Chapter 1
Miedo, preguntas, poder 3 que describen los sucesos después del impacto, te preguntaras ¿Qué es el impacto?, bueno esa es una historia para otro momento, primero te voy a contar un poco de mi.
Hola soy Kion un estudiante de preparatoria, actualmente estoy en vacaciones, como todos los años mis padres y yo viajamos de España donde vivo a Venezuela el pais natal de madre. Yo no se ustedes pero a mi me encantan las buenas vibras que transmite este país.
En realidad lo que más me gusta de Venezuela es convivir con mi familia en especial con mi abuela, no me imagino mi vida sin mi familia, pero en fin son las 9 de la noche y aunque es verano no me gusta acostarme tarde. Me fui a dormir, sin saber que todo iba a cambiar para mi esa noche.
Despierto al día siguiente pero no reconozco mis alrededores, ¿ donde estoy? Me pregunto, anoche estaba en la casa familiar y hoy desperté en un descampado.
Se que no estoy en el mismo pueblo donde vive mi familia porqué no puedo reconocer nada, absolutamente nada. Me levanto del suelo, solo llevo puesto un pantalón como pijama así que el frío invade mi cuerpo acompañado de una sensación de preocupación.
Comienzo a caminar por los alrededores, estoy en un lugar con edificios altos y con callejones estrechos. Los locales me miran ya que camino por las calles descalzo y medio desnudo, me acerco a una señora que vende dulces en una esquina y le digo -Hola señora ¿sería tan amable de decidirme donde estamos?- su respuesta me deja paralizado con mil preguntas en mi mente ( México ).
Mis latidos se aceleran ante la respuesta de la señora, preguntas muchas preguntas sin respuesta, anoche estaba en Venezuela y hoy estoy en México,¿Como rayos llegue hasta aquí? No encuentro una explicación lógica de cómo llegue aquí. Luego de unos minutos de confusión acepto mi posición y decido calmarme y analizar mi situación para ver cómo avanzo.
Lo primero que se me ocurre es volver a hablar con la señora pero tenía clientes y no quería volver a molestarla, camino por las calles sin saber que hacer o donde ir , sin dinero y sin ninguna persona que conozca, en México mis opciones son limitadas, intento pedir un teléfono prestado pero al no andar bien vestido las personas no se me quieren acercar.
Paso todo el día vagando por las calles -pronto oscurecerá- me digo a mi mismo mientras observo el bello atardecer, no se ustedes pero para mi los atardeceres son mágicos, amo ver cómo el cielo se llena de colores la expresión en mi rostro cambia drásticamente al ver como poco a poco los colores desaparecen y son remplazados por oscuridad.
De la nada una gran ventisca de viento me azota devolviéndome a la realidad, estaba tal concentrado en mis pensamientos que no me percaté que las personas estabas corriendo en sentido contrario a mi.
Como una reacción en cadena las personas al ver que los demás corrían también lo hacían, y evidentemente yo también, no sabia por qué corría pero se sentía correcto hacerlo.
En poco tiempo se hizo una multitud de personas, en búsqueda de una salida corrí hacia un callejón para escapar de los fuertes vientos que para mí reflejaban a los de un tornado. Corrí por el callejón lo más rápido posible sin saber que lo que me esperaba del otro lado cambiaría mi vida para siempre.