MIEDO, DOLOR Y OSCURIDAD

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Summary

Azly una adolescente que se siente invadida por la oscuridad, que su vida se volvió una nube negra, una tormenta sin cesar, llena de dolor, tristeza y sufrimiento, cada ves dándole menos sentido a su efímera vida y llega Adrick siendo esa luz al final del túnel, ese rayo de sol en una tormenta, ese propósito por el cual no rendirse, pero... ¿Cuál era la causa de tanto sufrimiento? ¿Acaso Adrick podría hacerla mejorar del todo o solo empeorará las cosas?

Genre
Drama/Other
Author
Yenifer
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1


Me siento como si fuera una bruma negra que se esconde entre los árboles donde nadie pueda ver, donde nadie sienta mi presencia, donde la oscuridad, la soledad, la tristeza y las decepciones se apoderan de mi, que cada paso que doy se convierte en un camino frío, oscuro y tenebroso por el cual nadie quiere transitar.


Me encontraba sola en mi cuarto con los audífonos puestos, escuchando mi canción favorita de Olivia Rodrigo, mirando por la ventana, contemplando el hermoso amanecer, todas las mañanas se volvió un hábito disfrutar de él, es una de las pocas cosas que me gusta hacer, en donde encuentro paz y tranquilidad, siendo ese escape de la triste y dura realidad, pues si tengo un padre que oscurece mi mundo, no tengo deseo por nada en esta vida, veo el mundo de una manera diferente al resto.


Cuando miro la hora ya iba 7 minutos tarde a clase, enseguida fui a la ducha, me bañé, me puse lo primero que encontré, eché tres libretas a la mochila y me fui corriendo con una galleta en la boca, ya mi mamá se había ido para el trabajo y mi papá todavía estaba durmiendo. Al llegar al aula estaba el profe de matemáticas, gracias a dios me dejó entrar y no me preguntó nada, enseguida, casi corriendo, me dirigí hacia mi puesto que estaba al final, en una esquina al lado de la ventana, pues era mi asiento favorito y así me sentía un poco alejada de todos. Al fin sonó el timbre de la hora de receso, esos tres turnos parecieron tres siglos, pensé que no se iban a acabar nunca. Fui y me senté en un banco en el jardín de la escuela mientras escribía como me sentía, pues me relajaba un poco y hacía que me sintiera mejor, pasa el tiempo y cuando miro el reloj faltaba un minuto para que comenzara la clase de literatura, la profesora era muy estricta con eso de las llegadas tarde, salí corriendo con el cuaderno y el bolígrafo en la mano ya que no me dio tiempo de guardarlo cuando de pronto chocamos...


- Disculpa, lo siento-dije mientras recogía las cosas, cuando miro era un chico de pelo negro y risado, alto de facciones muy bonitas.


-No pasa nada, no te preocupes-dijo mientras recogía el bolígrafo del piso y me lo entregaba.


-Gracias-le dije mirando el reloj.


-No es nada,¿ como te llamas?.


-Ay lo siento pero debo irme ya se me hizo tarde-continué mi camino hacia el aula que ya iba 10 minutos tarde.


Podía sentir su mirada clavada en mi nunca mientras le daba la espalda.


Nunca lo había visto por aquí, bueno es que no conozco a nadie prácticamente, si suena estúpido pero si, en mi propia escuela y no conozco a casi nadie irónico ¿verdad?


Por fin llegué y estaba la profesora.


-¿Por qué llegas tarde Azly?-dice con voz furiosa, dejando la tiza en la mesa y acercándose a mi.


Se podría decir que intimida y mucho. No sabía que excusa decirle, así que decidí decirle la verdad.


-Es que no me había fijado en la hora, pensé que era más temprano.


Ay no ahora si lo arruiné, *se da una galleta mental* estúpida.


-Lo siento, pero no podré dejarte entrar-dijo volviendo a su sitio.


Lo sabía, lo sabía tenía que haberle dicho otra cosa, pero no ahí va Azly de buena a decir la verdad y mira lo que pasa, eso es para que otro día andes así de despistada, tendré que poner una alarma cada ves que empiece un turno.


Ya no tenía más clases y después de que no me dejaran entrar al turno de literatura me hacía sentir muy mal, por lo que decidí ir a casa. Al llegar estaba mi papá viendo una película, el no trabajaba y todo el dinero que le podía quitar a mi mamá lo jugaba, tiene un vicio muy grande que lo ha arruinado por completo.


Lo saludé y me iba directo a mi cuarto cuando de pronto me dice...


-Oye y esa cara que siempre traes de disgusto, vives con una tristeza en tu vida, eso es para llamar la atención-dice mientras reía.


Lo que me duele es que si él supiera que parte de mi tristeza es por su maldito comportamiento, porque sé que se está arruinando la vida.


-¿Por qué no te preocupas por ser el padre de antes, preocupado, trabajador, que todos los días nos hacías sentir la mejor familia del mundo? Te convertiste en un ser que se dejó llevar por el vicio y se está hundiendo en la miseria, y junto a ti mi mamá y yo, las personas que más te aman, pero desgraciadamente eso a ti no te importa-dije con lágrimas en los ojos mientras subía a mi cuarto.


Entré a mi cuarto, cerré la puerta y le puse seguro, me senté en el suelo, detrás de ella y empecé a llorar, solo quería desaparecer de este mundo, no quería sufrir más, quería salir de este dolor que me consumía por dentro, que no me dejaba respirar, rodeada de personas como él que me hacen daño con tan solo unas palabras, porque conocen la salud física y no comprenden la mental, créanme que de esta última no me sentía nada bien......