Chapter 1
Una noche, mientras las luces de Nueva York parpadeaban como estrellas urbanas, me aventuré a entrar en una pequeña librería que siempre había pasado de largo durante el día. Las calles estaban envueltas en una penumbra intrigante, y el letrero tenue de la librería invitaba a la curiosidad.
Al traspasar la puerta, una campana sonó sutilmente, y la tenue luz de las lámparas iluminó estanterías llenas de historias dormidas. Tras apreciar un momento la estantería de libros, la vendedora, una mujer de cabellos de oro y una sonrisa cálida, notó mi expresión de asombro y se acercó amablemente.
-Hola, ¿primera vez aquí? ¿Necesitas algo?
Me quedé anonadado por sus ojos, cara, todo de ella. Era como si una actriz de Hollywood estuviera delante de mí.
-
Si -Contesté
-Buscas algo en particular?
-Si quiero un libro de un amor obsesivo.
-¿A qué romántico es usted? No lo tenía así. Deja que ahora busco algo en las estanterías.
-Una persona no es lo que simula ser físicamente, uno es por él lo que tiene interior.-Contesté
Mientras la encantadora chica se adentraba entre medio de las estanterías, yo la seguí, ya que no quería perderla un minuto de vista.
-No es necesario que me sigas-Dice en tono sarcástico
-Quiero y puedo.
-Aquí tienes tu libro."El Gran Gatsby" de F. Scott Fitzgerald. Un libro de un amor obsesivo que afecta la vida del protagonista. Tal cual me lo pediste.
Yo estaba intrigado, empecé hojear las sugerencias de la vendedora y me sumergió en un mundo de aventuras literarias. Con el tiempo, la vendedora se convirtió en mi guía literaria, recomendando historias que ampliaron mis horizontes y desataron mi amor por la lectura.
-Me encantó este libro. Lo leeré y te comentaré como estuvo.
-Perfecto. ¿Eso se significa que volverás?
-Por supuesto. Catherine
-Cómo sabes mi nombre?
-Tienes un cartel, es tu pulóver que lo dice
-Qué idiota. ¿Y el tuyo?
-Richard. Fue un placer conocerte. Me despertaste mi interés por la lectura que pensaba que ya había perdido.
-El placer es todo mío. Adiós.
-Adiós.
Tras cerrar la puerta de la librería que parece detenida en el tiempo por las calles de Nueva York, me encontraba feliz, ya que había conocido a una persona que creo que será muy importante en mi vida. Sin embargo, ese no fue el motivo por el que fui y no cumplí mi misión, seré una decepción para el jefe.