Lucifer el vecino
Oh... Tiene un nuevo vecino, Dios bendiga el alma joven por cuya mente paso la estupida idea de vivir en ese condominio de los horrores, con vecinos libertinos y un cacero negligente, suspira, con una acogedora sonrisa de bienvenida, toca la puerta, tarta de manzana en mano, un postre muy americano, cuando le abre la puerta un caballero de tez morena, y ropa holgada, que le sonríe, tomando la tarta con una expresión vecinal.
— un gusto conocerlo, nuevo vecino dejeme decirle que este lugar es simplemente encantador, se lo ase-
Como parte de la junta vecinal necesita mantener una imagen positiva del lugar, aunque en medio de su cristiano discurso recibe un portazo en la cara, el caballero solo queria la tarta, se queda congelado, por las acciones de este, el moreno lo dejo alli, parado con los ojos abiertos, y una sonrisa dulce estatica, no dice nada por un momento, solo, se queda alli parado, algo sorprendido por lo que acaba de pasar...
— oh Victor! Parece que has conocido al nuevo vecino
Exclama doña Rosa, la dueña legitima del edificio y madre de Conor, cacero tacaño del lugar.
— es un poco gruñon, pero descuida, tiene un corazon amable, lo puedo sentir
Doña Rosa es siempre muy amable... Esta seguro que el moreno no es precisamente amable, lo sabe, por que se llevo su tarta sin al menos un misero gracias.
— Lucio, se llama
Lucifer lo llamaria el... Frunce el ceño, mientras se despide de la muy amable dama y entra a su departamento, hoy es el dia del señor no tiene tiempo que perder, se da una rapida ducha, sus cabellos rubios y barba conservadora empapadas mientras sale, con el cuepo humedo y frio, pasa sus manos por su espalda, con una toalla envuelta en su cintura, suspira... Lucio le ha parecido un hombre interesante, no lo puede negar... Pero lo sigue encontrando excesivamente grosero, irritante se atreve a decir, como un adolescente durante sus años malucos, fastidiando a toda figura de autoridad en su vida solo porque le dio la gana.
Pantalones de gala y camiseta dominguera, recien planchada por sus cansinas manos, no ha dormido bien ultimamente, no quiere admitirlo, necesita una copa o dos para conciliar correctamente el sueño, se ha vuelto un adicto, su casa llena de botellas de vino medio vacias ocultas en todas partes, y una a plena vista en su mesita de noche, junto con un tarro de somniferos automedicados.
— mierda... Llego tarde
Susurra mirando el reloj de pared en la pared de su cuarto, el tiempo en un cierto modo es un segundo dios para el, además de su cristiano señor, y no por delante de el, claro que no.
Toma sus llaves, y sale del apartamento, dirigiéndose al exterior del viejo pero no desagradable edificio, hasta que en su camino se topa con su grosero vecino que solo lo pasa de lado... Pero que maleducado, el nuevo vecino no es Lucio, es Lucifer.
Hola :D primer capítulo, muy corto, lo se, mis mas sinceras disculpas