Chapter 1
Harry despertó por la tenue luz que entraba por la ventana, parecía ser un poco más de las siete de la mañana, no faltaba mucho para que el alfa a su lado despertase y se fuera a la oficina, así que se levanto, estiró el cuerpo para que sus músculos se destensaran, le dolía como el infierno sus caderas, la noche anterior su alfa estaba insaciable, terminó muy adolorido, entró al baño y se dirigió a la ducha, la necesitaba ya que estaba demasiado sucio, mientras se bañaba escucho el ruido de la alarma.
—Harry.. —escucho como el hombre que estaba en la habitación se levantaba.
—Estoy tomando una ducha — contestó el rizado mientras se daba suaves masajes en su cabeza. Vio entrar a su alfa al baño, viendo cómo este se quitaba los bóxer y caminaba hacia la ducha.
—¿Puedo pasar omega? —el rizado asintió, y en pocos momentos sintió las manos del alfa en su cintura.— Eres tan hermoso, jamás voy a cansarme de ver este lindo cuerpo —Keanu le dijo cerca de oído, pegando su pecho en su espalda.
—Kenny, sabes que en la ducha no, además ya terminé de lavarme, así que con permiso —hizo a un lado al alfa, tomó la bata de baño y salió de ahí.
Se dirigió a su closet y eligió un atuendo básico, unos jeans negros ajustados, una camisa de ceda color perla y unos botines negros, mientras se cambiaba veía como Keanu buscaba un traje para ir a la empresa, siempre el mismo jodido traje negro con camisa negra, estaba tan jodidamente aburrido de ese tipo, pero le encantaba el dinero que este tenía.
—Sabes.... —volteo a ver al alfa. —Se acerca tú cumpleaños, podríamos ir de vacaciones a donde quieras mi amor, ¿Qué dices? —Keanu lo miraba con una sonrisa en la cara, claro que aceptaría las vacaciones, ya le hacía falta un bronceado.
—Claro que si alfa, me encantaría —le dirigió una sonrisa al alfa mientras abotonaba su camisa de ceda.
Estaba tan cerca de cumplir veintidós, no creía que había pasado tanto tiempo con este alfa, dos años a decir verdad, era tanto tiempo que ese tipo lo llamaba omega y el alfa, claramente lo hacía solo para que el alfa creyera que lo quería y no sólo por la fortuna que este tenía en su cuenta de banco.
El alfa asintió y salió sin más con su traje del closet y se dirigió a la habitación, Harry por su parte arreglaba su cabello, lo tenía por arriba de los hombros, la verdad fue la mejor decisión habérselo dejado crecer, se veía realmente hermoso.
—Entonces te veo en la noche amor —dijo el alfa, asomándose por la puerta del closet— y ahí entonces me dirás a donde quiere ir mi omega, nos vemos —se acerco para darle un beso en la boca, demasiado exigente.
—Okay, te esperare guapo —le guiño el ojo. Cuando el alfa salió de la habitación, el rizado no evitó rodar los ojos, le estaba hartando este tipo.
Salió de la habitación y se dirigió a la cocina, donde May, la ama de llaves estaba ahí dando indicaciones de lo que haría la servidumbre ese día. —Buen día Señor Styles, ¿le ofrezco de desayunar?.
—Por favor May, te he dicho que me digas Harry —el rizado le dedica una sonrisa. —Y si, si quiero de desayunar, podrían hacerme pan con un poco de nutella y frutilla encima, por favor.
—Claro que si, Harry —se dio la vuelta y dio la indicación.
Mientras Harry esperaba su desayuno, llamó a su mejor amiga, uno.. dos... y tres tonos.
—Hola Lizzy —saludo el rizado cuando la llamada fue contestada.
—Hola cielo, ¿Cómo estás?, vi ese nuevo bolso que subiste a tu ig, me encantó, ¿Ahora que hizo el anciano para que te diera ese regalo? —preguntó la omega en el otro lado de la llamada.
—¡Oye! Shhh, solo llego tarde a nuestra cena, y era la primera vez que le cocinaba algo, ¿Puedes creer que me dijo que estaba atendiendo a unos clientes?, es un maldito obsesivo con el trabajo, y estoy bien gracias por preguntar, ¿Tú que tal? —dijo el rizado mientras miraba sus uñas, interiormente pensaba que le faltaba un manicura.
—Ayyy mi amor, que consentido estas, eso está muy mal, pero bueno, yo estoy muy feliz Harry, conseguí a otro buen tipo, soy toda una casa fortunas, y este no trabaja tanto y siempre está atento a mi, dejando temas de trabajo, te extraño, extraño a mi mejor amigo, debería ir a buscarte y poder ir de compras juntos, igual podamos conseguirte a alguien mas joven, estas con un vejestorio —expresó un poco abrumada su amiga.
Y es que no es que fuera un vejestorio, solo le doblaba la edad, Keanu Reeves era un alfa de cuarenta y cuatro años, millonario, teniendo una de de las mejores empresas en mercado e inversiones, era su tipo ideal, hablando monetariamente.
—Basta Lana, no empecemos con lo mismo de siempre —May le tendió su plato y un vaso de jugo de naranja— Estoy perfectamente bien con él, así que por el momento es el indicado para mi —dijo Harry con media sonrisa, a decir verdad ni él mismo se lo creía, ya que como el alfa tenía dinero para gastarlo, no lo podría hacer ya que este tipo soltaba muy poco dinero y siempre había un límite en sus tarjetas, era un maldito tacaño, ni que se fuera a llevar todo su dinero a la tumba. —Te iba a contar sobre.... —despega el teléfono de su oreja y ve que le esta marcando Keanu —Oh, espérame Lizzy, necesito responder esta llamada —la dejo en espera y contesto la llamada entrada.
—Kenny, ¿amor? —Era demasiado extraño que el alfa le marcará, se escucha a ruidos en la llamada, demasiado extraños—¿Hola?...
—Disculpe, necesitamos que llegue lo mas antes posible al hospital del centro, su alfa tuvo un accidente y esta muy grave.... —dijo la voz extraña en la otra línea.
Harry dejó de escuchar, todo se detuvo, ese imbécil iba a morir... No supo en qué momento tomó las llaves del auto, o como había subido al coche, él ya estaba yendo hacía el hospital.
💸💸💸
Sospechoso...