El amor siempre vuelve..

Summary

Jin es una linda pelinegra que por mala suerte su auto queda varado en medio de una carretera donde se rumora que vive un asesino despiadado conocido como -RM- Jin ignora las advertencias de sus amigos y se aventura a aquel escabroso lugar. -FREE USE -BOYPUSSY -NAMJIN

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Único

Jin es poseedora de un cuerpo espectacular, sus curvas enloquecen a cualquiera, es una dama muy respetada en el mundo de los negocios, no hay persona que se resista a sus enormes encantos pero es una mujer que lo que tiene de hermosa lo tiene de testaruda, tiene que hacer un viaje de negocios y decidió ir en su auto, sus amigos le comentaron que tuviera cuidado ya que la zona que quería usar estaba envuelta en historias macabras donde un asesino a sangre fría usaba esa ruta para buscar víctimas.

Jin hizo oídos sordos y continúo planificando su viaje en carretera, ella había escuchado muchos rumores sobre aquel asesino, pero duda que sea real, si de verdad hay un hombre peligroso en esa vía no se preocupaba ya que la policía debería de hacer su trabajo.

El viaje será de tres días en carretera y Jin tiene todo listo para sobrevivir esos días, empacando la suficiente agua y comida.

Jimin ha estado intentando convencerla para que no valla pero Jin es muy testaruda, no quiere dar su brazo a torcer y no cederá a las peticiones de su mejor amiga.

-Jin es un lugar peligroso, has escuchado los rumores mujer, acaso quieres que te pase algo-

-No me pasará nada, estaré bien te lo prometo-

-No me convence, deberías viajar con Jackson o con Beomgyu ellos mueren por ti, yo de ti aprovecho-

-Ellos son buenos amigos pero no, quiero hacer esto sola-

-Sí te pasa algo no sabré que hacer-

-Jimin agradezco que te preocupes pero estaré bien, ya he estado ahí antes y no ha pasado nada-

-Jin está bien, solo ten cuidado-

-No te preocupes lo tendré-

Jimin salió de la oficina de Jin y cuando está salió la mayor se levantó a ver la ciudad desde su ventana, la sensación de nostalgia invade su pecho.

Cerca de la carretera hay una pequeña ciudad abandonada, debido a una crisis todos tuvieron que abandonar sus hogares y a sus familias.

Jin va cada año a ver las ruinas de la ciudad con la esperanza de volver a ver a su amor del pasado, Kim Namjoon.

Ambos eran jóvenes quinceañeros cuando tuvieron que separarse, la familia de Jin viajaba a la cuidad hasta que el padre de está decide que lo mejor será quedarse en la cuidad.

Los jóvenes sufrieron mucho la ausencia del otro, ninguno supo del otro en ya más de quince años, Jin tiene la esperanza de volver a ver a su primer y único amor, pero los rumores de que un asesino anda suelto hacen que volver cada año sea cada vez más difícil.

Jin viaja quizás por última vez a lo alguna vez fue su hogar.

Por otro lado un hombre cubierto de lodo y sangre arrastra a otra víctima más, no tuvo piedad con él por haber invadido su territorio.

Aquel enorme hombre moreno iba a tirarlo en la fosa común donde estaban el resto de cadáveres de su colección, busca a aquel hombre que alguna vez lo separó del amor de su vida.

Cuando la gente del pueblo empezó a irse se sintió devastado ya que muchos amigos se fueron y nunca volvieron, jamás imaginó que se llevarían al amor de su vida, su querida Jin.

Namjoon como se llama realmente, corrió detrás del auto pero fue imposible alcanzarla.

Desde ese momento el ambiente en su hogar se volvió turbio ya que debido a la pobreza en la que vivía no tenía a veces ni para comer, Namjoon se volvió ermitaño, se encerró en su casa viendo como todos se iban.

La situación no mejoró nunca y el pueblo quedó fantasma en pocos meses, unos cuantos se quedaron pero no vivieron mucho tiempo ya que aquel joven se encargaba de que su estancia sea corta.

Namjoon no asimilaba el hecho de que fuera separado de su primer gran amor lo que poco a poco consumó la cordura de su mente, solo quería ver de vuelta a su hermosa pelinegra y no dejar que nadie más volviese a mirarla.


El viaje se está tornando un poco aburrido ya que la mayor parte de la carretera es en línea recta, Jin lleva muchas cosas en su auto, desde mantas y cobertores hasta raciones de comida, no quiere volver sin respuestas o pistas de lo que le sucedió a su hermoso moreno de hoyuelos, y es que su obsesión por ese hombre fue tanta que en algún momento quizás solo amenazó a un par de mujeres que se atrevieron a coquetearle.

Quizás lo mejor era separarlos ya que ambos se habían metido en muchos problemas por estar juntos.

Jin jamás perdonó a su padre por haberlo separado de su hombre, jamás tuvo compasión con él y cuando tuvo la oportunidad envenenó con hongos venenosos que no tienen sabor incluyen la Amanita phalloides, la Amanita virosa, la Amanita verna y la Gyromitra esculenta.

Jin usó los libros de venenos de su abuela para saber más de aquellas plantas y quitarse de encima a su molesto padre.

En los últimos momentos de la vida del señor Kim, Jin lo repudió, y es que Jin podía ser un amor de persona pero destruirá a quién se meta en su camino.

Jin es una hábil manipuladora y seductora mortal, Jin no había tenido relaciones aún, su único amor sería el primer y último hombre en su vida.


Jin ve a lo lejos las ruinas del pueblo, suspira una última vez y arrancó para llegar más rápido a aquel lugar, cuando llegó estacionó su auto cerca de lo que alguna vez fue una estación de servicio, salió y se intentó acurrucar a si misma por el viento helado que recorre su cuerpo.

Antes de viajar Jin cambio el color de su cabello de un negro azabache a uno rojo pasión, su cambio sería radical ya que empezaría de cero en una nueva ciudad.

Baja y observa a su alrededor todo sigue igual desde la última vez desde que vino, todo parece haberse congelado en el tiempo, el viento apenas alza su vestido rojo, sus tacones resuenan en el lugar.

Todo le recuerda aquella época de antaño que tanto recuerda, todos sus recuerdos regresan de golpe, extraña a Namjoon y muere por volverlo a ver.

Jin decide quedarse cerca de su auto para sacar un abrigo y cobijarse del frío que empieza a calarle la columna vertebral.

Hay una leve neblina que recorre el lugar desde hace tiempo no sucedía pero lejos de tener miedo Jin se dispone de a buscar alguna pista sobre su ser amado.

Aún no saldrá del auto esperará que la neblina se valla y que se despeje un poco el lugar.

Dentro del auto se cambia de ropa a una más cómoda para salir a explorar, tiene como misión ir a casa de Namjoon y buscar algo que le diga dónde está, no ha ido pero conoce el camino de memoria.

Saca una linterna, un pequeño kit de supervivencia y se adentra dentro de aquel pueblo fantasma en medio de la noche.

Avanza unos pocos metros lejos del auto y del área segura, no tiene miedo ya que conoce el lugar a la perfección, solo debe avanzar hasta las primeras hileras de casas y luego seguir adelante.

Su camino era tranquilo hasta que a lo lejos ve un rastro de sangre, intenta seguir adelante pero hay sangre por todos lados, los latidos de su corazón se aceleran e intenta correr pero un golpe en su cabeza hace que todo se nuble a su alrededor

Jin alza su cabeza y ve la espalda de aquel hombre, la lleva arrastrando quién sabe a dónde, patalea con tal de soltarse de ese hombre pero sus intentos son en vano, el dolor de su cabeza es insoportable así que cae desmayada de nuevo.

Cuando se levanta, se da cuenta que está en lo que parece ser un sótano muy oscuro está atada y por último sola en aquel tenebroso lugar.

Después de unos minutos cuando pudo levantar su cabeza y ver un poco de su alrededor se horrorizó cuando pareció estar en una carnicería donde habían partes de cuerpos colgados de ganchos, sangre en el piso y cosas cubiertas de sangre.

El corazón de Jin se aceleró cuando escuchó pasos viniendo de arriba suyo, eso confirmó sus sospechas de estar en un sótano, ahora tenía que buscar la manera de soltarse y huir de lo que será una muerte segura.

El olor era tan horrible que estaba mareando de nuevo a Jin quién enseguida vio como un hombre alto y de proporciones grandes entró por una puerta que estaba frente a ella la pelirroja cerró sus ojos con esperanza de que aquel hombre no la lastimara o mucho menos le hiciera alguna barbaridad, de inmediato se dio cuenta que aquel hombre se le hacía familiar pero no lograba distinguir su rostro debido a una máscara que llevaba puesta.

Jin tenía rato intentando soltarse de aquellas ataduras de la mantenía atada a la mesa muy posiblemente de torturas.

Aquel hombre la miraba con curiosidad como si buscase algo en su rostro incertidumbre o miedo buscaba alguna emoción ya que se le hacía familiar un lunar en específico que estaba situado debajo del ojo izquierdo, aquel hombre moreno tenías una leve sospecha de que esa era la mujer que tanto tiempo había estado esperando no tenía cómo confirmar o negar algo.

Namjoon tocó su rostro con delicadeza no sabía cómo si intentase no lastimarla y protegerla de su tacto hostil Jin por otro lado buscaba con la mirada algún indicio de su libertad pero parecía no haber por ningún lado aquello que ahora estaba buscando el lugar en el que estaban también se le hacía muy conocido incluso tiene la sensación de haber estado ahí antes pero por el miedo su mente se ha nublado y no da con el lugar en específico.

Aquel hombre misterioso para Jin salió de aquel lugar, en ese momento como pudo zafó una de sus manos y luego la otra, cuando soltó sus manos enseguida sus pies también los liberó, apenas saltó de esa mesa corrió a la puerta pero estaba cerrada.

Se llenó de frustración al no poder salir así que se dispuso a encontrar otra salida, movió unas cosas de unos estantes asqueándose de inmediato ya que había restos posiblemente humanos, se alejó enseguida por la impresión pero al hacerlo choca contra un estante y cae una caja que contenía un montón de fotos.

Aquella foto que sobresalía era de ella cuando tenía quince años y junto a ella estaba Namjoon su primer amor, le dolía ver esa foto y que siente que no ha hecho lo suficiente por buscarlo.

Una lágrima recorrió su mejilla ya que los ojos de Jin no podían creer lo que veían, era ella junto a Namjoon, si era un sueño esperaba no despertar, agarró la foto y como pudo recogió el resto para dejarlo como estaba, esperaba que aquel asesino no encontrará su auto y lo destrozara.

Jin vio cosas que se le hacían familiares en aquel sótano, había ¿recuerdos?, no está segura de que sea así pero de lo que está segura ahora es que debe salir lo más pronto posible.

Por otro lado Namjoon alias “RM” revisaba aquel auto rojo, no lo había visto y daba por seguro que era de su próxima víctima.

El olor se le hace exquisito casi familiar, rebusca en el auto algunas cosas que pudieran servirle lo cual sirvió ya que aquel auto estaba lleno de cosas que le servían.

Jin veía muchas cosas que le resultan conocidas, el sótano, la foto, algunas cosas colgadas en las paredes y el techo.

La noche avanzaba y Namjoon recogía las cosas del auto para llevarlas a casa y poder usarlas después.

Jin veía con nostalgia algunas de las fotos que quedaron en el piso, eran de ella, de Namjoon, esas fotos eran suyas, ¿cómo? o ¿por qué? no lo sabía pero dejo de sentir miedo.

Namjoon cargaba con las cosas de Jin y las llevaba a su casa para luego usarlas, aún pensaba en aquel olor a jazmines que le recordaba.

Muchas cosas estaban sucediendo en muy poco tiempo, Jin estaba preocupada de que aquel asesino terminara con la vida de su ser amado, empieza a llover y Namjoon se apresura a llegar a su casa, Jin ve una puerta y al forzarla logra abrirla, corre escaleras arriba, su corazón da un vuelco al ver una de las habitaciones y recordar lo hermosos momentos que tuvo en aquella galería de arte.

No podía creer que estaba en aquella casa donde en algún momento vivió su ser amado. Se sentía derrotada, cansada y angustiada, en ese lugar vivió momentos únicos y especiales.

Aún recuerda cuando Namjoon casi le quita la virginidad en aquel salón de arte, de no haber sido por sus padres que la estaban buscando se habría entregado en cuerpo y alma a él.

Aún estaba resentida por eso pero si sus sospechas eran ciertas esta noche sería su primera vez, espera y ruega a la luna no estarse equivocando.

Subió las escaleras y fue a aquel cuarto que conoce tan bien, el cuarto de Namjoon, entró una vez enfrente del cuarto, el olor era el mismo, parecía que ahí dentro no había pasado el tiempo, una lágrima cayó por su mejilla al recordar los buenos tiempos.

Recorrió el lugar y encontró una camisa en el armario, estaba en buen estado, el olor de Namjoon era fuerte, no sabía cómo era posible hasta que por su mente pasó que quizá ese enorme hombre era él.

La llevó a su nariz y aspiró su olor, sus mejillas se sonrojaron al sentir aquel aroma varonil, se dirigió a la cama y se recostó, su mente voló cada que aspiraba el olor.

Afuera el ambiente se llenaba de una espesa niebla, Namjoon había vuelto y no encontró a su víctima donde la había dejado, su cara estaba roja de ira al ver que alguien se atrevía a desafiarlo.

Dejó las cosas en la sala de la casa, y se dirigió arriba, iría por su equipo de caza, mataría a aquel atrevido, cuando entró se sorprendió jamás en su vida había visto algo así había una mujer en su cama, masturbándose con una de sus camisas en la mano, cuando iba a atacar se dio cuenta que aquella pelirroja era su querida Seokjin.

Su corazón latía rápido, sus manos temblaban debido a la impresión, no podía creer que su querida Seokjin estuviera de vuelta, salió del trance cuando escuchó un gemido por parte de la pelirroja.

-Mmhhm Namm-

El pene de Namjoon empezó doler de lo erecto que estaba así que se acercó en silencio, Jin estaba muy concentrada y no se dio cuenta de la presencia extra en la habitación.

Namjoon sacó su pantalón y el cinturón lo llevaba en la mano, sacó su camisa y junto con el pantalón quedaron en alguna parte de la habitación.

Cuando llegó a la cama jaló los pies de Jin sorprendiéndola por completo, jaló sus pies y los llevó a sus hombros, tuvieron contacto visual, Namjoon besaba las piernas de Jin y dejaba marcas notorias de mordidas y chupetones mientras bajaba.

-Oh mi amor, ha pasado mucho tiempo, ¿Dónde estuviste?-

-Mi vida, estuve viniendo pero no te encontraba-

-Estuve un poco ocupado, lo importante es que ahora nadie nos va a interrumpir-

-Amor, te he esperado tanto-

-Ahh amor, solo gemirás mi nombre de ahora en adelante-

Namjoon besaba los muslos internos de Jin, delineaba su intimidad con la lengua, al fin estaba probando esa deliciosa piel, ahora estaban juntos.

-Mmhhm Namjoon, oh sii-si- Jin sentía que se le derretía hasta la última parte de su ser.

Namjoon sentía que estaba en el paraíso al probar a su amada de la forma que lo está haciendo.

Namjoon subió la cabeza y se alzó para alcanzar los labios de Jin, ambos se besaron con entusiasmo, mientras se besaban Namjoon agarró uno de los senos de Jin y lo jaló sobre la camisa blanca que cargaba su amada, jaló y peñiscó los pezones aún sobre la camisa, Jin se retorcía del placer.

-¡Oh justo ahí!-

Jin jadeaba y gemía de placer se sentía tan extasiada aún más cuando sintió como frotaban su clítoris, ahora sentía como Namjoon lamía, chupaba y mordía su vagina, su cabeza daba vueltas estaba a punto de llegar a su orgasmo.

Namjoon se detuvo antes de que Jin acabara, escuchó un gemido de protesta pero solo sonrió de manera perversa porque se levantó frente a ella apuntando con su miembro aquella virgen entrada.

-¿Alguien más estuvo aquí antes?- preguntó Namjoon mientras acariciaba los labios de su vagina con su pene.

Jin no podía hablar estaba ida del placer soltó un grito cuando sintió un azote en su monte de venus.

-¡Te hice una pregunta, responde!- mencionaba Namjoon al borde de la desesperación.

-N-no tú serás el p-primero c-cómo te prometí-

Namjoon sonrió, amaba ser siempre el primero.

-Bien solo por eso seré gentil la primera vez-

-Ahh Namjoon-

A la mierda el condón, a la mierda todo esta noche son solo ellos dos.

Namjoon luchaba para no convertirse en una bestia salvaje, luchaba contra su propia lujuria quería aguantar, el calor del cuerpo de Jin podía hacerlo correrse si quisiese.

Ambos están embriagados por el calor y la lujuria de sus cuerpos que es embriagante, después de que Namjoon quita la última prenda es el inicio de una lucha interna sobre no romper a su amada.

Ve su cuerpo desnudo y lo recorre, besa cada marca y cicatriz que recuerda que se hicieron de pequeños.

Jin lo entiende tanto que solo se deja hacer, Namjoon sube poco a poco hasta que quedan cara a cara, unen sus labios mientras que Namjoon agarra las piernas de Jin y las separa.

Jin se deja hacer, Namjoon observa su cuerpo una última vez y entra de una sola.

Se escuchó un grito y un gemido lastimero por parte de Jin, Namjoon era muy grande en comparación con ella.

-Mmhhmm Naaamm-

-Shhh bebé, no me moveré hasta que te acostumbres-

Jin asintió mientras intentaba no moverse, era demasiado grande para ella.

Pasaron minutos y Jin empezó a mover su cadera en círculos y de adelante hacía atrás, esto dio luz verde a que Namjoon continúe con su labor.

Las embestidas eran lentas y profundas, su pene entraba hasta el fondo luego al salir dejaba el glande dentro para volver a empujar, Jin podía sentir como el pene de Namjoon entraba y tocaba lugares que no sabía que podía sentir.

Las embestidas se volvieron más duras y erráticas con el pasar de los minutos, Jin se sostenía de la enorme espalda y la aruñaba mientras que muy probablemente las manos de Namjoon estén tatuadas en sus muslos por la fuerza con la que estaba siendo agarrada.

Jin sentía que no podía, el pene de Namjoon es demasiado grande para ella, es mucho pero aguantaría cualquier cosa por él.

-¡Oh NAAAM, Síiii, asíii!-

Namjoon sostenía las caderas de Jin y jalaba de ellas para impulsarse.

-Shhh bebé- Namjoon arrullaba a Jin porque estaba consciente de la fuerza que estaba usando.

Después de unos minutos Namjoon volteo a Jin, su pecho estaba ahora contra el colchón y su culo estaba alzado.

Jin estaba a total merced de Namjoon ahora, durante unos instantes Jin no sintió movimiento alguno hasta que de repente Namjoon entró de golpe.

Jin supuso que estaba viendo su tatuaje en la espalda.

Jin tuvo una juventud alocada y marcó su cuerpo en la más mínima oportunidad, llevándole la contraria a su padre.

-¡Mierda Namjoon!-

Un golpe resonó en la habitación.

-¡¡¡AHHHHH MIERDA!!!!OHHHHH ¡¡¡GUAU!!!-

Namjoon simplemente vino y se masturbó siendo agresivo con su chica.

-Siento que la ráfaga de mi orgasmo correrá muy pronto- pensó

-Tengo muchas ganas de correrme profundamente dentro de Jin-pensó nuevamente Namjoon.

- Namjoon… ¡me voy a correr pronto!-

A través del audio de mis azotes y mi polla golpeando fuertemente sus nalgas, apenas puedo escuchar a Jin rogándome que me corra profundamente dentro de ella.

Es demasiado para mí e inmediatamente dejo de empujar y empujo a Jin .Me levanto, levanto a Jin y la empujo hacia la cama.

Aterriza de espaldas en el borde de la cama justo entre las sábanas y las almohadas.

-¡Me voy a correr dentro de ti Jin!- casi gritó Namjoon, era la tercera descarga de la noche que hacia dentro de su amada.

Ambos gimieron y enseguida Namjoon agarro las piernas de Jin y las abrió de par en par para ver como el semen se resbala por su vagina y baja hasta su ano, está acción hizo que su pene se alzara de nuevo.

Namjoon agarró su pene y entró de nuevo de un solo golpe y se empujó dentro y fuera de ella salvajemente como si de un animal en celo se tratase.

El aire está lleno de lujuria y calor, ambos jadean por el esfuerzo recién hecho.

-Namjoon..-

Ambos se abrazaron en silencio durante unos minutos luego Namjoon habló.

-Mi niña, te extrañe tanto, mi amor, ¿Te tocarías por mi?-

-Nunca cambias, siempre serás mi descarado hombre, recuerdas cuando te ataba a la silla y me tocaba delante tuyo-

-Era capaz de romper esa silla y romper tu vagina-

-Jin tócate para mí- susurró Namjoon en el oído de Jin.

Jin respondió con un jadeo y se separó de Namjoon, este se levantó a una silla cercana y se sentó frente a la cama mientras Jin se abría de piernas.

Namjoon se deleitó con la vista, el coño de Jin estaba lleno de semen y pequeños hilos de sangre señal de que cualquier rastro de pureza ya no existía.

Jin masajeaba su clítoris con dos dedos, Jin alzó una pierna dándole una vista maravillosa a su hombre, Jin jadeaba rápido luego bajó sus dedos y empezó a embarrar los fluidos por sus todo su coño.

Jin jadeo y tentó a Namjoon con la mirada para que volviese a acercarse, este se estaba masturbando con la preciosa vista que tenía enfrente.

Los dedos de Jin se detuvieron y jadeo mientras veía como Namjoon se acercaba con su erección a su entrada, Namjoon sentía su erección palpitar y reventar, estaba muy ansioso.

Namjoon estaba consciente de que su tamaño es más grande comparado con el promedio así que esta vez será cuidadoso.

-E-es grande Namjoon-

-Lo sé-

-Descarado..-

-Te encanta-

La conversación distrajo a Jin del dolor ya que estaba enterrado el pene de Namjoon hasta el fondo.

Namjoon masajeaba el clítoris de Jin para que lubricara más y hacer más fácil la intromisión

-AHHH Mmmh Nammmm-

Jin no tenía control sobre su cuerpo, ahora le pertenecía a su ser amado, a quién espero casi quince años para este momento, no se arrepentía de nada de que lo que había hecho, las veces que hirió personas físicamente, manipuló e incluso lleno a lastimar por su propio beneficio, no estaba en lo más mínimo arrepentida, si tenía que envenenar a su padre de nuevo lo haría por haberla separado de su ser amado.

Namjoon tampoco estaba arrepentido, ahora tiene a su merced a la mujer de la cuál se obsesionó desde que tenía diez años, eran niños que no sabía en significado de lo que querían pero eso necesitaban del otro.

Las veces que se manosearon y vieron sus cuerpos desnudos son incontables pero ahora ambos se profanaban por primera vez y eso es tan adictivo como una droga.

Ahora no hay nada ni nadie que los separe de estar juntos el resto de su vida.

Jin sentía como las embestidas se volvían erráticas, un punto dentro de ella se estaba apretando a aquel enorme pene que golpeaba su punto G con fuerza, estaba casi segura que podía sentir como golpeaba el cérvix.

Después de unos minutos más ambos se corrieron, Namjoon podía sentir como el canal vaginal de Jin se apretaba a su pene que parecía estar succionándolo y Jin no podía hacer más que contraerse en donde estaba acostada.

Namjoon agarró a Jin y la abrazó aún con su pene dentro, acaba de prometerse meterlo cada que tenga la oportunidad de hacerlo, cosa que hará con frecuencia ya que no piensa dejar ir a Jin así no más.

Ambos se envuelven en un abrazo y Namjoon se estira para agarrar una sábana y envolverlos a ambos, a Jin no le importa estar pegajosa y se queda dormida en el pecho de su amado, ambos duermen de lo más tranquilos sin imaginarse que un grupo de patrullas se dirige a aquel pueblo fantasma.

FIN.


Iba a publicar esto el 31 de Octubre pero debido a problemas personales no pude, ahora estoy de vacaciones y subiré unas cuantas actualizaciones....

LOS JAMO :3