Capítulo 1
Mientras Matías ordenaba su apartamento, había dejado puesta la tele en un canal de noticias, donde estaban hablando sobre el mercado de pases, solo para tenerlo como sonido de fondo. Pero, la tele atrajo su atención cuando escuchó el nombre de Alejo en la boca de los periodistas.
—Alejo Veliz es toda una figura en Rosario Central, a pesar de cómo terminó, fue el goleador de la selección en el mundial sub-20 — comentó un periodista.
— Por lo que he estado escuchando hay interés por él en varias ligas europeas.
«Que diga liga italiana» deseó Matías mientras escuchaba y miraba fijamente la televisión.
— Como la española, la portuguesa y la inglesa — suma el periodista — en especial, en esta última, se dice que capaz podría sumarse con su excompañero, Facundo Buonanotte, en el Brighton.
«Dios que orto tiene Facundo» se quejó mentalmente Matías.
Ya se imaginaba al santafesino presumiendole tener a su amigo con él, de nuevo en el club. Y literalmente Matías se sentiria feliz por ambos, porque sabe cuánto aprecio se tiene ese par de amigos.
— Yo sumo un dato que acabo de recibir, hay un fuerte interés por él de parte de un equipo grande de la liga italiana, no hay que descartar la posibilidad.
Al escuchar “liga italiana” al, actualmente, platinado se le iluminó el rostro. No le importaba el equipo con tal de tener a su novio en el mismo país, aceptaba cualquier cosa, hasta a su clásico.
— Y por ahí le puedo pedir consejos a su amigo de la sub 20, Matías Soule.
— Claramente.
«Ja amigo» se rio Matías, si la gente supiera de la relación que había entre ellos dos.
Ambos se habían conocido durante el mundial sub 20, pero la conexión que había comenzado en la cancha llegó hasta fuera de ella.
Y al finalizar el mundial, antes de cada uno ir por su camino, ambos, en una secuencia muy graciosa llena de interrupciones y pequeños malos entendidos, se abrieron al otro y admitieron lo que sentían, y desde ese día llevaban una bella relación a distancia.
Pero la distancia pesaba. Así que el deseo de Matías de que Alejo fuera comprado durante este mercado de pases crecía más y más.
Había días que solamente deseaba encontrarse rodeado por los brazos del morocho y perderse en ese mundo que creaban cuando estaban juntos.
Aunque en un punto, también sabía que el deseo del rosarino era permanecer hasta al menos fin de año en el club de sus sueños.
Eran muchos los sentimientos puestos sobre la mesa.
Cuando los periodistas comenzaron a hablar sobre otra cosa, Matías miró la hora y calculó si Alejo ya había terminado de entrenar o no. Al darse cuenta de que ya era más del mediodía en Rosario, decidió escribirle.
Mati
Che amor, ¿estás?
Amor ❤️
Báncame 5
’Toy, que paso?
Mati
Nomás, quería llamarte
Si podes obvio🙄
Amor ❤️
🧐
Ah
Obvio que si llámame mi amor
videollamada con amor ❤️
—Hola — dijo Matías apenas vio a su novio, quien estaba aún en el vestuario de su club, y hasta estaba encuerado.
Alejo se rio.
—te enojas fácil sabes— dijo Alejo al notar el ceño fruncido de Matías — hola amor, perdón, estaba enojado por algo y por eso te hablé cortante. ¿Qué pasó?
Matías estaba por responder algo, pero:
—Y ya sé que no siempre tenés que tener una razón para llamarte, solo que esta vez me pareció que había algo detrás.
«Como me conoce, lpm» pensó Matías.
— Es que mientras limpiaba — Alejo levantó una ceja — hey, si a veces limpio. Pero bueno, a lo que iba, deje la tele puesta en un canal de noticias deportivas, y en un momento hablaban del mercado de pases — respira profundo — y empezaron a hablar de vos.
— Ah, eso — Alejo mira para sus costados — Raúl me dijo algo, pero la verdad no tengo idea.
— Alejo — dice con voz quejosa el mayor.
—¿Qué? — Matías lo mira con un puchero — bueno, mañana pregunto si hay algo de la Juve o de alguno de la liga italiana, pero, posta, no se nada, quería concentrarme en terminar bien la temporada acá.
—más te vale — mantiene el puchero — me haría mucha ilusión tenerte más cerca.
—lo sé, mi amor — respira profundo — pero sabes cómo es esto, puede pasar como no.
—Pero la decisión final la tenés vos, ¿No?
A veces Matías se preguntaba si Alejo tenía ese mismo intenso sentimiento naciendo desde el centro de sus entrañas.
Ese anhelo de no tener que mirarlo a los ojos a través del celular y de que todo eso que habían deseado mientras miraban el cielo en Argentina se convierta en realidad.
—obvio que sí, Mati — Alejo miró hacia otro lugar. No le gustaba pensar a dónde iba a ir.
Tener que tomar esa complicada decisión, donde se debatía en cuestión su amor por el club y su familia, y por otro lado su relación, era de los mayores retos de su vida.
— Bueno — respondió el mayor sin intención de seguir la conversación, tenía el presentimiento de que si seguían hablando iban a terminar peleando.
El morocho se dio cuenta de que su novio no quería hablar más, así que solamente respiro profundo, más que nada para no enojarse por la conducta un poco infantil que estaba teniendo el otro.
Él podía amar con locura a Matias, pero a veces lo caprichoso que podía ser el mayor le ganaba, mas cuando la distancia les jugaba en contra.
—Bueno, tengo que ir para casa, después hablamos — estaba por cortar la llamada, pero no podía irse sin decir — te amo, ¿sí?
Matías miró directamente hacia los ojos de su novio, y noto ese esfuerzo que estaba haciendo para no mandarlo a la mierda.
— Si, yo también te amo y mucho, hablamos luego — respondió el mayor.
Alejo le dedicó una sonrisa cerrada y cortó la llamada.
Matias se quedó mirando la pantalla, enojado un poco consigo mismo, eran pocas las ocasiones donde podía conversar con su pareja, y él la acababa de desperdiciar una por estar actuando como un histérico.
Pensó por un momento en volver a llamar al santafesino para pedirle perdón y al menos, hablar de otros temas hasta que vio que tenía mensajes de uno de sus amigos, Enzo.
Enzo 🤗
¿Viste los rumores sobre tu chico?
Mati
¿Que rumores?
Enzo 🤗
Se lo quiere comprar el milan
Mati
Me mato
Bueno, si lo pensás
Enzo🤗
Mati
NO
Mati
Al menos lo tendría en Italia 😞
Enzo 🤗
Si veo lo positivo podría hacerle faltas
Mati
Le haces una falta a mi novio y te lesiono en un entrenamiento
Enzo🤗
HEY
soy tu amigo
Debería estar primero
Hace como 5 años que te banco gato
Mati
Un hombre fiel como yo solo puede estar pendiente de su varón
El resto la chupa
Enzo🤗
Si viene, le voy a mostrar tus fotos de súper “hombre fiel”
Mati
DIJISTE QUE LAS BORRASTE
VISTE QUE SOS UN HDP
Enzo 🤗
😋😋😋😋
Visto 18:09
Matías revoleó el celular hacia la cama, sin intención de seguir en la conversación de su mejor amigo, después se tiró de espaldas sobre la misma y se puso a pensar.
Primero, en las fotos a las que se referia Enzo, unas que les habian sacado antes de que él tuviera que irse al mundial. Donde se lo puede ver claramente siendo un hombre trola en una fiesta.
Pero, también su memoria le recordó otras fotos que le había sacado Enzo, en ese entonces, mientras miraba los entrenamientos de la sub 20 antes de viajar, donde se puede ver como se queda tildado mirando al 9 de central.
¿Quién diría que terminaría así, no?
Suspiró.
Matías, continuamente, soñaba con el día de no hubiera distancia en el calendario y diferencia de horarios entre ellos. Literalmente despertar a la mañana y tener al morocho a su lado, viéndolo despertar, desayunar y poder escuchar esa voz que siempre lo sacaba de tempestad.
¿Era tan egoísta su deseo?
Aún no terminaba de definirlo.
Con todo eso en mente, se quedo dormido, esperando que al menos en sus sueños pueda encontrarse con su morocho.
Una semana después
La pretemporada lo tenía extremadamente alterado, su manager lo perseguía, repitiendo constantemente las opciones que tenía:
— Podes irte de préstamo a algún otro club de la liga o quedarte, pero sabes que no hay seguridad de que vayas a jugar — le había dicho unas horas antes de embarcar rumbo a Estados Unidos.
Además, se sumaba el hecho que entre los viajes para los partidos amistosos que había acordado su club, y las horas que perdía acomodando su jet lag, no había tenido ningún momento libre para hablar con su pareja.
Igual, justo esos días, Alejo había decidido estar casi desaparecido. El menor pareciera que había sido tragado por la tierra, aunque Matías intentaba pensar que se trataba del cierre de temporada y esos rumores de clubes persiguiendo prácticamente al santafesino.
—Che te enteraste — le preguntó, de repente, Enzo.
—¿qué ahora?
— El club compró a otro argentino.
—¿cómo? ¿A quién?
— Ni idea, no se sabe, están intentando mantenerlo escondido de la prensa.
—¿me estás jodiendo? — Matías se llevó las manos a su pelo, por puro reflejo, ya que ahora estaba rapado.
— parece que lo presentan cuando estemos de vuelta en Italia.
Matías intentó respirar profundo para tranquilizar sus nervios y ansiedad, sabía que les quedaba mínimo una semana en Estados Unidos y tranquilamente podía enviarle un mensaje a su pareja, así poder confirmar sus sospechas o no.
Pero, ¿qué iba a ser si Alejo no respondía?
Una semana después
Claramente era adivino, porque su novio no respondió ninguno de sus mensajes, al menos no con las respuestas que quería.
Alejo únicamente le respondía los buenos días y el ¿cómo estás?, para luego ignorar cualquiera de sus otras preguntas como ¿sos vos el que viene a la Juventus? ¿te vas a quedar en rosario? ¿al final elegiste la liga inglesa?
Muchas preguntas tenía y pocas respuestas recibía el marplatense.
Pero aún así, se sentía esperanzador, más ahora que finalmente estaban volviendo a Italia, y al fin, iban a presentar al nuevo jugador argentino que se sumaba a sus filas.
Todo eso lo tenia un poco ansioso, y el que tenía que aguantarlo no era otro que Enzo, que estaba a nada de pegarle un tortazo si no se calmaba.
— Podes parar un segundo — le dijo, ya cansado, el cordobés.
— Pero imagínate que si es él, cómo tengo que reaccionar — se pasó la mano por la cabeza — ¿feliz, enojado, lloro?
— Seguro vas a llorar.
Matias le da un golpe en el brazo.
— Y también seguro le vas dar un golpe, porque tenes la mano pesada culiado.
Matias volvió a meterse en sus pensamientos, miraba a través de la ventana del avión, y contaba los minutos que faltaban para llegar a destino.
Todo lo que estaba sintiendo iba a valer la pena, si una vez que aterrizara su avión, sería uno con Alejo.
Pasaron tres horas, más o menos, hasta que llegaron al predio de entrenamiento de la Juventus, donde les pidieron permanecer unos minutos.
—¿sarà che presenteranno il nuovo? — escuchó Matías decir a uno de sus compañeros.
Y al parecer tan equivocado no estaba, ya que, de repente, estaban todos en el comedor del predio, con todo el cuerpo técnico presente.
— Buenas tardes — dijo el DT, recibiendo una respuesta conjunta de todo el equipo — Se que están cansados, pero no queríamos dejarlos ir sin presentar a su nuevo compañero.
Allegri hace una seña hacia la puerta, como invitando a pasar a alguien, quien tarda apenas unos minutos en hacer su aparición.
Matías estaba en shock, sentía como todo a su alrededor se bloqueaba y solo podía concentrarse en la imagen del santafesino frente a él.
Porque sí, su nuevo compañero en la Juventus, era Alejo Veliz.
Sentía sus ojos llenarse de agua que no sabía cómo iba a disimular, hasta que sintió una mano acariciando su espalda.
— Solo aguanta unos minutos más — susurró Enzo al oído de Matías, quien, al sentirlo, se pasó rápidamente la mano por los ojos para quitarse las lágrimas y volvió a prestar atención a sus superiores.
— Bueno, espero que lo traten bien y que lo puedan acoplar al grupo rápido — concluyó el DT — Soule y Barrenechea, espero que le puedan mostrar las instalaciones.
Ambos nombrados asistieron sin decir nada.
Así, poco a poco, sus compañeros fueron retirándose del lugar, hasta que quedaron únicamente ellos solos.
Después de mirar hacia ambos lados, queriendo asegurarse que había nadie más, Matías corrió hacia Alejo, y saltó encima de él, tal como había hecho aquella vez durante el gol a Guatemala, y como esa vez el santafesino lo agarró con todas sus fuerzas.
— Sos un idiota de mierda, pero no te imaginas cuanto te amo y lo feliz que me hace tener acá — susurro el mayor escondido en el hueco entre el hombro y cuello de Alejo, mientras, que al fin, lloraba.
A pesar de la cantidad de emociones negativas que había sentido esos días, Matias estaba feliz, ya nadie podría decirle que estaba loco por confiar en ese amor ya por fin, iba a volver a besar cada día la boca de su novio.
Alejo acariciaba su espalda mientras que le dejaba besos en el cuello, solo con la intención de consolar al mayor.
—Bueno, los dejo, seguro Matías va a saber mostrarte las instalaciones — dijo Enzo, que ya se sentía incómodo como la tercera rueda, mientras que caminaba hacia la salida.
Cuando el ex jugador de Newell ’s se retiró del lugar, Matías se bajó del abrazo de su novio y lo primero que hizo fue darle un golpe en el pecho.
—¡Auch! — grito Alejo — amor, tenés mano pesada si no lo recordás.
—¿por qué no me dijiste nada? ¿Por qué no me avisaste? ¿Por qué dejaste de responder mis mensajes? — Matías hablaba rápido, mientras que aún de sus ojos caían lágrimas — ¿sabes lo preocupado que estaba? El miedo que tenía de que ya no quisieras estar conmigo y no sabías cómo decírmelo.
Alejo lo agarró del brazo, lo atrajo hacia él y dejó que el mayor apoyara la cabeza en su pecho para que descargue todas las emociones negativas.
— primero que nada, te amo muchísimo, Matías Soule, no lo dudes — suspiro —. Desde la última vez que hablamos ya sabía de la oferta de la Juventus. Pero, no quería ilusionarte porque aún no sabía qué quería hacer.
>> Hablé con mis papás, no solo sobre si cambiar de club o no, sino también sobre nosotros. Al principio, se sorprendieron, pero al igual que con mi hermano, rápidamente lo aceptaron. Y me dijeron que si quería venir a estar con vos, que no me preocupe, que siga a mi corazón.
Alejo agarró con ambas manos las mejillas de Matias, y conectó su mirada con la suya.
— perdón mi amor, no fue mi intención que te preocupes — le dio un corto beso en los labios —, solo quería estar seguro antes de dar este paso. Porque, te repito, te amo y no quería venir hasta acá con mil inseguridades, si estaba listo para este paso en mi carrera, si iba poder estar lejos de Argentina y sobre todo, si merecia estar con vos.
Matias no lo dejó seguir hablando, solo rodeó con sus brazos el cuello de Alejo, y conectó sus labios con los suyos. Era un beso lento, hasta tierno podría decirse, pero cargado de la dosis justa de emociones.
Alejo lo agarró por la cintura, para acercar más aún sus cuerpos, y poder deleitarse del sabor de los labios del azabache.
— Ahora, lo único que importa es que vamos a estar juntos hasta que la muerte nos separe — dijo Matias al separarse del beso.
Algunos podrían pensar que sus palabras eran exageradas debido al tiempo que ambos se conocían y estaban juntos.
Pero, el amor de ellos era más profundo que todos los mares.
Sin embargo, ¿de eso no trataba el amor?, de ser impulsivo e irracional, llevar todo al límite sin olvidar nuestro lugar seguro.
Matias era un loco, y Alejo amaba eso de él, por eso…
— Si, hasta que la muerte nos separe — correspondió las palabras del mayor abrazándolo con fuerza.