The Seven Alchemies [l.s]

Summary

Doncys se ha declarado como la Fortaleza que reside al mago más temido y poderoso de Doncaster: Louis Tomlinson, el mejor hechicero que tiene el país. Su corazón había comenzado a congelarse desde el día de la gran tragedia, y con el paso del tiempo su irritabilidad se hizo más evidente al igual que su soledad. Los eventos extraños no paran de suceder cuando una aclamada familia de magos de un país vecino busca ayuda en la Fortaleza Doncys para su heredero: Harry Styles, un hechicero que ha perdido en su totalidad su memoria y sus habilidades. Puede ver algo en él que lo perturba, que le trae nostalgia, aquel extraño deja vu comienza a incrementar cuando debe convertirse en su maestro para reivindicar la magia en él.

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capítulo 1: "Those Eyes"

Capítulo Louis vuelve a despertar en plena madrugada, con el corazón acelerado y el sudor deslizándose por su frente, evidenciando su soñar oscuro y deprimente. Volvió a soñar con esos ojos, esos ojos que alguna vez lo volvieron loco, volvió a soñar con aquel destino que marcó su vida, con aquella alma sombría que alguna vez fue tan luminosa, aquellos gritos desgarradores que alguna vez fueron carcajadas de alegría. Pero ya no había nada allí, ya no había llantos horrorosos ni tampoco sonrisas fugaces, solo quedaba el vacío estremecedor de la nada misma.

Se sentía un muerto en vida; respiraba porque su cuerpo asi lo demandaba y cumplía con su deber porque era la tortura que se juró sufrir. No era más que un alma en un cuerpo sin motivos ni esperanzas. Dormir era el desafío de cada noche, temía cerrar sus ojos y encontrar su rostro en sus sueños, tenía temor de escuchar aquellas palabras salir de su boca: “Fué tu culpa”.


-Oh, señor, ya despertó. Vine a la medianoche a ver si se encontraba bien, ví que estaba durmiendo entonces lo dejé descansar. Hace mucho tiempo que no duerme profundamente durante la noche -eso dice la señora Leeh cuando abre la puerta de la habitación, Louis la mira confundido por un segundo -Son las cinco y media, ¿quiere que le prepare el desayuno? -la señora Leeh le sonríe amable, con sus mejillas rosadas y dientes pequeños.


-Si, si claro. Salgo en un segundo -ella desaparece por el umbral, y Louis se ahoga nuevamente en aquella soledad.


Su nueva habitación estaba vacía, su cama, su perchero y el porta espada era lo único material que poseía. Había decidido dormir en el cuarto de invitados desde que dormir en su propia habitación se le hizo imposible, no lo soportaba, le dolía ver todo tan lleno de vida. El escalofriante contraste que hacía su vieja habitación con su nuevo yo, darse cuenta que ya no era aquel hechicero bromista y risueño, que ahora solo era Louis Tomlinson: el hombre más poderoso de Doncaster, pero el más miserable por dentro.


Su casa era pequeña, no necesitaba mucho, no era ambicioso ni tampoco extravagante, todo era sencillo y cómodo a su vista. La señora Leeh había dejado sobre la mesa su querida infusión, aquel brebaje que era uno de los pocos recuerdos que no le abrían una grieta en el corazón, era como un respiro, una brisa fresca en un caluroso verano.


-La Asamblea General dijo que quería verlo en la Fortaleza Doncys, señor. Creo que tiene que ver con los espíritus malignos que están rondando -ella deja sobre la mesa de madera un revuelto, Louis asiente con su cabeza, sin expresión.


Está completamente hastiado de la Asamblea General, de sus órdenes y sus protestas a las cosas que ellos creían que hacía mal. Está harto de tener que actuar como un maldito héroe cuando ni siquiera tiene un mísero gramo de amor por este mundo. No le interesa si se prenden llamas alrededor de la Fortaleza, si los espíritus malignos los vencen; no le importa el bienestar del mundo.


Después de que su desayuno y su meditación de fuerza acabaron, su reloj marcaba las seis y cuarenta de la mañana. La Asamblea General se reunía a partir de las seis y media, así que tenía tiempo para reunirse con ellos.


La Asamblea General se compone de seis magos sabios, hechiceros provenientes de las seis Fortalezas que existen en el país: Doncys, Joulston, Pategho, Gaho, Riosma y Fallfires. No necesariamente eran los magos más hábiles o fuertes, pero su sabiduría es innata debido a los poderes divinos que les fueron concedidos a la hora de nacer.


-Señora Leeh, iré a la Asamblea General, quédese aquí; no hace falta que venga conmigo, puedo lidiar con ello solo. Si ocurre algo extraño, envíe a la paloma mensajera, ¿de acuerdo? -durante los últimos días en la Fortaleza, los espíritus malignos han vuelto a aparecer, mucho más que de costumbre. Leeh, al no ser una hechicera, no sabe hacer magia. Por lo tanto, Louis adiestró a una paloma blanca, que volaría hacía él si algo malo ocurría cerca de Leeh. Después de todo, era la única que seguía a su lado.


Su túnica larga, de color azul marino se arrastraba por el suelo. En su mano derecha sostenía su espada, no le pertenecía, pero la llevaba consigo por una única razón, que quizás todos la sabían, pero él prefería fingir ignorancia a ello y creer que nadie lo sabía, porque se sentiría ridículo. La Asamblea General del país se reunía en el Centro Donn, allí los guardias bajan su cabeza y lo dejan pasar sin complicaciones. Su rostro serio se presenta ante esas seis caras insoportables.


-Louis, querido. Hace mucho tiempo que no lo citamos aquí a la Asamblea -dice Flouws, un anciano de más de setenta años, miembro de la Asamblea y líder de la Fortaleza Gaho, al sur del país. Debido a esto su temperatura corporal es fría y su cabello es largo y blanco como la nieve.


-La última vez que estuve aquí, me dijeron que no querían verme hasta que desaparezca a todos los espíritus, lo recuerdo claramente -sostiene su espada con determinación detrás de su espalda; su expresión podía confundirse entre la burla y el egocentrismo, mientras que ellos lucen incómodos.


-Olvidemos el pasado y esas palabras -Flouws extiende sus brazos y ríe torpemente -Oí que el líder de Doncys ha estado preocupado por tí desde el incidente de hace un año.


Louis asiente y tensa su mandíbula, maldice en su interior, está harto de aquellas palabras vacías; no se preocupaban por él, ni siquiera sentían un poco de compasión. Se da cuenta de ello porque nunca tienen tacto para hablar sobre aquello que lo atormenta desde hace más de un año.


-El líder se preocupa en vano, al igual que usted, señor Flouws. Estoy bien -miente, claro que miente.


-Díselo a tu cara, jovencito. Has adelgazado desde la última vez que visité Doncys -esta vez habla Jiff, hechicero de la Fortaleza Pategho, al noroeste. Louis suspira cansado y afianza su agarre a la espada.


-Supongo que no me citaron aquí para hablar sobre mi estado físico, ¿verdad?. ¿Podrían decirme para qué me llamaron? -resulta que, hace más de un año Louis se volvió un mago irritable; su paciencia parece agotarse con facilidad ante cualquiera. Willis, perteneciente a la Fortaleza Fallfires, la Fortaleza del fuego, se aclara la garganta.


-El rey desea que los magos de la Fortaleza Fallfires, Joulston, Pategho y tú participen en una emboscada contra espíritus malignos el primer viernes de octubre a la medianoche -él frunce el ceño, el rey nunca se había entrometido en los asuntos de los espíritus; era responsabilidad de cada Fortaleza detenerlos y asesinarlos sin perturbar el orden público.


-¿El rey? ¿Por qué el único hechicero que participa de Doncys soy yo? -ladea su cabeza en señal de confusión.


-El rey mencionó que los magos de Doncys no son lo suficientemente habilidosos para esta misión, sin embargo, tú eres el hechicero más poderoso que existe, y eres parte de Doncys -Flouws lo señala con la palma de su mano, los demás asambleístas asienten con su cabeza a las palabras dichas por el lider de Gaho.


Louis considera la idea por un momento, los espíritus malignos son peligrosos, seres desquiciados y sedientos de sangre. Nunca había que subestimarlos, especialmente cuando enloquecen, un espíritu maligno enloquecido es capaz de asesinarte incluso utilizando el hechizo más débil de la Fortaleza.


Era mejor que sus compañeros no lidien con aquella batalla. Si bien es cierto que los magos de Doncys no son los más capacitados para el combates, era mejor librarlos de este asunto y luchar él solo, sin poner en riesgo a los hechiceros de Doncys.


-¿Dónde sería la emboscada? -preguntó con genuino interés, su vocación era eso; asesinar espíritus malignos. Ya no tenía nada que hacer en los centros de entrenamiento ya que es el mago más poderoso, ya no había nada que aprender.


-La familia Malik quiere que se realice en Doncys, sin embargo, es peligroso hacerlo, ya que los hechiceros de Doncys no están involucrados. Hacerlo en esa Fortaleza sería innecesario -responde Rio, hechicero de Riosma, Fortaleza rodeada por un lago, de allí su nombre. La familia Malik era una de las familias más influyentes en el país debido a sus antepasados y los nuevos sucesores, aunque a decir verdad, el heredero Malik no está muy capacitado para asumir dicha responsabilidad.


-Hablé con los líderes de las demás Fortalezas, lamentablemente ninguno quiere ofrecer el territorio para la emboscada. Incluso el líder de Fallfires se opone, están aterrados -dice Willis, Louis asiente con su cabeza.


Los magos sabios divagan entre ellos, considerando cual podría ser la mejor opción. Hacerlo en Doncys era arriesgado; había que evitar daños innecesarios, sin embargo, ninguna Fortaleza se atrevía a ofrecer su territorio para la batalla.


-Hagan la emboscada en Doncys, yo asumo la responsabilidad si algo ocurre. Después de todo, la familia Malik pide que se realice allí -es lo último que dice Louis, apoya su espada y hace una reverencia antes de salir dejando que la parte trasera de su túnica ondee.


Louis sale del Centro Donn y camina hasta salir del pueblo para adentrarse en Doncys. Debía hablar con el líder, Clyde, un hombre sereno que no se había casado, pero que tuvo un heredero inesperado, Niall Horan, un hechicero con pocos conocimientos pero muy reconocido.


Una vez en Doncys, se dirige a Doxiston, donde residen los hechiceros mejor entrenados, así como el líder. Las calles estaban silenciosas, como siempre que él pasaba, todos aterrados. No podía decir que le lastimaba el hecho de que nadie se le acercara por miedo, porque decir que lo hacía sería mentira; ser temido ya no le perjudicaba su vida.


-Oh, señor Tomlinson, ¿Qué lo trae por Doxiston? -es lo que dice el señor Orlando cuando llega a la residencia, Orlando es el asistente de Clyde. Es mucho más viejo que el líder, un mago sabio de hecho, pero el rey lo destituyó de dicho cargo por su enfermedad, así que el líder lo acogió bajo su ala.


-Vine a hablar con el líder, Orlando, ¿Está aquí? -pregunta con su rostro serio. El mago acomoda sus lentes redondos y piensa.


-Lo ví hace unos momentos, dijo que debía reunirse con la lideresa de Daphlo, era un asunto muy importante, sin embargo, creo que todavía no se marchó -con sus dedos revisa algunos papeles.


Louis se ve un poco aturdido, ¿La lideresa de Daphlo? Daphlo era una de las Fortalezas del país vecino; Yorkshire, no era muy complicado llegar allí pero el viaje en carroza tomaba días, semanas a caballo o pocos minutos si se usaba magia, ¿Por qué el líder Clyde se reuniría de urgencia con la lideresa de un país vecino?.


-¿Sabe dónde podría encontrarlo antes de que se marche? También es importante.


Orlando lo observa, piensa por un rato y Louis se impacienta, el asistente era un anciano un poco (bastante) olvidadizo, no era eficiente como asistente, pero Clyde tenía un corazón bondadoso y dejar al mago solo, sin familia y con un poder innato desperdiciado iba en contra de sus principios como hechicero y persona.


-Mmh, creo que está con el joven Horan, digamos que sus prácticas no van del todo bien. Es un muchacho al que no se le dan bien los hechizos largos, deberías enseñarle, que sea tu aprendiz -Orlando ríe de sus dichos y golpea el hombro de Louis, él finge reír y asiente.


-A Niall le irá bien, Orlando, no se preocupe, a todos nos lleva un tiempo adaptarnos a los hechizos largos -dice, sostiene su espada con firmeza una vez más.


-Yo tardé tan solo cinco meses en adaptarme a ellos, ¡Niall lleva un año! Es un joven muy imprudente -chasquea su lengua en señal de desaprobación mientras niega con su cabeza y se va por ahí maldiciendo a Niall. Esta vez, Louis ríe de verdad.


Los hechiceros saludan con una reverencia a Louis cuando pasa junto a ellos en busca del líder, el ojiazul les guarda respeto ya que alguna vez fueron sus compañeros de entrenamiento así que les devuelve el saludo. A lo lejos, puede escuchar la voz gruesa de Clyde en la biblioteca, cuando se acerca, ve al líder regañando a Niall con una varita mientras este agacha su cabeza, avergonzado.


-¡Ni siquiera fuiste capaz de reparar lo que rompiste, Niall! ¡Por dios! D-debes ser más cuidadoso a la hora de hacer hechizos ¡Y más si no los sabes hacer! Pudiste haberme llamad-


Louis golpea cuidadosamente sus nudillos contra el estante, haciendo que el líder se detenga y Niall levante su cabeza.


-Lamento interrumpir el… Asunto que estaban haciendo. Debo hablar con usted, señor -Louis curva sus comisuras levemente cuando Niall le sonríe de oreja a oreja.


-¡Louis! -dicen ambos al unísono.


-¡Oh, vaya! hace semanas que no te veo, ¿Te encuentras bien? sabes que siempre puedes hablar conmigo, también con Orlando, es un mago sabio, él te ayudará a desahogar tus penas, si es que las tienes, claro, no estoy diciendo que las tengas -Clyde ríe avergonzado y él asiente con su cabeza, sabe que no lo hace con mala intención -¿Para qué querías verme? Estaba por marcharme.


-Si, gracias por su consideración. Yo, tuve una reunión con la Asamblea General y quería su opinión… A solas -ambos observan a Niall, quien parecía muy interesado en la conversación.


-Oh… ¡Oh! Si, entiendo, me voy a retirar, padre. Practicaré en el campo, es una mejor opción, ¿Sabes? -Niall le brinda un abrazo corto a Louis y se despide de él, antiguamente fueron como hermanos, pero las cosas cambian, así que las cosas eran distantes -Suerte. -dice antes de marcharse.


-¿Hablaste con la Asamblea sobre la emboscada? -pregunta y Louis asiente.


-Si, acepté el pedido del rey, sin embargo, ninguna Fortaleza quería ceder territorio para la emboscada, creí que la mejor opción era hacerlo aquí. Sé que debí haberlo consultado con usted, lo lamento -se disculpa mientras recarga su espada en el estante, el líder se cruza de brazos y reflexiona sus palabras.


-Bien… Está bien, es lo correcto. De hecho iba a cederles el territorio, pero temía que el pueblo salga perjudicado, aquí no hay hechiceros inquebrantables, exceptuandote, y Niall es impulsivo, si ve que las cosas van mal, se metería en combate y aún no domina los hechizos largos, lo has visto -suspira con pesar y Louis se siente algo culpable por poner a Doncys en riesgo.


-Asumiré la culpa si alguno sale herido, cuente conmigo. Me encargaré de vencerlos.


-Louis… Tienes que tener en cuenta que esta batalla puede durar o una hora o días, puede empezar en Doncys y terminar en Pategho, puede haber un muerto o pueden haber mil, hay infinidad de posibilidades y finales -Louis lo mira con su rostro serio, no estaba jugando.


-El único final que habrá será el final de los espíritus malignos, no dude de ello, lider Clyde, no dude de mi -Louis toma su espada y camina hasta la salida -No se preocupe por mi, si tengo que morir, moriré.


Dichas sus últimas palabras, se marchó del lugar, sus pasos son firmes y su espada estaba a su lado, sosteniéndola con firmeza, realmente se aferraba a ella.


La emboscada era el primer viernes de octubre, se encontraban en el 18 de septiembre, tenía poco más de dos semanas y no se iba a dejar vencer. Los espíritus malignos eran fáciles de provocar, con tan solo asesinar a uno de los suyos, enloquecerian y vendrían a por ellos, caerían en la trampa.


Y Louis adora asesinar espíritus, era su forma de vengarse, y no había nada mejor que la venganza.


Al regresar a su casa la señora Leeh no se encontraba, sobre la mesa de madera había dejado una pequeña nota en la cuál avisaba que debía irse temprano por el llamado del entrenador de bajo rango de su hijo, Leeh tiene un hijo llamado Joah, era un adolescente que apenas pasaba los quince años, estaba en el centro de entrenamiento para hechiceros de bajo rango o jóvenes de Doxiston.


Louis suspiró con pesar dejando la nota en su lugar. Y allí, se hundió nuevamente en aquella soledad embriagadora.


[...]


Los golpes en su puerta hacen que se despierte de sus sueños, abre lentamente sus ojos y observa a su alrededor, la botella de licor estaba casi vacía a su lado y en su mano sostenía una pequeña copa caída sobre la mesa. Al parecer, se había quedado dormido mientras divagaba entre sus pensamientos.


Los golpes en su puerta vuelven a sonar, suspiró irritado y se levantó del asiento sin titubear, era un hombre afortunado ahora que adquirió el poder mayor, tanto así que el alcohol ya no lo emborrachaba.


Caminó hasta la entrada y abrió la puerta dispuesto a echar a quienquiera que estuviera detrás de la puerta, sin embargo, allí se encontraba Orlando y unos pocos guardias de Doxiston, frunció su ceño extrañado de verlos allí.


-Señor Tomlinson. Lamento interrumpirlo a estas horas, pero el líder Clyde quiere que todo mago de alto rango de Doncys se reúna en Doxiston, es un asunto importante -es lo que dice Orlando.


-¿Ahora? ¿Ya? ¿A esta hora? Debe estar bromeando, Orlando, ¿Qué es tan importante?.


-Tiene que ver con la familia de la lideresa de Daphlo, al parecer trajeron a su hijo, y necesitan de la ayuda de Doncaster, específicamente de Doncys -Orlando alza sus hombros, él tampoco sabía qué era lo que pasaba con la lideresa -Date prisa.


Es lo último que dice antes de subirse al corcel e irse. Louis suspira y reniega, ¿Qué más le depara este día? Vuelve dentro, toma su espada y su túnica antes de comenzar su caminata hasta Doxiston.


Al llegar al Centro, habían carruajes y algún que otro corcel aparcados, al parecer si habían citado a todos los hechiceros de alto rango. Doxiston estaba custodiado por los guardias quienes lo dejaron entrar como era usual, el centro de entrenamiento estaba repleto de magos, a lo lejos pudo ver a tres de los seis magos sabios debatiendo entre ellos.


-Louis… Louis -lo llamaron, al seguir la voz pudo ver el rostro de Niall, estaba haciéndole señas para que se acercara a él, a su lado estaba el heredero de la familia Malik: Zayn, un gran mago que estaba aprendiendo a dominar los hechizos legendarios, sin embargo no tenía el sentido de la responsabilidad que un heredero debía tener.


Louis se acerca a ellos lentamente, no conocía a Malik y le daba mala espina, su familia vivía casi que en las sombras y lo único que sabía de ellos era que su padre y su abuelo había estado en el campo de batalla en la gran guerra de hace treinta años y por eso se glorificaba a la familia Malik. Zayn era serio, recibía entrenamiento privado y nunca asistía a los festines de Doxiston como hechicero, era extraño.


-¿Sabes de qué se trata todo esto? Estaba durmiendo plácidamente -pregunta cuando está a su lado cruzándose de brazos.


-Nop, lo único que sé es que mi padre recibió una paloma mensajera de Daphlo hace unos días, desde ese día ha estado preocupado. La lideresa quiere que ayudemos a su familia y creo que le dará una gran recompensa a Doncys si lo hace, y a mi papá le conviene, ya sabes, para restaurar y darle honor a Doncys, cosas de líderes -dice, Louis asiente comprendiendo, observa a Zayn quien mantiene su mirada al frente en silencio, rueda los ojos.


¿Por qué la lideresa traería a su hijo hasta este país? ¿Por qué específicamente a Doncys? Convengamos que Doncys era de las Fortalezas más débiles de Doncaster, si necesitaba ayuda la mejor opción era Gaho, la Fortaleza era conocida por sus hierbas medicinales. No tenía sentido.


-¡Atención, hechiceros! -exclama el líder, todos los hechiceros presentes se colocan en formación, tal y como se los enseñaron, derechos y con sus espadas delante de sus cuerpos.


El líder está de pie en la tarima, a su lado derecho se encuentra el señor Orlando, con sus manos en su espalda luciendo ansioso, y a su lado izquierdo se encuentra la lideresa de Daphlo, su vestido y túnica larga arrastran el suelo, Louis la observa detenidamente y hay algo familiar en ella, su rostro luce serio y joven, nunca la había visto en persona ni en pintura, sin embargo el dejo familiar no lo abandona.


-Con honor y respeto, extendemos nuestra cordial bienvenida a la señora Styles, lideresa de Daphlo, Fortaleza de Yorkshire -anuncia, los hechiceros aplauden, dejando sus espadas levitar -La lideresa Styles ha viajado desde Yorkshire hasta Doncys en busca de nuestra colaboración.


-Magos de Doncys, he venido hasta aquí, para que ustedes, los magos más habilidosos, les insto a buscar la forma de ayudar a mi preciado hijo a recuperar sus recuerdos, para que recupre su antiguo poder -su voz suena fría pero decidida; Louis la observa con cautela, incapaz de descifrarla.


-El hijo de la lideresa Styles sufrió un accidente hace más de un año, allí perdió todos sus recuerdos, además de sus poderes y habilidades como hechicero de gran magnitud. ¡Joven Styles! Puede pasar. ¡Hechiceros, inclinense!.


Detrás de ellos aparece el Joven Styles, lucía elegante y sofisticado, con sus rizos cayendo por sus hombros de forma delicada, su túnica blanca se arrastraba por el suelo cuando caminaba y su rostro de porcelana, mejillas rojizas y algo completamente inesperado en él.


Todos los hechiceros se inclinan ante él, menos uno. Louis se ve incapaz de doblar sus rodillas e inclinarse para mostrarle sus respetos porque se encuentra hipnotizado, es incapaz de moverse porque siente que el aire abandona sus pulmones y que la tierra ha dejado de girar, se siente atrapado en sus ojos, incapaz de escapar.


Ojos verdes, un bosque encantado; él conoce esos ojos, lo sabe, ¿Por qué los tienes tú?. Esos ojos, fueron su perdición una vez.


"¿Quién eres?" murmura, con un dejo de desesperación en su voz