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— ¿Vas al cumpleaños de Julieta? —preguntó Ignacio, mi hermano, apareciendose por la puerta de mi habitación, quité la vista del espejo, donde me terminaba de maquillar, para asentir en forma de respuesta.
— ¿Vos? —guardé el maquillaje en mi estuche y caminé al clóset para sacar una campera de jean para terminar con mi outfit.
— Si, vamos juntos —comentó aún estando en el mismo lugar— Voy a avisarle a mamá que nos vamos, te espero —se retiró de la habitación. Caminé hasta la cama donde descansaba mi Benjamín, mi bebé, ya lo habia cambiado para la ocasión, y llevaba un bolso con todo lo necesario para él.
Tomé al bebé en mi brazos, lo cubrí con su manta, apenas tenía 4 meses de nacido, y hoy iba a salir por primera vez al cumpleaños de su madrina Julieta, y mi mejor amiga.
Salimos los tres de la casa, luego de despedirnos de mi mamá, acomodé al bebé en su sillita, lo abroché con el cinto de seguridad para que todo estuviera bien. Comenzamos el camino a la casa de Juli, hoy iba a ver a mi grupo de amigos luego de estar cuatro meses en casa, por el bebé, obvio que ellos iban a verme pero no era lo mismo a que yo saliera
Ignacio puso una canción que rápidamente comenzamos a cantar a dúo, nuestra relación era tan linda, lo amaba con mi alma. Un rato después llegamos a nuestro destino, Nacho me ayudó a sacar a Benja de su silla, y yo agarré el bolso. Caminamos hasta la puerta del departamento y golpeamos.
No se demoró en abrir la puerta y dejarnos ver a Juli con su sonrosa característica de oreja a oreja, marcando sus hoyuelos.
— Buenaaaas —saludó mi hermano al entrar a la casa.
— Holis —sonreí mirando a mi mejor amiga, me acerqué a ella y la abrace, dejando un beso en su mejilla— Feliz cumpleaños mi reina —ella sonreía diciendo "Gracias"
— Feliz cumpleaños madrina —Nacho hablaba imitando la voz del bebé, Benja sólo lo miraba y sonreía de vez en cuando— Te trajimos un regalo —Juli agarró el regalo dejándolo en una mesita, y abrazó a su ahijado tomándolo en sus brazos.
— Aal fiiin llegaan —apareció Tomás, nos saludó y se llevó a Nacho para el patio, de seguro ya estaban los demás chicos del grupo, Tomás es el novio de Julieta, llevaban un buen tiempo juntos.
— ¿Como estas, amiga? —preguntó Juli, sonrió mirándome un momento y volvió su vista a Benja quien no dejaba de observar a su madrina.
— Bien, tratando de acostumbrarme a ésta nueva vida, todavia no caigo en que tengo un bebé —reimos las dos, me acerqué a ellos y pasé mis dedos por el pelo que quedaba sobre la frente del bebé haciéndolo a un costado.
— Es hermoso tú hijo, Oli, creo que yo tampoco podia imaginar que justo vos ibas a ser mamá, pero lo estás haciendo excelente —ella dejó un beso en mi cien dándome apoyo, y es verdad, nadie podia creer que justo yo, después de decir mil y una vez que no quería bebés, quedé embarazada y ahora tengo un hijo hermoso.
Guardamos las bebidas en la heladera y salimos al patio trasero donde estaban los demás chicos. Saludé a los que me faltaban, era una pequeña reunión como acostumbrabamos a hacer.
— ¿Como estás, linda? Por fin saliste, ya extrañaba verte —Mauro, me abrazó por la cintura y dejó un beso en mi mejilla. Otro de mis mejores amigos, casi como un hermano mayor.
— Bien gordo, ¿vos cómo estás? Si, ahora ya puedo salir un poco más, era más que nada para cuidar al bebé, no quiero que se me enferme o algo, es muy pequeño —comenté, mauro asentía con su cabeza en forma de estar se acuerdo con lo que decía.
— Bien bien, como siempre y si, está re bien que lo cuides, ya vamos a tener tiempo para salir a rumbear como antes —ambos reímos, miré a Ivo, él tenía su mirada puesta en nosotros dos— dame un segundo, ya vengo —avisé a Mauro, el asintió.
Caminé en su dirección, me daba un poco de vergüenza mirarlo, porque me gustaba, aunque hacia rato que no lo veia en persona, sólo en fotos de Instagram.
— ¿No me vas a saludar? —pregunté sonriendo, tenía que actuar de una manera no tan llamativa, me acerqué y besé su mejilla.
— Hola Olivia —comentó, me sentí un poco avergonzada, quizás no debi encarar asi de una, pero eso era algo que no iba a cambiar en mí.
— ¿Te pasa algo? —pregunté, me senté en la silla de al lado.
— Nono, estoy bien—asintió— hace mucho tiempo que no te veía, ¿como estás?¿como está Benja?
— Estamos bien los dos, y si, hace tiempo que no nos vemos, creo que unos seis meses(? —sonreí despacio sin darle tanta importancia al tema, él se unió a mi risa asintiendo.
— Si, la última vez que te vi aún estabas embarazada, y ya después tuve que viajar y volví hace poco pero tampoco me daban los tiempos para ir a conocer al bebé —comentó, levantó su vista a la mía, chocando nuestras miradas— Perdón por no estar ahí —habló en voz baja.
— Tranquilo, no era tú deber estar ahí tampoco, creeme —sonreí dejando mi mano en su hombro en forma de aliento— no lasa nada, ahora lo vas a conocer a Benja
— Olivia Spallatti, cada vez que te veo me enamoro —su voz interrumpió mi charla con Ivo, levanté mi vista para ver a Sebas frente a nosotros, me levanté rápido de mi asiento para acercarme a él y abrazarlo.
— Sebaas, te extrañe —hablé contra su oido, mientras me abrazaba con todas sus fuerzas. Él era esa persona que no querés perder nunca, era mi mejor amigo, mi hermano, mi cómplice, mi compañero de vida. Él habia estado desde el día uno de mi embarazo, cumpliendo mis caprichos, antojos, Sebastián es todo lo más lindo que tenía después de mi familia.
Nos quedamos ahí en el patio de la casa de Julieta, los chicos hacían el asado, Juli y yo aprontamos la mesa y las ensaladas, buscamos las bebidas, y dejamos todo servido para luego sentarnos a comer.