Hoy no es tu mejor dia, Milk.
Esta historia inicia tiempo después de la pelea contra Broly y Freezer.
La pequeña familia Son vive tranquilamente, cada uno ocupado en sus respectivos asuntos...
Goku continua con su vida de granjero ¡Es un experto en el tema! Su producción de vegetales se ha ganado buena fama en los mercados locales, permitiéndose tener un sustento fijo para su familia.
Gohan se encuentra estudiando una especie de insectos recién descubierta... Manteniéndolo ocupado casi todo el tiempo.
Goten estudia 3° año de secundaria. Al igual que su hermano mayor, es un estudiante excelente... Cosa que llena de orgullo a su madre.
Y Milk... Bueno, su vida no tiene cambios recientes.
El que Goku y Goten estén siempre fuera de casa le ha deprimido mucho. Su rutina diaria la mantiene ocupada, evitando que dé demasiadas vueltas al asunto; aunque sus ánimos siguen por el suelo.
Mientras prepara el almuerzo, ella coloca los uniformes sucios de Goku en la lavadora, aprovechando que la comida de hoy no necesita demasiada atención de su parte.
Se siente agotada, pero su día aún no termina...
Goten llega más temprano que de costumbre, junto a sus notas más recientes. Mientras que ayuda a su madre a terminar de cocinar, ambos charlan sobre la fiesta que Bulma organizó para sus padres.
-¿De verdad, es necesario ir a la fiesta de hoy mamá? - protesta Goten, con mucha pereza- tuve un día muy agotador... Y quisiera irme a dormir más temprano.
-Si gustas, puedes quedarte -responde Milk con desánimo, mientras revisa las tareas de Goten- reconozco que no tengo ganas de ir... Pero le prometí a Bulma que no faltaría.
-¡¿Lo dices enserio mamá?! -pregunta Goten, sin disimular su emoción- ¡¿Puedo quedarme solo en casa?!.
-No veo porque no -habló Milk, mientras sonríe- tus calificaciones son brillantes ¡Me alegra que seas un buen estudiante! Mereces un descanso hijo, así que tómalo.
Goten abraza a su madre, mientras le agradece su confianza y comprensión.
Milk responde al abrazo de su hijo, no sin antes aclararle que ella no dejará de estar al pendiente de lo que haga mientras esté solo.
Con el almuerzo de Goku listo para llevar, él se va al mercado local en patineta. Esto debido al consejo de su madre de no andar volando por todos lados. Ella prefiere que parezca un chico normal, y no el hijo de un extraterrestre.
Apenas Goten se marcha, Milk vuelve a la cocina y se dedica a su próxima tarea: preparar un pastel que le encargó Bulma para esta noche.
Mientras, en las siembras de Goku...
La cosecha está lista. Finalmente, logró recoger y seleccionar todas las lechugas de su campo. Siente que el tiempo no rindió lo suficiente.
Tardó demasiado ya que, por lo normal, trabajar todo el terreno le lleva solo un día. Mientras que hoy demoró más de una mañana en recoger solo el lado de las lechugas; ésta es la parte más pequeña de sus siembras.
Goku entra al tractor con la intención de dormir un poco, mientras llega Goten con la comida.
Desde hace unos días, siente que las energías se le van demasiado rápido. Para cualquier humano, el trabajo de Goku es pesado pero ¿Para el hombre más fuerte del universo? ¡Esto es un simple juego de niños! O al menos, solía serlo.
Tras varios minutos de espera, el chico llega. Él se despierta con el aroma de la comida, y sale del tractor enseguida.
Pan recién horneado, guiso de carne de cerdo, arroz con verduras, guiso de lentejas con chorizo ahumado... Todo lo que trae Goten para él se ve delicioso.
Tras agradecerle a su hijo por traer el almuerzo, Goku se sienta en el suelo y empieza a comer ¡Muere de hambre!.
Goten revisa su celular mientras espera los platos sucios. No tiene ánimos de nada, ni siquiera de hablar.
Le alegra mucho que su madre le permita quedarse solo por esta noche, ya que tiene varias razones para no querer estar en la fiesta... Se siente bajo mucho estrés, pero no sabe cómo lidiar con él.
Notando cierta distancia en su hijo, Goku le pregunta si está bien. El chico solo asintió con la cabeza, evitando por completo tener una charla con Goku.
Él termina de comer, ordena los platos sucios y le agradece nuevamente a Goten por traerle el almuerzo a tiempo.
-¿Quieres quedarte un rato antes de ir a casa? -le pregunta Goku, alegre- me falta hacer la entrega de hoy y ya estaré desocupado.
-No gracias papá -responde Goten sin despegar la vista de su celular, algo cortante- te esperaré solo si la entrega es rápida. Quiero tomar una ducha e irme a dormir.
-¿No vas a ir a la fiesta? Creí que iríamos juntos a divertirnos -dice Goku, sorprendido- Trunks debe estar loco por verte.
-Ni siquiera lo menciones. -se queja Goten, enojado- ya hablé con mamá y ella dijo que podía quedarme en casa mientras ustedes iban a la fiesta. Ella tampoco quiere ir.
-¡¿Lo dices enserio?! -pregunta Goku- me sorprende que Milk te deje solo en casa.
-Ella sabe que no quiero ir porque estoy agotado. Tuve un día muy pesado y mañana me toca exámen final en matemáticas -se lamenta Goten.
-Bueno, si Milk dijo que puedes quedarte, no voy a llevarle la contraria -dice Goku, sin quedar muy convencido, mientras prepara el camión de carga.
-No deberían ir... Mamá trabaja día y noche en casa: lava la ropa de nosotros, limpia las habitaciones ¡Prepara las comidas! Bulma solo la invitó para que hiciera el pastel ¡No para que fuera a divertirse! -critica Goten, en voz alta.
-Milk está acostumbrada a las labores de la casa Goten -responde Goku con un tono positivo- ella es muy fuerte ¡Le encanta trabajar! Respecto a la fiesta, Bulma le pagará por ese pastel. Ella solo debe hacerlo y entregarlo ¡Tendrá tiempo para divertirse en la fiesta!.
-Dile eso a alguien con su ritmo de vida -responde Goten con molestia- ella está cansada ¡Mucho más que yo! Estoy seguro que no quiere ir.
-¡La carga está lista! -grita Goku, ignorando el comentario de Goten- ¿Vienes o no?.
-¿Vas muy lejos? -se queja Goten.
-Al mercado a la orilla de la carrera, está bastante cerca -le responde Goku.
Goten sube al camión a regañadientes, solo porque tiene pereza de irse en patineta a casa.
Tras varias idas y vueltas en el horno, finalmente Milk terminó de hornear el encargo del día: un pastel de vainilla, relleno con chocolate y coco, cubierto de fondant azul marino y margaritas de fondant en la base. Hubiese sido más rápido de hacer pero... Es un pastel de 6 pisos.
El reloj marca las 4:30 ¡Apenas queda tiempo para arreglarse! Ella se apresura a terminar mientras que su esposo e hijo llegan del mercado.
Goten saluda a su madre con un beso en la mejilla, y se va directo a la ducha. Goku se limita a sentarse en el comedor, esperando a que Milk se desocupe.
-¿Cómo te fue hoy? -pregunta Milk desde la cocina.
-Todo bien. Vendí las lechugas y me quedé sin pedidos -responde Goku, un poco cansado.
-Me alegra que el último pedido se vendiera -dice Milk, un poco triste- tendrás los últimos días del mes libres para entrenar.
Las palabras de Milk son seguidas de un silencio incómodo. Tanto Goku como ella no saben cómo continuar la conversación...
El acuerdo entre ambos es simple: Goku trabajaría los terrenos, vendería la mercancía y traería el dinero a casa, si Milk accedía a dejarle entrenar durante la última semana de cada mes sin molestarlo.
Él ama su trabajo: Implica esfuerzo físico y mental, estar cerca de la naturaleza y no tanto de la civilización.
Cuándo le sobra tiempo, puede entrenar un poco. Sí, le encanta esa clase de trabajo.
Pero su pasión hacia entrenar no tiene comparación; quiere estar listo para cualquier desafío futuro. Y eso es algo que su esposa sabe perfectamente.
Milk le dió su palabra de que no lo molestaría. Que él podría entrenar sin problemas en el planeta de Bills, y ella no tendría necesidad de molestarlo por dinero.
Si el trato fue claro, y ambos estaban de acuerdo ¿Cuál es el problema?.
Goku se levanta de la silla y se acerca a Milk. Está a punto de hablar con ella... Pero Goten los interrumpe ¡La fiesta inicia en dos horas y ellos aún no están listos!.
Tras tomar un baño y arreglarse, Goku y Milk se van hacia la Corporación Cápsula.
Los guerreros Z, junto a sus respectivas familias, disfrutan la estadía en uno de los salones de la instalación. El cuál fue preparado para la ocasión con manjares, música tropical, y un escenario de bambú en medio.
A pesar de que contaba con poco tiempo para arreglarse - Goku se limitó a ir con su ropa de trabajo, ya que Bulma no exigió ningún tipo de vestimenta en particular para asistir - Milk supo combinarse para la ocasión: camisa manga larga rosa oscuro, pantalones de vestir color blanco, zapatillas de el mismo color y un juego de pendientes y collar hechos de perlas. Su cabello conserva el mismo peinado de siempre, salvo por un pequeño cambio; un par de mechones sueltos en ambos lados de su rostro.
Goku lleva el pesado pastel hacia la derecha, donde tienen una mesa apartada para él.
Mientras que el Doctor Brief mira el pastel con alegría, Milk se va directo hacia el balcón, apartándose de la multitud.
Bulma la buscacon un par de cócteles en mano. Quiere felicitarla por su pastel, y pagarle antes de que termine la fiesta. Apenas la encuentra, se saludan con un beso en la mejilla, y charlan un poco sobre su día.
-Milk, gracias por tus servicios -dice Bulma cordialmente- mis padres aman tu comida ¡Tenías que ver sus caras cuándo les dije quién prepararía el pastel de aniversario!.
-Siempre estaré a la orden. Y me alegra que les gustara -dice Milk mientras hace una mueca.
-Aquí tienes el dinero que acordamos. Tendré varios eventos próximamente... Así que tal vez te pida más postre por encargo -dice Bulma, mientras le entrega un cheque.
-Está bien -suspira Milk guardando el cheque, mirando a su alrededor- oye Bulma ¿Quiénes son esas chicas de allá? Me dan la impresión de no ser gente común y corriente.
-Esas tres chicas son del universo 2 -responde Bulma, señalando con la mano- y las otras dos, son Saiyans del universo 6. Vinieron con Wiss, según por asuntos muy importantes. Sigo sin entender por qué se colaron en la fiesta sí yo no las invité.
-¡Hola Bulma! -saluda Wiss sonriente, mientras se acerca a ambas- disculpa que trajera a estas chicas sin avisar. Bills no quiso que se quedaran en su planeta por ser territorio de Dioses ¡Te prometo que no causarán problemas!.
-Descuida Wiss. Me conformo con que no inicien una pelea aquí -dice Bulma en tono amigable.
-¿Ellas van a entrenar con Goku? -pregunta Milk, bebiendo un sorbo de cóctel.
-Así es. Será solo por esta ocasión ¡Goku necesita ver qué tanto domina el Ultra instinto! Y que mejor forma de averiguarlo que peleando con unas antiguas contrincantes -le responde Wiss, mientras admira la mesa de bocadillos.
Wiss se va hacia la mesa de bocadillos, y Bulma se marcha hacia el escenario para revisar el resto de actividades de la fiesta, dejando a Milk sola.
Ella se limita a ir hacia los sanitarios en silencio; el local cuenta con 6 de ellos.
Tomando su celular, le envía un mensaje de texto a Goten, preguntándole que está haciendo. No se siente nada cómoda en la fiesta, así que necesita una buena excusa para irse sin llamar la atención.
Mientras espera respuesta, siente como unos pasos se acercan hacia ella. Los baños de la Corporación Cápsula gozan de mucha privacidad: cada uno de ellos es una habitación completa color blanco, con inodoros y lavamanos aparte. Ya que hay otros 5 baños desocupados, Milk no está obligada a compartir el suyo; puede abrir la puerta si gusta o no.
Unos suaves golpes tocan la puerta, preguntando si el baño está ocupado. Fingiendo una voz grave de hombre, ella responde que sí. Por alguna razón, prefiere que nadie sepa que ella está aquí.
La chica en cuestión se va hacia el baño de al lado, seguida de sus acompañantes. El trío de doncellas empiezan a hablan entre ellas mientras miran el espejo y retocan su maquillaje, olvidándose de cerrar la puerta.
Debido a lo silencioso del lugar y el descuido de las doncellas al dejar la puerta abierta, le permite a Milk oír lo que hablan, siendo está una charla muy aburrida para su gusto.
-Este lugar es muy bonito y elegante ¡Deberíamos venir más seguido! -dice Su, mientras retoca su labial.
-Recuerda lo que dijo la Señora Jerez, Su -responde Brianne en tono de regaño- nos dejó venir a este universo solo para entregarle una carta de su parte al señor Bills. Solo vamos a entrenar con el par de simios porque el señor Wiss nos pidió que lo hiciéramos.
-Hay que reconocerlo. Entrenar con esos simios no es mala idea -agrega Sanka- ellos acabaron con nosotras en el torneo de supervivencia ¡Debemos estar preparadas para futuros torneos!.
-¡Los haremos tragar polvo! -afirma Brianne.
Tras terminar de chatear con Goten, Milk está lista para volver a la fiesta. No le importa lo que están hablando las doncellas... Hasta que escucha pronunciar su nombre entre la conversación.
Sintiendo algo de curiosidad, ella decide guardar su celular y prestarle atención a la charla. Quisiera saber por qué la mencionaron...
-¿Y qué opinan sobre la esposa de Goku? -pregunta Su- creo que se llama Milk. Es la mujer que estaba con Wiss y la dueña de este lugar hace rato.
-¡Esposa? ¡Creí que era su madre! -responde Sanka, sorprendida pero sin mala intención.
-Es cierto Sanka, esa mujer se ve muy mayor para él ¿No crees? -dice Brianne con malicia.
-Yo le pregunté a 18, y me dijo que era su esposa. Aunque bueno, la verdad no es la primera vez que la veo ¡O por lo menos, no tan arreglada! -afirma Su, volteando a ver a sus amigas.
-Es cierto. La última vez que vi a esa mujer parecía una abuela de 70 años ¡Que gustos tan curiosos tiene el guerrero más fuerte de este universo! -dice Brianna, riendo burlona.
-¿Que no les han enseñado a no hablar mal de la gente a sus espaldas? -pregunta Caulifla en tono burlón, recostada del marco de la puerta- Aunque bueno, debo reconocer que estoy totalmente de acuerdo con ustedes.
-¡Onne-sama! Lo que ellas dijeron fue muy cruel... -dice Kale detrás de ella, reprendíendola.
-¡Pero es la verdad! El calvo con puntos en la frente me dijo que Goku se casó con ella solo por una promesa. Parece que, en aquel entonces, él no sabía lo que era un matrimonio -afirma Caulifla.
-Eso lo explica todo -dice Brianne, muy pensativa- Goku nunca habla de ella, ni la presume, ni la cuida... De hecho ¡Nunca menciona que es un hombre casado! Además, miren bien de quién hablamos: una mujer insípida sin gracia, belleza o juventud.
-Sigo creyendo que lo que dicen es muy cruel- se queja Kale mientras cruza los brazos.
-Solo es la verdad Kale ¡Ni siquiera los amigos de Goku dicen algo bueno de ella! Antes de que Goku y Milk llegaran a la fiesta, escuché a algunos invitados diciendo que, en comparación a todas las mujeres que él conoce, escogió a la peor de sus amigas como esposa -dice Caulifla, mientras que el resto de chicas se sorprende.
-No sé ustedes -dice Sanka enojada- pero si mi marido me tratara como Goku trata a Milk... Lo dejaría para siempre. Es decir ¿Para que estar al lado de alguien que no solo te ignora, sino que ni siquiera te defiende de esa clase de comentarios? Desde que empecé a juntarme con esta gentuza, percibí lo mal que hablan de ella ¡No simpatizan ni un poco con esa mujer! Pobrecita, está rodeada de lobos disfrazados de ovejas.
-Opino igual que tú, Sanka. Nadie se merece ese trato... -asegura Su.
-Dicen que nadie merece ese trato, y ustedes llevan varios minutos criticando sin saber del tema ¿No es eso ser hipócrita? -pregunta Kale burlona.
-¡Así se habla hermanita! Yo no tengo buena opinión de esa mujer, pero al menos lo admito -afirma Caulifla, dándole la razón a Kale.
¡Que charla tan descortés! No solo era innecesario meterse en la vida de Goku y Milk, sino que además nadie tiene una opinión buena sobre el tema.
¿Cómo creen que se sintió Milk al oír esa clase de comentarios hacía su persona?