ÚNICO.
Su respiración se encontraba agitada. Estaba temblando de los nervios mientras avanzaba por la calle desolada donde solo se escuchaban sus pisadas. ¿Solo las suyas?
Giró la cabeza al oír un ruido detrás suyo, no había nadie. Aceleró el paso, alejándose del único farol que había en aquella calle.
Otro ruido lo hizo tensarse, eran pasos. No se detuvo a ver quién era, solo comenzó a correr, con el corazón bombeándole al cien, las pisadas acercándose.
Chilló cuando fue tomado por la cintura atraído hacia un cuerpo caliente, que lo empotró contra la pared. El rostro frente a él estaba cubierto, solo podía ver sus ojos caramelo, había disfrute en ellos.
“N-no..” Una mano en su cuello le impedía gritar, tenía las lagrimas saltadas del susto.
Una pañoleta se colocó en su nariz, obligándolo a inhalar desde ahí. Sus ojos se comenzaron a sentir pesado al pasar los segundos, el hombre frente a él se fue haciendo borroso, hasta que su cuerpo cayó sobre el otro, desvanecido.
El cuerpo de Jungkook fue arrastrado hasta un auto cerca de un callejón. El hombre castaño lo subió a los asientos traseros e inició la marcha hasta su hogar.
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Cuando terminó de esposar las manos del pelinegro a la cama, se alejó de la misma y miró su cuerpo semi desnudo y desmayado sobre sus sabanas.
Suspiró excitado, pasando una mano por su pantalón, ya sentía su erección apretarse incómodamente en su entrepierna. El aroma que desprendía su cuerpo lo estaba volviendo loco.
Estaba por sacársela, para tocarse mirando las lindas curvas del pelinegro hasta que el timbre de su departamento sonó y lo hizo gruñir, ¿Quién molestaba a esa hora de la noche? Eran casi las 11 pm.
Con pasos pesados caminó hasta la puerta y abrió solo un poco, asomando el rostro, no quería que se mirara el interior de su casa.
“Oh, hola, Tae.”
El rubio frente a él le sonrió, traía una bolsa con víveres en uno de sus brazos.
“Hola, Jimin. “ Le sonrió de vuelta, lo mejor que pudo articular.
“Vine a recordarte la cena de mañana, espero que no lo hayas olvidado. “
Mierda, era verdad. Tenía que lavar ropa para verse presentable. Le volvió a sonreír al omega, con un asentimiento de cabeza.
“No lo olvidé, ahí estaré. ¿Paso a tu departamento a recogerte?”
El rubio Omega se sonrojó, emocionado por la cita. “Sí, por favor. ¿Vamos en tu auto?” Quiso saber.
“Claro, Mimi.”
“Bien, te veo mañana, Tae.”
“Descansa. “
Cuando cerró la puerta borró la sonrisa de su rosto. Puso todos los seguros, todo bajo llave.
Había escuchado un sollozo cuando estaba hablando con Jimin en la puerta, caminó hasta la habitación de donde provenían.
Cuando entró encontró un lindo y sonrojado pelinegro en la cama, con sus manos esposadas y sus mejillas bañadas en lágrimas.
“Despertaste.”
Jungkook se erizó al oír su ronca voz, se removió, lloroso y con rostro confundido.
“S-suéltame. ¿Qué hago aquí? ¿Qué quieres hacerme?” Sacudió su cuerpo sobre la cama, llorando patéticamente. Estaba en ropa interior, siendo comido por la mirada de aquel alto alfa.
Mismo alfa que le puso una mano en el muslo, apretando su piel. “Estás aquí porque eres mío, Jungkook.”
Jeon mordió su labio, mirando la mano del castaño ir subiendo por su piel, erizandolo completamente. Se volvió a remover, buscando alejarse del tacto.
“Déjame ir, mierda.¿Qué carajo quieres? No me toques.”
Pateó la mano que amenazaba con volver a tocarle la pierna, gruñó molesto, las lágrimas cesando por el coraje.
“Estás aquí porque yo lo quiero así. Eres mío. Te haré mío como debe ser, Jungkook. Debes saber a quién perteneces.” Tomó sus piernas y las separó, haciendo al otro quejarse y removerse contra el colchón.
“E-eres un maldito, déjame ir. Suéltame, no me toques.” Las lágrimas se le saltaron cuando el alfa castaño le lamió la entrepierna, antes de arrancarle el bóxer, dejándolo totalmente expuesto, a merced suya.
Las feromonas en la habitación eran indicador del deseo y la excitación de su lobo, necesitaba más, quería tenerlo todo.
Y Taehyung quería tenerlo todo lloroso debajo suyo, pidiendo que pare.
Las marcas que habían comenzado a hacerse presente en sus muslos por la fuerza con la que el alfa le sostenía, tardarían días en irse.
“B-basta. Déjame.. “ El alfa sonrió, su cara enterrada en el culo del Omega, lamiendo de arriba abajo, era el paraíso. Olía delicioso. El lubricante del omega le hizo más fácil deslizar los dedos en el culo que antes estaba comiendo.
“Suéltame, suéltame.. ¡Basta!. “ Reclamó el Omega mientras el mayor de los dos, le follaba el culo con tres dedos, se podía escuchar el chapoteo que estos hacían al entrar y buscar el punto dulce en su interior.
Taehyung le gruñó en la cara, su lobo comenzando a tomar el control. No podía concentrarse por los gritos y lamentos del pelinegro. “Cállate, mierda.” Le gritó el Alfa, molesto. Mientras le soltaba una bofetada que lo atontó y le sacó un sollozo, junto con más lágrimas que mojaron sus mejillas.
“¿P-por qué me pegas?.” Chilló, el alfa no había dejado de martillar con sus dedos su bolita de nervios, provocando que crisque los dedos de sus pies.
“Quiero que te calles de una jodida vez, carajo.” Lo soltó únicamente para sacarse la poca ropa que llevaba encima, debajo del pantalón de chándal no llevaba ropa interior, y su camiseta voló por alguna parte de la habitación.
Con las piernas bien abiertas el calor del omega le recibió. Frotó su necesitado miembro contra la mojada y dilatada entrada del pelinegro. Gimió por el contacto. Sus labios se cerraron sobre uno de los pezones erectos del chico bajo su cuerpo, jaloneo y mordió los mismos, robando gritos desesperados y ligeros sollozos de su dulce garganta.
Jungkook se removió, sus manos estaban sobre su cabeza, no podía moverlas. Su torso se giraba buscando sacarse de encima al otro, sin embargo el peso era mayor, no podía comparar su fuerza contra la de un alfa molesto y excitado.
Lloró mirando al techo, sintiendo cómo se molía el duro y grande miembro del alfa contra su entrepierna.
“Sabes tan bien, me encantas.” Le mordió el otro pezón, mirando las galaxias húmedas en sus ojos. Taehyung estaba enamorado de esos ojos y esos labios carnosos.
Rápidamente los tomó en un beso, que, aunque el otro se negaba a darle, él obtuvo. Penetrando su boca con la lengua, dejándole sentir todo su sabor.
“Eres mío. Mío, ¿entiendes eso?.” La sonrisa plasmada en su boca hizo a jungkook temblar debajo de su cuerpo, con un escalofrío subiendo por su espina dorsal, cuando lo sintió hacerse espacio en su interior al penetrarlo de una sola y brusca arremetida.
Se le saltaron las lágrimas. Era grande y largo. Golpeaba en los lugares correctos para hacer delirar a cualquier Omega.
Le sostuvo por la garganta y las caderas mientras le follaba con ahínco, solo escuchando el chapoteo de sus cuerpos y los quejidos del más jóven. Éste lloraba y se retorcía abajo suyo, echando la cabeza atrás mientras gruesas lágrimas bajaban por sus mejillas sonrojadas, su boca abierta en una O y algo de saliva escurriendo por la comisura de su boca.
“Eres una puta.”Le tocó la mejilla con una mano, acariciando la tersa piel, sin detener sus caderas. Apretaban tan bien, gruñó de gusto. “Eres mi puta. ¿Quién más te va follar así de bien?, ¿eh?” Le preguntó, antes de un grueso gemido cuando lo sintió tensarse, por ende, apretarlo en su interior.
Jungkook le miró con los ojos entrecerrados, un gemido largo y agudo escapando de su garganta. Sin responder.
“Te estoy preguntando algo, mierda.” Le golpeó nuevamente con una bofetada, provocando que giré el rostro por la fuerza, dejando su cachete rojizo. Chilló, mirando su propio abdomen, donde ahora estaba manchado de su corrida, y un poco más abajo, podía visualizar el pene del alfa penetrándole duro.
“Y-yo.” Se ahogó con su propia saliva, lloroso y tembloroso recibió el beso que el mayor le estaba dando, haciéndole gemir en su boca.
“Eres mío, quiero que repitas eso.” Le ordenó, apretándole la garganta, cortando su respiración levemente.
“S-suéltame.”
“Repite.”
“N-no.. “
Le levantó una pierna, colocando la misma sobre su hombro para comenzar a follarlo mejor, más duro, más rápido. El Omega chilló. Estaba llegando tan profundo, casi podía tocar las estrellas.
Estaba duro contra su abdomen nuevamente, se sentía tan cerca. Si tan solo pudiera usar las manos..
“Dilo.” Le gritó en el rostro, con una mueca furiosa, apretando sus mejillas, dejando su rostro marcado con sus dedos. “Dilo, puta mierda.”
Jungkook gimiteó sollozando, sus ojos clavados en los contrarios mientras éste le gritaba y le follaba con furia, maltratando su interior.
“Soy t-tuyo.” Soltó finalmente, con la respiración atascada por la dureza de las embestidas que recibía su cuerpo.
El otro le nalgueó, satisfecho, soltando feromonas para el Omega. Sus caderas no cesaron el movimiento, podía sentir su orgasmo acercarse así que tiró del cabello negro del menor y lo obligó a ladear el rostro, dejando expuesto su cuello. Todo a su merced.
“Así es, eres mío. Mío.” Lamió de arriba abajo el lugar de su punto de unión, sus colmillos picando. “Eres todo mío. Eres mi omega, jungkook. Que no se te olvide.”
Al sentir el nudo comenzar a crecer, clavó sus colmillos rompiendo la piel y marcando bestialmente al Omega, manchando así sus labios de carmín.
El menor lloriqueó, su lobo extasiado por ser marcado, mientras la semilla del alfa se derramaba en su interior, bañando sus paredes y obligándolo a ronronear. Nuevamente su vientre manchado de su propia corrida.
Pasados unos minutos, solo se podía escuchar sus respiraciones agitadas y el húmedo sonido de la lengua del alfa sobre su cuello marcado, curando la herida.
“Bam.”
“Ya no estamos follando.”
“Me estás enterrando tu codo.”
“Lo siento, mi amor.”
Con cuidado, se levantó de encima del omega, sus intimidades aún estaban unidas y seguirían así hasta que nudo bajase. Le miró con una sonrisa, acariciando sus mejillas maltratadas y le besó los labios con dulzura.
“Ya quítamelas.” Ordenó el Omega, a lo que el castaño inmediatamente obedeció, quitándole las esposas y besando sus manitos. Le tomó de las caderas e hizo que las posiciones se invirtieran para que el menor pudiera descansar, sin lastimarse con el nudo. “¿Se ve bonita?.” Preguntó el pelinegro con sus ojos brillosos por las lágrimas antes derramadas.
“Sí, mi amor. Muy bonita. Siempre se ve bonita.” Halagó el alfa, besándole los labios, haciendo al otro suspirar.
“En una semana estará curada de nuevo, la abrirás nuevamente para mi celo.”
“Claro que sí, cielo. Todo lo que tú quieras. “Le acarició la cintura, cariñoso.
“Quiero comer pollo frito.”
“Lo que tú quieras, llamaré al local de donde te gusta cuando el nudo baje. Lo que desees, mi amor.” Le picoteó los labios. El Omega sonrió satisfecho.
“Realmente me dormí de camino aquí.”
“Lo sé, estabas roncando. “ Se rió el alfa, bajito.
“Tuve un día muy pesado en el trabajo. Qué suerte que fuiste a recogerme hoy.” Puchereó el menor.
“Oh, mi bebé.” Le besó nuevamente, un poco más profundo que antes. Amaba profundamente al Omega.
“Mimi estaba la puerta, ¿cierto?.”
“Sí, vino a preguntar sobre la cena de mañana. Está muy emocionado. “ Le dijo el castaño, mirando a su Omega con adoración.
“Lo creo. Desde que conoció a Yoongi no dejó de insistir para que se lo presentes.” El menor se rió, el otro Omega era tierno enamorado del amigo de su alfa.
“Me alegra que planearas esa cita doble. El restaurante que elegiste está perfecto para que se conozcan, así podemos estar juntitos mientras ellos coquetean.”
“Lo sé, soy el mejor.”
“Sí, mi cielo. Mi omega bonito.”
“Ya quiero comer. Me duele todo.” Puchereó el Omega.
“Tu lobo me pedía más fuerte por medio del lazo, cúlpalo a él.” Se excusó Taehyung.
“Lo sé, bobo.”
“Te amo, Jungkookie.”
El menor se rió, acariciando la mejilla de su alfa.
“Te amo mil veces más, Taehyungie.”
FIN.
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OS cortito, no sé de donde lo saqué realmente, no me funen, solo es ficción, ésta pareja tk tiene gustos íntimos raros ok?
Si alguien adivina qué es "BAM" les doy extra 🫶
Sin correguir, me avisan si tiene faltas de ortografía