PrΓ³logo
"Las fuerzas diabΓ³licas son formidables. EstΓ‘s fuerzas son eternas y existen hoy. El cuento de hadas es cierto. El diablo existe. Dios existe. Y para nosotros, como personas, nuestro destino depende de cuΓ‘l elijamos seguir"
-Ed Warren
ΒΏAlguna vez has escuchado o leΓdo historias de amor? Donde ambos protagonistas se unen por aquel hilo rojo del destino, que los hace amarse y superarse entre ellos. DemostrΓ‘ndonos asΓ, que el amor lo vence todo.
Pero ahora, pensemos en algo mΓ‘s retorcido.
ΒΏQuΓ© pasarΓa si ese cuento no se repite?
ΒΏQuΓ© pasarΓa si le cambiamos lo fundamental?
No siempre el hilo rojo es el que te une. Ten cuidado. Porque, a veces, ese hilo es confundido con la aguja de sangre.
La aguja de sangre se representa como una maldiciΓ³n y seducciΓ³n a la muerte. Dichas personas estΓ‘n unidas de una manera desequilibrada, y cΓ³mo un juego. Una de ellas termina con su destino satisfaciendo a la muerte.
La atracciΓ³n es tan divina que la vΓctima no se da cuenta de dicha situaciΓ³n. Pero, no solo de ello hablaremos aquΓ. Pues claro, estΓ‘ historia tiene varios secretos.
Varias maldiciones y un pacto con la misma muerte, obligando a su adversario a danzar hasta desvanecer como un tΓtere de madera imperfecta e hilos desgastados. UtilizΓ‘ndolo como un peΓ³n a su cΓrculo de muerte atrayendo vΓctima tras vΓctima.
Baila baila bello picaflor, que el dΓa de maΓ±ana se acaba el resplandor.
βββββββββββββββββββββββββββ
Las pisadas del sΓ³tano resonaban en mi oΓdo, al igual quΓ© las voces en mi cabeza. Me sentΓa confundida observando la sangre de mis manos. OlvidΓ© del porquΓ© estaba ahΓ. Pero, no me habΓa dado cuentaβ¦ que ella estaba ahΓ en las escaleras, mirΓ‘ndome.
GirΓ© lentamente la cabeza viΓ©ndola por sobre mi hombro, notando su expresiΓ³n de horror y confucion, no la culpΓ³. Estoy igual de confundida que ella. Pero, siento paz.
βΒΏΒ‘QuΓ© fue lo que hiciste!? βGritΓ³ aterrada.
ΒΏQuΓ© hice?
βͺ ε β«
βββββββββββ








