Sospecha
[BaekHyun]
No, no, no, no. No de nuevo, por favor.
- ¿Baek? -susurró ChanYeol somnoliento- ¿Baek, estás bien? -preguntó ahora completamente despierto. Probablemente la forma tan brusca en que salí de la cama bastó para ahuyentar su sopor matutino.
La suave voz de mi novio resonó en mis oídos como un barullo débil. Ni siquiera fui capaz de responder, en su lugar, salí corriendo hacia el baño tan rápido como fue posible, el frío suelo daba vueltas bajo mis pies descalzos. Estaba mareado.
Apenas mi rostro estuvo inclinado sobre el retrete, las arcadas en mi estómago se encargaron de eliminar el poco alimento que mi estómago había consentido durante la cena del día anterior. Dios, era tan desagradable verme en esa situación por quinto día consecutivo.
- Baek, cariño. -se escuchó la voz preocupada de ChanYeol al otro lado de la puerta- Amor, voy a pasar.
Aunque quise negarme, no pude, estaba ocupado vertiendo mi estómago. Joder, era tan humillante que precisamente él me viese así, en ese estado. Una vez más, como en días anteriores, Yeol se agachó a mí lado, confortándome con delicadas caricias y tiernos golpecillos en la espalda.
- Que desagradable. -mascullé molesto, mi voz sonando entrecortada debido al esfuerzo previo de vomitar. Jalé el pestillo del retrete, limpié mi boca y manos con la pequeña toalla humedecida colgada a un lado del lavamanos- N-no tenías q-que ver esto. -tomé una bocanada de aire, intentando ahuyentar la molesta sensación en la garganta.
- Amor, esto no me gusta. -sonó mortificado- Llevas así toda la semana, deberíamos ir al médico.
- Seguro que he cogido una infección. -traté restarle importancia- Hoy luego de la universidad pasaré a comprar un desparasitante.
- Baek... -gruñó.
- Ya estoy bien, Chan. -mentí e hice el amago de ponerme en pie, no obstante, el mareo me jugó en contra una vez más y a no ser por mi novio que estaba a mi lado, habría caído.
- ¿Ves? No puedes ni sostenerte en pie. -regañó.
- Me siento mareado. -confesé- Pero sólo un poco. -un sonoro suspiro escapó de los labios de ChanYeol. Conocía muy bien sus expresiones y sabía que estaba afligido.
- Estoy bien amor. -insistí, obligándolo a mirarme.
- Anoche incluso tenías fiebre. -insistió y conté hasta diez, no podía molestarme, al contrario, debía valorar la preocupación de mi pareja.
- Hagamos un trato. -pedí, él resopló irritado- Hoy, de regreso a casa compraré algo para la infección estomacal, y si el malestar continúa me acompañas a la clínica ¿vale? -para hacer énfasis en mi postura de petición enredé mis brazos alrededor de su cuello.
ChanYeol torció el gesto, claramente no estaba contento. De mí parte sabía que era una victoria asegurada.
- De acuerdo, pero seré yo quien vaya a la farmacia en estos momentos mientras te bañas y alistas. -me miró indulgente- Luego, te tomas el medicamento en mi presencia para que lo vea y me sienta más tranquilo. -su mirada cambió a una de advertencia- Pero si hoy por la noche sigues mal, o me entero que has vomitado de nuevo, voy a cogerte como saco de papas y te llevaré al médico contra tu voluntad ¿Ok?
Asentí más tranquilo, abrazándome a su pecho. Tal vez debía hacerle caso, pues me sentía anormalmente cansado, mareado: fatal. Pero, en definitiva, odiaba los hospitales y todo aquello que requiriese filas o esperas largas.
- Baek.
- Hum... -murmuré aspirando su aroma, relajado simultáneamente.
- Te amo. -besó mi coronilla- Por favor, cuida más de tu salud ¿sí? -intensificó el abrazo, haciendo énfasis a su declaración. Me sentí complacido.
- Yo también te amo.
... 🌸...
Las náuseas no desaparecieron.
Creí que luego de tomar el medicamento que ChanYeol había comprado para el malestar estomacal me sentiría mejor. No fue así. Aquella mañana entre clases continuaba sintiéndome mareado y con ganas de vomitar, lo habría hecho, a no ser por un pequeño detalle: mi estómago estaba totalmente vacío. Apenas pude concentrarme, lo cual era malo teniendo en cuenta que los exámenes finales estaban a la vuelta de la esquina y en nada me graduaría de la universidad.
- Cielos Baek, te ves horrible. -escuché a Kyungsoo murmurar, mientras tomaba asiento en mi mesa.
- Gracias, supongo. -farfulle sarcástico.
- No, en serio, estás verde.
- Me siento mal, eso es todo. -respondí cortante. - ¿Sigues con tu malestar?
- Sí. -suspiré sobándome las sienes.
- Hum. -su tono seguía siendo quisquilloso, estaba irritándome- ¿No has ido al médico?
- No lo creo necesario, tal vez sea una intoxicación o un parásito. - Cuanto llevas así ¿Una semana?
- Más o menos. -bebí la botella de agua mineral que minutos atrás había comprado
- Qué curioso. -fingió pensar- Nauseas, mareos y cansancio, exactamente los síntomas de un embarazo.
No lo premedité, más bien no lo pude evitar. Simplemente escupí el agua que preliminarmente había ingresado a mi boca, salpicando así, parte de la mesa y a mi amigo. Segundos después comencé a ahogarme, tosiendo ruidosamente ante las miradas curiosas de los demás estudiantes presentes en aquella cafetería.
- ¡No digas idioteces! -chillé con la voz dos décimas, más aguda de lo habitual.
- Cálmate, sólo era una broma. -parecía satisfecho con mi expresión- Hubieses visto tu cara. -rió con malicia-Fue todo un poema
- I-idiota. -desvié la mirada hacia otro lado, sintiendo mi rostro arder.
Más allá de la vergüenza inicial, hubo algo en aquellas palabras que hicieron clic en mi cabeza, haciéndome pensar.
Hace poco más de un año, cuando ChanYeol salió de la universidad y obtuvo un buen puesto en su empleo planteamos el tener un bebé. Todo surgió cuando él mencionó que estaba encantado con el hijo de LuHan y SeHun. Entre bromas, decidimos intentarlo, así que dejamos de cuidarnos. Sin embargo, nunca pasó nada, ningún embarazo llegó. Probablemente porque aún era demasiado joven o mi cuerpo no estaba listo, por lo que fuese, decidimos rendirnos, es decir, pensamos que esa etapa llegaría para nosotros algún día, cuando el destino así lo quisiera.
A la fecha no habíamos vuelto a tocar el tema, y seguíamos intimando sin protección alguna.
Nunca me sentí mal o diferente. Hasta ahora.
- Vale hombre, quita esa cara, dije que era broma. -pidió Kyungsoo, ahora indiferente al tema.
- ¡Kyungsoo! -levanté la voz sin apenas darme cuenta, probablemente debido al susto. Mi susodicho dio un salto en su lugar.
- D-dime.
- Necesito pedirte un favor. -supliqué, pero en mi voz había cierto toque de seriedad.
- ¿Qué pasa, Baek?
- Acompáñame a la farmacia del centro. - ¿Qué? -musitó confundido.
- Si, una farmacia -aseveré- Necesito comprar una prueba de embarazo. Ahora. -sus en sí grandes ojos se abrieron de forma descomunal, claramente impactado con mis palabras.
- ¿Q-qué?
- ¿No lo entiendes? Hace más de un año, dejé de cuidarme -Kyungsoo lucía asombrado con mi declaración- No me estoy cuidando, mierda. -siseé en cuanto le vi inmóvil- Y justo en estos momentos, gracias a ti, tengo la maldita sospecha que probablemente tengas razón y exista un bebé aquí -sobé con ligereza mi abdomen.
Esta vez, fue el turno de Kyung para ahogarse con su propia saliva.