IMPERIOSO🐻

Summary

Fue amor al primer gruƱido… Este pequeƱo pueblo me atrajo. Si, de todo el paĆ­s. Este pequeƱo pueblo fue el que me atrajo. Pero los problemas aparecieron tan pronto como entrĆ©. Afortunadamente, uno de los residentes locales se acercó para protegerme. Cuando vi a Jeon Jungkook, lo supe. Tal vez fue la forma territorial en que me miró. O su toque posesivo. PodrĆ­a haber sido su obsesiva necesidad de protegerme y mantenerme a salvo. O, la forma en que seguĆ­a llamĆ”ndome suyo. Un verdadero alfa. Gruñón, exigente, obsesivo y tan irresistible. Y ahora estoy en un nuevo tipo de problema. Pero los problemas nunca han sido tan divertidos... Saga: LODO🐻 ā—Libro 1. IMPERIOSO ā—‹Libro 2. Sucio ā—‹Libro 3. Salvaje ā—‹Libro 4. Prohibido

Status
Complete
Chapters
12
Rating
5.0 3 reviews
Age Rating
18+

CAPƍTULO UNO

-Si no llueve pronto, podrĆ­amos tener que darles de comer a las vacas estos....


Hye Jin me mira mientras envuelve un brazo posesivo alrededor de sus tomates.


-Estos son tomates orgƔnicos de alta calidad, cuidadosamente cultivados con amor y sudor. Si les das de comer a las vacas, te darƩ de comer al oso loco de tu hermano.


Echo un vistazo al bosque al borde de nuestro rancho donde el oso trastornado de Jiho probablemente estƔ aterrorizando a la vida salvaje local. No puedo preocuparme por Ʃl y su salvaje oso pardo ahora. Tenemos osos mƔs grandes para freƭr.


Todo nuestro rancho de 1200 acres se ha secado por la sequƭa y la hierba se estƔ quemando demasiado para que las vacas puedan alimentarse. Tenemos alrededor de quinientas de ellas y cada dƭa tienen mƔs hambre.


Whee in se acerca con una cesta llena de los calabacines mƔs grandes que he visto.


-¿A quién le estamos dando de comer al oso salvaje de Jiho?


Los ojos de Hye Jin se iluminan cuando la mira. Esas dos han estado juntas por mƔs de veinticinco aƱos y todavƭa tienen corazones en sus ojos cuando se ven.


-Jungkook estĆ” observando nuestro puesto de verduras.


Dice Hye Jin mientras toma los calabacines y los coloca en la mesa al lado de los rƔbanos.


-Oh, Āæverdad?


Whee in pregunta mientras toma un tomate y comienza a arrojÔrselo a sí misma mientras me mira. Estas dos trabajan para nosotros en el rancho. Se encargan de cultivar todas las frutas y verduras y venderlas a los lugareños. Son muy leales a nosotros los hermanos Jeon, pero son aún mÔs leales a sus productos.


-Puedes quedarte con ellos por ahora- le digo mientras me alejo lentamente de las dos mujeres. -Esperemos que llueva pronto.


Han pasado semanas sin una gota este verano y todo estÔ empezando a convertirse en polvo. La hierba es marrón y crujiente, y al no comer lo suficiente, los animales comienzan a ponerse irritables. Hemos estado complementando su dieta con alimentos comprados, pero también nos estamos quedando sin eso y hay escasez en todo Texas.


Mis ojos se entrecierran en San cuando viene cabalgando sobre la colina amarilla en la distancia. Espero que tenga buenas noticias. San es mi hermano, a pesar de que no compartimos la misma sangre. Fuimos mejores amigos cuando Ʃramos niƱos y cuando su padre tuvo un accidente de tractor cuando San tenƭa solo catorce aƱos, mis padres lo acogieron y desde entonces ha sido hermano de nosotros tres, chicos Jeon.


El polvo explota debajo de los cascos de su caballo mientras galopa por el pasto abierto. San no tiene camisa mientras agarra las riendas y rebota en su enorme semental marrón llamado lucky, con su sombrero de vaquero pegado a su frente. El chico nunca se lo quita.


Echo un vistazo por encima del hombro y veo a whee in y Hye Jin mirƔndolo mientras corta el campo seco y polvoriento.


-¿Qué estÔn mirando ustedes dos?


Les pregunto con una sonrisa.


—Es un hombre hermoso.– dice whee in mientras observa a San acercarse.—TambiĆ©n disfruto mirando hermosas flores. Pero eso no significa que quiera tener sexo con ellas .


—Bastante justo.


Le digo con una sonrisa. Empiezo a correr por el campo para encontrarme con Ʃl. El sofocante sol de verano estƔ en plena vigencia hoy sin nubes a la vista. San tira de las riendas y se detiene frente a mƭ. Acaricio la cabeza de su caballo y mi mano sale manchada de sudor.


—¿Cualquier cosa?– Pregunto, aferrĆ”ndome al Ćŗltimo poquito de esperanza dentro de mĆ­. El sombrero de vaquero de San cae mientras sacude la cabeza.


—Todo estĆ” seco.


—¿Incluso el lado oeste junto al lago? –Sus grandes hombros se desploman.


—Incluso en el lago. No hay ningĆŗn lugar donde puedan pastar.


—Mierda –murmuro mientras miro a mi alrededor, preguntĆ”ndome quĆ© demonios hacer. —TendrĆ© que buscar alimento para estas vacas.


—¿Quieres que vaya? –San pregunta.


—No, quĆ©date aquĆ­. Puede que necesite cargar algunas bolsas en el asiento del pasajero del camión.


Mi oso pardo interno comienza a gruƱir y caminar enojado mientras me dirijo a la casa para prepararme para irme.


—Para...–le digo.


No necesito esta mierda ahora. Ɖl retumba con molestia mientras da vueltas dentro de mĆ­. Es la sensación mĆ”s irritante tener un oso pardo agitado dentro de ti. Es como si cada cĆ©lula de tu cuerpo estuviera nerviosa y no pudieras sacudirte. DespuĆ©s de un gruƱido de mi oso, me detengo y aprieto los puƱos. No estoy lidiando con esto ahora, le silbo.


—Tengo quinientas vacas hambrientas. ĀæMe entiendes?–No le importa una mierda las vacas hambrientas. Creo que matarĆ­a a cada una de ellas si eso significaba acercarse a su mate.


Eso es lo Ćŗnico en su mente. Siempre estĆ” en su mente. Y estĆ” empezando a volverme loco. Tengo treinta aƱos y aĆŗn no he olido a mi mate. Estoy empezando a preguntarme si estĆ” ahĆ­ afuera en algĆŗn lugar. Tengo mis dudas. Aunque, mi oso no tiene ninguna. Ɖl sabe que estĆ” ahĆ­ afuera esperando que lo descubramos y cree que es nuestro deber pasar cada segundo tratando desesperadamente de encontrarlo.


Admito que serĆ­a agradable estar finalmente con mi mate, pero no siempre puedo poner todo en espera para deambular sin rumbo por el planeta hasta que me encuentre con Ć©l. Puede que nunca suceda. Mi oso sabe exactamente lo que le harĆ” cuando lo encuentre. Ɖl quiere que reclame su cuerpo como nuestro y que marque su cuello para que nunca se le permita salir.


Ɖl comienza a retumbar enojado mientras yo continĆŗo dentro de la casa y agarro las llaves de mi camioneta. No sĆ© si alguna vez lo encontrarĆ©. No se ve bien. Mis tres hermanos, - Jiho, San y Taehyung, - son cambiaformas de osos y ninguno de nosotros ha encontrado a nuestro mate. Debe haber algo en el agua. O, en el caso de nuestro rancho de culo seco, la falta de agua.