I want to swallow your moans - Larry Stylinson

Summary

Harry y Louis son alfa y omega, ambos trabajan como bailarines en un burdel y a veces, en sus días libres, también utilizan las habitaciones. O, donde Louis le pide a su alfa cumplir su fantasía favorita una vez más.

Status
Complete
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1
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18+

Capítulo único

Harry toma una profunda respiración antes de hacer su aparición. Las luces del lugar lo encandilan pero él sabe perfectamente a dónde ir. Su mano se toma del caño antes de subirse de un salto y llegar al omega que le había cambiado la vida. A su omega. Una vez que llega a él, se miran por algunos segundos antes de que el ojiazul rodee sus piernas en su cadera.

Ese acto es el favorito de Harry. Es sensual. Es un show de ellos dos para el público que viene a verlos con frecuencia.

Toma el cuello de su omega, simulando que lo ahorca mientras Louis empieza a dejarse caer para que el público lo observe. El ojiverde ama verlo así. Los abdominales del omega marcándose por el esfuerzo que hace para mantenerse, su mano rozando su piel, el sudor haciendo que su piel sea más brillante, sus talones firmes en su cadera y su trasero rozando su miembro.

Está seguro que todos podían notar el disfrute de ambos.

Louis vuelve a estar a su altura y lo ayuda a dar una pirueta. Harry se sostiene firme mientras hace girar al omega.

Las rutinas de baile como la que están haciendo requieren confianza, práctica y concentración. Les había costado lo último, entender cuándo estaban trabajando, controlar sus lívidos, pero el resultado es precioso.

Se bajan del caño y continúan con movimientos sensuales en toda la pista antes de descender del escenario. Es su parte favorita, ver a sus parejas seducir a otros, que esas personas se pongan nerviosas, sabiendo que alguien enlazado los estaba tocando frente a su pareja.

Harry se acerca a un omega que cumple años y decide festejarlo en su club. Empieza a simular embestidas de forma lenta, sin dejar de mirar los ojos del chico avergonzado.

Louis está sobre un alfa que no duda en colocar sus manos en sus muslos, disfrutando. Se levanta del regazo del hombre para dirigirse a su alfa. El ojiazul se coloca detrás del cumpleañero.

–Tócalo, ¿no quieres sentir esos músculos? –susurra en su oído, tomando la mano del omega y apoyándola en el pectoral de Harry. –Estoy seguro que podría destrozarte de una estocada –agrega mientras ve al chico perder la timidez, pasando su mano por todo el abdomen del alfa.

Harry se separa cuando toca su abdomen bajo, sabiendo cómo seguiría. Le guiña un ojo al chico antes de dirigirse a otros espectadores, al igual que Louis.

–Amor –empieza Louis, acariciando la espalda de su alfa. El pequeño sonido que él suelta le hace saber que tiene toda su atención. –¿Tienes ganas de hacer algo especial hoy?

Harry alza una ceja mientras termina de quitarse el maquillaje. El omega sonríe ante el interés del ojiverde.

–¿Qué tienes en mente, corazón?

Louis le muerde levemente el lóbulo de la oreja derecha.

–¿Qué te parece si buscamos a un alfa?

Sus ojos se encuentran a través del espejo y sonríen, sus pupilas dilatadas los delatan. Harry toma la mano de su omega y besa sus nudillos.

–¿Es eso lo que mi omega quiere? ¿Ver cómo su alfa es follado?

Louis tararea en respuesta.

–No exactamente. ¿No es mejor que me folles mientras te follan?

El alfa se muerde el labio, excitándose con las imágenes que pasan por su mente. Se para y pega a Louis a él. Se besan con entusiasmo, sus lenguas danzando, reconociéndose. Harry sabe qué nervio de la espalda del omega lo deja débil en sus brazos. Sin embargo, Louis sabe qué cabellos acariciar para que el alfa sea sumiso con él.

Se separan con lentitud, con un hilo de saliva aún uniéndolos y el olor a excitación rodeándolos.

–¿Qué te parece si me preparo primero y luego buscamos un buen candidato?

Louis no puede evitar gruñir.

–Prepararte es mi trabajo.

Caminan con una sonrisa a lo largo del club, saludando a empleados y a clientes frecuentes. Ellos no se creían superiores a pesar de ser los dueños del lugar. Ellos trabajan allí, en la parte administrativa y dando algún que otro show. También disfrutan de las comodidades del lugar, tienen una suite privada para días como el de hoy, cuando quieren follar con un tercero.

Analizan los rostros a su alrededor, buscando algún alfa que no tuviera problemas en estar en un trío con ellos.

No lograron encontrar a alguien de su interés pero habían llegado a su habitación. Harry cierra la puerta con llave y se acerca a su omega, que está buscando un lubricante y su set de dilatadores favorito. Acaricia sus caderas con lentitud y besa su cuello. Lame la marca con entusiasmo, sintiendo cómo el aroma a durazno se intensifica por el lubricante que desprende el omega.

–No, no me distraigas.

–Estoy seguro que no estoy haciendo nada –bromea y ambos se ríen.

–A la cama, piernas abiertas, ahora –ordena el omega una vez que se recompone.

Harry obedece y se recuesta en el centro de la cama. Está vistiendo una chomba y unos jeans que Louis está admirando en ese momento. El alfa se desabrocha el pantalón y se lo quita sin perder el contacto visual con su pareja. El omega ya está sonrojado, su cuerpo reacciona inevitablemente a su alfa.

–Desnudo, ahora –ordena ahora el ojiverde. Louis niega. –Sí, voy a comerte, desnúdate.

Los ojos azules del omega brillan antes de quitarse lo que tiene puesto. Harry se quita su chomba y le abre las piernas a su omega para que se acerque a él. Siente la emoción de Louis a través del lazo, sabe lo mucho que le gusta que le permita estas cosas. No es normal que un alfa deje que su omega estimule su próstata, mucho menos que decida que otro alfa lo follara.

Son una pareja bastante particular.

Louis se muerde el labio mientras tantea la entrada de Harry, las respiraciones de ambos ya están aceleradas. Un leve gruñido resuena en la habitación cuando el ojiazul introduce un dedo dentro de Harry. Besa el miembro de su alfa mientras mueve su dedo para que se relaje completamente antes de introducir el segundo dedo.

–Lou, ven aquí –suplica el hombre, haciendo señas a su rostro.

–Espera, deja que primero te ponga esto.

Una vez que Louis considera que sus dedos ya no son suficientes, toma el lubricante y el dilatador más pequeño. Harry suelta un gemido ronco cuando siente cómo empieza a vibrar dentro de él.

El alfa sonríe cuando siente el olor a duraznos mucho más fuerte y Louis coloca sus rodillas a cada lado de sus pectorales. Harry no pierde un segundo antes de lamer los muslos de su omega. El gemido del ojiazul lo alienta a seguir y lamer su agujero con entusiasmo, bebiendo todo de él.

Louis se inclina y mueve el vibrador. De repente, todo se vuelve una competencia entre ellos. Harry introduce dos dedos dentro de su omega, su lubricante natural permite que todo sea mucho más fácil para él. El ojiazul vuelve a gemir antes de introducir el miembro de su alfa en la boca.

Es una de sus actividades favoritas.

Introduce solo la punta pero eso alcanza para que su alfa lo azote. Louis produce aún más lubricante. Ver sus mejillas de un rojo intenso lo excita más de lo que le gustaría admitir. La gran palma de su esposo cubre todo su glúteo y deja un color bermellón uniforme.

El omega lame la punta antes de besar el pene hasta la base, especialmente en donde se forma el nudo de Harry. El alfa toma varias respiraciones hasta acostumbrarse a la gran estimulación. Si le preguntan a él, las mamadas de Louis son exquisitas. Sabe que su pareja tiene claro dónde besar, dónde tocar y hasta dónde puede introducir su miembro sin atragantarse.

–Hazz, ¿qué sucede? ¿Ya no puedes tocarme? –se burla el omega una vez que saca el pene de su boca. Su alfa lo azota de nuevo antes de volver a introducir su lengua y dedos en él.

Louis perdería si no hace algo al respecto.

Estira sus brazos para alcanzar el dilatador más grande y le pone lubricante. Contiene sus gemidos lo más que puede pero Harry logra llegar a su próstata con sus largos dedos. Se retuerce sobre él y nota que eso no mejora la situación. Su pene roza con el cuerpo de su esposo.

Toma una bocanada de aire y saca el dilatador que le colocó a Harry. El ojiverde deja lo que está haciendo para respirar, acostumbrándose al vacío. Louis sonríe antes de introducir el segundo vibrador, ya encendido.

–Lou, omega –gime Harry en un tono ronco. Es una tortura. No solo es más grande sino que su vibración es mayor. Si no fuera por su autocontrol, él ya estaría corriéndose.

Louis se muerde el labio al escuchar la sensual voz de su pareja. El alfa introduce tres dedos en el omega, decidido a darle un buen orgasmo antes de salir de allí. El omega acaricia los muslos de Harry antes de tomar su miembro y volver a introducirlo en su boca. Suelta algunos gemidos que solo logran estimular más a Harry.

–Espera, espera, no –pide el alfa, colocando una mano en el cuello de Louis, intentando tirarlo hacia atrás.

El omega obedece, orgulloso por hacer sentir a su alfa tan excitado sin siquiera una penetración de por medio. La anticipación por lo que sucedería después ya lo está consumiendo. Harry aprovecha el momento de distracción para hacerlos rodar en la cama. Se quita el vibrador antes de seguir, le incomodaría y lo distraería de su objetivo.

Además, ya considera que está preparado para recibir a un alfa.

–¡Harry! –grita Louis, al notar todo lo que sucedió en solo unos segundos. Intenta escabullirse de su esposo pero él lo afirma en la cama.

–Quieto, piernas abiertas –ordena con su voz alfa.

–No es justo, estaba a punto de ganar, tramposo.

–La vida no es justa, amor.

Harry se acomoda entre las piernas de su omega. El alfa continúa estimulándolo con sus dedos aunque esta vez decide introducir el miembro de Louis en su boca. El ojiazul suelta gemidos con cada movimiento que hace su pareja. Harry agradece cada día por tener un omega tan sensible.

Louis coloca sus piernas en los hombros del alfa, sabiendo que el orgasmo está creciendo en su interior. Harry decide acelerar el vaivén de sus dedos, intentando tocar su próstata la mayor cantidad de veces posible. El omega toma los cabellos del ojiverde, obligándolo a continuar chupando su pene con entusiasmo.

El ojiazul siente como su vista se nubla y su orgasmo se forma desde la punta de sus pies. Gime el nombre de su pareja lo más alto que puede mientras tiembla involuntariamente. Harry traga su semen y lame su pene, manteniendo su mirada en el omega. Sin dudas ver a Louis teniendo un orgasmo es una de sus imágenes favoritas.

Harry limpia a su omega con cariño y besa su rostro múltiples veces. Louis rodea su cuello con sus brazos con pereza. Siempre necesita algunos momentos para recuperarse de los orgasmos que su alfa le da.

–Te amo, eres hermoso –susurra el ojiverde en su oído. Lame la marca, sintiendo como Louis se derrite en sus brazos.

–Te amo –responde, alejando a Harry de la mordida. –Basta alfa, tenemos que ir a buscar a alguien. Quiero ver como montas a otro alfa.

Se visten y siguen con su misión de encontrar a alguien que estuviera dispuesto a tener un trío con ellos. Se mantienen lo más pegados posible, como suele suceder luego de tener algo de intimidad. Están mirando a todos los alfas que pueden desde el primer piso del club, hay mucha gente bailando, otros en mesas tomando algo y otros yendo al sector de habitaciones.

–¿Ese? Está mirando alfas, lo noté –le dice Louis a su alfa. El ojo del omega casi nunca falla, Harry confía plenamente en lo que sea que su pareja perciba.

Harry asiente luego de analizar al hombre. Es guapo, parece estar buscando a alguien con quien pasar la noche y no se ve borracho.

Caminan decididos hacia el hombre, Louis tomando la delantera. Un chico rubio ceniza, alto, ojos marrones. Harry confirma que le gusta el chico para esta noche y sabe que el omega lo nota a través del lazo porque siente la aprobación a través de él. El alfa posa la mirada en ellos y les sonríe.

–Hola, son los dueños del lugar, ¿cierto? –les pregunta, analizando a la pareja que tiene delante. Louis asiente, analizando una última vez al hombre frente a él. –Josh Baker, he oído de ustedes.

–Harry. Espero que hayan sido cosas buenas.

–Por supuesto. Me encantaría ver su show alguna vez, he oído que son mejores que todo el personal.

–Pues sí, lo somos –dice Louis antes de tocar el brazo del alfa. Josh se tensa, mirando a Harry. No entiende porqué Harry tiene una sonrisa de lado si su omega está tocándolo de forma sugerente.

Louis se acerca al oído de Josh.

–He notado cómo miraste a mi alfa cuando llegamos, ¿sabes? –susurra. El rubio pasa saliva y analiza a Harry de arriba a abajo sin poder evitarlo. Louis sonríe porque volvió a acertar.

–Yo... No fue mi intención, lo lamento.

–Míralo, ¿acaso no es hermoso? Es inevitable que lo mires así –continúa Louis en su oído, manteniendo sus caricias en el brazo del chico.

Harry se muerde levemente el labio al ver la escena. Josh se siente algo intimidado por el omega y se nota. El ojiverde se acerca a ellos y acaricia los cabellos de su omega, manteniendo su mirada en los ojos cafés.

–¿No tienes ganas de tocar ese cuerpo? Porque yo sí. Imagínate poder ser el que lo haga gemir, el que lo rompa.

Josh moja sus labios, imaginando una situación como la que describe Louis.

–Eres afortunado –termina respondiendo el alfa, pasando su mirada entre la pareja.

–¿Qué te parece ir con nosotros a la habitación? A mi alfa le gustaste.

Harry se acerca al oído del chico con confianza al verlo indeciso.

–Me encantaría que me folles Josh, duro.

El aroma a madera se intensifica, la pareja sonríe al notar cómo habían excitado al chico en menos de cinco minutos. No es la primera vez que hacen cosas así, mucha gente ya sabe que les gusta compartir de vez en cuando su intimidad y muchos esperan que la pareja los elija algún día.

Josh coloca su mano en la cintura de Harry, apretando levemente la zona. Louis deja un beso en la mandíbula de su alfa y le guiña un ojo al otro alfa. Toma la mano de su esposo y lo conduce a las habitaciones. Josh los sigue de cerca, sin poder creer lo que pasaría en unos minutos.

Una vez que entran, Harry empuja al chico contra la puerta para besarlo. Louis se ríe y se aleja un poco para disfrutar la vista. El ojiverde introduce su lengua en la boca de Josh, quien todavía no puede reaccionar completamente. Las manos de Harry rozan la remera del alfa y tironea hacia arriba para sacar la prenda.

Louis aprovecha la mínima distancia para colocarse en medio de los alfas. La pareja sonríe y deciden atacar el cuello del otro alfa. Josh gruñe, sus manos acarician los costados de cada uno. El omega besa al chico, distrayéndolo, y Harry desabrocha su cinturón y pantalones con maestría.

–Para tu suerte, ya estoy preparado para ti –susurra el ojiverde con una leve sonrisa.

El trío se encamina hacia la cama y Harry empuja al alfa para que se recueste en el colchón. Louis le quita los zapatos con rapidez. Su esposo baja los pantalones y ropa interior de Josh. El chico de ojos cafés se siente en las nubes, sin poder creer lo coordinada que es la pareja sin ni siquiera hablar.

–Amor, mira que grueso –señala Harry.

Los tres se ríen. Louis toma el miembro de Josh y lo acaricia con lentitud. Harry y Louis pasan sus lenguas por el falo, dejan varios besos sobre él para luego besarse entre ellos. El alfa gruñe con satisfacción. El ojiverde introduce el miembro en su boca y el omega hace lo mismo con los testículos.

–Mierda, son muy buenos –suelta Josh, tomando el cabello de Harry.

Louis gime, satisfecho. Deja de lado al alfa para concentrarse en su esposo. Lo toca sobre las prendas, sintiendo lo duro que está. Harry le permite a su omega manejarlo sin dejar de tomar el pene de Josh con su boca. El ojiverde queda desnudo de la cintura para abajo. Louis se acerca a los labios de Josh, para que su alfa pueda quitarse la chomba.

Josh no sabe qué hacer, no sabe dónde dejar las sus manos. Tener dos personas sumamente atractivas atendiéndolo lo abruma. Decide arriesgarse y darle una nalgada al omega. El ojiverde suelta un leve gruñido y Louis muerde su labio. Harry desnuda a su pareja mientras él sigue ocupado besando al otro alfa.

–Siéntelo, siente lo mojado que está –le ordena Harry.

Josh desliza sus dedos por la suave piel del hombre hasta llegar a su agujero resbaladizo. Su índice se introduce en Louis, tanteando la situación. El ojiverde sonríe de lado mientras masturba a Josh. El omega gime, toma la mano del chico y la mueve.

–Hazz, alfa, por favor –pide Louis.

Harry se mueve de inmediato, aleja los dedos de Josh de su omega y se coloca sobre las caderas del alfa. Louis se recuesta junto al rubio, besa su mandíbula y lo ve pasar saliva con la imagen que tiene frente a él.

El ojiverde introduce el pene de Josh en su interior, sus ojos cerrados y su boca abierta. Debe tomarse unos segundos para acostumbrarse al tamaño del chico.

–Mira lo bien que te toma Josh, no ha comenzado y ya está así –susurra Louis, masturbándose.

Harry empieza a moverse y ambos alfas gruñen por la sensación. Ha pasado un tiempo desde que montó a un alfa, la sensación es tan placentera como lo recuerda. El omega se acerca a su esposo, besa su cuello, dejando marcas en él.

–Ven aquí, Louis.

El ojiazul deja una última mordida en el cuello de su pareja antes de acercarse a Josh. El chico le hace un par de señas para que se coloque sobre él, asiente y Louis se sienta en su cara. El omega disfruta de las extrañas lamidas, su lubricante no deja de salir y facilitarle el trabajo a su compañero. Josh se deleita con el sabor dulce a duraznos, toma más confianza e introduce su lengua dentro de Louis.

–Te gusta esto, ¿no? Que te coman mientras yo estoy saltando sobre una polla.

–Me encanta, me encantas, mírate.

Louis deja de provocar a su alfa cuando Josh empieza a masajear su pene. El rubio intenta no pensar demasiado en toda la escena, ni siquiera quiere olfatear el aire, no quiere pasar vergüenza y pasar por precoz.

El omega se separa de los alfas y le sonríe a su pareja. Harry besa al ojiazul y luego se inclina para besar a Josh. Introduce su lengua en la boca del chico, saboreando el tan conocido durazno en su saliva.

–¿Te gusta el sabor de mi omega? ¿Acaso no es lo más rico que has probado? –dice en sus labios, sin dejar de mover sus caderas. El rubio solo asiente, la estrechez de Harry no le permite formular una respuesta.

–Josh –llama Louis, acariciando su cabello. –Quiero que folles a mi alfa, quiero que lo rompas, quiero que se acuerde de ti mañana –susurra en su oído.

Harry le guiña el ojo al alfa, sale de él y mira a su ansioso omega. La emoción de su pareja es palpable, recibe a su esposo con los brazos abiertos y se besan. El ojiverde besa la mandíbula de Louis y luego lame su marca. El omega se derrite en el colchón, gime el nombre de su alfa y acaricia su espalda.

Josh se masturba, sin querer interrumpir a la pareja, completamente obnubilado por su química. Ni siquiera están haciendo algo extraordinario, se están besando pero Josh nunca ha visto algo tan sensual.

–¿Quieres mi polla, omega? ¿Quieres correrte sintiendo cómo me follan?

Louis solo puede asentir, sus ojos cerúleos brillan por la emoción.

Harry entra en Louis con una sonrisa de lado, acostumbrado al calor de su omega, sintiéndose completo. Inicia un vaivén lento pero intenso en medio de besos desordenados. Josh no se siente para nada fuera de lugar, le gusta poder ver a la pareja desenvolverse, confirmar lo que muchos dicen de ellos. Son atractivos, adictivos y le genera envidia la conexión que tienen con el otro.

–Josh. –La voz de Louis lo aleja de sus pensamientos. –Creo haberte pedido algo.

Los ojos de Louis emanan determinación y poder, él es solo un alfa más, uno de los tantos que quiere besar el suelo por donde camina.

Harry detiene sus movimientos, su mirada se posa en Josh y le asiente. La mano del ojiverde acaricia el pene de su esposo mientras espera que el rubio se acomode detrás de él. Harry gruñe al sentir el pene de Josh, se siente lleno y aún más excitado que antes.

El ruloso coloca sus manos sobre el colchón para sostenerse y se mueve. Harry se siente abrumado al instante, el calor de su omega ahogándolo y el pene de Josh es mucho para él. Louis acaricia su torso y Josh su espalda. Los gemidos del ojiverde son roncos y altos y se escuchan en cada vaivén que da.

Louis se masturba con la caliente vista que tiene, es casi lo que deseaba, sentir a su alfa así de excitado, sin contener sus reacciones. Le guiña un ojo al rubio, esperando que capte la indirecta y se haga cargo de la situación.

Josh inclina a Harry, lo toma de sus hombros y lo penetra con fuerza. Harry gruñe en los labios de su pareja, ya disfrutando la dominación sobre él. Louis atrae a su alfa a su mordida para que se concentre en ella. El rubio se mueve de forma rápida e intensa, el omega gime al sentir como su alfa está aún más dentro de él.

Harry está perdido, como cada vez que se encuentra en esta posición, solo puede lamer la marca que le hizo a su esposo. Louis siente que flota, la atención en su marca lo lleva al éxtasis, siente el amor de su pareja por todo su ser.

–Haz, vamos, ¿no quieres llenarme de cachorros mientras te follan?

Harry se aleja de su cuello y mira a Louis.

–¿Eso quieres?

–Sí, por favor, lo necesito.

–Josh –lo llama, el chico disminuye el vaivén, prestándole atención.

Harry aprovecha y se endereza, el rubio besa su cuello y acaricia su torso. Comparten un beso caliente, demandante, sus lenguas luchando por el poder. El ojiazul mueve ligeramente sus caderas, penetrándose a sí mismo con el miembro de su alfa.

–Josh, has escuchado a mi omega.

Ambos sonríen de lado y se dan un beso corto.

Louis traga saliva, la determinación en los ojos de su alfa hablan por él. Josh retoma el ritmo, Harry puede sentirlo más profundo, rozando su próstata en cada embestida. Una de las manos del ojiverde toma las muñecas del omega y las coloca sobre su cabeza. La otra roza el miembro de Louis. Une sus labios en un beso descuidado, conteniendo los gemidos agudos del ojiazul.

–Siente como me llena la polla que elegiste, omega –dice Harry sin aliento.

–Córrete Louis, córrete mientras ves como estoy follándome a tu alfa.

El orgasmo de Louis es fuerte y lo lleva puesto como una avalancha. Harry lo sigue segundos después, el interior de su omega lo aprieta, Josh no deja de rozar su próstata y las emociones de su pareja se traspasan por el lazo. El nudo del ojiverde se forma dentro de Louis mientras el rubio sigue moviendo su pene dentro de él.

Harry tiembla involuntariamente por la sobreestimulación, no puede hablar, no puede hacer ningún gesto, solo se deja caer y ser abrazado por su omega. Louis se encarga de su esposo, acaricia su espalda con cariño, besa su frente múltiples veces y lo halaga en voz baja.

Josh se sale de Harry antes de formar un nudo y se queda allí, con su polla palpitando de forma dolorosa. Louis le hace señas para que se acerque a ellos.

–Acaba en nuestras caras, Josh, márcanos –ordena el ojiazul.

Louis masturba al rubio con experiencia, Harry mira la escena y se acerca al miembro de Josh para lamer la punta del mismo. El chico llega al orgasmo, las tiras de semen caen en los rostros de sus compañeros.

Josh se deja caer en el colchón, exhausto. Los esposos limpian el rostro del otro con pequeñas lamidas. El rubio se mantiene a una distancia prudente. A pesar de lo que han hecho, Harry sigue siendo un alfa y aún está anudando a su omega, están en medio de un momento muy íntimo y él podría considerarlo una amenaza.

Sus respiraciones se normalizan en pocos minutos. Harry lame la marca de su omega y ambos voltean a ver a su invitado. Sus ojos marrones se encuentran cerrados, está boca arriba aún intentando procesar lo que ha pasado.

Harry se estira y acaricia su pecho.

–¿Estás bien?

–Sí, sólo estoy disfrutando.

La pareja se ríe.

–Puedes acercarte más, si quieres, Haz no te hará nada.

–No voy a morderte, a menos que tú quieras –bromea Harry.

Josh se acerca a la pareja y les permite acariciarlo con parsimonia.

–¿Cumplí con las expectativas?

–No lo sé, Josh, todavía mi alfa piensa primero en cuidarme luego de mi orgasmo.

–Siempre te cuidaré, eres mi prioridad, Louis.

–Es inevitable, Louis –agrega Josh.

La pareja se da vuelta cuando Harry tiene los brazos cansados. Hablan un poco de cada uno, de lo que hacen, del show que han hecho más temprano. Josh les comenta que nunca ha podido ver su show ya que no es considerado un cliente frecuente aún, Harry le asegura que tendrá un lugar exclusivo para el próximo. Una vez que el nudo baja Louis se levanta con una sonrisa y se dirige al baño que hay en la habitación.

–Eres afortunado.

–Lo sé, siempre le agradezco a la Luna por Louis.

–Gracias por elegirme.

–Louis te eligió primero, deberías agradecerle a él.

El omega vuelve con dos toallas húmedas y con el ánimo renovado. Limpia el torso de los alfas y les sonríe a ambos. Besa a Josh mientras acaricia a su alfa, luego hace lo mismo con Harry.

–Lou...

–Quédate esta noche, Josh.

–¿Qué?

Ambos alfas miran con el ceño fruncido al omega.

–Quédate, Harry está demasiado bien para mi gusto.

–Omega.

–Harry.

–Chicos, yo... No quiero que discutan.

La pareja se ríe, nunca han tenido discusiones, mucho menos desde que tienen la mordida. Harry sabe perfectamente lo que le pasa a Louis, sabe que no está satisfecho y Josh le ha caído bien. En otras circunstancias, estaría echando al alfa y pidiéndole a su alfa que lo folle contra la pared.

–Tú folla a mi alfa hasta que no recuerde quien es y tú lléname de cachorros.

Louis no tiene que decir más, Harry tironea de él y los une en un beso de tres.

La noche aún no ha terminado para ellos.