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Witch of CHAOS

Summary

La Bruja del Caos no nace, es forjada, su poder aparecerá al quitarle lo que más ama

Status
Ongoing
Chapters
32
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

1

James Potter es un mago de buena familia al ser el único heredero era muy mimado, en sus años de juventud fue un presumido, arrogante, un típico todas mías, había chica que se le resistiera a excepción de Lily Evans una chica hija de muggles, como muchos la conocen la mejor bruja de su generación.

Lily era una bruja sencilla con un gran corazón, muy amable pero también muy letal si era molestada, al ser una nacida de muggles recibió múltiples burlas e insultos por su estatus de sangre, por lo que aprendió a defenderse tanto con magia como de manera muggle.

Ella tenia algo claro, odiaba a los matones, las personas abusivas, y eso significaba James Potter y su trío de amigos para ella, esos chicos se encargaban de hacer bromas fuera de lugar sin importarles la integridad física de los demás.

James desde su primer año estuvo rogándole por una cita—No saldré contigo hasta que madures—le dijo la ultima vez en su sexto año, desde ese entonces James dejo de insistirle, por lo que pudo respirar un poco. Pero la verdad es que el se había tomado ese reto personal, James dejó atrás las bromas, el molestar a los demás, incluso comenzó a disculparse con los que habían sido afectados por sus tonterías, Lily noto aquel gran cambio, así que a finales de año le aceptó una cita.

Sus amigos Remus, Sirius, Peter, Alice, Dorcas y Marlene eran los más felices por ellos, las chicas siempre supieron que Lily estaba enamorada de James pero no lo quiso admitir por el simple hecho de que el chico era una persona muy inmadura además que seguía a Dumbledore sin cuestionar, cosa que no le agradaba mucho a Lily.

Lamentablemente la gran burbuja de privilegios de James se vio apagada cuando su padre falleció por viruela de Dragón, y su madre estuvo muy enferma por la misma razón, Lily no se separo de su lado, ella era su ancla.

Dorea Potter la madre de James era una mujer muy hermosa, una pelirroja con ojos grises y un rostro perfilado, a pesar de ser una mujer mayor era muy bella, James siempre la admiro, su madre era fuerte, astuta y valiente.

A lo largo de su vida Dorea obtuvo muchos enemigos aliándose con personas que estuvieron en un bando diferente de la guerra, su amado esposo le aconsejó alejarse de esas personas por su familia y lo hizo aunque no fuera lo correcto.

— Mi pequeño Jeimi, quiero que sepas que te amo más que a nada— dijo la señora Potter, James se aguantaba las lágrimas no quería que su madre lo viera débil.

— Madre, por favor— susurro— te amo madre— la señora Potter sonrió y de su bolsillo sacó un collar, ciertamente estaba encantado, se sentía la magia..

— Si alguna vez llegas a una hija, quisiera que tuviera algo mío— añadió la anciana. Una amiga suya había visto el futuro, una niña de cabello rojizo estaría enorgulleciendo al apellido Potter, una niña que bien podría ser destrucción o la salvación de aquel mundo

A james eso se le hizo extraño pues era del conocimiento público que los Potter tenían una maldición, solo tenían hijos varones con el cabello desordenado, pero nunca mujeres

— Madre, los Potter solo tiene un hijo— recordó mirando a su madre con pena, mientras sostenía el collar entre manos, era una hermosa piedra esmeralda la favorita de su madre.

Esa misma tarde Dorea pidió hablar con Lily, la pelirroja estaba nerviosa de lo tendría su suegra por decirle, la mujer en la camilla la miro con tanto amor—Mi pequeña flor—saludo palmeando un lado para que tomara asiento

—Mamá Dorea— Ese era él apodo que todos los amigos de James le decían a la mujer, pues actuaba como madre de cada uno

— No estaré en tu boda como prometí— sus ojos se llenaron de lagrimas—Se que eres una gran mujer, serás una gran madre, que guiaras a mi hijo por el buen camino—

— James esta en el buen camino, no se preocupe por eso— aclaro Lily dándole una sonrisa.

Dorea la miro con tristeza— El buen camino no es siempre el que creen, hazme un favor

— El que sea—

—No confíen en Albus Dumbledore, él se encarga de corromper a los jóvenes— Dorea había tenido un gran amigo, su mejor amigo quien fue manipulado y corrompido por el mismo Albus para hacerlo un completo monstruo. — En mi habitación detrás de la pintura de mi familia, hay un escondite dónde esta mi libro de rituales, quiero que lo obtengas, les será útil en un futuro—

—No puedo irrumpir en su habitación— negó preocupada—

— Lo harás si quieres proteger a esos niños— reprendió con firmeza señalando su mientre, Lily quedo completamente en shock, pues ni ella misma sabia que estaba embarazada—Hay algo que debes saber sobre esa bebé— Lily la escucho con atención sintiendo una pizca de preocupación

Esa noche la señora Potter había fallecido por viruela de Dragón, James quedó devastado, su mayor apoyo fueron sus amigos y su novia.

Dorea había dejado un gran regalo a su hijo, una pequeña, el collar contenía protección, poder, siempre estar presente si esa pequeña la necesitaba

¿Cómo pudo anticiparse a los hechos?

Fácil, en sus años de colegió la matriarca Potter había conocido a dos maravillosos chicos.

Tom Riddle y Abranxas Malfoy sus compañeros de aventuras, él famoso trio de plata como todos les apodaban. En su penúltimo año Tom había descubrieron la cámara de los secretos, fue fantástico entrar a los aposentos de Salazar Slytherin.

Pero lo más asombroso fue conocer la historia de la amada de Salazar, la gran bruja Dalila. A sus dos amigos no les importaba la amante de Slytherin, pero Dorea siendo una romántica empedernida escuchó con atención al mago que hablaba de su amada con tanta pasión.

Dalila LeFay era su nombre, hija de Morgana LeFay y Harrison Peverell, la primera bruja en despertar la magia de CaOs, la más poderosa de todo un siglo.

Fue muy caótica, ya que destruyó dos ciudades enteras solo por los diarios de su madre, en los cuales contenía todos los secretos de aquella magia, para desgracia de Dalila no supo tener el control de su poder, no pudo adueñarse del mundo mágico como lo había planeado, pues fue asesinada por muggles en Salem al ser señalada como bruja.



Lily y James habían contraído matrimonio poco después de que se enterara que estaba embarazada, pero para su mala suerte una guerra mágica estaba a la vuelta de la esquina.

30 de julio a las 12:30 am.

Lily Evans había entrado en labor de parto, la mujer no dejaba de maldecir a James por haberla embarazado y por si fuera poco el mago siempre se quejaba de que su agarre era muy fuerte.

Todos estaban en san Mungo esperando la llegada de aquel heredero de los Potter, Sirius parecía más ansioso que James y Lily mientras Remus trataba de tranquilizarlos, Peter y Marlene tuvieron misiones de la orden por lo que no pudieron asistir

El 31 de Julio a la 1:15 am

Había nacido un hermoso niño, Lily sonrió con alegría a su bebé, mientras James parecía querer echarse a llorar, lo sostuvo en sus manos mientras lo miraba con admiración, Lily sabia que James seria una gran padre.

Remus y Sirius habían entrado a la sala del hospital para conocer al nuevo heredero de los Potter, este ultimo llevaba consigo una cámara de video muggle documentando todo a su paso.

— ¡Es tan chiquito!— dijo sirius sorprendido mientras tocaba su nariz, Remus le dio un manotazo.

James soltó una risa y asintió.— Es tan hermoso— susurro con una sonrisa.

— ¿Cómo se llamará?— Remus pregunto a Lily quien veía a Sirius y James admirar al bebé

— Harry James Potter— afirmó la pelirroja con una sonrisa.

— Un mini James— chillo Sirius dando saltos de emoción

— Es tan bonito el nombre— dijo Remus cuando Lily sintió otro dolor en el vientre preocupando a los presentes.

— ¿Peli estás bien?— Sirius estaba preocupado mientras Remus salía por un medimago quien llegó enseguida, pasó su varita por encima de Lily y abrió los ojos sorprendidos.

— Viene otro en camino— había informado el medimago mientras sacaba a los presentes.

Los Potter se miraron sorprendidos, ¿otro bebé? Entonces Lily recordó las palabras de su suegra fallecida

— ¿Otro?— pregunto James confundido los Potter solo tenía un hijo, además en las ecografías pasadas solo mostraba uno.

— Fantástico dos bebés en uno— comentó Remus tratando de aligerar el ambiente

— Otro bebé— murmuró James sin poder creérselo mientras cargaba a Harry.

— Esperemos que sea una niña, ¡si es niña yo me la quedo!— pidió Sirius alegremente

—No te dejaré quedarte con mis hijos— chilló Lily mientras el Black hacía un puchero murmurando "no es justo ustedes tendrán dos"

— Además, es imposible, los Potter solo tenemos hijos varones, ha sido así desde hace siglos— afirmó James aunque también rogaba por dentro que fuera una niña

Tres minutos después había nacido una pequeña niña, sin cejas y con una pequeña mata de color rojo en la cabeza, la criatura al abrir los ojos miró a James con esos enormes orbes color verdes, el corazón del mago se derritió, camino hacia su esposa quien sostenía a su bebé, él la tomo en brazos como si fuera lo más delicado del mundo mientras su lagrimas se acumulaban en sus ojos.— Eres el amor de mi vida, todo lo que tengo y todo lo que soy es tuyo para siempre—murmuro mirando a la bebé con tanta adoración mientras depositaba un beso en su frente, todos se percataron en el momento en que esa bebé se había robado el corazón de James.

En ese momento la enfermera entro con Harry ya cambiado, James lo tomo mientras veía a sus dos hijos con tanto amor— Voy a protegerlos siempre—

Sirius y Remus miraron con ternura a los bebés, los Potter se sentían completos, tenían su propia familia.

Y no menos importante la primera heredera mujer de los Potter desde hace un siglo había nacido, era como si se rompiera aquel ciclo karmico.

— ¿Te gustaría ser padrino de Harry, Remus?— preguntó Lily, el licántropo se sorprendió

— ¿Yo? Pero él, no lo se, mi condición— se excusó el lobo apenado y James negó despreocupado.

— No nos importa tu condición, lo sabes— ánimo James. Remus terminó aceptando.

Mientras Sirius cargaba a la bebé con mucho cuidado, el mago había caído rendido ante los pies de la pequeña— ¿Cómo se llamará?— Preguntó mientras la miraba con adoración

Lily quien cargaba a Harry miro a James.

— Heather Liliane— afirmo alegremente— pero queríamos que tú le pusieras un nombre— agregó el azabache.

Sirius se sorprendido— ¿Porque?—

— Porqué serás su padrino, pulgoso— respondió Lily divertida al ver la expresión de Black.

— Adhara es un nombre bonito— propuso ya que el siempre quiso tener una hija pero no podia.

— Heather Adhara Lilianne Potter— dijo James sonriente, tenía una gran familia y estaba feliz por ello.

Lastima que no duro mucho.

Dumbledore les había anunciado a los Potter que uno de sus hijos estaba involucrado en una profecía contra el señor oscuro arruinando cada pizca de felicidad.



Habían pasado unos meses desde el nacimiento de los mellizos, Heather era una bebé risueña, cariñosa y pelirroja, muchos decían que era la viva imagen de su madre Lily Evans, pero en realidad era muy parecida a su difunta abuela Dorea Potter con unos hermosos ojos verde esmeralda, en cambio Harry era callado, muy obediente y la viva imagen de su padre a excepción de los ojos verdes como los de su madre.

Lily amaba a su familia más que a nada en el mundo, cuando Dumbledore les informó sobre la profecía de sus mellizos, y que debería enviar a su hija lejos, Lily Evans exploro muchos tipos de magias, rituales y hechizos de protección para sus pequeños bebés, no le importaba si ella moría pero sus hijos nadie los tocaría.

Antes de que su suegra falleciera le obsequió unos libros de su familia a la cual pertenecía, al leerlo se maravillo por todo lo que la magia podía hacer, había salido de su zona de confort e hizo una pacto con una gran bruja muy antigua, todo por el bienestar de su pequeña.

Sin saber que desataría un caos en un futuro.

James potter por otra parte era excelente en runas antiguas, al ser descendiente de una de las familias de sangre pura más antiguas tenía conocimiento en todo tipo de mágica pero se inclinaba a la magia de luz o neutral, eso fue hasta que el señor oscuro quisiera ir tras sus hijos.

La fétida noche del 31 de octubre de 1981 la familia Potter la estaba pasando bien, Lily cambiaba a Harry para dormir mientras James jugaba con su pequeña Heather hasta que un fuerte ruido se hizo presente, la temperatura bajo, un escalofrió recorrió por su cuerpo

— ¡LILY,LILY ES ÉL! ESCÓNDETE CON LOS NIÑOS LO DETENDRÉ— grito James la pequeña sin saber lo que pasaba comenzó a llorar al ver a su padre tan preocupado.

— Mi pequeña cervatillo, mi princesa, recuerda que papá te ama, te ama mas que a nada, que daría todo por ti, cuida a Harry , cuídense entre ustedes— dijo James dándole un beso en la frente a su pequeña hija, su hija se aferró a él, mientras lily intentaban separarlos ella lloraba y pedía por su padre.

— ¡Papi¡¡Papi! ¡Quedar!— james miró a su hija con dolor, sabía que pelear contra Voldemort le costaría la vida, pasó su vista a su hermosa esposa, el pánico y la angustia se reflejaba en sus ojos

— Mi hermosa flor, gracias por darme dos maravillosos hijos, te amo, me has hecho muy feliz, pelearé por ustedes, escapen Lily— pidió entre lágrimas besando a su esposa

Lily lloraba al saber que eso sería una despedida, no podía permitir que su esposo muriera dejando solos a sus hijos — Te amo James Potter, siempre tenlo presente— se llevo a Heather en brazos a la misma habitación que Harry

Escuchó como la puerta se abría de golpe, sabía que Voldemort estaba en su hogar, ¡estaba furiosa! Habían revelado la ubicación, le había insistido a James en quedarse bajo las protecciones de la mansión Potter, pero él decidió seguir a Dumbledore , ahora todos estaban en riesgo.

Comenzó a recitar unas palabras en latín hacia sus hijos mientras trazaba en el suelo un pentagrama, agradecía a su suegra por aquel libro solo esperaba que todo funcionara, el plan era sencillo invocar a una de las brujas más poderosas para proteger a sus bebés y a su esposo.

Lily escuchaba cómo James peleaba contra el mago más temido, corto la palma de su mano haciendo a sus hijos beber un poco de su sangre mientras seguía murmurando aquellas palabras inaudibles, la magia arremolinaba al rededor de los menores con tanta fuerza y protección

"Avada kedavra "— ahogó un sollozo, su esposo no podía estar muerto. Lily no permitiría que su familia fuera destruida, que sus hijos vivieran solos, se sacrificaría por ellos, una vida por otra.

— Heather, Harry mami los ama, papi los ama, sean fuertes y valientes mis pequeños— les dio un beso en la frente a cada uno. Heather agarro el cabello de su madre, ambos ojos verdes se conectaron, su hija tenia lagrimas en ellos, de alguna forma sabia que algo estaba muy mal

— Amo mami— Lily sollozo aún más, le dolía saber que no los vería crecer, no podría estar con ellos.

— Yo también te amo mi amor— la puerta se abrió de repente sobresaltándola, la mujer estaba furiosa, ¿porque no podían dejarlos en paz?

— Apártate muchacha— la voz profunda hizo que se estremeciera, supo que estaba enfrente del señor tenebroso, su aspecto serpentino y sus ojos rubí inspeccionaron la habitación en busca de los bebés que serían su perdición

— ¡Por favor a mis hijos no!, ¡piedad! ¡¡ten piedad!!, mátame a mi pero a mis hijos no — En la vida había tenido que suplicar a nadie, pero por sus hijos claro que lo haría, sobre todo eso haría que se activara la protección para su familia.

— No seas tonta, hazte a un lado—gruño con fastidio

— ¡¡Piedad!!. ¡¡Ten piedad son niños!!— lloro , Voldemort frustrado apuntó su varita hacia Heather haciendo que su madre lloraba más, una luz verde salió de la varita del señor tenebroso, tomó el lugar de Heather antes de que impactará contra su pequeña, murmuró con una sonrisa "Invoco te matrem LeFay" un resplandor morado rodeó a ambos niños haciendo un escudo entre ellos, la maldición reboto haciendo que él mago se convirtiera en polvo dejando así a ambos niños con pequeñas cicatrices en las frentes.

Lily Potter había muerto para proteger a su familia, se había sacrificado para que sus hijos estuvieran a salvo, había invocado a una de las brujas más poderosas de los tiempos para terminar la misión de su difunta suegra, solo esperaba que todo saliera bien.

La pequeña Heather se levantó agarrándose entre los barrotes de la cuna, una mujer pelirroja se apreció envuelta en una luz morada, era misma Dalila LeFay quien sonrió a la niña, su pequeña descendiente, en un humo morado se encapsuló al collar esmeralda que colgaba del cuello de la menor de los Potter

— ¿Mami?— preguntó la pequeña con lágrimas en los ojos, él pequeño Harry no sabía lo que acababa de suceder jalo a su hermana y ambos lloraron abrazados hasta que alguien los encontró.


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Good Writing

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Compelling Plot

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Great Character

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Strong Dialog

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author

it was very good it took a long time to finish

2 years
1