Identidad

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Summary

Que fue de ese día? la oscuridad de mi mente, la puerta enorme que me prohíbe el paso, la enorme señal que me grita.. ¡¡¡¡PELIGRO!!!! ... .. . Debí haber hecho caso a la advertencia, debí alejarme en cuanto pude, por que estaba ahi... El recuerdo del instante en que mi vida se volvió un infierno, el instante en que conocí al mounstro que me atormentaria toda la vida.... que me orillaría a acabar con la misma.

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Un golpe estruendoso, mi cuerpo golpeándose con el frío metal de los casilleros, la punzada de aquel candado mal dejado y mi silencioso quejido . . .


Mi cuerpo arrojado en el suelo con una leve expresión de dolor, frente a mi las siluetas borrosas de aquellos que llamaba, vagamente, mis amigos. Mi cabeza se deslizo hacia un lado dejándose ver detrás de aquellos cuerpo la figura de quien se convirtió en mi verdugo.


Buscaba respuestas en aquel entonces pues no entendía por que me hacían esto a mi, no lo entendía no era mi culpa, pero aun así sin ser parte de aquella mentira fui la que recibió los golpes y las burlas aquellas miradas llenas de repulsión, las pocas palmadas en mi espalda acompañadas de palabras de apoyo que mencionaban una comunidad que desconocia.


Yo recibía todo ese dolor y mi madre recibía tanta compasión.


Me preguntaba si era tarde para correr por que me sentía en un callejón sin salida.


Deseaba desesperadamente encontrar las razones por las cuales seguía sufriendo, razones que respondieran por que mi corazon en aquellos momentos dolía y parecía arder.


Y un día, observe como mis cosas eran tiradas afuera de la casa eh incluso como algunas fueron rotas como si fueran basura...


—M-m-madre... m-mis cos-s-sas— la desesperación se apodero de mi en esos segundos, haciendo que saliera corriendo para agarrar mis cosas, sin embargo me vi detenida por unas manos...—P-padre....


¡Padre!


Reconocí aquellas manos rasposas, quise voltear a verle para buscar en sus ojos la respuesta a lo que pasaba sin embargo los delicados dedos de mami me detuvieron, agarrando con brusquedad mi rostro, clavando sus puntiagudas uñas recién hechas.

Mi rostro quedo fijo en la pila de mis cosas, a pesar de que me decía internamente que dejara de mirar mi cuerpo no obedecía y en poco tiempo vi mis cosas arder, quise gritar pero fue muy tarde...


Mi cuerpo tembló y mis piernas fallaron en su deber, mantenerme de pie, el sonido seco de mis rodillas al golpearse con el suelo mientras miraba mi cosas consumirse por el fuego me hacían preguntarme:


¿Que sentía?


Y como una respuesta, estaba ahi otra vez aquella angustia aquel golpeteo desenfrenado y ese ardor debajo de mis ojos...


¿Como?


¿Como se llamaba eso?


¿Por que se arraigaba cada vez mas en mi desdichado corazon?


En las preguntas que invadían mi pequeño cerebro, su voz hizo presencia sacandome de mis pensamientos.


—No llores Jack, las señoritas solo sonríen— Esa voz, aquel tono que hizo girar mi cabeza para verla... y su desagradable sonrisa.


—Ahora vamos a que veas tu nueva habitacion~


Un palacio rosa y lila que se mezclaban con un blanco, no era mi habitación, era la habitación estereotípica de una chica, me recordaba a la habitación de una conocida....


—N-no— Murmuré


—¿No? ¿Que es eso? de ahora en adelante esta es tu habitación, la habitación de mi "Linda hija"


Sus palabras recorrieron un escalofrío en mi espalda sumado a aquella mirada penetrante en conjunto a esa sonrisa escalofriante.


La puerta se cerro detrás de mi dejándome sola en la habitación de una desconocida, una desconocida que era yo y empecé a llorar parada en medio de aquel lugar.


Con el paso de las semanas todo empero, mi madre dono toda mi ropa y a cambio compro nuevas prendas que odiaba tener sobre mi cuerpo, me sentía como un mounstro, una aberración latente yacía en mi interior cada que me veía al espejo usando aquellas faldas y los vestidos, el labial que manchaba mi boca y el maquillaje embarrado en mi cara. Los tacones lastimaban mis pies haciéndome tropezar en cada instante que trataba de caminar.


Sentía que estaba cayendo en la desesperación.


Mi cabello empezó a crecer ya que la opción de cortarlo estaba prohibida a tal punto que si llegaba a intentar cortarlo por mi cuenta era insultada y golpeada con las mismas tijeras.


Todo se hizo mas difícil cuando puse resistencia a lo que madre demandaba: deje los vestidos y las faldas, compre ropa nueva con la cual me sentía mas cómoda con la cual me veía a mi, cambie varias cosas de mi cuarto y constantemente respondía que NO, eso hacia que enfureciera.


Con los días pasando arraigada en mi "rebeldía" madre decidió "abrirme los ojos", entregándome mis certificados de nacimiento y al mismo tiempo mostrándome al que era mi hermano.

Me quede petrificada al verlo, igual a mi... No, mejor que yo, todo lo que buscaba ser a los ojos de madre, todo lo que me exigía ser.


Físicamente era perfecto, su cuerpo, su altura, sus rasgos faciales, su cabello. Si el existía por que tuve que sufrir tanto...


Su repentino movimiento me quito de mis pensamientos, y su acción estremeció mi corazón eh hizo temblar mi cuerpo... Un simple pero cálido:


Abrazo


Y mi respuesta fue rápida casi automática, ante el primer estrujó correspondí al abrazo aferrándome a su cuerpo; mis manos temblaban ante la calidez de su ser, algo que siempre hacia falta en esa enorme casa.


—Ugh- ya, alejate de ella— ella me aparto de él jalandome del brazo.


—n-no...


Pero me aferré con fuerza deseando no ser separada de su calidez; calidez que añoraba con desesperación, calidez que deseaba con frenesí ya que era una pequeña vela en medio de tanto frío.

Mi hermano hizo lo mismo, solo que sus motivaciones eran distintas, el lo hacia por amor a la hermana de la cual había escuchado tanto, amor a la hermana mayor que había visto desde lejos durante todos esos años por culpa de ls misma mujer que yo llamaba madre.



Ese mismo día conocí al padre de mi padre, era un hombre ya mayor que apesar de los años se conservaba bien físicamente.

Siempre que venia me hacia preguntas sobre mi vida y yo le preguntaba sobre la infancia de mi hermano, quien aveces venia junto a él, escasas ocasiones ya que mi madre no lo quería cerca de mi.


Entre tantas interrogantes mezcladas con lágrimas preguntaba por que yo tuve que sufrir así... Por que yo me había quedado con ella... Si existía él. . .


.


.


.


.


◦✦───────••───────✦◦


Habían pasado meses desde que había conocido a mi hermano menor, se llamaba Xander, tenia mi edad y eramos mellizos, tambien supe que este era mudo y que tenia una condición médica.

A la par que me enteraba de su información personal me enteré de las razones por la que yo estaba en esta posición en vez de mi hermano, era muy sencilla; madre simplemente me tomo por ser quien nació primero, sin pedir información, sin verificar, solo me tomo y me llevó dejando a mi hermano botado con nuestro abuelo paterno, un hombre que venia a verme seguido desde aquel dia que nos presentaron.


El dijo que ella no se encargaba de mi los primeros años de mi vida pues viajaba constantemente donde mi padre que vivía en otro país por su trabajó, cuando tuve 3 años recién supo que era una niña, ya que decidió estar mas presente en mi educación, al saberlo quiso cambiarme por mi hermano pero mi abuelo le dijo que había sido diagnosticado con autismo lo que la hizo desistir y tomar la decisión de engañar a mi padre, de engañar a la familia, a la gente... Engañarme a mi.


Y luego descubrí por boca de mi nana que madre había reunido a todos y cada uno de sus empleados para amenazarlos. Los obligo a callar la verdad y aquellos que tan siquiera pensaban en traicionarla desaparecían.




Un día mientras paseaba por la casa feliz de ver a mi hermano de nuevo la escuche  pactar un compromiso con el hijo del dueño de una sucursal,  eso me dejo en shock ya que apenas estaba internalizando, aceptando, que toda mi identidad había sido una farsa y pensarme a mi "casada" con un chico me parecía repugnante.


Cuando el hombre se fue tome la decisión de enfrentarla, llena de ira me pare frente a ella y empecé a gritar:


— ¡¡ESTAS LOCA SI PIENSAS QUE VOY A ACEPTAR ESTO!!


—¿Perdon? No recuerdo haberte preguntado si lo aceptabas o NO! Te vas a comprometer con ese chico y cuando sean mas grandes se casarán, punto final!!

Ahora largate a tu habitación! ¡¡ES UNA ORDEN!!


—T-tu..


—CALLATE! Y mejor ve a cambiarte esa...—hizo una mueca de desagrado a la par que me señalaba— Ropa que traes.


Me dio la espalda creyendo que todo había acabado, pensando que seria igual que siempre pero no era así... Esa había sido la gota que derramo el  vaso, el vaso que parecía mas bien un enorme tanque y estaba cansada, desecha de sentir que no valía nada para ella para esta familia, cansada de todas las torturas, de las cosas que me hizo pasar, harta de sus maltratos, de todas esas veces que no podía descansar al no encontrar mi identidad.


— Eres...  una ¡¡MALDITA PSICÓPATA!! ¡¡Haz arruinado mi vida desde el segundo en que me pariste!!

¡¡Por tu culpa el pecho me duele, por ti no puedo conciliar el sueño!!

Gracias a ti, a tu estupidez, por ser la peor madre del mundo soy un...

¡¡UN MALDITO MOUNSTRO!!

¡¡OJALA NUNCA TE HUBIERAN DADO EL PODER DE SER MADRE!!

¡¡NUESTRO SEÑOR DEBIO CONDENARTE A NO SER FERTIL!!


—Cada maldita noche me pregunto si me ah abandonado! Me pregunto que fue lo que hice para merecerte como madre...


Mi pecho estaba acelerado, mi corazon palpitaba con frenesí, mi respiración estaba agitada y mi mente nublada pero mi ser estaba en calma.


Cuando la mire solo encontré una expresión de horror ante mis declaraciones, que al parecer le llegaron al ego haciéndole hervir la sangré a tal punto de perder la cordura.


Ahora recuerdo claramente ese día.


Madre me abofeteo bruscamente y agarro mi brazo clavando sus uñas en mi piel desnuda,  a jalones me llevo hasta mi habitación y me tiro al suelo.


Aun recuerdo sus palabras.


— Yo que te lo di todo! Yo que quise que tuvieras una mejor vida que la MIA!!! Como se te ocurre gritarme e insultarme de esa forma!!


—¡¡MALDITA MOCOSA MALAGRADECIDA!!!

DEBI HABERTE ABANDONADO JUNTO A TU ESTUPIDO HERMANO!!


—¡¡OH MEJOR ME LO HUBIERA TRAIDO A EL! ALMENOS NO TENDRIA QUE ESCUCHARLO HABLAR!!

NO ME HAS DADO MAS QUE PROBLEMAS Y DESGRACIAS DESDE QUE NACISTE!!


—¡¡TU ASQUEROSO FRACASO!!

Mientras gritaba y maldecía tenerme, arrojaba mis cosas al suelo, tumbando estantes y floreros, arrancando los posters de las paredes y lanzándome los adornos del tocador.


La vi buscar algo desde el suelo, tenia tanto miedo de tan solo moverme, que cuando cruzo por encima de mi solo me cubrí con mis manos, escuche como tomo algo y volvía a paso rápido hacia mi



—ESTOY HARTA DE TI! 

















Cuando la escuche gritar me voltee a verla, encontrándola con mi violín en mano a nada de golpearme con el.


Fue tan rápido que no pude protegerme y termine siendo golpeada con hostilidad en el abdomen, grite de dolor creyendo que tal vez se detendría pero solo obtuve mas golpes, uno tras otro cada uno con mas fuerza que el anterior, en la cabeza, en la espalda, los brazos las piernas, la cara.... ya que me movía tratando de protegerme, tratando de escapar.


Me golpeo con tal salvajismo en la cabeza que termine aturdida tras el golpe pero siendo poco suficiente para calmar su ira dio inicio a la mayor tortura que pudo haberme hecho, que le hizo a la jack del pasado... Empezó a estrellar su violín contra el suelo mientras sostenía una sonrisa de retorcida satisfacción.


Desesperada y al borde de las lágrimas se levanto con las escasas fuerzas que tenia, intentando forcejear con ella y quitarle lo que restaba de su instrumento, cayo al suelo entre lágrimas al verlo desecho. Había sido suficiente para ella, ese violín lo habia sido todo... Y estaba hecho añicos frente a sus ojos.


Trato de tomar los pedazos que tenia cerca pero no lograba nada más que frustración. Volteo a mirarla y solo pudo toparse con el espantoso rostro agitado de aquella mujer que debía llamar madre, que desgraciadamente era su madre, mi madre y entendí que no había nada para mi así que completamente me había rendido, ya no habrían quejas ni protestas,  nada de contradicciones solo respuestas afirmativas y complacientes.





















Parada alado de quien era mi prometido en ese entonces, con una copa en mano, un vestido largo de noche y una mirada vacía. . . . Estaba muerta por dentro, ya me había cansado de gritar y luchar contra mi propia madre, contra esto, contra todos; sentía que mi corazón había dejado de latir.


Sola y sin fuerzas para pedir ayuda simplemente deje de nadar, la marea era demasiado sofocante para mi pobre y débil cuerpo que ya no tenia razones para seguir batallando.


Con pesar recuerdo como simplemente me deje usar.