Extraños Sentimientos. ( Evan Peters/ Jeff Dahmer)

Summary

Alexandra Meyer, una bella joven alemana que reside en Milwaukee por causa de la guerra y la pobreza en su país, deberá hacerle frente a los sentimientos que tiene por su mejor amigo de la infancia, Jeffrey Dahmer. Lo que no sabe es que su vida de ensueño junto a su amado puede convertirse en la peor de sus pesadillas a medida que pase el tiempo.

Status
Ongoing
Chapters
9
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1: Mejores amigos

- Jeff mira! - Grité emocionada al ver una pequeña rana que yacía muerta al lado de una gran roca que estaba junto al lago.


Jeffrey corriendo se acercó a mi dirección y sonrió levemente.


- Grandioso Alex, es perfecta para mi colección. - Dijo Jeffrey esbozando una gran sonrisa.


Habíamos pasado toda la tarde recolectando animales fallecidos para los proyectos de Jeff, no era mi actividad favorita pero era la excusa perfecta para pasar tiempo con el.



Tenía 9 años, el 10...Pero yo sentía un cosquilleo en el estomago cuando lo veía, era un niño dulce, frágil, generoso y mi mejor amigo.

Lo conocí cuando tenía unos 6 años, recién había llegado de Alemania. Cuando mi madre me castigó por no recoger la basura me envió al bosque y ahí estaba Jeff sentado sobre una roca junto al lago.


- Oye, que estar haciendo aquí tú solo? - Pregunté extrañada.


- Nada. - Musitó y sonreí al ver cómo sus mejillas se pusieron rojas. - Que hace una niña como tú aquí sola?


- Mi madre enviarme a dar unas vueltas por no recoger la basura, pero no me quejo, yo...aprovechar para recoger algunas flores bonitas en el bosque.


El niño sonrió y me hizo una pequeña señal con su mano para que me acercara.


Miré el frasco de renacuajos y levanté una ceja.


- Soy Jeff. - Dijo con un tímido tono de voz extendiendo su mano hacia mi.


- Mucho gusto Jeff, yo llamarme Alexandra. - Correspondí a su apretón de manos.


-  Eres de aquí? Hablas algo extraño. Sin ofender.


Reí.

- No, soy de Alemania. Llegué aquí hace unos dos meses y no me adapto mucho al cambio de idioma. - Respondí con incomodidad, me daba mucha vergüenza mi acento.


Volví a encontrarme con el en varias ocasiones por casualidad, descubrimos que nos llevábamos bien y me mostró sus habilidades para la..Como se dice? Taxidermia. No era raro para mi ver animales muertos, en épocas de hambre en mi país, debíamos salir a cazar.


Lo cierto es que pasaron los años y con el tiempo nos hicimos grandes amigos. Hacía las cosas mal solamente para que mi madre me castigue y me permita salir con mi nuevo amigo.

Hasta que mis padres se enteraron de mi amistad con Jeffrey.

Papá no tuvo inconveniente alguno pero mi mamá estaba demasiado molesta porque según ella Jeff era raro. No pude ver a Jeff por algunos meses.

Hasta que bueno, mis padres decidieron que volveríamos a Alemania por algún tiempo por toda la familia que habíamos dejado allá.


Y ahora aquí estoy, nuevamente en Wisconsin.


8 años pasaron ya de que no veo a Jeffrey. Me pregunto...¿Que habrá sido de su vida? ¿Tendrá recuerdos sobre mi? No entiendo cómo es que no se daba cuenta de lo mucho que me gustaba...


- Alexandra, que estás haciendo? Baja ya mismo. - Gritó mi querida madre desde la sala.


Bajé y ahí estaba, cómo de costumbre tomando su café mientras leía el periódico.

Dirigió su mirada hacía mi y suspiró fuerte. Ya sé lo que sigue.


- Así es como quieres seguir tu vida? Echada en tu cama? Desde que llegamos no haces más que leer esos estúpidos libros de psicología y dejas que tu pobre madre se encargue de las compras, la limpieza, todo.


- Mamá, me duele la cabeza. No quiero pelear hoy, iré a la tienda si quieres. - Rodé los ojos con molestia.


- Cielo, no seas dura con Alex. - Gritó mi papá desde la cocina.


Y ahí iba caminando por las desoladas calles de la ciudad, tal como hace 8 años.

No dejaba de pensar en Jeffrey, en buscarlo si es que seguía viviendo en esta ciudad. Cuando éramos niños solía contarme sobre los problemas que tenían sus padres con su matrimonio y que eso lo hacía sentir triste. Me pregunto cómo estará? Seguirá siendo aquel chico dulce del que me había enamorado cuando era niña?

Tenía pocas esperanzas, las personas crecen y cambian. Pero mis sentimientos siguen ahí, nunca lograron apagarse.


Estaba tan absorta en mis pensamientos que sin darme cuenta choqué a una persona lo cuál provocó que ambos cayeramos al piso.


- Oye fíjate por donde vas. - Dije de mal modo, aunque la culpa si había sido mía por distraída.


Miré a un lado y el hombre con el que me choqué se levantó rápidamente. Rodé los ojos y lo miré detenidamente esperando a que se volteara a verme para hacerle un "escándalo" por haberme tirado.


- Mira grosero, será mejor que te retractes en este instante. - Bufé con molestia.

- Disculpe señorita, yo no quería...- Y ahí fue cuando se volteó a verme, un alto joven de cabellos dorados, lentes y un jodido olor a cerveza barata.- Alex?


Lo miré de arriba a abajo con desconfianza, cómo era que sabía mi nombre?


- Que pasó? Un ratón te comió la lengua? No me recuerdas? - Sólo bastó ver esa sonrisa, esa dulce sonrisa.. Era él. Era la persona que ocupaba mis pensamientos desde ya hace 8 años, Jeffrey, mi Jeff.