Mucho trabajo
Eran mas de las 1 del medio día y ahí estaba Edward sentado en su escritorio, con una pila de papeles en frente.
—Edward—. Grito liam, beta de edward.— llevó rato llamándote.
Edward frunció el ceño, mirando todo los papeles que tenía que firmar y ordenar.
—Solo vete liam—. Un potente y cansado voz, resonó en la oficina.
—En este momento no te habló como tu beta, si no como tu amigo—.Dijo liam con preocupación.—tienes que almorzar, aunque sea un conejo del bosque.
—No lo necesito—. Gruño Edward—tengo mucho trabajo, solo vete.
—Pero—. Intentó protestar liam.
—Como tu alfa te lo ordenó—. Dijo Edward.
Liam salió del cuarto, sin mas opciones que obedecer a su alfa.
Por otro lado en la oficina, Edward se veía muy cansado, con bolsas debajo de los ojos y con 3 tazas de cafe vacíos a su lado.
Llevaba días sin dormir, pero por más que quisiera no podía por el simple hecho de no tener una luna. Al no tener una luna, su manada era vulnerables a los ataques de pícaros, por lo que el siempre tenía que estar alerto.
Ya con 248 años Edward estaba por convertirse en un monstruo, ya que no tenía una luna que equilibrará su poder y eso lo estaba volviendo loco, debia encontrarlo pronto.
Para encontrar a su luna organizó varias fiestas y no tuvo éxito en ninguno pero tenia esperanza de que en la fiesta que habría en 2 dias tuviera suerte.
Edward se recargó en la silla dando un suspiro.
—Diosa luna, no me abandones asi—.Dijo Edward mientras cerraba los ojos por el cansancio.