Permíteme contarte...
—¿Alexander Baxter? ¿Por qué haría algo así?
—Eso es lo que todos se preguntan, tenía todo y a todos a sus pies. Fue una sorpresa gigante, no podía creerlo.
No todo lo que brilla es oro, ¿verdad? Tal vez habrían visto las señales si hubieran prestado más atención en lugar de dejarse llevar por esa cara bonita.
—¿Y dices que fue por esa tal Roxy?
—No fue por ella, sino debido a ella. Esa chica resultó ser toda una joyita. Debo admitir que se ganó mi respeto, aunque bueno... ya sabes cómo le fue por chistosita.
Algo era evidente: nadie lo iba a olvidar.