ENFERMAMENTE PERFECTA (12 CAPÍTULOS GRATIS)

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Summary

Mis personalidades y yo, venimos a contarles un poco de nuestras vidas enfermamente perfectas. Entre ellas, se narra un amor enfermizo y obsesivo que una de nosotras tiene por un afamado director de cine estadounidense.

Status
Complete
Chapters
12
Rating
5.0 4 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1 🌹

Hola..., Esto que les voy a contar es una locura fruto del amor que le tengo a un director de cine, a quien admiro y amo profundamente. Este amor surgió, primero, desde la admiración, luego desde la pasión y el deseo, hasta que se terminó convirtiendo en lo más letal; sí, estoy hablando del amor. Todavía recuerdo la primera vez que me animé a escribirle, ja, ja, ja, tenía unos nervios terribles, ¡dios mío! Ese día estaba tan hermoso que sentía que mis ojos se salían de su lugar. Cuando por fin me animé a escribirle, salí de mi Instagram, con la certeza de que jamás me iba a responder, ¿pero que creen que pasó? A los veinte minutos me sonó el celular y tenía una notificación de él, ¡no lo podía creer! Sí, era él, la persona que más admiraba y por la cual estaba completamente loca de amor; me había respondido el mensaje. “Thank you” fue su primer mensaje. Ahí empezó todo esto, ahí empezaron todas mis ilusiones, ilusiones que él también me iba dando con el tiempo. Si tan sólo pudiera retroceder el tiempo, jamás le habría mandado ese puto mensaje, pero, bueno, ya es demasiado tarde, y literalmente imposible. Cada día que iba pasando yo estaba ahí, atenta a todo lo que él hacía o decía. La cosa se fue poniendo cada vez más interesante: pasé de responderle a todas sus historias a comentarle absolutamente todo, a escribirle poemas, a seguirlo en Facebook y a mirar todas las notas que le hacían, habidas y por haber. Lo más chistoso de todo esto es que veía sus notas y no entendía un carajo de lo que decía, pero a mí lo único que me importaba era verlo, nada más. Igual, tampoco era que no tuviera una idea de lo que hablaba, ¡qué risa!, se supone que era fan de su película, la cual yo amo profundamente. Al principio no me animaba a mandarle la solicitud para que me aceptara en Facebook, sólo visitaba su perfil unas cincuenta o cien veces al día, sin contar las de Instagram; también me hacía perfiles falsos para darle like sin parar a todos sus posteos o para meterme en sus vivos, en fin... estaba un poquito obsesiva con Damien; sí, así se llama, Damien, y es dueño de la sonrisa más hermosa y perfecta del mundo. Lo primero que amé de él fue su humildad, la verdad es que es un hombre muy agradecido por todo su éxito, porque nunca para de agradecernos el apoyo que nosotros, sus fans, le brindamos cada día. Bueno, de seguro quieren saber el resto, ¿verdad? Entonces les voy a contar sobre el día que me animé a mandar la solicitud de amistad, ¡me acuerdo de ese día cómo si fuera hoy! Fue el 13 de mayo del 2020 a las 14:20 p. m., yo estaba con mi mamá, recientemente separada de mi marido, digo “mi marido” porque después terminé volviendo con él, pero, bueno, eso lo dejaremos para otro momento. Cuestión que ese día no aguanté más y decidí hacer un clic en “enviar solicitud”, pero a los tres minutos me arrepentí y la quise cancelar, sin embargo, como siempre estuve meada por los elefantes, en ese momento se le cortó la luz a mi mamá. Me quería morir; me decía por dentro "¡Yamila, sos una estúpida!, él jamás te va a aceptar la solicitud de amistad”. Yo creo que en ese momento quise cancelar la solicitud para evitar la posible frustración del hipotético caso de que no me aceptase la puta solicitud, pero, aunque usted no lo crea, lo primero que vi cuando volvió la luz, fue su nombre en mis notificaciones. Sentí un festín de mariposas en mi estómago; salté, grité, hasta canté de la felicidad. En ese momento no lo dude y le mandé un mensaje por privado. Yamila: Hola, mi amor, gracias por aceptarme, ¡te amo y admiro con todo mi corazón! Es un placer tenerte en mi Facebook. Obviamente todo traducido al inglés, ja, ja, ja. Y eso no fue todo, chicos, ¡¿pueden creer qué me contestó?! Damien: The pleasure is mine, girl. I appreciate your support, means the world! Para los que no saben inglés, como yo: El placer es mío, niña. Agradezco tu apoyo, ¡significa el mundo! Ese día decidí salir a tomar unos mates a la plaza; sí, a la plaza, chicos, yo que soy una esquizoide nivel dios. Estaba tan feliz que no me importaba cuánta gente había a mi alrededor, hasta eso este hombre pudo lograr. Después, cuando llegué a mi casa, me empecé a convertir en una likeadora serial y, esta vez, sí le di likes y reacciones desde mi Facebook principal, ja, ja, ja, ja, ¡le reaccioné a todo!: fotos de perfil, fotos de portadas de etiquetadas, videos, a todo, chicos. Después, a la noche, me metí a Instagram y le escribí cinco poemas y, después de traducirlos en Google, se los mandé, y nuevamente me contestó. Damien: Aww, you are too sweet. Thank you very much, you are very talented. (Aww, eres demasiado dulce. Muchas gracias, eres muy talentosa). O sea, juro por dios que en ese momento ¡no pude manejar mi felicidad! En más, todavía tengo las capturas de sus primeros mensajes, y todos los santos días los miro para recordar que eso no fue un sueño. ¿Y quieren que les confiese algo? Esa noche soñé con él, pero no fue un sueño común y corriente... fue un sueño totalmente erótico y pasional. Esa noche soñé que él y yo nos estábamos besando apasionadamente. Estábamos justo en el galpón dónde se filmó parte de mi amada película Terrifier. Yo le pregunté: —¿Hacía mucho frío, amor, el día de la filmación? Él, sin decir ni una sola palabra, me tomó por el cabello y me empezó a besar de una manera bestial y totalmente erótica. Yo no me pude resistir y le fui quitando todo. Después de estar los dos completamente desnudos, me pidió que no lo dejara de mirar. No obstante, él me alzó abruptamente, haciendo que mis piernas se enredaran en su cintura. ¡Dios mío! Ahí empezamos a hacer el amor como dos bestias salvajes; sus movimientos de cadera me hacían sentir en el paraíso mismo. Juro por dios que nunca había tenido un orgasmo de esas características, ni siquiera en la vida real. Me desperté empapada de ese maravilloso y único sueño. Lo primero que hice, aparte de ir al baño, fue escribirle; como no le quería poner nada explícito, le mandé cualquier pelotudez. Yamila: La línea infinita de esa mirada invade mis ojos, haciéndola inmortal. Te mando un beso, mi amor, te escribo a esta hora porque acabo de soñar con vos. Yo me volví a acostar, nuevamente con la idea de que me iba a clavar el visto, o peor, que ni siquiera se iba a molestar en abrir el mensaje. Pero, increíblemente, no fue así: ni siquiera habían pasado los cinco minutos cuando me sonó el teléfono; obviamente yo pensé que era algún que otro pajero de Instagram, pero no, chicos, era él. Damien: My god, you are too sweet. Thank you very much, you make me feel very good. (Dios mío, eres demasiado dulce. Muchas gracias, me haces sentir muy bien). ¡Que risa! Demasiado dulce, sí, ¿cómo no? En el sueño que acababa de tener lo que menos hubo fue dulzura; en más, parecíamos dos bestias enjauladas, dos fieras con su presa. Pero, bueno, ¿el pobre qué se iba a imaginar que hacía un par de minutos atrás, me había dado el orgasmo más rico de toda mi vida, en un simple sueño? Cuestión que, a los minutos, subió un video a Instagram, mostrando parte de su trabajo; obvio que en el vídeo aparecía él, por eso lo vi unas seiscientas veces, ¡sin mentir! Había amanecido mirándolo, por Dios ¡qué hermoso es, la puta madre! Con esa sonrisa que tiene puede tener el mundo a sus pies. Al día siguiente, bueno, a las pocas horas de ese mismo día, decidí ponerme linda para subir una foto a mi perfil de Facebook. La verdad es que lo único que quería era impresionarlo a él, a nadie más. Me puse a buscar en mi ropa y no encontré nada lindo, yo quería ponerme algo negro, algo que a él le llamara la atención. Entonces se me ocurrió una idea... Como el amigo de mi hermano hacía estampados le pregunté que si no me podía hacer una estampa con la cara de arte el payaso, que era nada más ni nada menos que la película que había hecho el amor de mi vida, aparte de ser mi película favorita, por lejos. Tardó un día el estúpido en entregarme la remera, ¡pero cuando la tuve en mis manos me puse tan feliz! Enseguida me fui al baño y me bañe, maquillé y peiné para empezar con la sesión de fotos. Chicos, sin mentir, ese día llené la memoria de tantas fotos que me saqué, y, después de eso, tardé casi un siglo más en elegir cuál de todas subir. Estaba entre dos, ¡pero hubo una en donde había salido perfecta! Dije: “Se la tengo que mandar a él primero, por mensaje”, entonces me metí a su Instagram ¡y saz!: enviar... Igual, eran las 03:00 p. m. de la madrugada, pero después recordé de que en Staten Island era un poquito más temprano, y no lo dude. Esa vez fue récord, porque en menos de tres minutos me contestó. Damien: It looks beautiful on you. I loved it. Thank you for your support, it means a lot. (Te queda hermosa. Me encantó. Gracias por tu apoyo, significa mucho). ¡Ay! Por Dios no pude manejar la emoción. Por ahí, para ustedes, es una reverenda estupidez todo lo que les estoy contando, pero pónganse a analizar un poco esto... Imagínense que ustedes admiran mucho a una persona, por ejemplo, algún actor como Brad Pitt o algún director de cine como Benicio del Toro, etc.... bueno, o a cualquier persona que les parezca inalcanzable, y que esa persona te responda un mísero mensaje, por más estúpido que sea, ¿no estarían igual que yo? Yo pienso que sí. ¡No se imaginan lo feliz que me fui a dormir esa noche! Ja, ja, ja, por fin pude pegar un ojo, al menos las ocho horas, como corresponde. Después, lo primero que hice al otro día, fue agarrar el celular y fijarme en si Damien había subido una historia o algún posteo, y, como no vi nada en Instagram, entonces me fui al Facebook ¡y bingo!, ahí sí había publicado un avance de lo que iba a ser el teaser de Terrifier 2, OMG, ¿pueden creer que fui la primera en comentarle? Enseguida me puso un like en el comentario y me respondió. A todo esto, un fan le había etiquetado en una nota en la que Damien había participado hacía unos tres días; yo apreté ese link, ¡y me fui volando a YouTube! Ahí estaba él, con esa sonrisa maravillosa y hermosa que lo caracteriza. Juro por Dios que no podía parar de mirarlo, ¿por qué tenía que ser tan lindo?, ¡por el amor de Dios! Obviamente le puse un corazoncito en la caja de comentarios, como correspondía. Después decidí dejar un poco el celular, tenía que continuar con mi vida cotidiana, bueno, vida, ponele. Aproveché para estar en familia y también para hablarles de Damien, quería que mi familia lo conociera. La primera que lo conoció fue mi mamá; le hice ver La víspera de Halloween por primera vez, ja, ja, ja, mamá quedó horrorizada cuando la vio. Lo primero que me preguntó fue que quién había sido el enfermo que hizo la película, y ahí le conté que el director de esa película se llama Damien Leone, y que La víspera de Halloween es su primer largometraje. Después le mostré una foto de él, ja, ja, ja. —¡Mira qué lindo es!, pero, igual, qué enfermo para hacer esa película. Era obvia la respuesta de mamá, pero, en el fondo, sé que le agradó. Después se la hice ver a mis hermanos, sobrinos, vecinos, hasta la publiqué en todas mis redes sociales. ¡El mundo tenía que conocer el trabajo que hacía el amor de mi vida! Hubo mucha gente que me agradeció y mucha que me mandó a la mierda, pero, en fin... Yo ya había cumplido. Les cuento: la película esa yo la había visto en el 2014 y quedé impactada; lo primero que quise hacer fue buscar las redes sociales de mi amado príncipe del terror. En esa época, yo no tenía Instagram y él tampoco Facebook, pero, bueno... Lo demás ya se los conté. Después, vi por primera vez la siguiente película de mi amado payasito, titulada “Terrifier”, pero esta vez habían cambiado al actor, ya no estaba Mike Giannelli en la piel del aterrador art, sino que esta vez estaba David Howard Thornton, que es mucho más alto y flaco, pero acá entre nosotros, me quedo con el primero. La verdad, al principio lo amaba, a David, pero demostró ser un mediocre, soberbio y creído. Bueno, hay algo que les quiero contar sobre él pero eso se los estaré contando más adelante. Bueno, a todo esto, después se vino esta puta pandemia y, para cerrarla, me agarró covid por primera vez, digo “por primera vez” porque después tuve dos veces más, ¡por Dios! Me acuerdo de que yo estaba en la casa de mi hermana con mis veinte sobrinos, ja, ja, ja, ja, ja, estoy segura de que ellos van a ser los primeros en leer esto. Cuestión que, los primeros dos días, estaba genial, pero después del tercer día no podía respirar bien y tenía un dolor en el cuerpo de la puta madre. Igual, así y todo, me puse bien perra y subí una foto en Facebook, y, adivinen: ¿quién me reaccionó? Ja, ja, ja, ja, sí, él ¡mi amor! Al menos en ese momento me hizo olvidar un poco la mierda que tenía por dentro. Después, de caradura que soy, le empecé a mandar solicitudes de amistad a todos los miembros de la película. Y todos fueron unos genios, porque me aceptaron. Si hay algo que tengo que destacar de ese maravilloso elenco, es de la humildad que tienen todos, o bueno al menos la mayoría. Bueno, a todo esto, mi obsesión se iba haciendo cada día más fuerte y me fijaba quién le ponía reacciones a Damien en las fotos. La mayoría tenían una pintas de trolas terribles, entonces lo que hacía era reportarles el perfil de Facebook e Instagram a todas. La mayor sorpresa me la encontré cuando me metí en el perfil de una tal Barbie y vi que Damien le había puesto tres likes en una foto de portada del 2020 y un corazón en la foto de perfil actual. Juro que lo odié en ese momento; lo primero que hice fue mandarle un mensaje y decirle todo lo que sentía en ese momento. Pero esta vez no le escribí nada romántico ni pelotudo como solía hacer, sino que le escribí lo siguiente: Cambio de piel por que la seda es muy poco para mí porque no encontré tela negra para tapar los pedazos de mi alma Cambio de piel cada vez que resto caminos desconocidos para hacer con las huellas algo diferente en esta locura de vida, donde un día se me antojó amarte. No conozco otro camino más que mi propio instinto al que trato de aferrarme, mientras mi lengua bípeda divide tu aroma en dos nidos a los que siempre cobijo con mi esencia En el primero guardo tus recuerdos más enfermos y destructivos; en el segundo  simplemente la ilusión de poder calentar mi sangre para que en las noches frías mi cuerpo se convierta en tu lecho sublime luego de que tus manos bastardas marchitaran mi felicidad. Mi veneno, como lo llamas tú, guarda en su interior el vino con que patéticas almas desatan sus vínculos con esta realidad. Mi veneno es la amargura de Dios que en su impotencia por un humano tan imperfecto buscó esconder sus lágrimas en aquello que todos repudiarían. Al inicio de los tiempos profetizaron que una hombre vestido de gala me pisaría la cabeza, pero jamás hablaron de ti, ni de tu habilidad para pisotear  mi corazón, no obstante, sin pies y sin alas me las ingenié para llevarte rosas desde el paraíso perdido, pues aquello que duele es lo que en realidad se quiere, por más que osabas torturarme no pude apuntar mis dos jeringas llenas de cianuro hasta tus pies que siempre iban en dirección contraria a la mía. Cada que puedo escapo a otra vida para soñar con tranquilidad ya que es aburrido eso de que todos escapen cuando se percatan de mi presencia. Me hundo en el sopor para sentir por lo menos ahí la dicha de poseerte. Sueño que llegas vestida con todas las pieles que yo abandoné en la jornada y que en tus manos traes la copa llena del llanto que derramé en la puerta de tus sentimientos. Sueño que te desnudas lentamente en una danza divina pero que es más oscura que cualquier misa negra. ¡Ah! Sueños y más sueños que tal vez nunca llegarán a cumplirse. Imágenes que ahora me despiertan y me recuerdan que deberé arrastrar mi vientre en esa tierra tan sucia y llena de espinas Morderé el polvo para sentir la fragancia de tu cuerpo muerto. Después de escribirle eso me fuí a la mierda y dejé el celular, me fuí un rato al patio a tomar uno té uno de los ochocientos que me hacía tomar mi sobrino Jonathan . ¡ Que bronca tenía por favor! Encima que estaba para el orto por el puto covid también estaba para el orto por culpa de ese forro y también por culpa mía por ser una pendeja obsesiva compulsiva. Fué ahí cuándo me empezé a dar cuenta que estaba en el inicio de mi obsesión.