Chapter 1
Jongin con apenas 7 años de edad, a menudo decía que el sinónimo de amor era Kyungsoo, su mejor amigo de grandes ojos y sonrisa en forma de corazón, de carácter fuerte, pero con una gran y cálida personalidad cuando estaba junto a él. Nunca se separaban los dos pequeños niños, siempre haciendo travesuras.
Cuando Jongin entró a la primaria, los primeros días eran insoportables para su madre, ya que este no paraba de llorar porque no quería separarse de su mejor amigo que iba en el mismo grado que él, pero en una escuela diferente, así que lo tuvieron que pasar a la primaria donde Kyungsoo estudiaba.
Era hora de recreo y Kyungsoo miraba a Jongin con recelo.
—Jongin— dijo para captar la atención del moreno al ver que estaba con los ojos pegados a una niña que desde hace un buen rato llevaba mirándolo.
—¿Qué pasa, hyung?
—¿Te gusta esa niña? — dijo señalando a la niña frente a ellos.
—¡¿Eh?! Claro que no- suspiro— ¿Sabes? Las niñas son muy lindas, pero no tanto como para que me gusten, porque mi corazoncito te pertenece— dijo Jongin mirándolo con brillo en sus ojos.
—Entonces.
—¿Entonces qué? — preguntó inocente.
Kyungsoo rodó los ojos y se sentó junto a él en una de las bancas de color celeste.
—Es que se están mirando desde un buen rato...
El pequeño de ojos grandes se agachó para que su amigo no viera su notable sonrojo.
—¿Jennie me estaba viendo? — Kyungsoo sólo asintió- Es que me gusto su vestido, es lindo.
No era ninguna sorpresa de que a Jongin le gustará de vez en cuando usar vestidos de su hermana.
—Parece que le gustas.
—Pero a mí no me gusta ella. Me gustas tú- beso con ternura la mejilla de su amigo— Cuando seamos grandes vamos a casarnos y yo voy a usar el vestido más bonito de todo el mundo.
Kyungsoo no contestó y lo abrazo devolviéndole el beso, pero en su frente.
—Sí Jongin.
—¿Lo prometes? — pregunto Jongin con ternura.
—Lo prometo.
Esa fue la primera promesa que Kyungsoo le hizo a Jongin. La siguiente promesa fue cuando cumplieron 16, estaban en la casa del árbol que el padre de Jongin había hecho, acostados después de un agotador día de clases.
— Kyungsoo— susurró un avergonzado moreno.
—¿Ummm?
—Puedo contarte algo— rápidamente lo miro con un gran tono rojo en su rostro—Pero no le digas a nadie, ni se te ocurra reírte, ¿Vale?
—Vale.
—Kyungie, cuando cumpla veinte— hizo una pausa— podrías ha-hacerme e-el el el...
—Jongin dilo de una vez— presionó Kyungsoo.
—¡No me presiones que me da pena!
—Dale, pues...
—Quiero perder mi virginidad contigo.
Kyungsoo abrió los ojos con sorpresa, sus mejillas se pusieron calientes. El moreno no lo había planeado que saliera de esa manera, pero salió.
—Promete que lo harás.
—Sí— balbuceo— lo prometo.
Pasaron los años y ellos eran inseparables a pesar de todo los malos momentos que estuvieron a casi nada de dejarse por culpa de tonterías sin sentido.
Jongin ya no era ese niño que solía ser antes, ya no tenía esa tierna y chillona voz, ahora era grave y varonil, su rostro de rasgos suaves se transformó en un rostro masculino y sexy, sin embargo, conservaba su inocente personalidad. Por otro lado, Kyungsoo no había dado un cambio tan drástico como su amigo tanto en lo físico como en su personalidad, bueno este último sólo cambio con Jongin, ahora era más gentil y delicado con él.
—Hyung— habló meloso Jongin— Pronto cumpliré veinte años, qué piensas regalarme.
—No lo sé— Jongin estaba a punto de reclamar, pero éste lo interrumpió— Es una sorpresa.
Lo miró y beso sus gruesos labios.
—Te amo— susurró en el oído de Kyungsoo— Eres el único a quien he amado, ¿Sabes?
—Lo sé, y me siento orgulloso de eso.
Se quedaron abrazados por un par de minutos hasta que Kyungsoo comenzó a pasar sus frías manos por debajo de la camisa de Jongin provocándole suspiros, el de ojos grandes se acercó al cuello del moreno besándolo y dando pequeños mordiscos.
—Ahhh Kyung.
—Por cierto, ¿Recuerdas la ves que dijiste que usarías un vestido cuando nos casáramos?
—¡Ay! No me lo recuerdes por favor, es vergonzoso.
—¿Acaso ya no te gusta ponerte vestidos?
—Kyungsoo— dijo Jongin con cierto enfado.
Este se echó a reír por la actitud infantil de su novio.
—¿Y tú qué piensas regalarme en mi cumpleaños? — preguntó.
—Una mamada —contestó de mala gana, pero en forma de juego.
—Mejor dámela ahorita— Jongin se volteó a darle un golpe a su novio — ¡Ya! Está bien. Yo usaré el vestido.
—Si, a ti te queda mejor — se burló el moreno.
Era 12 de enero, Jongin y Kyungsoo estaban celebrando el cumpleaños número 21 de este último, sólo ellos dos en su departamento.
Mientras el cumpleañero hacía la cena, su novio traía un pequeño pastel dejándolo en la mesa, para ir a la cocina y besar a su pareja en su cabeza.
—Feliz cumpleaños.
—Kim Jongin, es la décima vez en el día que me felicitas.
—¿Te molesta?
—No, pero no me tienes que estar recordado de lo viejo que me estoy poniendo.
—Pero si tú eres como él vino, mientras más viejo, más bueno te pones — dándole una caricia al trasero del más bajito.
Sus palabras hicieron que su sangre subiera al rostro y con sus manos de abanico el rostro.
Ya habían terminado de cenar, y el pastel ya tenía las velas encendidas. Jongin le cantó a Kyungsoo hasta que apagó las velas.
—¿Qué deseaste?
—Si te lo digo no se hará realidad.
El moreno hizo un puchero, haciendo que sus labios se abultaran más. Se acercó para besarlos.
Su deseo era que siempre estuvieran juntos, casarse y formar una familia, deseo poder adoptar a dos pequeños. Tal vez pedía mucho, pero eso qué importaba, juntos lo conseguirían.
Al día siguiente se despertó sin la presencia de su osito a su lado. Todavía somnoliento fue a buscarlo en la cocina, hablando sólo.
—¿Qué haces Nini? —pregunto y bostezo.
—El desayuno.
Kyungsoo se acercó a él y lo abrazó por atrás dándole un beso en su nuca.
—Feliz aniversario, Kai— el mencionado sonrió y se volteó.
—Feliz aniversario, amor.
Los dos amaban enero, estaba repleto de festejos, y mañana sería el cumpleaños de Jongin, quien se iría con Baekhyun, Minseok y Jongdae a celebrar un rato. Todo de acuerdo al plan de Kyungsoo, que prepararía todo para en la noche de ese día todo con ayuda de Chanyeol. Por ahora lo llevaría a un parque de atracciones para celebrar su aniversario.
El día había sido fantástico para la pareja, estaban felices por haber cumplido cinco hermosos años de novios.
Cuando llegaron a casa cansados de tanto correr y gritar, decidieron bañarse juntos. Dándose caricias mientras el agua caliente caía sobre sus cuerpos desnudos, susurrándose palabras de amor y cariño, hablándose de cómo será su casa, su perro, sus hijos... Así hasta que terminando media hora después.
—Mañana a qué hora te vas —preguntó Kyungsoo mientras entraba a la cama con Jongin.
—A las dos, regreso a las siete — contestó de inmediato.
—Bien —se acercó para juntar sus labios en un beso corto, pero lleno de amor — Descansa, bebé.
Estaba tan ansioso por darle la gran sorpresa a Jongin, se la paso mirándolo como descansaba y él ahí sin cerrar los párpados por la emoción, tarde o temprano tenía que quedar dormido soñando con la luz de su vida.
Por fin era jueves. Kyungsoo miro el reloj colgado en la pared, marcaban las siete de la mañana, la hora perfecta para hacer el desayuno sorpresa de su nene.
Bajo a la cocina coloco un poco de música clásica a un volumen considerable para no despertar a su dormilón y se dispuso a preparar chocolate y un pay pequeño para los dos.
Todo estaba listo para Jongin así que fue a la habitación a despertarlo, sin embargo, éste seguía durmiendo. Kyungsoo se acostó a su lado abrazando su cintura.
—Mmm — Jongin bostezo.
—Sigue durmiendo cariño — dijo Kyungsoo mientras frotaba su hombro.
Jongin se estiró dándose la vuelta para abrazar a un sonriente Kyungsoo.
—Feliz cumpleaños.
—Gracias — brindándole una sonrisa que hacía acelerar el corazón de Kyungsoo — ¿Qué huele tan delicioso?
—Ve y averígualo.
En ese momento Jongin y Kyungsoo se sentían como las personas más afortunadas del mundo por tenerse.
Jongin había arrasado con todo dejando a un Kyungsoo feliz porque sabía que había hecho un buen desayuno.
—Vamos a caminar al parque. Ve y ponte más guapo.
El tiempo se fue en un abrir y cerrar de ojos, Baekhyun ya estaba esperando a Jongin junto a Minseok y Jongdae dentro del auto azul de Baekhyun.
—Hola chicos — saludo Baekhyun al vernos.
—Hola — devolvimos el saludo.
—Entonces... ¿Ya nos vamos? — dijo señalado el auto.
—A sí, vamos — contestó Jongin para después despedirse de Kyungsoo.
—Nos vemos en la noche.
Kyungsoo miro alejarse el auto y entró a su departamento para limpiar antes de que Chanyeol llegará y comenzar con los preparativos.
Las habitaciones estaban limpias y ordenadas en menos de dos horas. Y se suponía que Chanyeol tenía que haber llegado hace más de una hora con las rosas, velas y demás.
Estaba a punto de llamarle cuando el timbre suena y sale disparado para abrir encontrándose a un Chanyeol jadeando.
—Perdón por la tardanza — tomó una bocanada de aire — Ya traje todo, las rosas blancas y rojas, los pétalos rojos, las velas con olor a canela y manzana, las sábanas, los...
—Sí, sí — interrumpió Kyungsoo — Entra y siéntate. Yo voy por las cosas.
Juntos hicieron que el lugar se viera romántico. Sobre la mesa, una tela aterciopelada de color morado obscuro la adornaba juntos con tres velas rojas a un lado dentro de un jarrón blanco dos de rosas blancas y una roja junto a un par de cubiertos. Chanyeol había preparado espagueti, y pidió unas a alitas que sabía que Jongin le iban a encantar.
La habitación era alumbrada por un par de velas, mientras que en el suelo los pétalos y las rosas estaban esparcidos por el lugar, el cual olía a flores y canela.
Todo en la casa estaba listo, ahora sólo faltaba él.
—Chanyeol, traes la cajita qué te pedí.
—Sí — buscó entre su mochila hasta sacar una pequeña caja aterciopelada de color azul marino — Aquí está, fue difícil encontrar. Me debes una.
—Gracias. Gracias por todo.
Miro su reloj, marcaban las seis de la tarde.
—Bueno ya me voy, debo recoger a mi Baekhyun— Se despidieron y Kyungsoo se fue a prepararse.
Jongin se encontraba en casa de Baekhyun porque éste le había dicho que lo pondría guapo.
—Vale Jongin —dijo el pequeño — Vete a bañar mientras que yo escogeré tu ropa.
Baekhyun llevó a rastras al baño al pobre de Jongin que temía por no verse bien y una vez dentro se quitó la ropa para meterse a la ducha.
—Te dejo la ropa en la cama — gritó Baekhyun desde fuera.
Cuando miro su ropa no pudo evitar sonrojarse. Su bóxer había sido sustituido por unas bragas rosas, un pantalón de cuero y una camisa blanca. Una vez listo bajo para encontrarse con sus tres amigos, cuando lo miraron se quedaron con la boca abierta.
—¡Vaya Jongin! ¡Pero que sexy te has puesto! — alagó Baekhyun.
—Por ti me haría pasivo — dijo Jongdae con asombro.
—Chen, tú ya eres pasivo — comentó Minseok en forma de broma recibiendo un golpe por parte de Chen y Baek.
—Ahora tenemos que dejar a este hombre con su macho. Vamos.
Jongin se sentía nervioso y más cuando llegaron.
—Bueno Kai ya llegamos.
—Gracias chicos. Hasta luego— se despidió y entro a su departamento.
Cuando entró rápidamente pudo percatarse del exquisito aroma de su hogar y a su novio vestido con unos pantalones de mezclilla azules y una camisa blanca.
—Jongin —Kyungsoo se levantó de la mesa y se acercó a él para quitarle el abrigo llevaba — Te ves hermoso. ¿Quieres cenar?
El moreno asintió y se sentó enfrente de él. Mientras comían iban hablando de cosas triviales y cuando terminaron, Kyungsoo recogió los trastes.
—Amor — llamó Kyungsoo.
Jongin se encontró con él, la diferencia de estatura le hizo mirar un poco abajo. Kyungsoo tomó sus manos y las entrelazo con las suyas.
—Jongin —besó sus manos —Cuando te conocí sabía que serías más que un amigo para mí, gracias por darme la oportunidad de formar parte de tu vida —se arrodilló y saco la caja azul, abriéndola mostrando un anillo —Y quiero que siga siendo así — suspiro y miro sus ojos llenos de lágrimas — Kim Jongin, ¿Quieres casarte conmigo?
No recibió respuesta, más sin en cambio sí un fuerte abrazo y un beso.
—Acepto.
Kyungsoo colocó el anillo en su dedo y lo besó.
—Ven.
Jongin llevo cargando a Kyungsoo hasta la puerta de su habitación.
—Te amo — susurró dándole un beso.
Kyungsoo abrió la habitación, sorprendiendo más a su moreno, el cual se sentó en el borde de la cama. Mientras que el de ojos grandes se quitaba la camisa.
—Kyungsoo —susurró.
Acostándose con sus piernas abierta para que Kyungsoo se posicionara arriba de él. Kyungsoo beso sus labios, después sus ojos, nariz, mejillas, volviendo a sus labios y bajar hasta la mandíbula y el cuello dejando un camino de saliva. Poco a poco las caricias fueron subiendo de tono y la ropa quedaba tirada en el suelo primero la camisa de Jongin luego su pantalón dejando al descubierto su diminuta ropa interior.
—Te ves precioso.
El rostro de su pareja estaba teñido de un color rosa. Se dedicó a besar y a dar mordiscos suaves sobre la piel morena. Con su boca jugaba con el pezón derecho mientras que su mano acariciaba el izquierdo.
—Ahh Kyungsoo — dijo en medio del placer.
—Cada parte de ti es perfecta.
Quito sus pantalones quedando igual que su pareja que empezaba a frotarse contra él. Juntos gemían sin pudor alguno, yendo lo más lento posible para disfrutar cada segundo. Sus cuerpos iluminados por la tenue luz de las velas y el aroma a canela y flores formaban parte de su íntimo momento.
Kyungsoo besaba todo su abdomen bajando cada vez más, sonrío al llegar a las bragas de su pareja, con sus manos acaricio las caderas y las piernas morenas. Jongin tomo sus manos para atraerlo a él, besándolo con necedad y amor. Se desprendieron de sus últimas prendas quedando completamente desnudos, sus pieles por fin podían tocarse con libertad y suavidad.
—¿Estás listo? — pregunto Kyungsoo abrazándolo— Amor, te amo demasiado.
—Soo, estoy nervioso.
—Si quieres podemos parar.
—¡No! Es decir, quiero seguir— balbuceo y fue besado en su frente.
— Seré cuidadoso, Jongin— pego su frente con la de su amado— Y si te duele házmelo saber, si quieres que pare, lo haré.
—Te amo.
Kyungsoo metió la mano debajo de la almohada sacando un bote de lubricante y un par de condones. Tomo una almohada colocándola debajo de Jongin. Acaricio sus glúteos y los beso, en la mesita a un lado se encontraba una pluma blanca y la paso por el cuerpo de Jongin, provocando corrientes de placer haciéndose saber por sus gemidos. Tiro la pluma y cuando llego a la entrada de su pareja acaricio con suavidad esa zona. Abrió el lubricante para mojar uno de sus dedos, pasándolo por todo el ano hasta que lo empezó a meter lentamente.
—Kyungsoo— este paro y miro los ojos de su amado que querían derramar lágrimas.
—¿Te lastime? —pregunto alarmado.
—No, pero yo lo quiero hacer.
Saco lentamente el dedo y beso los parpados cerrados de Jongin, quien empezó a dilatarse una vez que sus dedos ya estaban lubricados.
—Toma tu tiempo, cariño.
Pasaron unos minutos, Kyungsoo no despejaba la marida de Jongin.
—Hyung— saco suavemente sus largos y perfectos dedos— Estoy listo.
—Sí— tartamudeo— Me pondré el condón, espera pequeño.
Una vez listo después de un intento fallido, se posicionó entre las piernas de Jongin.
—Ya voy a entrar.
Lentamente introdujo su pene por el pequeño orificio. Sus rostros estaban rojos y sudorosos. Jongin no paraba de llorar a lo Kyungsoo paro al verlo.
— No pares— rogó.
—Pero estas llorando.
—Estoy llorando porque estoy feliz— acaricio si mejilla, sus miradas reflejaban amor— No diré que no me duele, pero este dolor que siento no se compara con la felicidad que tengo de tenerte dentro de mí, que nuestros cuerpos por fin se estén uniendo.
—Te amo.
—Yo también te amo.
El de ojos grande ya estaba completamente dentro del de piel morena, quien después de un tiempo comenzó a moverse indicando a Kyungsoo que estaba listo, al principio sus embestidas eran lentas y provocaban un dolor incomodo a Jongin, que después de unos minutos, era todo un lío de gemidos al sentir como el pene de su novio tocaba su próstata de una manera muy placentera, mientras que el besaba todo su rostro, estimulaba sus pezones y de vez en cuando su miembro, de donde brotaba líquido pre-seminal.
—Más rápido— Jongin no sabía en qué momento empezó a ser tan ruidoso— Ahh Kyungsoo.
Kyungsoo al escuchar las peticiones de su prometido fue más rápido y profundo, estaban a nada de llegar al orgasmo, dirigió su mano al pene del chico masturbándolo. Jongin arqueo su espalda por los espasmos en su cuerpo que avisaban que su orgasmo estaba a punto de llegar. Bastaron unas embestidas más para terminar en la mano de Kyungsoo y enseguida este dentro de condón. Esperaron a que sus respiraciones se normalizasen, Kyungsoo seguía dentro del moreno. Las velas ya se habían apagado y el aroma a rosas seguía presente, sin embargo, no era como hace unos momentos, ahora tenía mezclado el olor a sexo.
Jongin sintió como Kyungsoo salía de él, mirando como se quitaba el condón amarrándolo y envolviéndolo en un trozo de papel para tirarlo en el cesto de la basura.
—¿Cómo te sientes? —preguntó Kyungsoo recostándose a un lado de él mientras cubría sus cuerpos con las sabanas rojas—¿Quieres bañarte?
Jongin negó, estaba muy cansado para levantarse y se acurruco entre los brazos de Kyungsoo que empezó a pasar su mano sobre su cabeza acariciando después sus mejillas.
—Duerme bien— planto un beso sobre las mejillas del contrario provocando una sonrisa mientras que estas se pintaban de un ligero tono rosa.
Hola
Espero que les guste >.<