Estúpido Henderson

Summary

Harry comenzó a tener una sensación extraña en la boca de su estómago, un cosquilleo peculiar que le ponía los pelos de punta. Intentó ignorarlo al principio, pero la presencia del ratón de biblioteca, Isaac Henderson, se lo ha hecho cada vez más complicado. ¿Sería esto lo que sus compañeros llamaban mariconería?

Genre
Romance/Humor
Author
Squonk
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capitulo Único

—¡Oh vamos, Harry! ¿Dónde está tu empatía humana básica?


Harry no podía creer lo que estaba oyendo, ¿en serio este chico con complejo de anciano jubilado se atrevía a sermonearlo?


Isaac Henderson, el come libros de tercer año.


Lo había visto en los pasillos un par de veces, siempre con un libro en la mano. Sabía que era amigo de ese maricón de Charlie y el insoportable de Tao, pero nunca tuvo alguna interacción con él más allá de dirigirle una que otra mirada desde la distancia.


Siempre pensó que sería ese tipo de chicos que se deja pisotear y acepta cualquier tipo de abuso, como Charlie, pero verle endurecer la mirada hacia él reforzaba la idea de que no era uno de esos casos. Isaac no era como Charlie, estaba demasiado lejos de serlo.


Y por alguna razón, esa idea no dejaba de fastidiarlo.


«Pero qué grupo tan jodido». Pensó mientras reía, oyendo la voz de Isaac que exigía su atención. Debían terminar la tarea que pidieron sus profesores, pero, sinceramente, no le quedaban muchas ganas de hacerla.


Se recostó sobre el pasto, sintiendo por primera vez un poco de calor desde que llegaron a París. Harry odiaba el frío, y París era tan fría como Inglaterra, incluso si allí resplandecía un poco más el sol.


La gran espalda de Isaac le otorgaba la cantidad de sombra suficiente para hacerlo sentir cómodo. Aquel momento era tan agradable, que la sensación de que algo no andaba bien le causaba escalofríos.


—Le véritable amour est aussi étrange qu’un trèfle à quatre feuilles. Un dans un million. —Isaac gruñó, frunciendo el seño. Parecía intentar descifrar el texto, como si en alguna parte de su cabeza fuese a encontrar la traducción.


«El amor verdadero es tan extraño como un trébol de cuatro hojas. Uno en un millón». Dedujo. «Eso es lo que quiere decir, Isaac Henderson, ¿no puedes traducir algo tan soso como una simple frase trillada de libros? Qué patético». Desvió sus ojos hacia la cara de Isaac, esperando encontrar una absurda mirada de desconcierto.


La luz de la mañana rebotaba sobre su rostro, haciendo notar aún más sus mejillas regordetas y labios de cupido, con una curvatura un poco más fina en el labio superior. El cabello oscuro y ojos del mismo color contrastaban muy bien con su piel pálida, aunque el cuerpo voluptuoso le daba un toque infantil. Sin embargo, no era algo que le repugnara o llegase a incomodarlo. Podría ser un tanto homofóbico, pero tenía la suficiente decencia como para no burlarse del cuerpo de las personas.


Ahora que lo veía bien, ¿siempre tuvo ese curioso lunar en la esquina de su labio?


—Harry, ¿puedes dejar de intentar desintegrarme con la mirada y darme una mano con esto? —dijo, señalando la libreta con los ejercicios.


—No estaba intentando desintegrarte a ti, solo a las migas de pan que tienes regadas por toda tu boca. —Isaac rodó los ojos, estando más fastidiado que nunca, pero él solo pudo reírse de su ingenuidad al verlo pasarse el dorso de la mano por su barbilla. Isaac terminó por tirarle la libreta, diciéndole de forma severa que se encargara él de las demás traducciones.


Ese tonto con vibras de ratón de biblioteca había sido el único lo suficientemente estúpido como para regañarlo. Estaba seguro que él lo había visto burlándose de sus amigos, y sin temor a que le pasase lo mismo, lo confrontó al más puro estilo inglés. Era tan antinatural aquella situación que no podía sentirse enojado por eso, solo lo dejó disfrutar su momento de victoria, la próxima vez no sería tan fácil.


¿Habría una próxima vez? Quién sabe. Harry esperaba que sí, una parte de él deseaba meterse con Isaac, pero otra, permanecía en silencio.


Tal vez París no sería tan malo después de todo.