Prólogo
Prólogo
—¡Vete a la mierda! —eso fue lo que le grite al hombre que amaba después de enterarme de todo lo que hizo para que estuviera a su lado.
—Soy una estupida —lo único que puedo hacer es culparme.
—Se que me equivoqué, pero ahora es diferente porque te amo —
—No te creo. Es mejor que me vaya de aquí -tomo mi bolso.
—Tu no te puedes ir. No me dejes —el se abraza a mi pierna.
—¡Suéltame Alessandro! —cómo puedo me libero de su agarre. Tomo mis llaves y salgo corriendo.
—¡No te vayas! —escuchó su grito. Pero lo ignoro.
Salgo de la casa, subo a mi auto y salgo de ese lugar. Mi pecho me duele, las lagrimas bajan por mi mejilla.
Pero no se si pueda perdonarlo porque hay cosas que se perdonan, pero existe un límite y el sobrepaso ese límite. Pero mi tonto corazón se enamoró de él.
Han pasado unas semanas desde mi post-Alessandro y todavía tengo esa escena en mi mente como si fuera un estupido parasitó que no me deja en paz.
Pero mejor empecemos desde el inicio y sepan como comenzo todo..