VAQUERO AUDAZ🤠

Summary

Park Jimin sólo ha querido a un hombre desde que tenía quince años, pero él lo ha mantenido al alcance de su brazo. El tiempo ha pasado y jimin ya es todo un adulto ahora. Saga: C&V🤠 ○VAQUERO SOLITARIO ○VAQUERO ENAMORADO ○VAQUERO PROTECTOR ●VAQUERO AUDAZ

Status
Complete
Chapters
13
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

CAPĂŤTULO UNO

—Johnnie Walker. Puro —digo, apoyándome contra la barra, sin querer sentarme.


Estuve en una silla de montar todo el día cabalgando a lo largo de las líneas de la cerca después de la fuerte tormenta que tuvimos, y sentarme es lo último que quiero hacer ahora mismo. De hecho, lo único que quiero hacer es tomar whisky hasta que mi cuerpo me haga sentarme. Entonces puedo arrastrarme al hotel de al lado y estrellarme en un colchón que probablemente ha visto mejores días. Pero no me importa. Por una noche lejos de la granja Johnson, dormiría en una cama de clavos.


Joder, odio ese lugar. Un segundo creo que estoy consiguiendo lo que quiero, y el siguiente estoy en un infierno. Todo lo que siempre quise era ser capataz y tal vez tener mi propia granja un día. Puse el tener mi propia granja en segundo plano y me concentré en dirigir la granja Johnson para Cash McCallister, pero últimamente las cosas se han vuelto un infierno y estoy empezando a preguntarme si quizás es hora de avanzar.


Cash compró la tierra hace algunos años porque la granja corría a lo largo de la suya. Yo estuve a cargo de la misma desde que el viejo Johnson la poseía, pero al final se volvió demasiado para que su familia la pudiera manejar. La vendió a Cash, y seguí dirigiéndola para él. He estado al lado de Cash por tanto tiempo como puedo recordar. Me enseñó todo lo que sé sobre el trabajo de una granja, pero esto ya no funciona para mí.


Cuando Cash la compró, dejó que los dueños mantuvieran la casa con un pedazo de tierra a su alrededor, pero hace poco más de un año, la hija de Johnson, June, regresó a casa después de un amargo divorcio. Ella es la razón por la que la granja se ha vuelto tan insoportable últimamente. Me vuelve loco. Estoy esperando que un fin de semana lejos me dé tiempo para reiniciar. Alojarse en un hotel de mierda por unos días suena como el paraíso en este momento. Cualquier cosa para evitar las garras de June en mí. Sólo hay una persona a la que quiero tener clavándome sus uñas.


El rostro de Park Jimin aparece en mi mente, y quiero gemir. Todo ese cabello rojo del que nunca puedo apartar mis ojos, y esos grandes hoyuelos que toman sus mejillas llenas. Se ve tan malditamente dulce. Por mucho que lo intente, nunca permanece lejos de mis pensamientos. El camarero, Jimmy, deja mi vaso en la barra, sacándome de mi hechizo. Me ha traído lo único que me puede hacer olvidar al chico que no puedo tener. Ese pequeño petardo que se encuentra fuera de mi liga. Demasiado dulce para un hombre de mi edad. Demasiado bueno para estarlo pensando. Demasiado puro para todas las cosas que quiero hacerle. Pero ha sido así desde que entró en mi vida hace años, fácilmente captando mi atención. Nadie perdía a Jimin. Él encendía una noche sin luna solo sonriendo.


Recojo el vaso de whisky y lo tiro hacia atrás, sintiendo la quemadura del alcohol moverse a través de mí. Lo dejo caer de nuevo en la vieja barra de madera, rezando para hacer desaparecer la imagen de él. Aunque en el fondo no quiero que se vaya. Me detengo un segundo y luego decido ordenar otro trago cuando June se pone delante de mí. Genial. Aquí vamos.


—Hola, vaquero. Qué suerte verte por aquí. —Me guiña, inclinándosecontra la barra y parándose un poco demasiado cerca. Su perfume de lujo llena mis pulmones, haciendo que mi garganta queme más de lo que el whisky lo hizo. Ella siempre es así. Nunca entiendo lo que June hace. Esta noche va vestida con botas vaqueras y pantalones cortos tan cortos que no estoy seguro de que pueda llamarlos así. Ella juega la imagen de vaquera en la manera que se viste, pero nunca la he visto trabajar en la tierra un día en su vida. Es una vaquera de Beverly Hills, si existe siquiera tal cosa. June no parece que pudiera durar una hora haciendo trabajo real. Nunca tiene su recto cabello rubio platinado fuera de lugar y lleva su cara cubierta de demasiado maquillaje. June quiere jugar a fingir, y quiere que yo finja con ella, algo que no tengo ninguna intención de hacer.


—June —digo, dando un paso atrás, pero me sigue.


—Jungkook. —Pone los ojos en blanco, como si bromeara o estuviéramos jugando algún juego de coqueteo. Su mano viene a mi pecho—. ¿Aún no puedes llamarme JJ? Todos lo hacen.


Su falsa sonrisa ilumina su rostro. Sé que puede encenderla y apagarla en un instante. La vi hacerlo una y otra vez a sus propios padres. Ella fue la razón por la que perdieron su granja para empezar. Tuvieron que venderlapara limpiar tras su hija. June podría gastar dinero más rápido de lo que un perro podría lamer sus bolas.


—No soy todos —le digo, dando un paso atrás y dejando caer su mano. No quiero darle la idea equivocada. Creo que lo hice cuando regresó primero a casa para vivir con sus padres. Era un puto desastre, para ponerlo suavemente, y me sentí mal por ella una noche cuando me pilló en mi porche. Habló sobre cómo todo lo que quería hacer era encontrar un buen hombre y establecerse, tener algunos niños y todo eso.


Le dije que quería lo mismo. Porque lo hacía. Después de pasar años con Cash y su esposa, Clare, supe que quería lo que tenían. Una familia era algo que realmente nunca tuve. Todo lo que tuve fue un padre borracho, y lo único que sentí por él fue alivio cuando murió. Yo tenía dieciocho años en ese momento, y me sentía agradecido de no tener que preocuparme más por él. Era jodido, pero años de limpieza tras él lo convirtieron en una bendición cuando falleció. Ninguno de los dos tenía que ser miserable más.


June lo tomó para decir que era algo que podríamos tener juntos, y he estado tratando de hacerle ver que no quise decir que quisiera formar una familia con ella. Pero June siempre ha conseguido lo que quiere desde que era una niña, así que no puede entender cuando la gente le dice que no. Ella puede sacudir esas lágrimas y pucheros una y otra vez, pero no hace nada para mí.


Miro alrededor de la barra, viendo a muchos hombres observando a June. No sé por qué tiene sus ojos puestos en mí. No veo por qué no intenta en otro lugar.


—No, definitivamente no eres todos —dice con una voz ronca, y me pregunto si eso realmente funciona para ella. Tal vez lo haga, con la forma en que los hombres que nos rodean siguen mirándola.


Cuando empiezo a tirar de mis ojos de nuevo a June, me congelo cuando veo a Jimin de pie delante de mí. Su mano descansa en su cadera y sus brillantes ojos azules se estrechan en mí. Esos hoyuelos que amo se han ido hace tiempo. Luce enojada. Normalmente es toda sonrisas cuando me ve. Incluso coquetea conmigo en ocasiones. Trato de evitarlo, porque a diferencia de June, jodidamente amo cuando Jimin me presta atención. Lo anhelo, y es algo que no me debería gustar. Es demasiado joven para mí. Me lo repito cada noche cuando me acuesto en la cama y me acaricio al pensar en él.


Mi favorito, el que me ha estado matando recientemente, es lo que pasaría con esos hoyuelos cuando esté de rodillas delante de mí, mi polla en su boca mientras me chupa por su garganta. ¿Desaparecerían, o los vislumbraría a medida que hacia su camino de arriba abajo por mi polla? Joder. Trato de empujar el pensamiento de mi cabeza, sintiendo mi polla endurecerse. Ni siquiera debería estar. Pensé que estaría a salvo en un bar, pero aquí está, de pie delante de mí. Luciendo más enojado que un gato con su cola en llamas.


—Eres demasiado joven para estar aquí, Jimin —le digo, mirándolo. Jesús, es hermoso. Solo quiero extenderme y tocarlo. Pasar mi mano por su piel cremosa. Ver si es tan suave como siempre he pensado que sería con todas esas curvas. Está construido para un hombre. El tipo de hombre que quieres al volver a casa cada noche. Para ver de pie en tu cocina, descalzo y redondo con tu hijo. Sin una mancha de maquillaje en su rostro, y su cabello salvaje de perseguir a tus hijos todo el día. Me duele el pecho cuánto quiero que esa imagen se haga realidad.


—Supongo que será mejor que te alejes de esta puta y me sigas. Asegurarte de que estoy a salvo mientras estoy aquí. —Guiña antes de girarse y dejarme de pie allí. No debería seguirlo, pero tiene razón. Hay demasiadas pollas oscilantes en este lugar para dejarlo vagar por su cuenta. Sólo lo observaré. Asegurarme de que llegue a casa bien.


June intenta agarrarme mientras sigo a Jimin, pero la ignoro. Sigo caminando, viendo el culo exuberante de Jimin en sus ajustados jeans todo el camino de regreso a su asiento. Lo veo sentarse con un chico de cabello oscuro, y me siento al otro lado de él.


—Supongo que lo manejaste —dice lel chico, mirándome.


—Nadie jode con lo que es mío —dice Jimin.


Agarro el lado de la barra ante sus palabras, luchando para evitar tocarlo. Jimin siempre ha hecho comentarios así en broma a lo largo de los años. Solía pensar que era sólo un enamoramiento que tenía sobre mí, algo que superaría. De ninguna manera un chico como él querría estar atado con alguien diez años mayor que él. Alguien que ni siquiera tenía un nombre por aquí. Su familia es bien conocida. Todo el mundo conoce a la familia Park. Si sigue tirándome esa mierda, puede que no le guste lo que consiga. Él piensa que es lindo y divertido, pero un hombre sólo puede tomar tanto. Y con el infierno que he estado soportando últimamente, me encantaría perderme en jimin y olvidarme de todo lo demás.


Jimin coge un vaso y empieza a beber. Debería detenerlo, pero nada realmente detiene a jimin. Hace exactamente lo que quiere. Siempre me ha gustado eso de él. No sólo hace lo que quiere, sino que no espera que se lo entreguen. Trabaja por ello. Va como un toro salvaje, nunca realmente seguro de lo que podría hacer. Renunciaría a todo por solo un pequeño paseo. Sé que podría estar con él si dejo que suceda, pero sé que me arruinaría. Diablos, hay una parte de mí que ya ha arruinado. Nunca querría nadie más que a él.


Lo veo beber y reír con su amigo. Lentamente acercándome a él. No me gusta que los hombres comiencen a mirarlo. Él se ve feliz, y se lo está pasando bien. Quiero verlo y perderme en esto. Podría emborracharme de él. La idea de otro whisky ha desaparecido hace mucho tiempo. Esto es todo lo que necesito.Los das se ponen de pie para ir a bailar, y estoy en mis pies. Pero antes de que pueda cortarles el paso, Jack, el hermano de Jimin, se halla ahí golpeando a un hombre que trató de agarrar al pelinegro. Cuando se da la vuelta, sus ojos van hacia él.


—Santa mierda. Nunca he visto a Jack perder su temperamento antes. —Jimin dice exactamente lo que yo pensaba. Jack siempre es relajado y tranquilo—. Está tan amarrado.


SĂ© que jimin se refiere al pelinegro con el que ha estado riendo y bebiendo toda la noche. Creo que tiene razĂłn.


—Jimmy. Vamos a hablar después sobre ti sirviéndoles —grita Jack.


Eso era algo que planeaba hacer una vez que el bar se vaciara. No quería pensar en Jimin entrando aquí otra vez y no tenerme para vigilarlo. Sé que la gente de los pueblos pequeños tiende a hacer lo que quiere, pero me iba a asegurar de que Jimmy no le sirviera.


—Voy a llevar a Jimin a casa, Jack. Asegurarme de que llegue a salvo —le digo, viendo que ya tiene sus manos llenas. Además, quiero asegurarme de que llegue a casa. Él no se quedará aquí.


—Gracias, Jk. Lo agradecería —me dice Jack. Jimin cruza sus brazos, y me pregunto si va a luchar conmigo en esto—. ¿Seguro que no queda demasiado lejos de tu camino?


—No, está bien. Cualquier cosa para conseguir un descanso de la granja Johnson. Sabes cómo es June. —Ruedo los ojos, y Jimin frunce los labios ante la mención de June. Extiendo la mano, agarrando el brazo de Jimin y sintiendo su cálida y suave piel bajo mis dedos. No puedo dejar de preguntarme cómo voy a llevarlo a casa sin tocarlo.