Engaños y Falsedades

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Summary

"Él es un experto en urdir engaños, ella una novata en descubrir sus falsedades." Ivette jamás imaginó que aquel encuentro casual con el rubio en el autobús cambiaría su vida para siempre. La química entre ambos fue instantánea, pero lo que ella creía un vínculo sincero, no era más que el inicio de un juego de manipulación. Pronto descubriría que en la amistad, al igual que en el amor, no todo es lo que parece.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

⋆。˚-ˋˏ 𝙲𝚊𝚙𝚒𝚝𝚞𝚕𝚘 𝟷 ˎˊ-✧

Ivette

Me despierto sobresaltada al escuchar el ruidoso sonido de mi alarma, lentamente abro los ojos y el techo blanco de mi habitación es lo primero que veo. Con un gruñido, estiro el brazo para apagar el irritante despertador, reviso la hora en mi celular, son las 6 de la mañana, hora de prepararme para ir a la universidad.

Me incorporo en la cama y me quedo sentada unos minutos, frotando mis ojos y bostezando, no hay necesidad de verme en el espejo para saber que tengo mi cabello alborotado.

Suspiro.

No tengo muchas ganas de empezar el día, solo quiero seguir durmiendo por lo que resta del día. Me siento agotada física y mentalmente, y todo gracias a la semana agotadora llena de parciales, entrega de trabajos y argumentación de mi proyecto.

No tengo tiempo que perder, debo llegar temprano a mi clase de Cálculo que empieza a las 8 am. Es una asignatura difícil, mi peor pesadilla, y no puedo darme el lujo de faltar o llegar tarde. Aparto las sábanas y me pongo de pie, el frío del piso me provoca un escalofrío que termina de despertarme, voy directo al baño para darme una ducha rápida antes de vestirme.

Luego de secar mi cabello y aplicar un poco de maquillaje, bajo a la cocina, no hay nadie ya qué mis padres están en un viaje de negocios y el personal domestico hoy está de descanso. De rapidez me preparo un café bien cargado y unas tostadas, desayuno en silencio mientras reviso mi celular. No tengo ganas de socializar tan temprano.

Media hora después ya estoy lista, tomo mi bolso y salgo apresurada a la parada de autobuses más cercana, para mi mala suerte, cuando alcanzo a llegar a la parada el autobús que me lleva directo a la universidad arranca sin darme tiempo de nada.

Me recrimino por ser tan lenta haciendo mis cosas, si hubiese llegado unos minutos antes ya estaría llegando a la universidad, tengo dos opciones, o tomo un taxi para no llegar tarde o voy caminando en lo que pasa otro autobús que me lleve directamente a la universidad. No puedo darme el lujo de llegar tarde, así qué, me decido por la primera opción.

Maldigo en voz baja, miro la hora en mi celular y son las 8.05 am. Camino apresurada hasta la avenida principal para tomar un taxi.

Llevamos unos pocos minutos de trayecto cuando el taxi se apaga por falta de combustible.

¡Genial, lo que me faltaba!

Le agradezco al taxista y le pago la mitad del viaje, corro hasta una parada de autobús cuando veo pasar uno. Logro llegar a tiempo, saco mi tarjeta y subo al autobús ubicándome en el único asiento libre que queda. En poco tiempo el autobús se llena de personas, haciendo que el aire no se sienta. Ignoro la oleada de calor cuando de la nada calienta el sol, saco mi libro de texto para repasar la lección del día. No me toma mucho tiempo concentrarme en la lectura, tanto así, que no noto cuando un chico toma asiento a mi lado.

—Disculpa— dice mi compañero de asiento con un marcado acento extranjero —¿Me permites ver la portada de ese libro?, creo que es el mismo que necesito para mi próxima clase

No puedo evitar mirarlo confundida, asiento y le muestro la portada del libro.

—Sí, es el mismo— confirma el joven —Perdón por interrumpir tu lectura, soy nuevo en la universidad y estoy tratando de comprar todos los libros correctos— explica sin dejar de mirarme, cosa que me intimida un poco —Por cierto, soy Elijah

—Ivette— respondo sonriéndole de forma amigable al tiempo que el autobús se detiene en la parada de la universidad.

Ambos bajamos al mismo tiempo y seguimos conversando al tiempo que caminamos hacia uno de los edificios de ingeniería, me sorprendo al descubrir que estudiamos la misma carrera y que incluso compartimos una clase hoy.

En ese momento nadie podía siquiera imaginar que ese breve intercambio daría inicio a una gran historia envuelta en secretos, engaños y grandes consecuencias.