Dulce introducción a la ...
Lubricar la mente con sucios pensamientos, desatando así todo el placer de nuestras fantasías; sucumbe a estos relatos lascivos. Disfruta. Despójate de lo mundano, la rutina; entrégate a las delicias del cuerpo.
Una vestimenta se interpone, libérate de tu disfraz diario. Desnudos frente a la verdad, la llama que arde en nuestra piel será sofocada por las hadas de la perversión, y una vez en ti … ¿conoces la senda a seguir?
Justicia por mano propia, seas hombre o mujer, otorga a tu cuerpo lo que naturalmente le fue concedido con total libertad. Tómate. Por supuesto, está la catarsis entre dos, tres, o una comuna entregada al incendio sexual de la noche en un campo de sabanas. Total que tanto has seducido a tu incierto destino; acompáñame, disfrutemos juntos. En un orgasmo a salud de aquellos que critican.
Un succubus o quizás un incubus te visitará esta noche. ¿Quién quieres que sea? Sumisión, dominación, lo prohibido; ¿quieres que sea un hombre o una mujer, o ambos? Quiero gritar tu nombre mientras me devoras. Desatemos nuestros cuerpos a golpes de lascivia. ¿Qué es lo que te susurran? No omitas detalles. Cuéntame tus fantasías oscuras. ¿O prefieres que te cuente?
Reposa mi nariz en tu vientre mientras me sacio de la fuente que hay en ti, ya sea sonrisa vertical o miembro viril, da igual. Jugaremos a los juegos mas salvajes; follando en callejones, jardines, ascensores, furtivamente o ante los ojos de los demás, en los sueños, hasta que la luna se sienta avergonzada y el cielo, en respuesta, eyacule estrellas fugaces. Así que no te temas, de tu cuerpo yo me encargaré.
Intenso es el único nivel. Cabalgar en todas las posiciones imaginables, embestidas intensas por toda entrada de placer hasta deshidratarnos; quiero que tus piernas se enreden en mi cuello, quiero que nos arañemos mutuamente desgarrando nuestros cuerpos, como Adán y Eva. Pieles desgarradas fornican ante la promiscuidad viva, ven y entrégate al placer. Deleites prohibidos en cualquier rincón. Y llegando al clímax …
Asmodeus te da la bienvenida.









