I.
Cuando era más joven, hice un mejor amigo. Se llamaba Jeon Taehyung.
Al inicio, creí que sería una amistad sencilla o común como las que había tenido antes, pero me equivoque. Se volvió una persona muy importante en mi vida, y podía decir que incluso era mi alma gemela. A tal punto que estábamos todo el día juntos en la escuela y después de ella.
Fuera en mi casa o en la suya.
Y ahí lo conocí.
Al chico de mis sueños.
Un chico menor que yo, (solo por un año), pero más alto, con unos grandes y bellos ojos brillosos y un bello pelo castaño. Era hermano menor de mi mejor amigo, y se llamaba Jeon Jungkook.
No sé si llamarlo amor a primera vista, pero la atracción que sentí por él fue lo bastante obvia para que el mismo Taehyung se diera cuenta.
Creí que se enojaría conmigo, después de todo, era su hermano menor, pero el solo se rio diciendo que no tendría derecho para enojarse cuando él también estaba enamorado de un amigo de Jungkook.
Luego de eso, no hablamos del tema. Pero con el paso del tiempo lo veía cada día más. Eso gracias a las invitaciones diarias de Taehyung a su casa y mis padres siempre me daban permiso pues conocían a Taehyung y a los señores Jeon. Confiaban en que estaba en buenas manos. Adoraban a Tae y no hacía falta decirlo en voz alta.
No recuerdo cuando di un pequeño paso. Pero siempre me di cuenta de las reacciones de Jungkook. No sabía si le gustaba de la misma forma que me gustaba a mí, pero sabía que al menos, sentía una pequeña atracción por mí y eso me gustaba.
Pero pude confirmar que estaba comenzando a enamorarme cuando me quedé a dormir por primera vez en la casa Jeon.
La manera en que estaba sentado al lado mío, cuidando cada pequeño movimiento que hacía para no molestarme y apretando su mano contra la mía cuando decidí dar ese paso. Ese día pude dormir en la misma habitación que él, y fui la persona más feliz del mundo.
Después de eso, decidí arriesgarme un poco para hacer nuestra relación más cercana y en su cumpleaños, le di el primer beso. No fue en los labios, no era tan descarado. Fue en la mejilla, pero gracias a la manera en que me miro después, pude confirmar que íbamos por el mismo camino y sentía lo mismo por mí.
Luego de eso, en los planes con Taehyung, Jungkook también comenzó a aparecer.
Todo ocurrió en un año.
El mejor año de mi vida si me lo preguntan.
Incluso una tarde, estuvimos los dos solos viendo una película en el sofá de su casa, ya que cuando fui, Taehyung no estaba por ir a una cita con Yoongi y en vez de enojarme, pues Tae no me había avisado, sentí un alivio y felicidad enorme.
Digo, era la primera vez que estábamos solos los dos y creí que luego de eso, las cosas avanzarían.
Estaba dispuesto a declararme.
Pero todo se fue a la mierda.
Dos días después de esa tarde juntos, mis padres soltaron la bomba.
Mi padre había conseguido trabajo en otro lugar. En otra ciudad. En Seúl para ser más específicos.
Ese día llore. Llore mucho.
Había crecido en Busan y abandonar mi ciudad natal había sido la peor noticia que había recibido en toda mi vida. Allí tenia a mi familia, a mis amigos y mi hogar.
Ni siquiera me dieron tiempo para meditarlo. Me dijeron que nos íbamos al día siguiente y debía comenzar a hacer mis maletas.
Les grite mucho. Mamá me había mirado con pena, sabiendo que la noticia me hacía infeliz y aunque papá también se vio triste por mi reacción, se mostró fuerte en la decisión. Ni siquiera accedió a la idea de quedarme con mi abuela aquí en Busan.
Me tenía que ir con ellos y no estaba en discusión.
Y aun con todas las ordenes de hacer mis maletas, escape. Escuchando los gritos de mis padres detrás mío. Pude sentir su desesperación a través de estos, tal vez creyendo que escapaba de casa para no mudarme con ellos.
Pero yo no era así.
Si nos íbamos mañana, al menos me quería despedir frente a frente de la persona más importante en mi vida.
Taehyung.
Fui a su casa, y agradecí a todos los cielos cuando fue el quien me abrió la puerta, pues estaba llorando y no quería que nadie más de la familia Jeon me viera así. Ni siquiera Jungkook.
Me despedí de Tae, contándole todo con desesperación y al finalizar la conversación, nos abrazamos.
No podría volver a abrazar a mi alma gemela así nunca más.
Eso me hizo llorar aún más y el lloro conmigo.
Me fui. No quería hacernos sufrir más de lo que ya estábamos y decidí no despedirme de Jungkook. Después de todo, nunca fuimos nada.
Nunca logre decirle lo mucho que me gustaba, ni el tampoco.
Pero había algo de lo que estaba seguro.
Nunca olvidaría a Jeon Jungkook.
Nunca.
ESTA ES LA INTRO DE LA SEGUNDA TEMPORADA DE "MY LITTLE BLONDE".
Historia que esta publicada y terminada en mi perfil <3
Tal como se los prometí, ¡La continuación está aquí! Un poco tarde si me lo preguntan, pero es mejor que nunca.
Les prometo que intentare escribir toda la historia para subírselas seguidito y que la puedan leer de inmediato, pero mientras, tendrán esta única actualización.
La historia será un mini fic, al igual que la primera parte y contará con 10 capítulos al igual que esa.
Y esta vez, será narrada desde el punto de vista de Jimin.
Espero les guste. Los amo y nos vemos en la siguiente actualización <3