vuelta en una esquina, - necesitábamos buscar un lugar donde encerrarnos con seguridad y la universidad tenía muchos de esos- llegamos a la entrada- aún nos seguían, es muy jodido mantener el ritmo, Dailyn es corredora desde que tiene memoria y yo jugué baloncesto bastantes años, pero soy asmático y dejé el deporte “por mi bien”.

Entramos lo más rápido que pudimos, conocemos esta universidad como la palma de nuestras manos, sabemos perfectamente que en los salones de química solo hay puerta, no hay ventanas.

- Sala de química- Se anticipa Dailyn. Seguíamos corriendo, subimos a la segunda planta, con alguno de esos detrás, me preparo con el bate.

- ¡Adelántate, usa lo que sea, te daré tiempo! - Escucho un “¡Ok!” como respuesta y me doy la vuelta para hacer mi cometido. venía uno de ellos, distinto al que habíamos visto antes, sus piernas eran exageradamente grandes, pero al parecer no afectaron mucho en su velocidad, corría como cualquier persona normal. se lanza hacia mí, sin miramientos lo esquivo y volteo para golpear su cabeza con todas mis fuerzas. vienen más de ellos, pero debo dar más tiempo, me siento ligero porque Dailyn tiene la mochila, así que puedo moverme con más facilidad, evito que pasen más allá de lo posible para no darle problemas a ella. Este pasillo es grande así que no me limita el movimiento, aunque debo admitir que caer desde el segundo piso sería muy mala idea. Continúo golpeando y evitando el paso, me uso como carnada para robar su atención, uno de ellos casi consigue rasgar mi traje así que empiezo a tomar mi distancia con ellos, debo dejar de atacar como un loco. Me estoy empezando a cansar y no se cuanto mas aguante, tengo los brazos temblando y la punta de los dedos de los pies me empiezan a doler... Estoy sobre esforzando mis movimientos porque llevo mucho tiempo sin hacer actividad física, mantengo el control, a duras penas.

Sin darme cuenta soy jalado perdiendo el balance de mi cuerpo y casi cayendo de espalda al piso, no me esperaba un ataque desde atrás porque se supone que no he dejado que nadie pase. Alguien evita que me caiga por completo ayudando a que, mi cuerpo, tome de nuevo el equilibrio. Soy, prácticamente, arrastrado y una puerta se cierra en frente de mí

-Hola chicos...- Esa voz- Abre la mochila y tira todas las cosas que tenga en el piso por favor- Dailyn así lo hizo- Tu traje está todo ensangrentado, ya mismo se limpiará un poco- abrió un armario que tenía muchísimos ambientadores... Sacó uno y abrió el ambientador, liberando de inmediato una especie de vapor que cubrió todo el lugar

- ¿Qué es esto? - no recibí respuesta alguna. el vapor empezó a deshacerse, dejándome ver todo de nuevo, la persona que liberó ese vapor se estaba quitando la mascarilla de bioseguridad, era la profesora de Química, Sulma.

-Está bien, pueden quitarse los trajes, todo el lugar está desinfectado- Le hice caso, confío mucho en esta mujer, no tenemos una relación muy cercana, pero después de mí, ella es en quien más confío.

- ¿Por qué no te has quitado el tuyo Dailyn? -Le pregunté

-No traigo ropa interior- hizo notar su tono de vergüenza. Con obviedad tampoco tiene ropa normal, no pudo cambiarse, estaba encerrada en el baño.

-En las cosas que tiraste hay ropa, ve al baño de la sala y ponte lo que sea que cojas- Aún seguía avergonzado, somos demasiado obvios con ese tema.

Aquí es donde mi cuerpo se cobra toda esa tensión y nerviosismo que nunca me permito sentir en el momento; Cuando me encuentro en situación de peligro o me siento atacado de cualquier forma, me comporto muy serio y sereno por alguna extraña razón, pero en cuanto salgo de ese peligro o siento que ya estoy a salvo, empiezo a temblar como un loco y todo mi cuerpo falla.

-Al menos ya estamos a salvo- Comentó Dailyn riendo un poco... Me conoce bien.

Valkeiry