Único
Anne y Jay han sido amigas desde la fraternidad, su amistad solo aumentó con los años.
Anne dio a luz a su segundo hijo, un fuerte y saludable alfita, pocos meses después Jay descubrió que esperaba a su primer bebé, el cual resultó ser un hermoso y delicado omeguita. Ambos pequeños se volvieron grandes amigos, los cuales siendo unos niños de cuatro y cinco años se imaginaban y juraban una larga vida juntos.
A la edad de dieciséis y quince se confesaron sus sentimientos e iniciaron un noviazgo que emocionó a ambas familias, en especial a sus madres.
Cuando Louis cumplió veintidós, Harry le dio un regalo por cada año cumplido. El último regalo fue casi a la media noche e incluía al alfa arrodillado frente a su alma gemela con una caja roja de terciopelo en las manos que contenía un hermoso anillo con un zafiro que era rodeado de pequeños diamantes.
Louisapoyó a Harrycuando empezó su carrera como cantante, Harryapoyó a Louiscuando quería cumplir su sueño de ser escritor.
Ahora tenían un lazo y tres años de matrimonio, Louis había publicado otro libro que fue un gran éxito, Harry se encontraba ocupado grabando su segundo álbum, ambos eran muy reconocidos en sus trabajos como cantante y escritor.
Todo era perfecto hasta que Louis sintió que faltaba algo...
—Lo hacemos muy seguido y sin protección, así que hay una posibilidad, pero no tengo síntomas, ¿Y si hay algo mal en mí y no puedo tener hijos?— El omega se encontraba hablando consigo mismo en su habitación mientras daba vueltas y mordía sus uñas, llevaba un mes haciendo pruebas de embarazo que resultaban negativas, pero tenía la esperanza de que esta vez sería diferente.
La alarma de su celular sonó anunciando que el resultado de las pruebas caseras estaba listo, el ojiazul apagó la alarma y corrió al baño para ver los resultados, su valentía se esfumó al estar en frente de aquellas cinco tiras, sus manos se volvieron temblorosas, hizo ejercicios de respiración antes de girar ver el primer resultado...
Negativo.
Mordió su labio inferior para no soltar algún sollozo, respiró un poco antes de ver los siguientes resultados, que para su mala suerte todos decían la misma palabra de la cual Louis estaba cansado. No se dio cuenta cuando cayó al piso y abrazó sus piernas, no supo en qué momento empezó a llorar hasta que se quedó dormido en el frío suelo.
El omega despertó al escuchar el timbre de la casa sonar con desesperación, Louis se levantó con cuidado y escondió las pruebas en una caja debajo de la cama antes de dirigirse a la puerta de la casa y abrirla.
—¡Lou, pensé que te había pasado algo!, llevo como cinco minutos aquí y no abres.— Detrás de la puerta se encontraba un omega irlandés preocupado por su amigo.
—Perdón, me quedé dormido y ya sabes que tengo el sueño un poco pesado.— Le brindó una sonrisa algo apenada y jaló a Niall hacia el interior de la casa.— Bueno, ¿Por qué estás aquí?, no te estoy reclamando, pero siento que algo te pasa.
—Sé que debí avisar o algo por el estilo, vine directo hacia acá porque creo que estoy en cinta.— Dijo el menor mientras jugueteaba con sus dedos mostrando nerviosismo.
Louis se quedó un poco en shock antes de sonreír y empujar al otro omega a su habitación y abrir un cajón con una llave. —¡Debes hacerte unas pruebas!— dicho eso, sacó tres pruebas del cajón y se las entregó a su amigo.
El cajón estaba lleno de pruebas de embarazo nuevas, pero Niall no diría nada, sabía que Louis le contaría cuando estuviera listo. El irlandés tomó las cajas y se encerró en el baño, pasaron unos minutos y el omega salió del baño gritando de felicidad.
—¡ESTOYEMBARAZADO, ESTOYEMBARAZADO! — el chico fue hasta su amigo y lo abrazó, Louis le correspondió el abrazo y ambos lloraron de felicidad.
De pronto la situación le cayó como un balde de agua fría, su amigoestaba embarazadopero él no, se sentía un mal amigo por pensar eso en un momento de felicidad, él añoraba tener un cachorro, pero siempre las pruebas le salían negativas y cada vez dolía más.
Se separaron y ambos sonrieron a más no poder, el chico rubio revisó la hora y sacó las llaves de su auto.
—Iremos de compras, tengo que darle la sorpresa a Shawn hoy, sabes bien que no podré ocultarlo por mucho tiempo.— El irlandés no espero respuestas y sacó al castaño de la vivienda para llevarlo a una tienda de cosas para bebés.
La tienda estaba llena de colores suaves y hermosos, Louis sintió un dolor en el pecho al imaginarse a unos bebés con rizos y hoyuelos usando algunas prendas que se encontraban en el lugar, tocó una pequeña camisa rosa con un estampado floreado que inmediatamente le recordó a su alfa, la tela era muy suave, después tomó un conjunto deportivo junto con algunas prendas unisex y juguetes y dos osos de peluche idénticos, se aseguró que su amigo estuviera ocupado viendo ropa y fue a pagar las cosas. Esperó pacientemente a Niall, le entregó uno de los osos de peluche cuando ambos estaban despidiéndose afuera de la casa del omega castaño.
Faltaba poco para que Harry llegara y Louis escondió la ropa de bebé antes de ir a la cocina para preparar la cena. Se encontraba tan concentrado cortando las verduras que no escuchó cuando alguien entró a la casa, saltó un poco del susto al sentir unos brazos rodear su estrecha cintura pero se relajó al oler el característico aroma de su alfa.
—¡Alfa tonto, me asustaste!— El rizado soltó una pequeña risa a lo que el menor tomó una pequeñazanahoria y con esta le pegó al otro chico.
—¡Oye, eso es maltrato animal!— Se quejó el ojiverde y le quitó la zanahoria para comerla y luego esconder su nariz en la fuente de aroma de su omega.— Hueles delicioso y hoy te ves demasiado hermoso, eres el omega más hermoso que he visto en mi vida.— El mayor dejó un dulce y suave beso encima de la marca que portaba su esposo.
—Lo sé, siempre me dices lo mismo y yo opino que eres el mejor alfa del mundo, soy muy afortunado por tenerte.— Sonrió cariñosamente y con cuidado alejó los brazos que lo rodeaban para seguir preparando la cena, el alfa no dijo nada y solo dejo un beso en la sien de su pareja para luego ayudarle a preparar la comida.
Cenaron entre pláticas y risas, al final limpiaron la cocina y trastes sucios para luego colocarse la pijama y acostarse en la cama juntos. El alfa rizado tenía la nariz enterrada en la fuente de olor de su esposo, deleitándose con el aroma dulzón que había incrementado de repente.
—Hoy los del estudio compraron pizza y me ofrecieron, pero me dio asco de solo olerla y fui a vomitar, después compré una hamburguesa y la comí en un lugar alejado del olor a pizza.— El mayor le relataba a su chico mientras brindaba caricias en la adorable pancita del ojiazul, el omega lo escuchaba mientras ronroneaba ligeramente y soltaba más su olor.
—Deberías aprovechar que tienes día libre e ir al médico.— El alfa se acercó aún más a su cuello y respondió después de un rato.
—Ya agendé una cita para mañana en la tarde.— Dejó un suave beso en la piel del menor.— Hueles más dulce, ¿Tu celo está cerc-?— No terminó la pregunta, abrió exageradamente los ojos y dió repetidos besos en la piel de su amado.
El celo de Louis debería de haber llegado hace más de dos semanas, el castaño nunca había tenido un retraso de celo por más de tres días y eso solo significaba una cosa; su omega estaba en cinta.
Había una gran probabilidad, por fin serían padres.
—Lou.— El ojiverde susurró el apodo dulcemente y mordió su labio inferior intentando contener la gran sonrisa que amenazaba con salir.
—¿Qué pasa, alfa?— Susurró de igual forma, sus ojos estaban cerrados, disfrutaba de aquel relajante olor a chocolate amargo y de las caricias en su panza.
—Tu celo debió de ser hace más de dos semanas.— Paró las caricias y solo descansó su mano en el lugar, se permitió sonreír y decidió decir lo que empezaba a rondar por su mente.— ¿Crees que podrías estar en cinta?
Entonces Louis se rompió, llevaba un mes con esa pregunta en la mente y haciéndose pruebas de embarazo pero siempre había una respuesta negativa. Harry borró la sonrisa en su rostro e inmediatamente se sentó en la cama y atrajo a su esposo a su regazo, lo abrazó y lo marcó con su aroma para calmarlo.
—Shh, todo está bien, amor, aquí estoy contigo y todo estará bien.—Meció un poco al chico hasta que se tranquilizó, lo llenó de suaves besos mientras esperaba una respuesta.
—Hazz, creo que no puedo tener hijos... llevo un mes haciendo pruebas pero cada una de ellas sale negativa.— Habló muy bajo aunque lo suficientemente fuerte para que el mayor escuchara. Harry solo lo acercó más a su pecho mientras buscaba las palabras correctas.
—Mañana iremos al médico y sabremos qué pasó con tu celo. Sé que has sufrido por el tema del embarazo y solo puedo decir que todo llega en el momento indicado, también existen otras alternativas y podríamos adoptar o ir a clínicas de fertilidad, no estás solo, yo siempre estaré contigo sin importar el resultado de unas pruebas de embarazo.
—Perdón por no haberte dicho esto antes, pensé que yo podía solo con esto, pero ahora sé que te necesitaba para sobrellevarlo, siento que si no lo decía pronto me iba a hundir en un hoyo.
—No tienes que pedir disculpas, solo preferiría que hablaras conmigo cuando algo te esté perturbando.— Harry tomó el rostro contrario y borró con besos aquellas marcas de lágrimas recientes.
Louis se sintió mucho mejor luego de esa plática, amaba la manera en la que su esposo borraba cualquier rastro de tristeza con amor, despertándolo de cualquier pesadilla y mostrándole que no está solo.
Se quedaron dormidos luego de algunas caricias, sus cuerpos juntos le permitían sentir tranquilidad y calidez al otro.
Al día siguiente Harry le llevó una bandeja con hotcakes en forma de corazón, fruta y un vaso de jugo de manzana a la cama, el ojiazul sonrío al verlo y le agradeció con una larga y dulce sesión de besos. Después se ducharon juntos, el rizado acariciaba el cuerpo del menor con demasiada delicadeza, el menor se sentía amado con cada uno de esos detalles.
Se arreglaron para la cita con el médico, el castaño se colocó unos pantalones deportivos adidas color negro con franjas blancas, una camisa varias tallas más grande (que era de su alfa) y sus vans favoritas. Mientras tanto, el ojiverde se vistió con unos shorts de mezclilla que le llegaban un poco más arriba de la rodilla, una camisa de botones con mangas cortas color azul que combinaban con los ojos de su omega, también se colocó sus vans que tenía a juego con su esposo, sus anillos, un collar de cruz y unos lentes de sol.
Comenzaron su camino hacia el hospital, las calles de Londres no eran precisamentetranquilas, pero Louis siempre se sentía tranquilo y seguro cuando iba en el auto, ya que se encontraban sus aromas combinados; chocolate amargo y fresas.
En la radio del auto se reproducía una canción de los 60s, el ojiazul veía en silencio el exterior a través de la ventana, habíanpersonas de un lado a otro, algunaspersonas iban con prisa mientras algunas otras caminaban con tranquilidad. En las calles se podían ver personas de diferentes castas y edades, parejas, bebés y familias, también logró ver a uno que otro omega embarazado. No se percató que algunas lágrimas bajaron por sus mejillas, de pronto el auto se detuvo por un semáforo en rojo y un alfa preocupado lamió las mejillas de su omega con amor.
—Tranquilo, está bien,estaremos bien.— El castaño se tranquilizó ante aquellas palabras, sentía como si fueran una curita a su corazón, él tenía el suficiente amor para brindarle a un bebé, entonces,¿por qué siempre le salía negativo?
Retomaron el viaje y llegaron a su destino después de unos minutos, el alfa abrió la puerta de su omega y tomó la mano del menor antes de entrar al hospital privado y sentarse juntos en la sala de espera.
La recepcionista les habló después de unos cuantos minutos indicándoles que ya era su turno, entraron a la habitación y se encontraron con su doctora alfa de confianza sonriéndoles, a la doctora Michelle la conocían desde hace varios años y lograron formar una gran amistad.
—¡Ellie, es un gusto volver a verte!— Louis habló con una sonrisa en su rostro, le tenía demasiado cariño a la chica. Ambos chicos la saludaron con un apretón de manos, estaban felices de volver a verla.
—Lo mismo digo, tomen asiento, por favor.— El omega y el alfa se sentaron en unos cómodos sillones que se encontraban frente a un escritorio minimalista, al igual que el resto de la habitación.
—Bueno, comencemos con Harry, ¿cómo te has sentido últimamente?— Preguntó la doctora después de acomodarse en su asiento.
—He estado experimentando náuseas durante las últimas semanas, y también he tenido un poco de vómito.— Respondió el mayor.
La doctora tomó algunas notas en su computadora mientras el chico hablaba, ya tenía algunas teorías y esperaba queuna de ellas fuera correcta.
—Entiendo, ¿algún otro malestar o algo nuevo que hayas notado en tu día a día?— Ellie dejó de escribir por el momento y prestó atención a su amigo rizado.
—Me he sentido más cansado de lo normal pero creo que se debe a las grabaciones y eso.
—Te recetaré Dimenhidrinato y Metoclopramida, si notas algún cambio negativo me lo haces saber.— Anotó la receta en una hoja y se la entregó al ojiverde.— Ahora, Louis, ¿qué te trae por aquí?
—Bueno, Harry dijo que mi olor es más dulce y notamos que tengo un retraso de mi celo.— La alfa volvió a escribir algo en la computadora y se levantó de su asiento.— Acompáñenme, por favor.
La pareja un poco confundida siguió a la chica hasta llegar a una camilla con algunos aparatos alrededor.
—Lou, ¿puedes acostarte en la camilla y levantar un poco tu camisa?
El omega asintió e hizo lo que le pidieron, su marido se acercó y tomó su mano, ambos tenían un poco de miedo, rezaban a la luna que lo que sea que estaba pasando no fuera grave.
—Ahora voy a aplicar un gel algo frío en tu abdomen, se calentará luego de un tiempo.— Explicó la alfa para que sus amigos no se asustaran más en el proceso, colocó el gel y el ojiazul siseó ante el frío del producto, Harry se estaba controlando para no saltar encima de la chica por estar tocando el vientre de su omega.
—Empezaré con el transductor, vas a sentir una presión mientras lo muevo sobre tu abdomen.— Comenzó a mover el transductor hasta encontrar algomurmurandoun”¡bingo!“.— Puedes ver aquí, esta es la imagen de tu útero.
Harry y Louis tenían lágrimas en los ojos, no podían creerlo, en la pantalla se visualizaba una mancha, era obvio que una mancha significaba un bebépero notaron que no solo era una mancha.
—¡Felicidades a ambos!, tendrán un hermoso bebépero multiplicado por tres.
¿Eso era real?, el omega no podía creerlo, si esto era un sueño no quería despertar, volteó a ver a su alfa y este simplemente lo abrazó con cuidado de no tocar el gel y comenzó a llorar de felicidad, Louis tampoco resistió y lloró junto a su amado, la doctora había abandonado el lugar después de felicitarlos, necesitaban tiempo a solas.
—Muchas gracias, me haces el alfa más feliz del mundo, no creí que esto pasaría, como lo dije antes, todo llega en el momento indicado.— Habló el mayor mientras olfateaba la fuente de aroma de su pareja, besó la marca de apareamiento y se separó una vez que ambos se tranquilizaron un poco.
—¿Esto es real?, nuestra pequeña familia crecerá, no puedo creerlo, esperé demasiado por esto.— Harry limpió sus lágrimas y ambos se sonrieron, cualquiera que los viera sabría que están perdidamente enamorados, el brillo en sus ojos no mentía.
Cuando la doctora volvió, escucharon los latidos de sus hijos y volvieron a llorar de felicidad, no podían ocultar toda su emoción.
—Dado que estás esperando trillizos, es aún más importante cuidarte bien, tu cuerpo trabajará más, así que descansar y cuidar de ti mismo será importante. Ahora, hablemos de la nutrición, con trillizos tu cuerpo necesitará más nutrientes, asegúrate de tener una dieta balanceada y consulta con un nutricionista para planificar tus comidas, la actividad física también es importante, así que mantén una rutina de ejercicios suaves pero evita hacer demasiados esfuerzos.También necesito vengas más seguido para hacer un seguimiento cercano del desarrollo de los bebés.
—Entendemos, vamos a asegurarnos de hacer todo al pie de la letra. — dijo el castaño con una sonrisa.
—También noté que Harry está teniendo los síntomas, esto es raro pero más común de lo que la gente piensa, se le llama “síndrome de embarazo simpatético” y puede ocurrir debido a la conexión emocional y hormonal que tienen ustedes dos, es esencial cuidarse mutuamente y sé que lo harán, estar conectados emocionalmente es algo muy hermoso y más en el embarazo, estoy muy feliz por ustedes.
—Gracias por todo Ellie, ¿todoestá en orden con los bebés?— Preguntó un ojiverde.
—Olvidé mencionar eso,tienes diez semanas de embarazo y pudever en la ecografíaque cada uno de los bebéstiene un desarrollonormal, sus corazones laten fuerte y regularmente, tambiénestán creciendo adecuadamente.— La alfa le entregó un papel a Louis para que se quitara el gel, después lesentregó las imágenes de la ecografía y una receta médica con las vitaminas prenatales.
Se quedaron admirando por unos momentos las imágenes que la doctora les había entregado, eran tan pequeños aún, ya se estaban imaginando millones de escenas con sus hijos, se asegurarían de amarlos y cuidarlos siempre.
Sabían que su familia se volvería loca cuando supieran la noticia, su sueño se haría realidad y su familia crecería, al final todo siempre llega enel momento indicado.