Entrenador Min • [ Boypussy ] by Taegi 💗 at Inkitt
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Entrenador Min • [ boypussy ]

Summary

— Follame — volvió a repetir, esta vez tomando uno de los venosos dedos de su entrenador para llevarlos nuevamente a su coño. Gimió en su oído cuando los dedos de su profesor empezaron a moverse en su interior. ✰ two shot ✰ taehyung boypussy! boytits!

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Sentía como el miembro de su novio se movía en su trasero. De un lado para otro. Tocando la raja de su ano, situándose entre sus dos mejillas con el líquido pre seminal resbalando por todo su falo.


Taehyung estaba caliente, excitado, con ganas de tener una polla grande enterrada en su hambriento coño. Era una pena que hasta el momento tenía que conformarse solo con el pene de Jeongguk. Su actual novio.


Su cuerpo era acariciado con bastante dedicación, su camisa escolar se encontraba abierta, con las tetas al aire y la falda enroscada a su cintura. Su coño, por decisión propia, gracias a la estimulación de los dedos ágiles de su novio, se encontraba dilatado, con ansias de que un trozo de carne volviera a profanarlo.


No llevaba mucho tiempo con Jeongguk, apenas cruzaban un par de semanas juntos. Su atracción por él, se debía al ámbito sexual. Porque el pelirrojo estaba lejos de enamorarse de un chico problemático como lo era el alumno Jeon.


— Carajo, Jeongguk. Mi coño no es un puto juguete. Controla el ritmo de tus movimientos o caso contrario podrías desgarrarme.


Se quejó Taehyung con el rostro serio. Le jodía mucho que el hombre que quería que estuviera en sus piernas no fuera el pelinegro sino el entrenador Min.


Aún recordaba cuando entró por error a la sala de profesores y miró como su gran pene gordo se perdía en el capullo del profesor Park. Desde aquella vez deseó que lo jodiera el coño de la misma manera.


Esa noche no durmió por imaginarse al musculoso entrenador Min, comiéndole el coño o follandolo duro, contra las baldosas, un escritorio o en los baños abandonados.


Cualquier escenario estaba bien, mientras sea jodido por él.


— Lo siento, bebé — se disculpó con una apenada sonrisa.


— Como sea — soltó rodando los ojos, poniéndolos en blanco.


Al oír un extraño ruido, su vista viajó rápidamente hacia la puerta, que en ese momento se encontraba abierta. Mostrando la dura presencia del protagonista de todas sus fantasías sexuales.


Joder


Con la velocidad de un rayo, ocultó sus tetas debajo de su camisa y puso su falda en su lugar.


— Alumno Kim, Alumno Jeon. ¡Los quiero fuera ahora! — gruñó


Jeongguk se acomodó la erección y se fue del lugar lo más relajado posible, restándole la autoridad y la llamada de atención del docente. Dicha acción sólo enfureció al pelirrojo que ni bien cruzó la puerta, lo jaló del brazo y lo abofeteó.


— ¡Dijiste que la puerta estaba cerrada con seguro! ¡Jeongguk hemos terminado!


— Bebé..


— ¡Bebé, nada! ¡Esto se acabó!


Regresó nuevamente a la habitación del conserje, para disculparse con el entrenador Min, que por suerte aún se encontraba ahí, buscando un trapeador.


— Si tienes algo que decirme, hazlo — habló sin mirarlo, cogiendo con sus manos el utensilio que buscaba.


— Y-yo.. prof.. y-yo.. todo tiene una explicación.


— Me importa un carajo lo que haga o deje de hacer, alumno Kim. Solo le pido que esas hormonas se las guarde y las ponga en otro lado. Un lugar fuera de esta institución.


Avergonzado, hizo una reverencia de disculpa, olvidándose de haber abotonado bien su camisa.


Se encontraba sin brasier y el botón que no fue cerrado, reveló parte de su pecho, que ocasionó un leve temblor en la polla del mayor. Hace días que no encontraba un culo bonito en donde enterrarse. Bufó al recordarlo.


— Esto no se volverá a repetir, lo prometo.


— Alumno Kim — lo llamó, quitando su vista del busto del menor — no haga promesas que no piensas cumplir.


Con eso se retiró. Y en su camino se encontró con el profesor Jung que estaba concentrado leyendo un par de papeles. Lo jaló del brazo, arrastrándolo hacia el gimnasio. Taehyung lo había seguido con su mirada y detrás de las gradas miró como el entrenador Min se follaba con total salvajismo a su profesor favorito.


Mierda y más mierda.


Al salir, era una suerte que Namjoon apareciera. Lo sedujo y en unos minutos, al final del pasillo, contra los casilleros estaba siendo follado por el bibliotecario.


Cuando los condones se acabaron, su calentura se congeló y se fue de ahí irritado con ganas de golpear al profesor Jung.


De todos los docentes del plantel, jamás imaginó que el inocente y carismático, profesor de economía, se enredara con su entrenador Min.


Aunque en parte lo entendía, nadie en su juicio se atrevería a rechazar un revolcón con el tipo más ardiente del plantel.


Para Taehyung fue un martirio tener que soportar la presencia de Jeongguk. Odiaba los chocolates, las flores y todo lo que tenga que vincularse a los detalles románticos populares.


— Por favor, Tae. Perdóname. Prometo no volver a mentirte.


El pelirrojo no respondió e ignoró su presencia para irse a los vestidores a cambiarse de uniforme por uno deportivo. Hoy le tocaba clase con el entrenador Min.


Cuando llegó al gimnasio, Jeongguk lo besó desprevenido, en frente de todos.


Taehyung no correspondió al beso, causando desesperación en el pelinegro.


— ¿Terminaste de hacer el ridículo? ¡No te amo! ¡Nunca lo hice! — lo apartó de manera brusca. Sus pasos se detuvieron al ver la mirada seria del entrenador Min. Un pequeño sonrojo se hizo presente en sus mejillas.


Cuando la clase había terminado, Taehyung se quedó hasta el último para guardar todos los balones, en compañía del entrenador Min.


— Hoy jugaste bien — el mayor empieza halagando a su alumno.


— Todo es gracias a usted, nunca fui tan bueno en el deporte, hasta que llegó. Sin duda, es un buen profesor. ¡El mejor profesor de todos!


— Lo sé — sonrió lascivo, retrocediendo un par de pasos para mirar con mejor determinación el culo gordo y redondo del pelirrojo. El short deportivo se apretaba fuertemente a su piel, dejando ver una silueta sexy y caliente para cualquiera que lo mirara.


Cuando Taehyung se volteó, disimuladamente, miró como su coño se apretaba a la tela, dejando bien enmarcado sus pliegues. Yoongi se relamió los labios, hambriento y sediento de poder probarlos.


El timbre de su celular hizo que se le bajara la calentura al ver de quién se trataba.


— Park — respondió seco, bajo la atenta mirada de su alumno.


Taehyung se despidió recordando el proyecto que tenía que presentar para la clase de estadística. Miró su muñeca y sus ojos casi volaban. Era tardísimo.


El viernes, uno de sus compañeros, mientras caminaba rápido hacia uno de los salones de la planta baja, por accidente mojó todo su uniforme con café.


Agradeció al cielo que estaba frío y no caliente. Con una sonrisa apenada, Yeji se disculpó y no tardó mucho en prestarle el uniforme de su hermana, que aparentemente era de su misma contextura.


Se desvistió de espaldas, gruñó cuando se dió cuenta que su brasier también se encontraba mojado. No tenía uno de repuesto. Suspiró fuerte y cogió la camisa nueva, deslizó sus brazos sobre ella, sin abotonarse.


Cuando se volteó y estaba a punto de abotonarse, levantó la mirada, encontrándose con los músculos mojados de su profesor Min, miraba como las gotas de su cabello se perdían en su cuello y parte de sus grandes pectorales. Una toalla en la cintura era lo único que tenía puesto, encubriendo a su gran miembro.


Maldijo a sus internos por ser tan débil y no separar su vista fuera de él. Lejos de ese miembro apetitoso que le suplicaba pecar.


— Alumno.. Kim. ¿Qué sorpresa?


— E-Entr-enador.. Min


Sus palabras salieron atropelladas, su rostro estaba rojo de la vergüenza.


Cuando el hombre bajó la vista de su rostro a sus bonitas protuberancias. Observó cómo su erección se levantaba bajo la toalla.


— Deberías terminar de vestirte, no es bueno que te encuentren aquí, en paños menores. A menos que busques algo con que llenarte — el doble sentido en sus palabras hicieron sonrojar al pelirrojo.


Taehyung inmediatamente cerró la camisa prestada y se abotonó rápidamente.


Yoongi rió por el nerviosismo de su alumno, aunque ahora debía encargarse nuevamente de su problema.


Taehyung no volvió a su salón y cuando llegó a su habitación, volvió a hacer lo que ya sabía hacer, joderse el coño con sus dedos. Retomando como imagen mental la silueta de su sexy profesor de física deportiva.


Mierda y más mierda.


Sus dedos no eran suficientes, necesitaba una polla que lo llenara. Así que aprovechó el día para cambiarse y alistarse para ir a un bar que quedaba en las afueras de la ciudad.


El bar donde iba cada cierto tiempo para encontrar una polla para su hambriento coño. La mayoría de sus clientes eran extranjeros o empresarios.


Cuando llegó al lugar, tenía a unos cuantos tipos en la mira, pero ninguno le atraía lo suficiente como para revolcarse.


Bailó con diferentes hombres pero al ver sus intenciones los apartaba y se iba bailar por otro lado. Aún no encontraba al tipo indicado para pasar la noche.


Por otro lado, Yoongi había aceptado verse con una chica que conoció en tinder. Iba tarde, recontra tarde. Cuando llegó al bar donde le había citado, este se encontraba lleno. Entre ellos parejas follando o haciéndose una paja. Buscó con la mirada a una pelirroja.


Pero lo único que encontró fue una silueta similar, con el cabello rojo, aunque un poco más bajo de lo que se esperaba. Y cómo un tigre por su presa, se apegó detrás de ella, tomando su cintura y manoseandola por diferentes partes de su cuerpo.


Bajo las luces de neón, aprovechó para agarrar sus tetas, encima de su atuendo perfecto que se ceñía a su figura. Sonrió cuando la escuchó gemir, aunque aparentemente su voz era más ronca que la de una mujer.


Lo ignoró y siguió restregándose hasta que su respiración se volviera pesada. Desesperado por poder enterrarse, llevó sus dedos debajo de su falda, rozando sus yemas por esos apetitosos muslos gordos, llegando así a su objetivo. Su coño. Que estaba envuelto por una ropa interior delgada. Al sentir su humedad, su mente convulsionó y como un puto necesitado, masacró su clítoris mientras le chupaba el cuello.


Las piernas de Taehyung temblaban, sentía como de sus piernas se deslizaba su primer chorro de la noche. Se ruborizó al ver que su falda estaba arrugada y su ropa interior hecha un desastre. Cuando su mejilla golpeó una pared, jadeó de dolor pero a la vez abrió más sus piernas. Quería sentir más a fondo la erección del responsable que estaba jodiendo su coño como un puto sádico.


Sus labios no hacían más que gemir. Y yoongi estaba encantado de escucharlo. Poco le importaba que el resto lo viera follar.


Así que sin más lo giró, llevándose la sorpresa de ver a su alumno totalmente destruido con los pezones duros a través de la tela y sus muslos pegajosos después de su tercera corrida.


— ¡Profesor Min!


— Alumno.. Kim — cuando lo reconoció su sonrisa lasciva desapareció. Se alejó del menor como si su piel le quemara. Una cosa era desearlo y otra muy diferente probarlo.


Taehyung con los ojos dilatados y el alcohol en su organismo elevando su líbido. Rodeó con sus brazos el cuello del hombre y estampó su labios con los del azabache antes que el otro se echara para atrás.


— ¿Tae?


— Follame — pidió restregándose


— No.. no.. esto está mal.


— Follame — volvió a repetir, esta vez tomando uno de los venosos dedos de su entrenador para llevarlos nuevamente a su coño.


Gimió en su oído cuando los dedos de su profesor empezaron a moverse en su interior.


— Mierda..


— Nadie tiene por qué enterarse. Aquí todos somos desconocidos.


Con esa excusa, Yoongi lo cargó y lo llevó fuera del lugar. Su auto estaba estacionado al otro extremo del bar. Su vista no era más que un descampado sucio, con algunas botellas y cigarros vacíos o rotos.


A este punto la falda de su alumno se encontraba rota y su blusa tirada en el suelo, mientras él amamantaba uno de sus pezones. Sus chillidos de placer se ocultaban bajo el sonido fuerte de la música del bar.


— ¡Agh! — Taehyung gimió cuando Yoongi le azotó el coño y con los brazos hechos gelatina, se derrumbó, cayendo a espaldas del capó metálico del auto de su entrenador.


Su coño al estar expuesto en el aire y en contacto con la brisa fría, jadeó. Luego de unos minutos el sinhueso tomó posesión de su apretada entrada, sus pliegues abriéndose paso para que la caliente lengua del entrenador Min ingresara de golpe. Su nuevo squirt estaba cerca y Yoongi no paraba de juguetear con su clítoris, metiendo otro par de dedos a su vagina.


Mierda


Taehyung estaba destruido con eso y todavía faltaba la parte que siempre anheló.


Yoongi no quiso esperar más para enterrarse en ese nuevo hoyo joven, sacó su polla y con ayuda de su mano se ubicó en la pequeña abertura. Le daba igual si esto no estaba éticamente bien, al diablo todo, ya estaban aquí.


Cuando la polla del entrenador Min se insertó de golpe. Taehyung lloró. La dura polla de su profesor golpeó fuertemente su punto dulce al insertarse. Era gorda y grande. Sentía como sus paredes se apretaban alrededor de ella.


El vaivén que ejerció el mayor, era lento y brusco. Quiso mirar como sus pliegues se tragaban esa polla que por tanto tiempo había anhelado y soñado.


— Mmm.. Yoongi.


— ¡Qué apretado estás, precioso! Tu coño, es el jodido infierno — embistió fuerte — ¿Sentiste eso? — Taehyung gimió — Sientes como mi polla está bailando contenta en tu interior. Es lo que siempre quisiste, ¿no? Por eso terminaste con Jeongguk. ¡No lo querías a él, me querías a mi! — el pelirrojo rasguñó su espalda con fuerza mientras asentía — Siempre fui yo.


— Si.. ¡Ah!.. ¡Siempre fuiste tu!


Sus tetas para ese entonces estaban siendo mordidas por los dientes del hombre. Taehyung gimió fuerte. Estaba mal gustarle, pero mientras que fuera Yoongi, amaba todo lo que podía hacerle. Incluso si lo desgarraba mientras lo follaba.


— ¡Eres una zorra! — declaró el hombre sin dejar de joderlo duro y brusco.


— ¡Pero TU zorra!


Y con esa declaración, Yoongi se corrió dentro de su coño. Olvidándose de un pequeñísimo detalle.


El condón.


½

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Good Writing

5

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Compelling Plot

5

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Great Character

5

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Strong Dialog

7

Strong Dialog

author

Increíble AMO ¡¡¡ jjs

2 years
1
author

Mmm ??? que paso 👀 será que mimi pensó que serian más y se volvio un tóxico jjjs por eso la forma tan seca de gigi al dirigirse a el mmm

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