Capitulo 1
Hoy nueve del diez desafiaria el reto que me vengo planteando desde hace ya unos cuantos meses.
Hoy se desataría un doble crimen en mis manos y no saben cuan ansiosa estaba de ello.
Hoy dos individuos aprenderán unos minutos antes de la muerte que nunca debieron meterse conmigo.
…
Estaciono el auto en la oscuridad y con todas las herramientas en mano escaló por un pequeño muro hasta trepar las barandas de un balcón.
Ya encima le doy unos golpecitos suaves a la ventana que se habré en cuestión de segundos.
En fin una falta de seguridad tienen que me sorprenden como aún no los han robado.
Me adentro y por la poca claridad que da la luna observó a mis próximas víctimas en su profundo sueño. Pronto pasarán a uno más largo, más eterno.
Observó a los alrededores otro colchón medio revuelto pero no le prestó mayor atención, si habría alguien aquí luego me encargaría. Por mientras me enfocaría en mis dos objetivos que olvidé sus nombres ya, pero no importa sus rostros siguen ahí el resto no es necesario.
Me hacerco a labios gruesos y le inyectó una pequeña dosis mágica que le alargará un poquito más el sueño hasta que ya no me den problemas y pueda concretar mi objetivo.
Luego me hacerco al que tiene unos intentos de rulos en el pelo y aplicó el mismo procedimiento que hice con el primero. Se remueve un poco pero por suerte no despierta.
Bueno ya teniendo todo listo tendría que ver por dónde sacarlos. Una idea divertida se me cruza por la mente, con la dosis no se despertarán y si lo hacen pues no tendrán fuerzas para enfrentarme.
Espero y no mueran...yo quiero ser quien acabe con sus vidas no unos metros de altura. Según mis cálculos si caen bien solo se romperán algun que otro hueso pero no más que eso.
Cargo primero a uno que pesa más de lo que imaginé y lo tiro por el balcón produce un sonido en seco que me preocupa que los vecinos hallan escuchado pero parece no haber movimiento, sigo con el chico más flaco y hago lo mismo quedando los dos en el suelo como dos bolsas de papas juntas.
Qué lindos...
En fin, bajo con cuidado y uno de ellos me agarra de la pierna. Casi chillo por el tacto repentino pero rápidamente se quita.
Solo le pegó una patada en el rostro y vuelve a estar inconsciente.
Los cargo por detrás de la casa y los dejo en el maletero del auto.
Recojo todas las herramientas y condusco hacia el bosque donde saco un carro de madera escondido entre los arbustos y coloco los cuerpos que ya se empiezan a remover como gusanos en jaulas.
Los ignoro y tiro del carro hasta la profundidad del bosque. Por suerte la malesa en esta parte no es tan densa y con la claridad de la luna hace que la tarea se me haga más sencilla.
Llegando a mi destino los amarro a cada uno de un árbol y me siento en el suelo a lanzarles cuchillos en partes no peligrosas del cuerpo hasta que despierten.
Le lanzó al primero Lucrecio creo que era y si no pues así lo bauticé. Cae justo en su muslo. Lanza un quejido de dolor y se retuerse hago lo mismo con el otro chico y está vez da en su brazo serca de una vena importante.
Mierda tengo que mejorar mi puntería o los terminaré matando antes de que sientan algo de dolor.
El chico flaco, el que más odio no parece reaccionar ante la apuñalada.
Mierda no estará muerto, es el mi principal objetivo. El otro solo me molestó un par de veces no es un enemigo importante pero ash que más da, son amigos así que también tendría que pagar las consecuencias del otro.
No voy a negar que si me da un poco de pena pero ya estamos aquí y no hay vuelta atrás.
Me hacerco con fuego a la cara de labios gruesos. Parece que reacciona.
Se aleja mientras suelta gemidos de dolor por el calor que escuese su piel.
_ Despertaste_ sonrío entusiasmada.
_ ¿Quien eres tu? ¿Qué quieres?.
_ Tan rápido te olvidas de mí_ tendré que ayudarte a recordar.
«Digamos que tú me molestaste» empiezo pellizcando su piel hasta hacerla sangrar, «me humillaste» continuó retorciendo la punta de la navaja dentro de su estremidad izquierda, «y también me jodiste la semana completa o el mes...»
_ Era broma, ahora suéltame_ balbucea, tratando de soltarse con dificultad
_ No me gustan las bromas_ me encojo de hombros mirando a la nada.
_ No te desgastes no nos dejara ir_ habla resignado el otro chico que traje.
_ Al menos uno es inteligente.
Digo jugando con su brazo haciendo pequeños pinchitos con una de la agujas que cargo. Hace muecas de dolor pero no emite ni un sonido.
Qué raro…
Bueno seguiré con lo que estaba.
_ Déjanos ir, además el no te hizo nada.
_ Si que lo hizo, también me molestó, ambos me molestaron.
Eso hace que ambos frunzan el seño.
_ Ademas ya estamos aquí, no los dejaré ir.
Me acerco al indeseable y entierro una navaja en su abdomen.
Con rulitos decido mejor pegarle un tiro es más rápido y no llevará mucho sufrimiento. Pero antes quiero hacerle dibujos en la piel con objetos filosos.
Qué divertido.
Luego echo eso apunto con el arma.
_ ¿Cabeza o corazón?.
_ púdrete.
Me encojo de hombros. Bueno corazón será.
Aprieto el gatillo impactando justo en su corazón, admiro como se introducio en su piel, traspasando unos segundos y me quedo a observar sus últimos segundos de agonía.
Vuelvo con labios gruesos que ya se encuentra débil.
_ Nunca debiste meterte conmigo_ murmuro pasando el filo de la navaja por la vena carótida logrando que la sangre salga con una fuerza brutal manchando todo.
Creo que fue mala idea herir esa parte, la sangre desparramada es demasiada. Me costará al menos un día o dos limpiarlo por suerte no muchas personas vienen a esta parte del bosque. Es como mi lugar seguro donde puedo terminar con mis víctimas sin que nadie me interrumpa.
Con la pala que traje cabo un pozo donde enterrare ambos cuerpos.
Ya listo el proceso y la tierra removida. Decido que por hoy a sido suficiente ya es hora de irme.
Al darme la vuelta me encuentro con un par de ojos viéndome fijamente
Mierda conozco a este chico de algún lado pero no recuerdo dónde.
_ ¿Era necesario asesinarlos? _ habla con voz ronca apoyado en el árbol como si estuviera afectando y no quisiera demostrarlo.
_¿Quién eres?.
_ Luciano.